N/A: Olvidé mencionar que esta historia se me ocurrió en base a "Hechizo helado", planeaba que ese fuera mi único fic de Hora de Aventura, pero luego Marshall y Fionna me hicieron ojitos con su romanceˆwˆ
Fionna ignoraba los gritos que Cake le dedicaba. Ya iba a amanecer así que se quedó profundamente dormida antes de que su compañera y hermana terminara su sermón, cuando despertó de nuevo, Marshall estaba sentado a su lado en la cama. – ¿Y Cake?
–Salió a pasear con Lord Monochromicorn hace un rato. Dijo algo de que eras demasiado dormilona como para escucharla con sueño.
–No soy dormilona.
–Ya es medio día.
– ¿Qué? ¡Viejo, eso no puede ser cierto!
–Lo es… Pero es mi culpa, anoche te quité un par de horas de sueño. Pero no me respondiste a la pregunta que te hice. ¿Iras conmigo?
– ¿En qué consiste tu viajecito? –Exclamó resignada.
–Voy a visitar a una vieja amiga, nos conocimos de humanos, pero hace mucho que no…
– ¿De humanos? Que rara forma de hablar.
–Antes de que me transformaran en vampiro, quiero decir. Y tengo siglos sin verla, sería genial poder platicar con ella un rato y que tú la conocieras, estoy absolutamente seguro de que se llevarían bastante bien.
– ¿Como tú y el dulce príncipe?
–Nah, lo que hay entre nosotros es más como un romance casual, –Fionna se sonrojó ante la afirmación de Marshall –pienso que tú y ella se llevarán bastante bien pero como amigas.
– ¿Qué gano yo si voy?
–Respuestas. Al ochenta por ciento de las preguntas que hagas.
–Noventa y cinco.
–Noventa.
–Noventa y cinco
–Ochenta y cinco.
–Cien.
–Noventa y cinco.
–Hecho. –Terminó Fionna tomando la mano que Marshall le ofrecía, al sentir su tacto se sintió como un completo idiota al haber caído en su trampa pero luego sonrió sabiendo que tarde o temprano tendría que responder a todas esas preguntas.
–Eres… muy astuta aventurera. Muy bien, prepara tus cosas para el viaje primor, nos vamos en la tarde.
– ¿Tan pronto?
–Sí. Solo será cuestión de convencer a Cake, y creo que ella querrá ir, dado que va Lord Monochromicorn… Vamos, toma tu mejor espada y empaca, que una aventura nueva nos espera.
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– ¿Qué? Después de que lo encontré acosándote anoche aún planeas salir con el de aventura a Ooo…
–Va Monochromicorn… no sé si aún te…
– ¿Y qué estamos esperando tesoro? Arregla la maleta.
–La mía ya está. Solo es cuestión de arreglar la tuya… Voy a buscar a Marshall para avisarle.
–Vuelve en una hora cariño. Estaré lista.
–Bien, entonces volveré para irnos.
–Sí. –Dijo tomando su mochila y saliendo a toda prisa, corrió casi todo el trayecto hasta la casa de Marshall pero unos minutos antes de llegar, se detuvo a recuperar el aliento. Lo último que quería era llegar agotada a casa de su amigo así que caminó a paso calmado el resto del camino, tratando de aclarar sus ideas. Pensaba en lo que había pasado en el dulce reino, el día del dulce baile. Después de vencer a la reina helada, y ser rescatada de su hechizo por el beso de Marshall, no habían vuelto a tocar el tema así que esa sería la primera pregunta de la joven para su amigo…
Llegó al umbral y levantó una mano para tocar pero un ruido la distrajo y la hizo saltar hacia atrás, tomó su vieja espada y se puso en guardia. –Tranquila aventurera. ¿Cómo estás?
–Marshall, me asustaste.
–Lo siento primor, no era mi intención… ¿Qué dijo?
–Que sí vamos. Y que vuelva en una hora para irnos.
–Bueno, eso nos deja con casi una hora. ¿Quieres empezar a preguntar cosas?
–La verdad… sí.
–Vamos adentro.
Fionna trató de sentarse en el sillón pero al estar demasiado duro como para soportarlo, se fue al suelo y se abrazó las rodillas mirando a Marshall, quien flotaba sobre ella mirándola a los ojos; se quitó la mochila, de la que sacó algunas manzanas y un traste de fresas para ambos aunque sabía que Marshall solo se comería el color y tras comerse una fresa pequeña, preguntó. – ¿Qué pasó el día del dulce baile? Quiero decir, me besaste para romper el hechizo, porque la reina helada dijo que solo el amor podía hacerlo… ¿Pero cuáles eran tus motivos? Es que no lo entiendo.
– ¿Qué no entiendes, que te amo?
–Yo… eh, s-sí bue-no es que- yo solo… –Fionna se sonrojó hasta las orejas y trató de ocultar su rostro pero al mismo tiempo se quitaba el cabello de la cara en medio de la conmoción.
–Hey, preciosa… –Dijo Marshall en modo tranquilizador y acercándose hacia ella. Se sentó cara a cara y se acercó lentamente tomando el rostro de la chica con ambas manos, la hizo mirarlo y sonrió de una manera completamente sincera para ella. Sus ojos, los de ambos, brillaban de una manera especial, y por primera vez en mucho tiempo, o al menos desde antes de conocer a Fionna, Marshall Lee se sintió vivo de verdad. Con cuidado jaló el rostro de Fionna hacia el suyo y sonriendo aún más ampliamente… la besó de nuevo… –Fionna… ¿Saldrías conmigo… como mi novia?
– ¿Qué? –Exclamó haciéndose hacia atrás, pero como aún sostenía las manos de Marshall (las había tomado sin darse cuenta), se lo llevó con ella hasta el suelo, donde terminaron uno sobre el otro. Él le apartó los cabellos de la cara y luego flotó solo uno o dos centímetros sobre ella. Le encantaba tenerla así de cerca pero tampoco quería dejarla sin respiración y matarla… quizá la mataría alguna vez… pero no de aquella forma, sino para poder tener una eternidad para ellos juntos. Dejó de pensar en eso. –Marshall… yo…
–Si no quieres responder ahora lo entiendo, no quiero que te presiones por mi culpa.
–No… no estoy presionada…
–Toma tu tiempo para responderme, hermosa… pero primero, dame algo a cambio. –Dijo acercándose de nuevo y robándole un beso un tanto más intenso. Fionna lo jaló hacia ella pero al sentir el tirón, Marshall hizo que Fionna se pusiera de pie sobre sus pies y la levantó un metro del suelo en la habitación, aún fundidos en un abrazo hermoso y en un beso increíblemente tierno.
–Sí… tomaré mi tiempo. –Dijo sonrojada cuando Marshall la bajó. –Vámonos, Cake tiene que estar esperando.
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En un rincón de Aaa, la reina helada observaba a la escena de Marshall y Fionna con sumo interés, soltó una carcajada y tomando una capa gritó –Aquí voy Ooo, eliminaré a Fionna de una buena vez para que nada se interponga entre el dulce príncipe y yo, y veremos de qué manera puede ayudarme mi queridísimo rey de los vampiros. Esta vez te derrotaré Fionna, no importa qué pase te derrotaré…
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De alguna manera extraña así fue como terminé en Ooo, durmiendo en la casa de un humano igual que yo, que tiene un perro que no se lleva muy bien con Cake pero creo que pueden ser buenos amigos si se dan una oportunidad. Por dios, si ambos tienen novios arcoíris… de hecho las cosas en Ooo son extrañamente familiares para mí. Es como si estuviera en Aaa pero todo está al revés aquí, incluso tienen una dulce princesa de la que Finn está enamorado como yo lo estaba del… o lo estoy… no estoy segura.
Me pregunto qué pasaría si le diera una oportunidad a Marshall Lee…
Fionna sintió un repentino frío en la habitación y en seguida miró la ventana, que se había abierto. Marshall flotaba tranquilamente sobre ella, de espaldas y con las manos en la nuca, como si estuviera lo más relajado del mundo.
–Hey primor, demos un paseo. Ooo te va a encantar de noche, y quién sabe, puede que nos encontremos alguna aventura en el camino.
–Olvídalo viejo, no me voy a ir sin Cake.
– ¿Planeas ir hasta la casa de la chica arcoíris a despertarla sin provocar que Mochro se despierte, salir en silencio y conseguir que ella salga con nosotros dos juntos? Olvida el nosotros dos, ¿Conmigo? Me tiene pánico, y tú viste la cara que puso cuando les presenté a Marceline… casi se muere.
Ambos soltaron unas risas. –Cielos viejo, eso fue lo más genial que ha pasado.
–Sí, lo fue… ¿Qué dices? ¿Vienes conmigo? –Preguntó tendiéndole una mano y acercándose a la ventana; con todas las emociones, Fionna se había olvidado de ponerse la ropa de dormir, así que se levantó al instante y tomó la mano de Marshall, que le tomó la cintura y la levanto de modo que ella pudo ver todo el recorrido que hicieron por toda Ooo.
Pues hasta ahora la inspiración no me ha abandonado, espero seguir así y terminar el fic pronto, Gracias por leerme y por sus Reviews
