Disclaimer: Vampire Knight ni sus personajes me pertenecen.
Capitulo II
¿Esto es Instituto Cross?
Después de un rato hablando con Ichijou Rima decidió que el chico le agradaba y mucho; no era altanero, ni odioso, tal vez era muy parlanchín, pero no era desesperante ni mal educado. Ni siquiera se dio cuenta que hablando con él prácticamente comieron tres paquetes enteros de galletas.
Durante la charla, Rima se enteró que el padre del chico rubio, también era parte del consejo y que se dedicaba a la contabilidad, si mal no recordaba, era dueño de varios bancos del país. Ichijou también le platicó que todos los padres o parientes de los alumnos en ese dormitorio pertenecían al consejo y aparte tenían exitosas vidas profesionales. Por ejemplo, El padre de Ruka, la chica de cabello gris, pertenecía a la industria del cine; la madre de Akatsuki, el chico alto de cabellos naranja, era dueña de una larga cadena hotelera al igual que su hermano, es decir, el padre del otro estudiante rubio Hanabusa; la madre de Shiki, el chico pelirrojo y serio, dirigía una de las líneas de ropas más caras y reconocidas del país y el mismo chico trabajaba en la revista Hazel como modelo, muy buena revista y buena competencia a la revista en la que Rima trabajaba: Visage. "Oh" Había exclamado la rubia cuando se enteró de esto recibiendo una divertida sonrisa por parte de Ichijou.
Después de un rato de hablar Rima bostezó profundamente.
–¡Pero mira que hora es! –dijo Ichijou observando el reloj en una de las paredes de la sala. –Será mejor que vayas a dormir.
–Hn buenas noches –dijo Rima tallándose un ojo con la mano antes de subir por las escaleras a la habitación que le había indicado Seiren. Durante el trayecto chocó con alguien y casi cae pero una mano la tomó de la muñeca antes de que eso sucediera.
–Fíjate por donde… –comenzó ella.
–¿Ni un gracias? Chica Visage –dijo él sonriendo con altanería.
–Me llamo Rima, y fuiste tu el que chocó conmigo.
–Aja, claro –dijo sarcástico pasándola de largo y entrando a su habitación. Rima giró los ojos y fulminó con la mirada la espalda del chico antes de entrar también a su habitación.
La recamara era un poco más grande que su habitación en casa aunque era un tanto modesta. Constaba de dos camas gigantesca y dos ventanales enormes en la pared del lado derecho, un escritorio y un tocador frente a las camas, un perchero al lado de la puerta y en la pared norte de la habitación había una puerta que daba al sanitario, un armario gigante y un biombo.
La otra chica estaba recostada boca abajo en la cama más cercana a la pared aún con el uniforme puesto revisando unas cartas.
–Tu ropa ya esta en el closet –dijo mientras inspeccionaba su carta.
–Gracias.
–Soy Ruka, por cierto. Lindos muñecos –apremió y Rima volteó a ver los peluches que reposaban en su cama.
–Gracias –dijo caminando al armario y buscando algo para dormir.
–¿De donde vienes? –preguntó Ruka una vez que Rima estuvo detrás del biombo cambiándose a la pijama.
–Somos de aquí, Londres. Pero por cuestiones de trabajo nos mudamos a Francia por un tiempo.
–Oh. Dime Rima ¿No te he visto antes?
—Es lo más probable— dijo Rima sacando una toalla de manos, un cepillo de dientes y pasta. Colocó despreocupadamente su saco y falda en el cesto de madera de ropa sucia y se dirigió al sanitario.
Después de cepillarse los dientes y peinar su cabello Rima regresó a la habitación donde Ruka ya estaba en su cama y bajo las cobijas peinando su cabello en dos trenzas.
–Mañana te enseñaré el lugar –le dijo ella.
–Claro Gracias.
OoOoOoOoO
A la mañana siguiente Rima despertó con un terrible dolor de cabeza y la garganta reseca. Se levantó bruscamente y se acercó al tocador a verse en el espejo. Una chica rubia joven y con unos ojos teñidos en carmín fue lo que encontró.
–Uh oh –murmuró Rima sin saber que hacer e ignorando la terrible sensación en la garganta, giró sobre su talones dándole la espalda al espejo y suspiró.
Ruka ya no estaba en la habitación y temía que si salía le saltaría encima al primero que se atravesara en su camino. La caja de tabletas que le había dado Seiren se había quedado en su saco y la mucama se había llevado el cesto de ropa sucia desde hacía mucho. Pensó en que si buscaba a Ruka o Ichijou ellos la ayudaría, le chocaba depender de los demás pero ahora esto era necesario.
Después de calmarse lo más que pudo salió de la habitación tímidamente. Casi de puntitas, conteniendo la respiración, caminó por el corredor y se asomó por el barandal sin ver a nadie en la sala de esta. ¿Dónde estaban todos cuando Rima los necesitaba? De pronto un esquicito y dulce aroma inundó sus sentidos aturdiéndola.
–¿Qué haces? –dijo una voz masculina y aburrida al verla apoyada en el barandal como si quisiera saltar. Rima levantó la mirada encontrándose con ese cabello rojo y esos ojos azules.
–Quítate de enfrente –ordenó Rima esperando que el chico entendiera lo que pasaba y que se quitara o hiciera algo al respecto.
–¿Eh? –Por lo visto era muy lento. Rima gruñó suavemente intentando mantener la compostura y a la vez calmando las ansias de arrojarse a su garganta. Pero debía controlarse; beber la sangre de otro vampiro era algo serio, incluso se podría considerar como sexual.
–¿Estás bien? –preguntó notando su extraño comportamiento y acercándose a ella.
–Aléjate de mi –dijo entre dientes.
–¿Qué?
-Sed –dijo sencillamente agarrando el barandal con más fuerza de la necesaria. El chico pelirrojo no necesitó nada más para entender lo que sucedía.
–¿Tienes tus pastillas? –le preguntó.
–Si las tuviera no estaría en esta situación –dijo sarcástica rodando sus ojos carmín.
–Hmm. Sígueme –ordenó pasando las manos detrás de su nuca y caminando despreocupadamente, como si nada estuviera pasando.
Bajaron las escaleras y Shiki entró a la cocina, después de un rato sacó dos copas de cristal vacías.
–¿Dónde están todos? –Rima logró articular extrañada.
–Ruka, Akatsuki e Ichijou salieron a su ejercicio matutino.
–¿Por qué no fuiste con ellos?
–Estaba cansado. Kaname sale muy seguido del instituto y Seiren, su guarda espaldas, siempre va con él. Y Hanabusa, esta de visita con su familia, y tu eres la afortunada, pues aún no has tenido la desgracia de conocerlo –dijo Shiki abriendo un cajón y sacando una gran caja de madera con candado. Hizo una mueca y con dos mondadientes abrió el seguro tomándose su tiempo. Rima por su parte suspiraba impaciente.
-Aquí tienes –dijo tendiéndole una copa con un extraño líquido rojo, muy parecido al vino pero un poco más claro.
–Gracias. –dijo la rubia antes de beber de un solo trago. El sabor no era muy bueno pero una vez que dicho líquido resbaló por su garganta, este fue bien recibido, pues había calmado la quemazón y la terrible sequedad en su esófago.
Shiki observó aquello indiferente sosteniendo su copa y bebiendo por sorbos tranquilamente. Una vez que la chica terminó el pelirrojo habló.
–Así que trabajas en Visage –preguntó y Rima asintió con la cabeza. Shiki sonrió altaneramente y regresó la caja a su lugar.
–Borra esa sonrisa estúpida de tu cara –demandó tranquilamente la chica dejando la copa a un lado –Los modelos que tienen son muy buenos, yo diría que mejores que los que Hazel diseña- agregó altaneramente.
–Sabes que es mentira –dijo Shiki
–¿Y tú que sabes?
–Trabajo ahí.
–¿Y crees que eso lo hace mejor?
–Por supuesto que si.
–Yo creo que no –dijo Rima
–Yo creo que trabajas en una compañía mediocre.
–Mi madre es la directora.
–¿Y solo por eso es menos mediocre?
Para la buena suerte de Shiki, ahora ambos estaban en la sala y en lugar de ser un cuchillo lo que Rima tomó para golpearlo fue una lámpara. Sin embargo justo en ese momento entraron Ichijou y los demás encontrándose con la extraña escena. Rima sosteniendo la lámpara a centímetros de la cabeza del muchacho y este con ambos brazos cubriendo su rostro.
–¿Qué es lo que hacen? –preguntó Ichijou ante la rara escena. Rima volteó a ver a todos en ropa deportiva y la misma expresión de sorpresa.
–Am… le enseño a Shiki-san esta lámpara; chasquea tu dedo y se prende –dijo Rima improvisando antes de chasquear su dedo pero, como era de esperarse, la bendita lámpara no prendió.
–Seguramente esta rota –dijo el chico pasando ambas manos atrás de la nuca. (1)
–No, creo que no esta conectada. Como sea, iremos el viernes a la ciudad, ¿quieren venir? –preguntó el rubio.
–Me encantaría –contestó instantáneamente Rima era una oportunidad para comprar ropa.
–¿Quién conduce? –preguntó Shiki pensando un rato.
–Yo –contesto Akatsuki e Ichijou frunció el ceño y cruzó los brazos haciendo un puchero.
–Entonces si– aceptó Shiki y Ruka rió cortamente antes de subir las escaleras.
Ichijou se sentó en medio de ambos suspirando cansadamente.
–Oh vamos no fue para tanto –lo consoló Akatsuki antes de ir tras Ruka.
–¿Por qué están en contra de que conduzcas Ichijou-san? –preguntó Rima curiosa recargando la espalda en el sofá. Shiki emitió un sonido, muy parecido a un risilla reprimida y el rubio se hundió en el asiento.
–Eso Rima-chan es porque...
–Ichijou es un pésimo conductor y van más de tres veces que no pasa el examen de conducir. Pronto superará el record de el mayor número de faltas en la historia del mundo. –finalizó el pelirrojo por él.
–¿Entonces parece que se llevan bien? –preguntó Ichijou cambiando el tema y viendo a ambos vampiros de reojo.
–Hn –contestaron ambos.
OoOoOoOoO
Todos estaban ya listos a las seis de la tarde esperando en la sala de estar. Ruka le había advertido a Rima que si no era puntual a la hora de salida, no podría asistir a clase ese día.
–Prepárense psicológicamente –bromeó Ichijou.
–Ugh ni siquiera lo recuerdes –pidió Akatusuki aburrido.
–Yo ya lo superé –dijo Shiki
–Rima-chan sólo no respires –ordenó amablemente Ichijou.
–¿Qué? ¿Por qué?
–Ya lo verás.
OoOoOoOoO
"¡Están completamente locas!" fue lo que Rima pensó al ver el escandalo de chicas esperándolos al salir del dormitorio.
–Te lo dije –sonrió Ichijou y Rima giró los ojos adelantándose unos cuantos pasos e ignorando todas la exclamaciones como:"¡Kya es tan guapo! "¿Quién es la nueva chica?" "¿Por qué esa rubia esta en la clase nocturna? ¡Quiero que me transfieran también!" "¿No se parece a la chica que salió en la portada de Visage el mes pasado?" y cosas por el estilo.
Rima giró los ojos y reprimió la necesidad de respirar, aún cuando todas esas chicas olían exactamente igual, eso no impedía que fueran humanas, débiles humanas con sangre en sus venas. Sangre real, dulce y exquisita y no un suplemento como la pastilla que acababa de tomar. Sin darse cuenta, sus ojos tomaron un color más obscuro y sus músculos se tensaron. Justo cuando iba a salir corriendo de ahí, alguien la tomó del brazo y volteó a ver que era Ruka.
–Tranquila, sólo camina.
OoOoOoOoO
Después que pasó todo el escandaló Rima ya relajada, se recargó en su silla antes de sacar cualquier libro de su bolso.
–Están locas –dijo suspirando antes de buscar unos de esos palillos de chocolate y galleta y meterlo a su boca.
–Parece que te gustan mucho los dulces –le dijo Ichijou que ahora estaba sentado al lado de ella.
–Los amo –contesto la rubia.
–Heh, te pareces a Shiki-kun, a él también le gustan.
Rima volteó dos lugares más arriba y vio al pelirrojo escribiendo algo en un pequeño cuaderno negro de pasta dura.
–A sus lugares. La clase comenzó. –dijo el profesor entrando por la puerta del salón. Rima sacó la ultima galleta y guardó el resto de la caja.
–Me parece que hay una nueva alumna en esta clase –dijo el maestro revisando su lista y Rima se apresuró a tragarse la galleta que estaba comiendo –¿Rima Touya? –llamó el profesor y la aludida levantó la mano.
–Bien al parecer necesitaremos a un tutor que la ponga al tanto –dijo revisando la lista –Es obvio que el señor Hanabusa no es el indicado –bromeó consiguiendo risillas de algunos alumnos.
–¿Qué tal Yuto Kinomoto? –sugirió levantando los ojos y observando a la clase a través de sus gafas.
–Hmmm no lo creo, profesor, Yuto-kun esta de viaje por cuestiones familiares –explicó Ichijou.
–Hmmm Bien… tal vez ¿Shilki Senri? –dijo el profesor observando a ambos alumnos y al no obtener respuesta alguna cerró la lista complacido.
–Excelente, hoy discutiremos las causas de la guerra civil.
OoOoOoOoO
–Ugh ¿acaso siempre deja tanta tarea? –preguntó Rima a Ichijou recostándose en el sofá dejando despreocupada varios libros en la mesita del centro.
–Así es.
–Ugh, es horrible.
–Rima. Tienes una llamada –le dijo Ruka dejando el teléfono descolgado.
–¿Enserio, de quién?
–Tu asesora de Visage –anunció Ruka. Los ojos de Rima se dilataron y ella salió disparada hacia el teléfono. Después de un rato en el teléfono la rubia colgó y subió a su habitación.
–¿Buenas noticias? –preguntó Ruka
–Excelentes, están haciendo unos arreglos en la compañía y tendremos una sesión fotográfica.
–Suena bien. ¿Te unes a nuestra rutina diaria matinal?
–¿A que hora?
–A las dos. ¿A que hora pasan por ti?
–Hasta las tres, si me dará tiempo.
–De acuerdo, buenas noches.
–Buenas noches.
Lo que la rubia no sabía es que cierto pelirrojo también tenía una sesión fotográfica a la misma hora y en el mismo edificio.
OoOoOoOoO
Hola!
Y esto fue todo para el segundo capítulo. Aun cuando los deje con un poco de suspenso, puesto que si; Rima y Shiki modelaran juntos, me parece que si hubo SHIMA en este capítulo. En fin. Espero haya sido de su agradado y dejen un review!
Por cierto, les recuerdo que estoy abierta a todo tipo de ideas y les repito, me gustaría mucho recibir algunas ;D En fin gracias por leer!
