Capítulo 3.

Penumbra.

Bolt P.O.V.

Hacían varios minutos que nos dispusimos a dormir todos juntos en la habitación de Penny, que nos compartía su cama, son las doce con ocho minutos. No podía dormir, primero el incendio, la recuperación y la nueva vida de verdad. Todo era demasiado para mi mente confusa y fragmentada; pero sin duda aquella sensación de destrucción en mi interior al ver a Penny desplazándome por otro can fue la cosa que me ha mantenido en conflicto por tanto tiempo; jamás creí que fuese capaz de ello. Por suerte todo resultó para mí. A veces me siento como si estuviera en un sueño; y que en cualquier momento me llegará la hora de despertar y dejar toda esta falsa idea; pero ya no sé qué pensar seguramente estoy conmocionado por lo de hace un día.

Y como no estarlo. Jamás en mi vida me había sentido tan débil y abandonado. Miré a Penny, dormida frente a mí; No pude evitar preguntarme en mi mente: ¿En verdad estarías dispuesta a olvidarme si desapareciera de tu vida? ¿Remplazarías el vacío que dejase en ti... mi partida?

Un viento siniestro acomplejó el silencio en la habitación, sobre la cama se reflejaba la ligera luz nocturna; casi nula. ~Hasta la noche tiene algo de luz ehh~. Recorrió con la mirada el panorama oscuro que mostraba la habitación, primero a Penny, más allá se veía Rhino en un profundo sueño, su esfera rebotaba un poco la luz de afuera que entraba por la ventana, suspiró ligeramente, siguió mirando y vio otro reflejo. Se alteró un poco, por la sorpresa que era ver a Mittens sentada, con la mirada clavada en Bolt como si adivinara cada cosa que corría por su mente, el brillo de sus ojos era infinito, profundo y misterioso.

-No tengo sueño Mittens, discúlpame si te he despertado.

-No te preocupes; cualquiera se sentiría así después de tantas cosas y cambios. Yo tampoco he podido hacerlo, me la paso pensando en casi todo jeje.

-Ohh, vaya. Esto es difícil ¿No crees?

-Uff- suspiró. -jamás había sentido tantas cosas juntas... creo que voy a vomitar... es broma, pero casi.

-¡Shh! Creo que hacemos mucho ruido.

Rrhino empezó a moverse por la charla de Bolt y Mittens.

-Oye Bolt, creo que no vamos a dormir en un buen rato; vamos a platicar a un lugar en el que no molestemos a nadie ¿Sí?

-Amm... Bueno. Sí, no podré dormir sin un consejo.

Mittens se levantó y yo la seguí ya que ella propuso la idea de platicar juntos, supuse que se le ocurría un lugar tranquilo y apartado en el cual charlar.

Ahora que lo pienso, Mittens está bastante seria... sólo espero que no pida marcharse o algo así.

-Salgamos afuera Bolt, ¿Te molesta el frío?...

Contesté que no pero sólo negando con la cabeza. Salió y la seguí, se echó bajo un árbol en el jardín y nos pusimos cómodos para hablar. Luego empezó ella con una pregunta.

-¿Qué te preocupa Bolt? de seguro lo mismo que a mí... pero quizás este equivocada así que prefiero saberlo de ti.

-No sé Mittens son muchas cosas en realidad, me siento muy acomplejado por casi todo y comienzo a creer que de no haber sido por mi culpa, muchas cosas estarían bien. Y no estaría preocupándome ahora de todo eso.

Mittens levantó una ceja extrañada y un poco inquieta por la respuesta de Bolt que no contestaba mucho a su pregunta.

-Oye eso casi no sonó como una respuesta. ¿Sabes? Creo que deberías sentarte un buen rato y aclararte cuál o cuáles son las cosas que te preocupan, sino sólo estarás igual.

-Mittens. ¡Estás de mi lado ¿No? Porque la verdad no me ayudas mucho criticándome.

-¿Criticándote? Pero si yo sólo opiné; dijiste que necesitabas un consejo, no pelear con alguien ¡Bolt!

Me di cuenta del error que era culpar a Mittens con mi furia. -Perdóname Mittens, puedes imaginar con ésa reacción como es que me siento yo por dentro.

Ambos suspiramos fuertemente resignados. Miramos la luna llena rodeada de eternas nubes grises y nos quedamos en silencio, o mejor dicho sin hablar, pues silencio total no existía, el viento hacía un sonido que susurraba a nuestros distraídos oídos.

-Es una noche tranquila Bolt no hay que pelear ahora; no después de todo lo ganado.

-Si.- Asentí esperando que continuara hablando pues noté que deseaba confesar sus preocupaciones.

-Ahh... Tú ganas orejón, te diré que pienso.- Se calló un rato, miró al suelo acomodando sus ideas, yo sólo me limité a mirar ésa luna infinita que nadaba sobre las nubes, me sentí insignificante ante aquel firmamento.

-Bueno... No sé si ya te ha pasado... pero tengo la sensación de vivir en una gran mentira, de vivir en un mundo... falso o a-algo parecido.

Asentí con la cabeza sin retirar la vista del cielo. -Mmm, sí es horrible. Yo me imagino que estoy soñando y que despertaré como si nada.-

Entonces aunque no la veía noté que también levantaba su vista al cielo.

-Lo sé, me siento tan triste, ¿Tú no Bolt?

-No sé, tengo miedo.

Mittens volteó a verme, yo continué viendo arriba.

-¿Y de qué? yo pienso que eres muy fuerte.

-Pues temo que no lo soy, ojalá tuviera una solución a todo pero, bueno soy muy nuevo en esta vida a pesar de las apariencias.

-Tienes razón has vivido una vida falsa todo éste tiempo, pero no debes temer; tu no tuviste elección. Y no es tu culpa.

Sentí mi corazón saltar al escuchar las palabras de Mittens, que hicieron eco en mi mente... haz vivido una vida falsa todo éste tiempo... no tuviste elección... no es tu culpa.

La luna ya no me parecía brillante, más bien se me antojó pensar que su brillo se estaba extinguiendo, exhalaba su último aliento, mientras se dejaba desvanecer ante la obscura y fría noche. Me pregunté: ~Mi alma debe de estar así... ¿Desde cuándo estoy perdiendo mi luz?~.

Contesté con un nudo en la garganta: -Pero pude... pude darme cuenta. Y eso si es mi culpa.

-No Bolt. Yo sentía lo mismo; pero la fe o confianza no es la culpable. Lo son las intenciones de quienes confías. Por eso me es tan difícil confiar.

-Entonces soy un idiota por confiar- Ya no quería ver la luna falleciendo, además la charla se hacía más reveladora así que miré directo a Mittens. Ella tenía la misma penetrante mirada, aquella que adivina todo. No, sabe todo... a base de la experiencia propia, de sufrir en carne propia lo que ahora me está diciendo. Es por eso que es fría y infinita, porque revive crudos recuerdos.

-Serías un completo idiota si ni siquiera lo notaras. ¿O me equivoco?

-Mittens, tú jamás te equivocas. Aprendo a ser yo... contigo.

Sentí miedo de lo que mi boca confesaba. Me doy cuenta que al no saber nada, cualquiera se puede aprovechar de eso.

-No Bolt, es imposible que yo ya no me equivoque. Si así fuera... no viviría con alguien como Penny.

El viento resopló, el ambiente se hizo pesado y un horrible escalofrío recorrió electrizante mi espina.

~ Alguien como Penny... no tube elección, entonces ¿Ella lo hizo por mí?... ¿Por qué?~.

-Piénsalo Bolt...- Su voz sonaba enérgicamente pesada. -si no es culpa tuya, de alguien debe de ser. Sufriste toda tu vida, así es como la conoces: una mentira, y ahora... ¿Qué? ¿Te trae a la realidad como si nada?

-No... es po-posible...

-Bolt, me odiarás por esto. Pero hasta Penny tiene intereses, todo mundo. Y no es malo tenerlos, pero hay intereses que dañan terceros. Y ella te ha dañado a tí.

-¡Mientes!... Me levanté lleno de rabia. ~ ¡Que estúpido! y yo volví de tan lejos con la persona que me ha dañado tanto tiempo~ -Todos mienten... yo sólo soy un perro, ¿Qué haría conmigo engañándome?-.

-Ahh, Bolt lo siento. Pero mejor date cuenta ahora, esta vez estás a tiempo de elegir.

Mittens miró al suelo lamentándose.

Bolt: -Esto no me ayuda en nada.

-Bolt discúlpame. Iré adentro, vuelve pronto. Hace frío.-

~Me abriste los ojos Mittens, la luna se apaga, junto con ésa luz inocente que se deja engañar~.

Preferí dormir afuera. Sentía asco al pensar regresar a la habitación. Entonces me dije a mi mismo: ~Yo no pude elegir, nunca tuve oportunidad, la culpa es de ella. Penny... pudo evitar esto, sentir remordimiento si sabía que estaba mal que yo viviera así~.

Volví a mirar aquel firmamento tan lejano.

La luna luchaba contra la oscuridad de la noche, una batalla que se prolongaba para perderse en cualquier momento. Una lucha inútil.