Capítulo 8.

Hermandad.

Rhino P.O.V.

Me dejé caer en la curvatura de mi redondísima esfera. Veía televisión. Amada televisión. Una nueva, la otra ya no sobrevivió. ~¡Pero que he hecho, estuve en Las Vegas; pude haberme casado en minutos con un televisor!~.

Pero ya ni modos, eso no minimiza mi gran adoración a la caja mágica que es la televisión; muchos se quejan y re quejan de mi afición a los programas televisivos pero hay muchos muy buenos; he aprendido mil cosas nuevas que nunca habría podido conocer viviendo con la vieja.

Aunque creo que muchas son muy poco útiles, pero aun así las aprendí.

Es por eso que justo ahora veo un programa que hace ver como se apuesta en los casinos de Las Vegas, en donde también pude casarme con una televisión y apostar ahora que lo pienso, aunque primero hay que tener que apostar dinero. Entonces iría a robar un banco, pero como siempre Batman llegaría y me haría añicos, con suerte Spiderman si me daría oportunidad de huir.

Por si fuera poco mi súper héroe Bolt, quien se deshizo de sus superpoderes para dejar su vida de servicio junto con Penny atrás para vivir en familia con nosotros se sentó junto a mí para ver la televisión. Todos juntos somos una gran familia, aunque me he dado cuenta que Bolt y Mittens tienen problemas, y me aseguré de eso justo esta mañana.

-Supongo que debo ayudarles en lo que pueda-. Me dije a mi mismo con calma.

Apagué la Tv. pues mis pensamientos no me permitían ver Disney XD; Aunque Kid vs Kat seguía después de los anuncios.

Ya en silencio empecé a hacer memoria. Incluso Bolt lloraba y Mittens le hablaba con profundo arrepentimiento como si sufriera el doble que Bolt, sintiendo él dolor.

~Tengo que unirlos, hacerlos darse cuenta~.

Se evitan como en cualquier otro programa de romance, cuando apenas inicia el amor entre los dos principales.

Pero ahora pelean. Supongo que ya están tratando de ser una pareja. Aunque tienen muchos problemas que solucionar, niegan que se atraigan.

-¡Tengo una nueva misión!-.

Con ésa idea en mente me puse a pensar como ejecutaría tal misión, -Será difícil- dije susurrando a la nada; pero tenía que probar no me quedaría con las patas cruzadas a ver a mis camaradas de misiones pasadas desintegrándose. ~Esto también puede afectarme, no tengo otra opción, y poniéndome en el lugar de Bolt sé que él haría lo mismo por mí~.

- Pero son muy necios, no vendrán tan fácil a pedirme ayuda, quizá Bolt, la gata prisionera no lo haría ni en sueños, ¡Ja! Si supiera…-.

- Ahhh el amor, el amor de jóvenes; el primer amor. Lleno de belleza e inocencia. Un manjar que siempre vende en las grandes salas de cine. El amor prohibido, donde los amados vienen de diferentes mundos, una relación que está hecha para ser desaprobada por todo el mundo, sólo su pureza lo hace sobrevivir. ¡Titanic! O quizá Pearl Harbor…-.

~Amores prohibidos ehh, ahora que lo pienso el de ellos es uno de esos~.

Titanic siempre me ha hecho llorar, pero es inevitable, es ver como un tierno brote de vida lleno de amor se congela por el frío helado del invierno, pudiendo haber sido una hermosa flor; pero por azares del destino no se da.

El tema musical… escrito por James Horner, transpira el clásico amor joven que nace de dos dulces almas,… el piano.

Abrí tremendos mis ojos y me llegó una idea.

- Tengo que darles una velada romántica en la que Bolt use sus mejores estrategias, luego caerá rendida ante él-.

- Sí, será genial para el… ¡jajajajajajajajajaja!-

-Pero ahora. Un aperitivo-.

Corrí a la cocina y salí de mi cápsula, por un segundo me sentí sofocado como Buzz Lightyear. Pero el hambre es más lista; así que trepé y trepé cosas como sillas, grifos y busqué alacena por alacena sin ver algo rico, miré a la mesa al centro agachando la mirada y vi un frutero con muchas frutitas.

- Misión cumplida, soldado Rhino reportándose al comando estelar. Ya envío las coordenadas desde la PDA a la base, solicito permiso de comer una manzana-.

Para darle más intensidad al asunto fingí una voz distinta.

Hice un ruidito -¡Ghht!- simulando la entrada de la frecuencia de radio. – Adelante soldado. Cuidado con las semillitas… suelen dar diarrea-.

- Afirmativo, cambio y fuera-.

- ¡Ghhz!, recibido; informe cuando haya terminado, buen trabajo.

Sonreí sin quitarle la vista a mi jugosa manzana, me lancé hacia ella, tal como una vez dijo Bolt hice todos los cálculos al pie de la letra. Caí con estilo militar, di una maroma y me dispuse a degustar mi manzana; la comí casi a la mitad pero después…

- Rhino, no sé qué hacer con algo y necesito un consejo.

Cuando me di la vuelta a ver a Bolt, me tragué unas dos semillitas. Hice cara de temor, pues el comando estelar dio órdenes estrictas. Pero mi camarada parecía serio así que arriesgué a padecer diarrea dentro de poco con tal de brindarle mi apoyo.

- Aquí soldado Rhino reportándose para lo necesario, ¿Volar la casa? ¿Destruir las alacenas? ¿Atrapar a Cálico? ¿Rescatar a Penny? Tú ordena…estas al mando-.

- Jejeje amigo las alacenas ya están desechas. No, es algo más serio que eso. Es sobre al…-

-No digas más Bolt, las chicas maduran muy pronto ¿No crees?-

-¡Vaya! Por allí va el asunto. ¿Cómo lo supiste? Aprendiste a adivinar de los programas que pasan con magos que enseñan trucos ¿No?-

- Algo así, permite que un casanova te dé una mano, pero antes. ¿Tanto la amas?-

-¡Amigo no sé ni que es amar, del modo de pareja!... creo que no lo dije bien… me refiero a que. Tú entiendes, aún no sé cómo se deben tratar estas cosas-.

Noté un poco de vergüenza en él, quizá esperaba que lo ridiculizara pero no haría yo tal cosa.

- Bolt, yo te quiero tanto como a un hermano, me importa tu felicidad. No tienes por qué avergonzarte. Mira, no sé si lo has pensado pero; las chicas son la razón de tu vida.

-¿La razón de mi vida?-. Noté un gesto de duda en Bolt.

- Si, si no hubiera sido por una no estarías vivo, aquí hablando conmigo, ni yo. ¿Entiendes por qué es tan importante una chica en la vida de un varón?

- Ahora que lo mencionas, suena muy cierto-.

- Pero tú sientes duda en tu interior ¿No? Y una sensación extraña en tu estómago. Ésas amigo son mariposas en el estómago.

- Yo no como mariposas, ni recuerdo haberlo hecho-

- Es una expresión que usan los humanos para describirlo pero apuesto a que se siente extraño ¿No?-.

-Jejeje supongo-.

-Vamos amigo sígueme, iremos a hablar de esto a otro lado-

- Y ¿A dónde vamos exactamente?-.

- Acompáñame al baño, por cierto nunca comas semillas de frutas-

- Jajaja, tu nunca cambias Rhino-.