Minako Aino se encontraba con sus padres en Inglaterra puesto que su padre debía trabajar allí por unos meses. Era una adolescente de 13 años con una gran responsabilidad: proteger al reino de la Luna.

Mina se había encontrado en Japón con un gato blanco parlante de nombre Artemis. Él comenzó a guiarla como la guerrera del amor y la belleza, la reencarnación de la Diosa del amor, la princesa del planeta Venus. Ella era Sailor Venus: la líder de las Sailor Scouts, quienes protegían a la princesa de la Luna. Sin embargo, hasta que la princesa de la Luna no despertase, su verdadera identidad como guerrera estaba oculta bajo el nombre en clave "Sailor V".

Sailor V se había hecho famosa no sólo en Japón sino también en todo el mundo. Esto era gracias a que supo atrapar a muchos ladrones, razón por la cual ayudaba a la policía. Sin embargo, lo que nadie sabía era que muchos de los malhechores con los que peleaba eran seres que querían apoderarse del reino de la Luna…

Ya hacía un mes que Mina se encontraba en Inglaterra. Había oído que unas nuevas guerreras en Japón estaban luchando bajo el nombre de "Sailor Scouts". ¿Serían ésas sus compañeras? ¿Estaría entre ellas la Princesa? Artemis le había dicho que debían esperar. Ella debía seguir fortaleciéndose para poder guiar a las Sailors de la mejor forma.

Sailor V había hecho algunas apariciones en Londres. Accidentalmente, una policía, llamada Catherine, vio cómo se detransformaba, conociendo, así, su verdadera identidad. Sin embargo, ello no había representado problema alguno: Minako y Catherine se hicieron muy buenas amigas con el correr de los días.

En una de sus aventuras, Mina y Catherine rescataron a un muchacho bien parecido que había sido tomado como rehén en el robo de un banco. Su nombre era Armand. A partir de ese día, los tres, Minako, Catherine y Armand, salían casi todas las tardes a dar un paseo. Una gran amistad florecía entre ellos. En el caso de Mina, había sido amor a primera vista: Armand era el hombre con quien quería pasar su vida.