Capítulo 17.
Despedida.
Esperó y esperó la llegada del momento para partir, pero con un mal presentimiento de que lo que tanto temía iba a pasar. Sentía un dolor punzante en el corazón y una sensación horrible que le advertía lo que le sucedería. Se sumió en su mente.
Deseando no estar pensando en los grandes temores, deseando estar exagerando; sentir el consuelo de la equivocación, ambos estaban ante una eterna dificultad; pero el juego ya lo habían iniciado antes de ser consientes de hacerlo siquiera. Pero tenían tanto miedo de enfrentar al otro que tenían el egoísta pensamiento de sentirse aliviados de dejar que pasara lo que tuviese que pasar sin intentar persuadirle siquiera. Sentían que el otro era gigantesco y superior comparado consigo, y que serían nada comparados; como si al intentar perdonarse se alejarían más por el intento. Temían empeorar las cosas. ~ Peor no podrían ser ~. Se decía Bolt en la mente para darse valor. Se levantó del sofá frente al televisor, junto a él dormía plácidamente Rhino, quien parecía ignorar toda la tensión entre Bolt y Mittens.
~ Un abismo; un abismo del tamaño del fin del mundo es lo que nos separa. Alguno deseará hacer un puente... Pero yo quiero marcharme para cuando Bolt lo cruce ~. Mittens estaba en absoluta depresión, prisionera de sus sentimientos marchitos; llorar le resultaba tan instintivo como respirar desde hace unas cuantas horas, en que el nudo en su garganta le hacía sollozar de tristeza y jalar aire con dificultad, sentía un terrible miedo a irse, pero tampoco tenía el valor para quedarse; y pensó que ya estando sola por cada decisión errónea que hiciera, no pagaría nadie más que ella y eso de cierta manera le animaba a aventurarse.
Mientras se levantaba pensando en casi todo, se puso en marcha hacia el pasillo que lleva a las escaleras, volvió atrás la vista y observó a Rhino tranquilo dormido. ~ ... ~; dejó de mirar y se encaminó a los escalones, subió y ya arriba entro a la habitación de Penny; se recostó en la entrada de la habitación, mirando en dirección al pasillo, esperando a su persona que lo haría pasar por la misma jornada de casi tres meses. - Ahhhh -, suspiró con júbilo, reposando la cabeza en el suelo; ~ Estoy vencido ~.
Arriba Mittens ya no se interesaba en espiar a Bolt, sólo estaba esperando el vuelo de las horas. Lo único que quería era esperar a cometer su promesa. Levantó atentas sus orejas cuando escuchó a Pennny llegar y dirigirse a Bolt - Vamos Bolty, es hora de demostrar los trucos que hemos practicado, ya tenemos que tener todo calculado para la siguiente semana -. Decía con un tono competitivo y confiado de sí misma, el perro por su parte hizo un leve gesto de emoción que intentó acentuar moviendo la cola hacia los lados, Hace no mucho a Bolt le agradaba hacer reír y sonreír a Penny, pero dudaba que simplemente era feliz por tenerlo de compañero de aventuras y juegos; estaba ya bastante desagradado de que le hubiesen sacado provecho desde que tenía memoria con ella como dueña, ~ Te estás aprovechando de mí, ¿Por qué diablos lo haces? ~; La felicidad ajena a costa suya le marchitó el buen comportamiento hacia las personas cercanas, pero nunca intentó demostrar su disgusto para evitarse más problemas.
Rompió su atmosfera de pensamiento con un par de fuertes ladridos, y con un gesto de emoción siguió a su persona, tan pronto lanzó sobre la cama su mochila con los libros de la escuela. Luego, bajaron las escaleras ágil y rápidamente; Mittens arriba temblaba de nervios y adrenalina; una combinación de energías que le hacían sentir que podía tirar una pared de una patada y correr rompiendo la barrera del sonido.
Su imaginación le hacía escuchar un "clack", de la pueta cerrandose mientras visualizaba a Penny y su perro fuera dejándo la casa sin mayor importancia, aunque era obvio que ya no se alcanzaba a escuchar movimiento en ebsoluto; la concentración le hacía calcular todo.
~ ¿Cómo debería sentirme? ~; Sorprendida, se encontraba en un estado de tranquilidad, o desinterés. ~ ¿Debería tener vergüenza por marcharme, o sentirme libre y fuerte? ~.
Sólo una cosa sería segura en realidad, - Completamente sola -; Deseaba llorar, pero no podía hacerlo; estaba radiante de energía por efecto de la tensión y nervios; sabía que ya empezaba su partida así que se concentró y salió de su escondite.
Una vez fuera, el corazón se le agitó con fuerza; ~ Tengo un mal presentimiento ~. Trató de asegurarse; jaló de la correa pero Penny sólo dijo - Tranquilo chico, pronto podrás jugar. Pero hasta que lleguemos al parque; no te desesperes -. Bolt volvió a intentar hacer volver a casa a Penny pero su esfuerzo no rindió frutos y tubo que emprender la marcha, con un dolor en el corazón que amenazaba con hacérselo estallar en cualquier momento. Se limitó a ver de reojo la casa hasta donde podía; empapada de la rojiza luz de aquella tarde tan peculiar.
~ ¿Y ahora que puedo hacer?... ¡Maldición!, ¡Maldita sea; así no! ~.
- ¡Hey!, para; no puedo seguir con esto -. Penny se giró hacia Bolt que se quedaba detrás sin seguirle el paso. Molesta por el gesto de desobediencia de Bolt le advirtió - Oye, no puedes ladrar tan fuerte Bolt, molestaremos a los vecinos. ¡Vamos y pórtate bien ¿Quieres? -.
- ¡Eres tan idiota! -.
- Bolty, deja ya de ladrar así o me molestaré en verdad, ¿Eso quieres?; yo creo que no... Ven Bolt quiero jugar contigo;... Por favor ¿Si? -.
Con vergüenza, no podía creer que estaba en la entrada del parque; a punto de cruzarla en lugar de la de su casa; asegurándose de que todo estuviera en orden y esta vez asegurándose de dejar todo claro. Asegurándose de ordenar sus sentimientos.
Entonces una vez dentro y caminando por unos minutos, Penny tubo un encuentro inesperada con una amiga, al parecer del mismo colegio. Decidieron platicar en un asiento que estaba bajo un frondoso árbol que les prestaba su sombra. Entonces empezaron a tener una larga y inútil charla. Que a Bolt le carcomía las entrañas, pues se sentía la herramienta de hace tantos años.
~ Nada ha cambiado, debí darme cuenta antes... Pero era demasiado débil para aceptarlo ~.
Apenas podía escuchar la plática pues sus pensamientos conspiraban para hacerle un nudo la mente haciéndolo enloquecer tras cada agonizante segundo en que su propia dueña y compañera le dejaba a merced de aquel terrible sentimiento que aún no podía entender.
- Oye Penny, tenemos que vernos más seguido...-.
- Sí, no es lo mismo desde que cambiamos de clase tras entrar a la secundaria -.
- Uuh, pero yo me llevé la peor parte, me aburro tanto, antes solíamos platicar en la escuela -.
- Yo también te extraño un montón; deberíamos salir y vernos en fines de semana -.
- ¡Genial, suena bien!; por eso te quiero tanto Penny, no te has olvidado de mi... Jajajajaja -.
- Jajajaja, claro que no... Este... ¿Cómo era tu segundo nombre? Jajaja -.
- Ahhh, ¡No puede ser!, lo olvidaste... Jajajaja -.
- Tranquila es broma; jajajaja, jamás olvidaría el nombre de mi mejor amiga -.
~ ¡Huaaaag! Me quiero largar. Esto me preocupa mucho... Demonios ya cállense ~.
Intentando controlarse para evitar vomitar, tubo que detenerse un momento una vez fuera del ático. Estaba segura que todo saldría bien y que su plan no tenía errores, al menos ella no cometió ninguno, se imaginaba que la mamá de Penny apenas llegando a casa decidiría ir al centro comercial tras asegurarse que era necesario, así que no le importó quedarse a esperarla y luego ver que haría algo que ya estaba decidido por ella. El plan era perfecto y sería muy estúpido esperar a ver que pasaría tal como era. Así que sólo le faltaba emprender la salida, ya todo estaba listo y solo faltaba alejarse lo más que podía.
- Quizá venga mamá para acompañarla al centro comercial, podrías ir con nosotros -.
- Hmmm... No creo poder, de hecho solo venía por entradas para el evento de la próxima semana. Además tengo un montón de tarea -.
- Ohh enserio...! Entonces tendrás que apoyarnos desde el público!, jajaja Bolty y yo queremos inscribirnos al concurso, creo que el domingo empezarán a inscribir concursantes -.
- Wow, mmm... ¿Y crees que dejen que un perro actor concurse?, porque es casi seguro que tiene todo para ganar -.
- Oye ahora que lo mencionas, creo que será un problema, pero haremos el intento -. Dijo confiada mientras acariciaba el pelaje de Bolt una y otra vez. Por primera vez se sintió molesto por ser consentido de esa manera y empezó a gruñir un poco, luego guardó la compostura y se quedó quieto. ~ ¡Qué molesto! ~.
- Bueno Penny, tengo que irme; te llamaré para que veamos una película -.
- Sip, cuídate jaja -.
- Jajajajaja, ¡Nos vemos! -.
Se levantó y se fue rumbo hacia la salida, Penny se giró hacia Bolt diciendo.
- Bueno nosotros a lo nuestro -.
Los pensamientos se agolpaban en la confusa mente mientras le llegaba un recuerdo o al menos algo que había pensado hacer una vez fuera, Mittens miró hacia atrás viendo la casa, no lloró ni sintió impulso alguno en el corazón, sólo puso de vuelta la mirada hacia su camino y empezó a correr alejándose.
~ ¡Ve hacia adelante y no mires atrás! ~. Pero el miedo hablaba más por ella que su profundo deseo de irse, sin embargo el daño ya estaba hecho. Se detuvo un poco, miró de vuelta atrás pero ya no veía la casa, veía otras desconocidas, indicando que estaba fuera del vecindario. El temor empezó recorrer su espina ~ ¡Alejarme tanto como pueda! ~, Volvió a correr frenéticamente huyendo de su pasado que sentía que le daba alcance; no tenía tiempo para sentirse triste o reflexionar, todo se remplazo por una sola razón ~ ¡Alejarme! ~.
Incluso los diez minutos en los que estuvo corriendo despavoridamente, le parecieron insuficientes para sentirse aunque sea un poco lejos, - Lo consideraré cuando esté fuera de este lugar por completo -. Se susurró agitadamente esperando salir del estado esa misma noche o al menos antes del amanecer, pero por ahora correr era lu único que podía hacer.
~ ¿A lo nuestro? ~.
- ¡Maldita sea!, ¡Lo único que te importa es estar a gusto a costa de los demás, así que no digas eso; todo es tuyo! ¡Tu maldita idea estúpida! -.
Penny hizo un gesto extraño, que demostraba miedo y desconcierto; también una enorme impresión por ver a su mascota ladrándole como loca, mostrando completo enfado que le hacía enloquecer a cada segundo.
- Bolt ¿Qué me dices si mejor volvemos a casa? -.
Dijo intentando calmar la situación, ya llevaban varias horas gastadas en el tiempo en que Penny y su amiga se sentaron a platicar así que daba igual practicar, pues incluso no faltaba mucho para que, como ya era costumbre a esa hora; pasara en el auto la mamá de Penny, razón por la que los jueves estaban cerca de la entrada al parque para verle llegar, aunque a veces Penny se iba con Bolt a la laguna o por un helado y tenía que llamarla a su teléfono.
~ De todas formas si mamá viene me iré a casa con Bolt, su comportamiento no es normal y si lo llevamos al centro comercial se portará aún peor;... ¡Sí eso será lo mejor! ~.
Penny se agachó hacia Bolt, mientras decía, - Vamos chico, por hoy deberíamos descansar -. Después de decirlo empezó a acariciar el rostro de Bolt, lo que le hizo molestar de nuevo.
Rugiendo se decía ~ De verdad tengo un mal presentimiento, tengo miedo de no poder hacer nada. ¡No puedo hacer nada! ~. Penny se relajó una vez acariciando a su perro así que le agitó las orejas y se acercó un poco más como para casi abrazarlo, luego decidió acariciar de nuevo a Bolt antes de abrazarlo.
~ Perdón Bolty, en verdad te quiero ~.
~ Perdón Penny, yo te odio en realidad ~.
Antes del encuentro de su mano con el rostro de Bolt, rugió y; con un sonido gutural y abriendo sus fauces, mordió la mano de Penny, tan pronto como sus mandíbulas hicieron contacto con la mano, Bolt sintió un fuerte y sólido crujir dentro de su hocico proveniente de la mano, Penny retrasó un fuerte grito de desesperación y dolor inmenso por la gran impresión.
Bolt le miraba a los ojos con odio, como si fuera un perro de caza o salvaje, desesperada ella tiró del mismo brazo un par de veces para liberar su mano que la sentía cada vez más destruida, luego sintió como se la mordisqueaba varias veces, empezó a gotear la boca de Bolt.
~ Ya te salvé la vida, ¡Me pagas el favor con el dolor de tu mano! ~. Hizo más presión y noto el llanto de Penny. Obviamente el dolor le era tremendamente inmenso, bajo ellos se formaba un charco de sangre, cuando Penny vio la suma cantidad de sangre empezó a llorar aterrada y a gritar por ayuda. ~ Es hora de que hagas algo bueno, esto es la renuncia ~. Se decía Bolt en la mente, como si Penny se la pudiera leer usando como medio de comunicación el dolor de su mano triturada dentro de su hocico, luego sintió un fuerte mareo, - ¡Deja a mi hija! -; gritaba loca de furia y temor la mamá de Penny que le había propinado una fuerte patada en la cara, Bolt apenas se percataba que notó el alboroto y fue a ayudar a su hija, también se había congregado un montón de curiosos ante la escena.
No podía creer lo que pasaba; ~ ¡Tengo miedo! ¡Tengo mucho miedo! ~. Se gritaba Mittens en la mente, temblando y sin parar su marcha, empezaba a jadear con fuerza y empezaba a sentirse un poco agotada. El miedo también la estaba paralizando y se empezaba a sentir inferior ante la situación, cada calle le hacía sentir más arrepentimiento. ~ No he corrido en línea recta, a decir verdad; he dado muchas vueltas, no sé a donde voy o si estoy corriendo en círculos ¡Maldición, estoy muerta de miedo y es mi fin! ~.
~ Es el fin, esto lo confirma ~. Se afirmaba Bolt mientras chillaba por la patada, luego pensó con gracia ~ Ya veo, estás podrida por dentro, tienes un sabor horrible ~. Era una afirmación un tanto improbable ya que era la primera vez que probaba el característico sabor metálico de la sangre. ~ ¡Eres un asco! ~.
- ¡Hija, vamos al hospital! -.
Sin reparar en Bolt, tomó a Penny y se dirigió al auto, oportunidad que no desaprovechó Bolt en salir corriendo en dirección a la casa. Sin parar de correr las primeras calles, el pánico le hacía ignorar el evidente anochecer, el asco del sabor en su boca, el frío o la gravedad de su acción simplemente pensaba en una cosa mientras se dirigía a toda velocidad a casa. ~ ¡Mittens está huyendo! ~.
La vista se le nubló, luego notó que estaba llorando desde que se lanzó a la mano de Penny, después le llegó a la memoria como fue que bajo su mamá del auto y corrió a la escena, la gente que temiendo correr con su misma suerte evitaron separarlo de la mano. Su desesperación y el atrevimiento.
- Podrás volver a empezar, y no me necesitarás para eso,... Estoy seguro -. Con esa frase se convenció a sí mismo de hacer a un lado aquel sentimiento de odio a su ahora antigua dueña. ~ Tenía que controlarme mejor, me he dejado llevar por el temor ~.
Corrió tan deprisa que el fatigo y el temor le pedían parar, su cuerpo no respondía como antes y de vez en cuando rozaba con los objetos a sus costados, casi a punto de estrellarse, aun así no paró ni por un segundo; ~ Hace frío... Vamos Mittens, no hay tiempo de pensar en esto, debería cambiar un poco el plan ahora ~.
- Esto es cansado -. Decía jadeante, pero sin detener el paso. Ignorando las personas en la calle que pasaban junto a ella. ~ Están por todos lados, incluso por la noche, tarde o temprano esta vida me enfermaría ~.
Se decía con gracia aparente, pero el miedo le tenía prisionera.
Cuando Bolt llegó, se paró frente a la casa; todo estaba silencioso y de vez en cuando el viento le helaba el cuerpo.
- Llegué tarde, ya se ha ido -.
~ Oh... Ahora que lo pienso, nunca más podré volver aquí, aunque cualquier lugar ahora es mucho mejor, pero con ella solamente ~.
Se quedó mirando en el centro del camino hacia la casa, luego se puso en marcha.
