Disclaimer: Los personajes de Bleach pertenecen a Tite Kubo. Lo que me pertenece es la idea de las historias y no busco lucro en Esto.
Título: Besos Robados
Autor: Al Shinomori
Pareja: Nelliel Tu x Grimmjow
-Sexta Parte –
-Lo que me faltaba – Pensé al verle ahí frente a mí. Debía tratarse de una ilusión, me encontraba lo suficientemente cansada y abrumada como para imaginar cosas.
Me quede ahí inmóvil, mis piernas no avanzaban y mi cerebro intentaba procesar la información mucho más rápido que mi cuerpo. La sensación que tenía – era dicha – Dios, debía estar al borde de la locura – No es verdad – Me dije en silencio –Esto no está pasando – Hice un gesto cómico, reflejado en los vidrios de los ventanales. Cuando por fin mi cuerpo reaccionó a lo que mi cerebro le pedía – MUEVETE – Gritó mi conciencia –Regresa a la fiesta – Me dije convencida de que la idea de tomar aire fresco había sido estúpida.
-Espera –Escuché la voz varonil – Era real – Pensé incrédula, mis piernas temblaron, nuevamente inmóvil, con la única diferencia de tenerle a unos escasos metros delante de mí. Las rejas del portón de la entrada principal nos separaban, sin estas, en unas cinco zancadas le tendría a escasos centímetros de mi persona. Palidecí, no pude evitarlo.
-Tranquila – Sonrió seductoramente – Quita esa cara – Su risa se agravó - No se trata de una visita fantasmal –
¡Oh!, como odiaba esa seguridad soberbia que lo caracterizaba y que al mismo tiempo le hacia una persona enigmática, atractiva y socarronamente irresistible. Mordí mi labio inferior con nerviosismo. Grimm era el único chico que lograba que perdiera la calma, la valentía y la seguridad en mí misma. Su personalidad rayaba en lo hipnotizante y perturbador para una persona tan sencilla, capaz y racional como lo era Yo. Todo un panorama paradójico para mí, odio estar en situaciones donde mi vulnerabilidad está en la línea entre ser dominante o dejarme dominar – La sangre de muchos no tan inocentes correría esa misma tarde - Controlé mi respiración, no estaba dispuesta a darle el gusto de verme a su merced –
-¡DETENTE! – Le escuché gritar, cuando vio que giraba mi cuerpo para ir dentro de la casa. Como si estuviera hechizada y obligada a obedecer, obedecí – Maldije por esta acción- Se suponía que estaba en mis dominios, no tenía porque intimidarme, ni mucho menos por que sentirme sumisa e insegura.
No dije nada. Clavé mi mirada a la suya – Aquello había sido una súplica- Me tomó por sorpresa, no lo demostré. Ante aquella actitud cedí – Dime - Le dije sin dejar de mirarle. Esperaba con ansias una respuesta.
-Qué demonios pensabas – Sus palabras cargadas de hostilidad, me hicieron dudar, en si la actitud de hacía un rato era autentica o fingida – No tuviste la gentileza de avisar que me dejarías plantado – Siguió diciendo sin permitirme hablar – Yo … - Vaciló – Me preocupé – Aquellas palabras no las esperaba, me desarmaron, la coraza y toda la ofensiva que me encontraba preparando quedaron sin razón de ser, después de todo su actitud era autentica, pero su manera de ser no le permitía ser del todo vulnerable frente a los demás. Sonreí internamente. El hecho de verle ahí frente a mí significaba que había hecho todo por encontrarme, seguramente alguien de la familia le había ayudado.
-Claro que te lo dije – Le respondí un poco más tranquila – Desde la semana pasada lo mencione – Solté un suspiró – Pero nunca me prestas atención a lo que digo – Le reproché – Haz memoria – fruncí en ceño - Estábamos haciendo el análisis de la lectura – Hice otra pausa – Cuando te dije que iba tener un compromiso familiar y que por esa razón no tendríamos clase de regularización este día – Estoy casi segura que lo recordó, su cara le delató. Sin embargo, su orgullo no le permitiría sentirse derrotado ante nadie.
-Debiste recordármelo – Le respondí una vez que recordé que había mencionado lo de su importantísimo compromiso. No iba quedar como un tonto, así que le miré con la misma determinación con la que Ella me miraba. Era una chica tan linda, vestida de aquella manera parecía una modelo, con aquel vestido perla que hacia juego con sus hermosos ojos color olivo.
- Como puedes ver estoy bien, sana y salva – Dijo seria – Ahora puedes irte – Hizo una pausa al escuchar que alguien la llamaba, una voz femenina – No es necesario que sigas acá perdiendo tu tiempo – Se apresuró a decirme cuando ya casi tuvo a un par de escalones a una hermosa mujer de cabellos castaños que le llamaba dulcemente.
-Nel – La llamó cariñosamente la mujer – Es hora de partir el pastel, tu abuelo espera a que cantes el Cumpleaños feliz – La mujer sonrió, sus facciones se suavizaron de manera maternal- Anda cariño, ya sabes que no le gusta que le hagan esperar –
-Si mamá – Respondió rápidamente.
Me miró de soslayo, seguro deseaba que la recién llegada no se percatará de mi presencia – Buenas tardes Señora – Sonreí dándole la bienvenida, después de todo me considero un chico bien educado. Y con todo lo que pase no le iba hacer fácil las cosas, no después del mal momento que me había hecho pasar mientras la buscaba.
-Buenas tardes joven… - Miró curiosa hacia donde se encontraba Nelliel, esperando que Ella le dijera quien era Yo. La chica de cabellos verdes estaba furiosa, podía percibirlo, al ver que sus lindos ojos aceituna se clavaban en mi rostro.
-Grimmjow Jaegerjaques – Respondió muy seria, no dejo de mirarme, sabía que estaba molesta. Pero, a pesar de todo, también algo me decía que el hecho de que Yo me encontrará ahí frente a Ella le gustaba, sin hacerla sentir cómoda. Marqué con más delicadeza la sonrisa que hacía unos segundos había dibujado en mi rostro. Asentí con la cabeza al escuchar como la mujer me invitaba a pasar, aquello era lo que inconscientemente esperaba para empezar con mi venganza.
-Bienvenido joven Jaegerjaques – La mujer me obsequio una sonrisa, sincera y amable – Kita – Llamo al vigilante que se encontraba en la caseta a unos metros del portón – Abre las puertas para que el joven entre – Dio la orden y antes de que la hermosa madre de mi tutora pudiera terminar, el portero abría la puerta principal para permitir mi acceso.
Mi sonrisa se suavizo con triunfo, vi que los ojos de Nelliel se abrían desmesuradamente al escuchar las palabras de su madre. La oportunidad que Yo estaba esperando. Sin embargo, no iba ser un aprovechado, lo era, pero no uno descarado, tenía mi dignidad.
-No quisiera causar molestias – Dije dirigiendo una mirada amable a la castaña.
-No se trata de ninguna molestia – La mujer sonrió – Las amistades de mi hija siempre son bienvenidas en la residencia Odelschwanck - La firmeza y calidad de sus palabras me hicieron sentir en casa – Extraño, pero sincero sentimiento – Estaba a punto de agradecer la hospitalidad de la mujer, cuando mi tutora intervino.
-Lo lamento mamá – Dijo sin mirarle, seguía observándome – El joven Jaegerjaques ya se va – Sin mover su cuerpo, con un ligero movimiento de su rostro miró a su madre suavizando la expresión de su rostro – Ya tiene otro compromiso -
Aquello me tomo por sorpresa, no pensé que pudiera correrme de aquella manera tan diplomática. Sin duda, Nelliel era una chica inteligente y hábil con sus palabras.
-Descuida – Hice una pausa, quería tener de nueva cuenta la completa atención de mi tutora, mi venganza empezaría justo en ese momento, si Ella pensaba que ganaría estaba equivocada. Yo también podía ser muy hábil – No tengo corazón como para desairar la invitación de tu madre – Sonreí cuando nuestras miradas se cruzaron, la molestia se reflejaba en sus oscuros ojos. Entrecerrándolos me condeno a una muerte cruel, lenta y dolorosa.
-Entonces no hagamos esperar más al abuelo – La madre de Nelliel hizo ademán con su mano para que me apresurará a entrar y con todo el descaro del mundo lo hice, pasando por un lado de Nelliel, le vi temblar, su cuerpo contenía la frustración e ira. Pero, en menos de lo que imaginé, una vez que me encontraba a un lado de su madre y le ofrecía mi brazo para que entráramos a la mansión. Ella giro sobre sus talones y caminando a escasos centímetros de nosotros nos siguió.
- Pero, ¿Quién se ha creído? – me pregunto en silencio frustrada y con suma molestia. Una cosa era aguantar su actitud de todo poderoso y centro de la Tierra en el instituto, pero, de eso aguantarle en mi casa, eso ya era rayar en lo descarado y ridículo- En mi propia casa no me dejaré que me vea vulnerable – Hice una nota mental - Grimmjow te arrepentirás de tu osadía – Pensé caminando muy cerca de Ellos.
No podía creerlo, era un completo descarado - Y… y… ¿Cómo se atrevía mi madre hacerme aquello? Ella mejor que nadie sabía lo discreta que era - Así que hay un cero por ciento de cierto que Yo y ese chico seamos amigos y de ahí lo absurdo en que Yo le invitase al cumpleaños de mi abuelo.
- Durante muchos años cuidando mi imagen – No me encontraba nada cómoda con la situación - Soy miembro de una de las familias más importantes de Japón y de buenas a primeras llega este chico y entra a mi casa como si fuera mi amigo de toda la vida y como si fuera digno de compartir estos íntimos y especiales momentos -
– Oh, creo que empiezo a odiarle – Musité con gran indignación – Ni Yo misma me creía aquellas palabras – Empiezo a odiar, que no pueda odiarle – Solté un imperceptible suspiro.
-¿Qué haces aquí? – Fue un recibimiento algo mordaz de parte de mi primo Renji. Aquello me tomo por sorpresa, ahora podía estar segura de algo, Él no había sido quien le dijera a Grimmjow donde me encontraba. La posibilidad de que Ren hubiera ayudado a mi "pupilo" quedaba completamente descartada. Todo apuntaba que mi gran amiga Tier había hablado de más, mañana a primera hora me encargaría de hacerle pagar su "gran discreción". Como Ella ninguna.
-¿Se conocen? – Preguntó curiosa mi madre, nada complacida con la falta de educación en el recibimiento que Ren daba a Grimmjow.
Al percatarse Renji de que mi madre no estaba nada feliz con su comportamiento, respondió lo más rápido que pudo y dirigió una mirada asesina hacia Grimmjow – Si tía – mencionó sin apartar la vista del invitado de mi madre – Jaegerjaques es el capitán del equipo de basquetbol en el que estoy jugando en el instituto –
-También son amigos – Afirmó mi mamá muy feliz de que mi "amigo" también conociera a otro miembro de la familia.
Renji asintió poco convencido a lo que su tía decía. Me miró con cara asesina, la idea de verme ahí no le gustaba para nada y como para regresarle el favor sonreí abiertamente saludándole – Abarai, ¿Cómo estás? -
Sostuvo su mirada intimidante, como advirtiéndome que cuidará lo que iba a decir – Me alegra verte "Amigo" – Hice énfasis en la última palabra.
-¿Ocurre algo querida? – Escucho la voz de un hombre detrás de nosotros, dirigiéndose a la linda mujer que esta asiendo mi brazo – Mi padre está al borde de la desesperación le urge que cantemos y partan el pastel – Sentí su penetrante y oscura mirada clavada en el brazo que estaba entrelazado con el de la madre de Nelliel.
-Cariño – Sonrió la mujer – Este chico es Grimmjow Jaegerjaques – Le miró con dulzura, aquello hizo que el hombre suavizará su mirada – Es un amigo de nuestra niña - Dijo guiñando un ojo a su esposo, supuse que ese era su parentesco ante la forma tan intima e informal en la que se hablaban.
-Madre – Exclamó Nel incomoda – Se trata de un conocido del instituto, es el chico al que le ayudo para mejorar en sus notas – Se apresuró a decir. Era extraño verle tan nerviosa. Ella siempre tan segura de sí misma, tan seria y tan infantil a la vez. Una rara mezcla que le hacía una chica única y especial.
-Tu alumno estrella – Aquellas palabras me tomaron por sorpresa, ¿A caso les había hablado de mí? – Es el chico que tiene potencial pero no quiere hacerse responsable de Este – Me miró con los ojos entrecerrados como analizando si era una persona de fiar, un chico digno de estar en ese lugar y sobre todo haciendo de acompañante de su esposa.
- Papá – Casi rogué mirándole con suplica – Mamá insistió – Dije en mi defensa – ¡Ohh! , cómo me molestaba que mi padre me viera de esa manera, tan nerviosa, sin saber qué hacer, ni decir – Tonta – reñí mentalmente - ¿Qué había sido eso? - Papá me miró con cara de pocos amigos, con lo posesivo que podía llegar a ser no me sorprendía en lo más mínimo que quisiese desaparecer a Grimmjow - ¿Y qué había hecho Yo? - Como una niña insegura le había dejado toda la culpa y responsabilidad a mi madre.
Observé desconcertado a Nel, al parecer se me había pasado la mano. Su padre me clavaba su mirada como espada de doble filo y seguro imaginaba que me desangraba con dolorosa lentitud, una agonía digna de un aprovechado y descarado chico como lo soy Yo. Nel tenía razón, no éramos amigos, no merecía estar en esa celebración, hasta Renji me lo decía con la mirada, estaba profanando un momento agradable e intimo de una familia muy importante.
Mi madre mi miro asombrada, mis palabras le habían dolido. Así que, como Ella misma me había enseñado hice lo que una chica lista y valiente hace, asumí aquella situación y la hice mía – Lo siento papá – Sonreí para disipar la tensión – Es sólo que… - Fui interrumpida por alguien más, giré mi rostro para encontrarme con esa persona.
-Es mi culpa – Habló el recién llegado con seriedad y determinación – Jaegerjaques es amigo mío – La mirada distante y casi ausente de Cifer se clavó en la figura de Nel – Es líder de la banda a la que pertenezco – Esos chicos me sorprendían se comunicaban con sus miradas de una forma imperceptible para quienes no les prestaban atención – Yo le dije que viniera por unas partituras – Se encogió de hombros – Con la celebración se me ha pasado el tiempo y no he tenido cuidado de estar al pendiente de su llegada – Concluyó dejando asombrados, no sólo a sus tíos, si no que Yo estaba perplejo por escucharle dar un discurso, cuando Él era un chico de escasas palabras y pobre conversación.
El padre de Nelliel le miró con determinación y asintió observando a su esposa e hija – Vamos que el abuelo espera – Mencionó sin dar más comentarios – Ulquiorra, Renji díganle a su amigo que nos siga – Sentí su mirada de reojo, tragué saliva, quedándome ahí parado, habían pasado pocos minutos de que la hermosa mujer soltará mi brazo y se uniera a su marido camino al centro. Sentí la mirada fulminante de Renji y la gélida de Cifer, estaba en llamas y congelado. De ambas maneras moriría.
–Rayos – Susurré, sintiéndome un colado pesado e imprudente.
Me acerqué a Grimmjow y pose mi mano sobre su brazo, esperando a que me escoltará como lo había hecho con mi madre minutos atrás -A mí no me engañan – Musité acercando mi rostro a su oído para que sólo Él pudiera escucharme – Tú has venido especialmente a buscarme – Sonreí dándole más seguridad. Siendo sincera, mi padre podría intimidar a cualquiera y más tratándose de alguien que se encuentra demasiado cerca de sus dos grandes amores: Mi madre y Yo, su hija.
– Lamento lo de hace un momento– Tenía que disculparme por mi actitud distante y grosera – Es sólo que todo lo que tiene que ver con mi familia debe manejarse bajo la más discreta y prudente actitud posible – Le hale del brazo para que me acompañará, mis primos nos seguían de cerca – No tenía idea de que conocieras a Ulqui – Le dije para seguir disipando la tensión de hacia unos momentos.
-Ya ves – Me respondió irguiendo sus hombros y siguiendo mí andar - Yo también puedo ser un misterio y guardar secretos – Sonrió más relajado. El Grimmjow seguro, confiado y orgulloso estaba de vuelta. Aquello me hizo sentir más tranquila, esta extraña sensación me mantenía incomoda, pero a su vez me hacía sentir muy complacida al sentirle a mi lado.
-Apresurémonos – Dije caminando más a prisa – No quieres ver a mi abuelo molesto –
Todo había pasado tan rápido que no estaba seguro de lo que exactamente había ocurrido. De lo que si estaba seguro es que fue Cifer quien me había salvado de una muerte segura. Aquello me comprometía aún más ayudarle a salir con mi primita Tat, seguramente estaba destinado a morir. Tatsuki o Abarai terminarían asesinándome, tal vez, si Yo me les adelanto sientan remordimiento por orillarme aquella acción tan desesperada. – No seas idiota – Me insulté mentalmente, mi muerte podía esperar. Estar tan cerca y de una manera tan intima con Nel me hacía pensar que todo lo que ocurriera no importaba en ese momento, no más que el hecho de estar ahí con Ella a su lado, libres de libros, de problemas de razonamiento y de múltiples lecturas de análisis. En este momento nada importaba, ciertamente y contradictoriamente, los únicos que importábamos éramos Ella y Yo.
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Continuará…
Notas de autora: Hola a todo(A)s Disculpen la demora, he tenido mucho trabajo y pues la inspiración se puso en pause. Pero, como ya el trabajo se ha calmado. Es que les traigo el capi 6. Espero que siga gustando esta historia que he dividido en tres partes, bueno en cuatro, El click de la relación de esta pareja, que consta de 7 capítulos, son los que están leyendo. Toda relación tiene un preámbulo, un comienzo y es por eso que se ha hecho algo larguillo, pero ya para el próximo se finaliza. Ya en los siguientes capis se viene la relación más de amistad e informal de estos dos. Se hacen más cercanos y se vienen una serie de sucesos que irán solidificando su relación, posiblemente sean unos 6 u 8 capis más, donde serán como una especie de oneshot, que sigan la historia y ya después en unos 3 o 5 capis doy el cierre donde espero que ya sean pareja, Ahí se irán intercalando una serie de besos, que harán honor al Título del fic ^^ Y por último el Epilogo (Que ya está pensado y a medio escribir). Así que como quien dice hay historia para rato y ahora si espero retomar las actualizaciones de cada tres días o ya de perdis por semana.
Muchas gracias a quienes siguen leyendo y sobre todo a quienes me dejan reviews: Akisa (Lamento la demora, pero por fin acá esta la conti, espero que te haya gustado el capi y el reencuentro de estos dos) Darien Tsukihino, Tesake, Yooo Virii( Hola! Me alegra que te guste la historia y sobre la pareja, lo lamento, pero, en fin, ojala eso no te desanime a leer, habrá algo de Ellos, pero después de todo el fic gira alrededor de GrimmNell ) Oldadux Sama y Bd Sayuri Hyuga Li.
Pd. Los que esperan el capi 1 del fic "Tú, mi razón de amar", ya viene en camino. Sorry sólo me falta una escena y hacer la última lectura y listo, ese fic no es muy largo escasos 5 o 7 capis.
Les dice hasta pronto Al chan.
