Me toma en sus brazos, me levanta y me besa, es prácticamente nuestro primer beso, o al menos lo es desde que somos novios, y es el mejor, más dulce y tierno beso que puedo recibir. Es un gran besador pero éste beso en específico… me dice todo cuanto me ama… y yo lo amo a él, a Marshall Lee. ¿Cómo no lo vi antes?
Lo amo.
Ahora solo espero que el dulce príncipe me perdone.
Marshall soltó a Fionna y sonrió. –No puedo creer que me eligieras a mí. Después de haber esperado tanto tiempo por el dulce príncipe y ahora yo soy… tu novio.
–Bueno, era de esperarse.
–Yo no lo esperaba. Te amo Fionna.
–Y yo a ti Marshall.
–Volvamos a Aaa mañana mismo. Ya me harté de Ooo.
– ¿Qué hay de Marceline? Creí que venías a visitarla.
–Sí, creo que ya tuvo suficiente de mí. Además, quien sabe qué pueda estar pasando en Aaa de interesante que no estamos nosotros.
– ¿Mas interesante que nosotros? Bien, hagamos maletas y larguémonos. Le diré a Cake en la mañana.
–Bien. Vamos a la casa del árbol.
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En un rincón de Ooo, en el castillo del Rey Helado…
–Vuelve acá rey helado, no he terminado contigo. –Gritó la reina helada.
–No, aléjate. No te quiero cerca.
–Tú me secuestraste para hacerme tu esposa ahora vas a aceptar las consecuencias.
– ¡Finn! Auxilio.
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Fionna se acurrucó junto a Marshall frente al fuego de la chimenea, estaban en Aaa de nuevo y ahora, mientras Cake volvía de su cita con Lord Monochromicorn, ella y Marshall disfrutaban de una tarde fría y nublada frente a la chimenea, y mientras que Marshall se comía el rojo de algunas cosas, Fionna se tomaba una tasa de chocolate caliente.
– ¿Sabes Marshall? Estaba pensando en algo.
– ¿En qué?
–En que ya llevamos casi dos años de novios y no hemos vuelto a tocar el tema de las edades… me preguntaba… si tú me morderías alguna vez.
– ¿Qué insinúas?
–Que ahora que no hemos sabido nada de la reina helada y la tierra de Aaa está tan tranquila, tal vez podría considerar volverme tu novia vampira. Ya sabes, eso de "juntos hasta la eternidad" y esas cosas.
– ¿Y Cake qué opina?
–Parece que venció su miedo a ti y a tu raza.
Marshall le besó el cuello a Fionna logrando que se le enchinara todo el cuello. –Ya nunca vas a poder salir a la luz del sol. Y tendrás que comer rojo, o sangre, según tus gustos, y tu piel se volverá gris… ¿No importa?
–No, quiero estar contigo.
Marshall tomó el rostro de Fionna y la besó intensamente. –Bien. El día de luna llena hablamos. No pienso morderte aquí, Cake podría llegar en cualquier momento. Y como te dije una vez, solo quiero que estés por completo segura.
–Bien, lo pensaré un poco más y te lo diré luego. Te amo.
–Y yo a ti.
N/A: Bien, pues espero que les haya gustado, con esto termino la historia, al menos por ahora. Gracias por todos sus MPs y Reviews. Nos leemos la próxima!
