Capítulo 9.

Tregua Temporal.

Una vez atendida la urgencia del hámster, Bolt y Riho se pasaron la tarde hablando. Pero por otro lado, Penny se preocupaba por lo poco que podía convivir con sus mascotas, en especial, su cachorro Bolt; que tanto ha pasado y que ahora merece lo mejor. ~No quiero perder más tiempo, al contrario hay que recuperar lo perdido, Bolt está por cumplir seis años y eso es casi la mitad de la vida de un cachorro normal. Aunque siempre ha demostrrado ser diferente, no ser un número más a una estimación, simplemente es el mismo~.

Luego se quedó enajenada; pensando y pensando hasta que de golpe, se liberó de aquel hechizo con el clásico sonido de la campana que anuncia la hora de volver a casa luego de horas en el colegio.

Mientras caminaba por los pasillos llenos de vida y actividad propia de los más jovenes, se hizo una pregunta que le despertó mucho interés.

~Si me salvó la vida, y además sabía actuar; es posible que pueda pensar y sentir como cualquiera de nosotros, tambien sus amiguitos. Pues ellos llegaron con el y son muy unidos.

Quizá con el estilo de vida que tienen de compartir su vida con humanos cuidadores, puedan leer, o comprender charlas normales~.

Quizá entienda lo que le es trabajar como actor, y que ha vivido engañado.

Mientras tanto Bolt y Rhino discutían sobre como tratar de unirlos, entonces Rhino decíqa emocionado: -Tienes que hacer que sea tuya, que no piense en nadie más y, seas tú la razón por la que se levante todas las mañanas-.

Bolt sorprendido dijo: -Pero esque Rhino... ¿No crees que es muy rápido? yo aún no se si en realidad yo...-

- Tú ¿Qué?- Le dijo el hámster esperando una respuesta para que despues de oírla intentara alentarlo a probar suerte con Mittens.

- No creo que Mittens y yo..- -¡Baah! Bolt, claro que tú y ella; es obvio-.

- ¿Lo dices enserio?-

- Claro, y además; por algo ha venido hasta aquí Bolt. Ella no te dirá que no.- Hacía una sonrisa, levantando las cejas y le daba golpecitos con su diminuto codito en una pata.

- Pero esque... yo no sé. No se si yo pueda-.

- ¿Y por qué no podrías?-

- ¡ Por que no estoy seguro de amar a Mittens! -.

Rhino comprendió las palabras de Bolt pero le advirtió algo.

- Debe ser difícil para tí Bolt, pero no esperará mil días a que te asegures de eso. Tienes que asegurarte de amarla o quererla como a una amiga hoy mismo-.

Bolt condundido, suspiró. Luego llegó Mittens.

- Hola. ¿Y qué están haciendo?- Dijo ajena a la conversación de los otros dos. Bolt y Rhino se miraron nerviosos de haber sido escuchados por su conversación en todo el tiempo. De ser así Mittens se habría decepcionado más de Bolt, talvez ya ni lo tomaría en cuenta. Pero por otro lado podría esperar el tiempo que fuera necesario para la decisión que tomase el corazón del can.

- Bueno, hay que ser sinceros,... Tienes que saber que...- Empezó a decir Rhino, y habría terminado confesandole toda la tematica de su charla; que aún no se aseguraban de que ella había escuchado, del inicio al final o sólo una parte. A Bolt le preocupaba que hubira escuchado el final. Si no hubiera sido por la pata salvadora de Bolt, que reaccionó casi por su cuenta, dándole una patada a la esfera que salió disparada de la habitación. Incluso él se sorprendió de que su cuerpo hiciera cosas sin consultarle. ~Por esas cosas pienso que esto es un sueño. Es como si alguien más se encargara de decidir mis movimientos y sólo me dejara pensar~. Dejó sus pensamientos para un mejor momento y antes de que articulara alguna palabra Mittens, lo más seguro para preguntarle porqué disparó al hámster que le ponía al día. Además de que empezaba a tomar aire para hablar mientras empezaba a abrir la boca; Bolt dijo de golpe:

- Pensabamos salir a jugar al jardín. Es una bonita tarde, ¿Vienes?-

- Aahh.- Mittens seguía con la boca minúsculamente habierta, levantando una ceja. Luego se sentó en sus dos patas traseras y dijo: -Okey orejón... Suena divertido, además ya se adelantó el friki televisivo.-

Bolt hizo un esfuerzo por recordar, al parrecer ya le había escuchado decir la palabra "friki" a Mittens muchas veces tiempo atrás. Sin encontrar nada en su repertorio mental de recuerdos aceptó con un gesto hacia Mittens y pensó: ~Debió haber sido en otra vida~.

Minutos después de que los cachorros y roedor hayan decidido tomarse la tarde jugando al aire libre, Penny ajena a la cotidianidad bulliciosa de un autobús escolar rumbo a dejar en sus casas a montónes de niños con miles de planes divertidos para hacer una vez hayan llegado a casa, se preguntaba muy en su interior si lo pasado había sido lo más justo para su can; era obvio que no, encontró consuelo en pensar que ahora puede empezar de nuevo. ~Una nueva vida para todos~ Pensó.

~Ciertamente a pasado por mucho estrés, Bolt se ha jugado la vida por mí y quien sabe cuantas veces más en el viaje que tubo desde quién sabe dónde hasta casa.

Pobre Bolty. El foro, el hospital, su pérdida. Ya no merece más cosas así; no son buenas para su salud y su autoestima. He encontrado algunas veces las cobijas mojadas, pobrecito. Debe tener pesadillas~.

Ya no tan lejos de ése autobus en la carretera, los tres amigos estaban descansando en el jardín, no hacía frío ni había enfermado, pero ridículamente, al mismo tiempo que Penny se apiadaba de los supuestos episodios de terror en los sueños de Bolt, que le hacían mojarse en la cama; que en realidad tratábase de una de las tantas bromas ingeniosas de Mittens, Bolt estornudó mientras estaba sentado.

- ¿Por qué no entramos? ya es un poco tarde y empieza a hacer frío- Sugirió Mittens, todos acordaron lo mismo y entraron a casa, al lado de él estaba Rhino, Mittens se había adelantado un poco.

- Debió haber pensado en tí alguna fanática chico, estás hecho uuuun casanova jajaja-

Bolt soltó una ligra risita nerviosa, distraído, miraba las espaldas de Mittens delante de él, no pudo evitar pensar en lo que había dicho el hámster sobre apresurarse a aclarar sus sentimientos, ella presintió la mirada de Bolt y se giró hacia él diciendo nerviosa: -¿Pasa algo?-.

- ¿Eh?... ammm... no -. Se quedó fascinado por el precioso brillo en sus ojos; de la nada y tan atrevido como con algunas otras situaciones Bolt alimentó su curiosidad con una pregunta: -Oye Mittens, ¿Cuántas veces te han recordado lo bonitos que son tus ojitos- dijo tierno y casi inocente Bolt.

- Bueno Bolt... jeje... por alguna razón ninguna vez, gracias por mencionarlo-.

Se sintió aliviada al ver que Rhino ya se había perdido de su vista. ~Segura que se largó a ver televisión~.

Por otro lado Bolt ya se imaginaba la oportuna desaparición de su amigo. ~Debe de haber sido para darnos tiempo a solas; debe de ser así entonces. Hoy me debo dar cuenta~.

- Pues, a mí me gustan mucho. Son verdes y brillantes, me gustan mucho-.

Notó lo repetitivo que fue decir que le gustaban mucho, pero era cierto tanto como el hecho de que lo pensaba segudas veces al día.

- ¿Subimos?-.

-Ahhm, sí sí, claro después de tí -.

Luego subieron a la habitación, esperando hacer las pases y aclarar sus sentimientos.