Capítulo 20.

Amanecer.

Bolt quedó conmovido por la tierna escena, Mittens ruborizada, lloraba con vívido sentimiento por las acciones de Bolt, lo que para el de algún modo era un hecho feliz; pues demostraba que le tenía afecto, y por lo visto mucho.

Agachando la cabeza, en señal de humildad, Bolt se acercó un poco a ella, intentó pensar en alguna palabra consoladora, pero no pudo. Por el contrario, le dio un tierno beso en la mejilla, intentó decir algo de nuevo pero Mittens empezó a hablar.

- Bolt, no está bien lo que haz hecho; no tenías por qué hacerlo -.

- Mittens.. -

Ellla sacó fuerzas de flaqueza y haciéndose la fuerte habló clara y franca ante Bolt, ahora sin llanto alguno.

- Me iré Bolt,... Y no quiero que me sigas, será inutil si de todos modos lo intentas -.

- Mittens! Hay más de una razón por la que estoy aquí y por la que he hecho lo que ahora sabes!; no me detendré ahora que llegué tan lejos, no pienso dejarte atrás e iniciar por el camino fácil -.

- ¿Dejarme atrás dices?, déjate de esas cosas Bolt, me voy por cuenta propia; porque así lo decido y no cambiaré de opinión; así que... No insistas, verás que será lo mejor para ti... Aunque no espero que me entiendas -.

- ¡Te entiendo, y por eso no puedo olvidarte y dejar que todo pase como hasta ahora!, vamos, no digas cosas así... En tu interior sabes que estás equivocada, no sigas; por favor no te vallas, no pienso dejarte atrás -.

- ¿Olvidarme, dejarme atrás?; no Bolt, ¡Entiende!... Soy yo quien te deja atrás; no pierdas tu tiempo -.

Entristeció Mittens agachando la cabeza, Bolt podía notar cierto rubor en Mittens que seguramente sospechaba que no eran ciertas sus propias palabras; Ella al notarlo agregó:

- ¿Y se puede saber, porqué me dices todo esto tan desesperado?, ¿Porqué piensas que si me voy me estarías dejando atrás olvidada? -.

Mittens dio en un punto de suma importancia; en Bolt se notaba alguna expresión pensativa; no porqué dudara de la respuesta; más bien le era difícil rebajar aquel sentimiento a palabras.

- Por que, tú eres lo último que me queda -.

- ... No debería ser así; yo sólo invadí tu vida, sin embargo ése era tu mundo y allí pertenecías, yo no; y por ello me voy -.

- Tú eres lo último que me queda de felicidad, ¡Ahora eres mi mundo!, por eso no puedo. Si te vas dejaré de tener sentido en la vida -.

Mittens sintió el calor de la veracidad de las palabras que enunciaba Bolt, y que no podía dar crédito ante las circunstancias.

- No, Bolt. Yo sé que te equivocas; si buscas en mí felicidad te llevarás una gran decepción -.

Extremadamente incómoda y avergonzada dio final a sus palabras; se giró hacia el camino de la acera en señal de continuar su camino; pero seguía sentada, levantó la vista al horizonte y notó que la luz matutina saludaba la fría noche que se retiraba ante sus ojos. Ya era un nuevo día. Bolt también levantó la vista al cielo que empezaba a iluminarse; miró a Mittens y se confirmó lo que le quería decir.

- Prefiero tomar el riesgo; yo veo en ti lo que siempre he buscado en la vida -.

Mittens no mencionó palabra alguna y empezó a caminar en dirección hacia el sitio por el que salía el sol; Bolt la miró fijamente desde su sitio; descubrió un nuevo brillo en ella, como si estuviera esperando esas palabras de Bolt que ahora la habían devuelto a la vida; reflejando un brillo hermoso alimentado del joven amor entre ambos.

Bolt decidió darle alcance lento y silencioso manteniendo su distancia. Mientras tanto en su mente el tráfico de dudas no se hizo esperar.

~ Vaya, ése silencio... ¿Qué significó exactamente?... ¿La he enamorado?, ¿Me acepta como acompañante?... Porque... No dijo que no la siguiera después de lo que dije... Hembras... Sin importar la especie, se hacen las imposibles de entender... ~.

- ¡Imbécil, deja de seguirme!; ¿Acaso no entiendes los sentimientos de una chica? -.

~ Uhh; pues en realidad si quería que la dejara sola ~.

- Ohh lo siento; pero eres tú quien camina frente a mí, no es que te esté siguiendo... Jaja sucede que vamos hacia la misma dirección -.

- ¿Ah si? -. Dijo Mittens con tono de ligera irritación por la inmadurez de Bolt.

Enseguida dio vuelta a la derecha en la primera esquina a su alcance, Bolt apenas podía ver la punta de su cola; mientras le decía con tono triunfante:

- Pues yo doy vuelta aquí genio; suerte en tu viajecito -.

Entonces corrió como nunca para perderse de vista y evitarlo.

Para cuando Bolt llegó a la esquina, se quedó boquiabierto cuando notó que se esfumó de su vista; rápidamente enfocó a una silueta acera arriba que huía ágil y vigorosamente.

- ¡Aaahh!, yo creí que bromeabas, no me dejes atrás... Por favor -.

Corrió para darle alcance pero llegó el momento en que le perdió de vista completamente.

Corrió y corrió pero ya no la veía; por su lado Mittens victoriosa no paró hasta llegar a unas manzanas lejos de aquella esquina, luego empezó a caminar con la calma habitual pues ya no podía alcanzarla Bolt.

Así siguió algunas cuadrillas más a paso lento y despreocupado, llegó a una transitada esquina que deseaba cruzar, pero el semáforo aún no indicaba el alto a los conductores; así que esperó atenta.

Levantó con gracia un poco la cabeza percibiendo algo que viajase en el aire; luego gritó:

- ¡Bolt, ya deja de acosarme, enfermo! ¡Deja de esconderte, no sirve esconderte si ya te he descubierto! -

Entonces Bolt salió de un pequeñito pasillito que cruzaba entre las casas hacia la acera en la que esperaba Mittens la oportunidad de cruzar la calle.

- ¡Rayos!, Ahora entiendo, detectaste mi respiración; sabía que no debía respirar tan agitadamente -.

- Jaja no seas tonto estabas muy lejos para escucharte -.

- ... Sigo sin entender -.

- Tu aroma te delató orejón; por cierto... ¿Hace cuánto fue la última vez que te dió un baño Penny? -.

- Bolt quedó avergonzado, y por si fuera poco el atinado comentario de Mittens, su estómago empezó a gruñir delatando su hambre.

Grrrrhhgr...

Bolt estaba rojo de la pena; Mittens tenía una mueca burlona y no aguantó la risa.

- Jajajaja; será mejor que corras a pedir disculpas Bolt, eres muy casero como para aventurarte a las calles -.

- ¡Oye!... Tengo mi lado rudo -.

Mittens hizo una cara de gran sorpresa y luego rompió a carcajadas las ilusiones de Bolt de darse a respetar.

- Nahh... ¡Jajajajajaja!, ahhh jajaja; vaya Bolt, tu estómago no piensa lo mismo; ¿No crees? -.

Bolt, avergonzado y desilusionado se agachó sentado en dos patas y miró a su barriga.

~ Vaya... Quiero un platito de comida... ~.

Grrrhhgr

- ¿Eh? Ése no fue el mío -. Dijo Bolt confundido, miró a Mittens quien avergonzada empezó a enrojecer como un tomate de pena.

- ¡Jajajaja!, mira quién lo dice... Jaja vaya, ¿Quién es el casero ahora Mittens? -.

- ¡Cállate tonto!, ya quisiera ver que te llenaras el estómago de carcajadas -

- Hmmm tienes razón... Vaya, ¿Y si buscamos algo de comer? -.

- Jaja, Bolt, tu elegante aroma me quita el apetito de golpe jajajajajaja -.

Grrrhhgr

- Jajajaja tu estómago no piensa lo mismo gatita -.

~ ¿Cómo diablos me dijo? ~.