Capítulo 21
Avance
Bolt y Mittens caminaron todo un día sin decir una sola palabra; se sentían tan avergonzados que ni podían sentir hambre. Casi ya no podían caminar a la hora en que el sol comenzaba a ponerse en el horizonte avisando el final del día, pero no decían palabra alguna para no incomodar al otro. Mittens cojeaba de una pata delantera, no hacía ni un gesto de dolor y escondía hasta donde podía la molestia en su forma de caminar.
~ Debe de ser por correr como loca ~.
Bolt ya había notado lo que pasaba pero hacía que no; además de la vergüenza esperaba que dijera algo Mittens.
Unas dos horas después el dolor hizo que Mittens detuviera su marcha.
-¡Auhgh!-. Dio unos tres pasitos suaves probando seguir pero la molestia parecía persistirle -Es tu patita ¿verdad?-. Mittens apenada por lo sucedido hizo un esfuerzo para seguir sin preocupar más a Bolt pero la molestia era inminente ~ Debí haber llegado a mi limite ~. Bolt en seguida adivinó que Mittens por nada se detendría así que con agilidad se agachó y pasó su cabeza y parte de su dorso debajo del pecho de Mittens; luego empezó a levantarse suavemente hasta que quedó sobre su lomo; la tierna barbilla de Mittens acariciaba la frente de Bolt; y su pata delantera herida quedaba suspendida hacia delante quedando junto al rostro de Bolt; con sumo cuidado le dio un tierno beso a la para herida y comenzó a caminar en marcha al horizonte. Se podía notar el rubor en Mittens quién quedó plácidamente cómoda sobre su lomo que incluso sentía algo de sueño; dio un pequeñito bostezo. - Duerme un poco, cuando termine el día buscaremos algún sitio dónde pasar la noche-, - Gracias Bolt... Te quiero -. Enunciando suavecito la última frase quedó dormida mientras sentía los últimos rayos del sol arrullarle.
Bolt tomó un segundo aire y lleno de ánimo siguió la marcha en el crepúsculo; no sabía con certeza en dónde estaban pero lo suficiente lejos para sentirse tranquilo de no ser hallado. ~Además con lo que hice no creo que nos estén buscando~...
Pronto el frío viento de la noche despertó con su susurrar a Mittens, que un poco intimidada empezaba a volver en la realidad. -Tengo hambre, ¿tu no Bolt?-. Bolt levantó un poco su cabeza dirigiéndose a Mittens, y con gesto amable y cariñoso asentía -¡Bastante!, jaja pero habrá que buscar primero -. -¡Ya sé, hay que turnarnos en conseguirla!-; Bolt quedó pensativo un poco.. - Puedo traerla yo todas las veces, además sería arriesgado que... t-te apartes jeje -. Mittens no se molestó pero hizo un nuevo intento en convencerlo - Es para hacer esto un poco más entretenido, somos como vagabundos y aún tenemos que seguir viajando hasta encontrar un buen sitio, anda; dí que si-; mientras que acentuaba con la carita de perro. -Jajaja, me convenciste y tu linda cara ayudará esta vez-, Mittens no entendió, pero luego Bolt agregó -primero las chicas-; -!holgazán! Eso sólo es una excusa barata... Esta vez iremos juntos por ser la primera vez-, -está bien-; contestó Bolt con tono desanimado bromeando; y entonces comenzó Bolt de nuevo a caminar mientras buscaban algún posible lugar donde pudieran conseguir algo de comida, lo que no parecía demasiado difícil.
Habían en la mayoría edificios, no muy grandes en realidad, las calles respiraban frescura y por las aceras caminaba una pequeña cantidad de transeúntes nocturnos; a las orillas de la acera habían altos árboles de escaso follaje pero adornaban bien esa noche. Bolt levantó la cabeza mirando hacia la punta de un edificio con expresión pensativa, antes de que fijara la vista de vuelta al camino Mittens le dio un beso de ''piquito'' mientras soltaba algunas risitas, Bolt sonriente correspondió a sus risas y comenzó a caminar despacio mezclándose con la urbe. Que por cierto se escuchaban risas de personas y algún niño que caminando se sorprendía por ver como a una gata la transportaba un perro sobre su lomo.
-¿Tienes frío Bolt?-, -no, el aire es fresco pero no me molesta ¿y tú?-; -Estoy muy cómoda aquí arriba, jajaja-.
~¿Pasaremos la noche tan cerca y juntitos?~; se preguntaba Bolt un poco nervioso por saber qué hacer si así pasaba, el clima no estaba de su lado y en tanto avanzaba la noche la temperatura descendía dejando vulnerables a ambos.
Ya cansados encontraron algo de pan cerca del clásico contenedor de basura del pequeño callejón, no fue una gran cena pero pudieron calmar su hambre lo suficiente para poder dormir en paz y descansar para el siguiente día. -Aún me tomará bastante tiempo acostumbrarme-; -jajaja, tienes razón, pero no te apures que después te acostumbrarás. Y al menos fue suficiente comida para nosotros-. Decía Mittens satisfecha y exhausta, esperando no hacer tanto esfuerzo mañana; luego dio un pequeñito bostezo. Bolt al notarlo agregó: -¿Crees que sea bueno dormir aquí? Este callejón parece que nos protegerá un poco del frío-; Mittens ruborizada por dormir a solas con Bolt solo pudo asentir con la cabeza, sentía vergüenza; pudorosa escogió el sitió y se recostó en el suelo, sin nada que usar como frazada o para protegerla del crudo clima.
-¿Q-Quieres que... busque algo para cubrirte?- Preguntó Bolt con pena mirándola a los ojos, eran tan tiernos que difícilmente podía quitarles la mirada, entonces contestó: - mejor acércate, así no pasamos frío-.
Bolt se ruborizó al igual que Mittens pero el de la impresión dió unos pasitos atrás inconscientemente, luego con pena se acercó junto a ella y se acostó enroscado igual que ella, estaba como piedra y apenado mientras su mirada pensativa recorría el callejón en el que estaban como buscando algo que les distrajera del incomodo momento, y permanecieron unos minutos en silencio. -Acércate un poquito más Bolt, tengo frío-, Bolt se arrastró una insignificante fracción; -otro poquito Bolt jaja- nerviosa por decirlo al fin dijo con esfuerzo -acércate y abrázame quiero que durmamos abrazaditos- Bolt muy avergonzado se posó suave enroscándose alrededor de Mittens, luego ella giró y le dio un beso, luego se quedaron mirándose vista con vista un rato -¿ésta vez no te molestaste?-, -no Bolty, esta vez lo hago por que quiero besarte-; luego con su rostro acariciaba el cuello de Bolt que feliz por haber escuchado tan tiernas palabras abrazó a Mittens rodeando su costado con una pata para brindarle calor y protección; mientras hacía un lindo ronronear para arrullarse, -buenas noches Mittens, te quiero-; -descansa bien, yo también te quiero-. La noche silenciosa vigilaba el plácido descanso de ambos, el frío no era molestia para aquel joven florecer de amor, quedaron completamente dormidos uno junto del otro; las diferencias quedaron a un lado, y aún no sabían que más podrían lograr juntos a raíz de su huida, pero por ahora el sueño era lo más cercano a el futuro que querían vivir juntos.
