Capítulo 4:

Cuando el timbre sonó salimos con Alice hacia el estacionamiento. Ella tendría que hacer el trabajo con su grupo y no podría ir a mi casa.

-¿Y que tal Jacob? ¿Sigue igual que hace unos años? –preguntó Alice entusiasmada. Ella conocía a Jake por mis comentarios, nunca fueron amigos cercanos.

-Si, es muy interesante. La verdad es que ha cambiado mucho en estos años, se ve más maduro, pero sigue tan divertido como siempre.

-¿Saldremos esta tarde?

–Lo siento Al, pero esta tarde nos reuniremos para terminar el trabajo de Literatura. Jake irá con Billy y cenaremos todos en casa…

-¡Lo había olvidado! Y a mi me tocó con Edward, creo que le pediré a él que lo haga. Seguro se le va a dar mejor –dijo con una sonrisa picara en el rostro.

-No te aproveches de tu primo por saber más de literatura que vos, no esta bien

-Bella, tu sabes que a mi primo le encanta leer, aunque no lo demuestre –puse los ojos en blanco, Edward "leería" pero no lo demostraba del todo bien en clase –ok, se que no parece, pero si. Y es realmente bueno en los debates familiares, puede llegar a ser un gran abogado el día de mañana. Imagínate, abogado Edward Masen –dijo dramáticamente.

-Si Al, un gran abogado. Con la boca que tiene seguro –conteste burlonamente. Ella solo se rió.

-Bueno, nos hablamos en la noche, ¿ok? ¡Que la pases bien hoy Bells!

-Gracias, y no te abuses de nadie enana.

-Si no me dices más enana no lo haré.

Apoyado en mi camioneta ya estaban Ángela y Seth. Jacob dijo que iría más tarde para arreglar todo con Billy.

-¿Qué tal chicos? Listos para terminar el trabajo espero.

-Claro Bella, no sabes cuando –respondió un sarcástico pero gracioso Seth.

En el camino charlamos de cosas triviales, nada de suma importancia. Tenia que admitir que Seth era un chico muy divertido. Era la clase de amigo con el cual te podías reír de cualquier cosa y todo estaría bien.

Cuando llegamos nos sentamos los tres en la mesa de la cocina y casi teníamos el trabajo terminado cuando sonó el timbre de la entrada.

-Llegas tarde Jake, ¿sabes que casi terminamos el trabajo sin ti? Espero que tengas remordimientos por no hacer prácticamente nada –dije en tono de burla

-Lo siento Bells, pero Billy no se decidía si traer comida o no –y en ese momento por detrás del gran chico pude ver a un hombre sentado en una silla de ruedas que se acercaba. Pude reconocer el rostro del hombre. Era muy parecido a Jake, con esa gran sonrisa de dientes blancos y brillantes, la tez un poco oscura. La diferencia estaba en las arrugas alrededor de sus ojos y su cara de cansado pero feliz a la vez.

-¿Qué tal Bella? Veo que haz crecido –saludó con amabilidad –siento el retraso, pero como dijo Jake no sabia si traer comida o no, decidí llamar al repartidor de pizzas. Llegará a las 8.

-No tenia porque preocuparse señor Black, yo estaba por preparar la cena para todos –mi cara se ruborizo un poco, no era de mi agrado que la gente gastara en mi. Y yo no tenía ningún problema en hacer comida de más. Pescado sobraba en esa casa.

-Por favor, dime Billy. Haces que me sienta más viejo.

-Bueno Billy, mi padre todavía no llega. Si quieres puedes mirar televisión mientras terminamos el trabajo y esperamos a que Charlie y la pizza lleguen.

-Muchas gracias Bella –y con una inclinación de la cabeza de ambos, cada unos siguió un camino diferente.

Con Jacob entramos en la cocina y vimos que todo ya estaba limpio. Sin ninguna hoja ni lapiceras por la mesa. Miré a Ángela y a Seth con una mirada interrogante, ambos lo hicimos.

-Mientras ustedes se saludaban, nosotros terminamos el trabajo. Jake, te otorgare el titulo de vago mañana. Lo llevaré al instituto, ¡lo juro!

-Claro Seth, no lo olvides –Jake odiaba que le hicieran bromas con respecto de su forma de ser, especialmente si tocaban un tema tal delicado como su vagancia.

-Bueno Bella –dijo remarcando mi nombre Seth- fue un placer hacer el trabajo de literatura contigo.

-Chicos, tranquilos, sin problemas. Hoy fue un largo día. Paz y amor, ok? –Ángela interviniendo era lo más relajante. Siempre sabia que decir y en que momento-Nosotros nos vamos, recién me llamó mi madre y dice que esta en camino.

-Ok, ¿Seth irá contigo?

-Si, mi madre se ofreció a llevarlo –un sonriente Seth asomó su cabeza por el hombro de la chica que hablaba. Ese chico estaba vuelto loco por mi amiga, se le notaba en la mirada.

Acompañamos a los chicos hasta la entrada de mi casa cuando llegaba la madre de Ángela. Los despedimos y en ese momento llegaba Charlie.

-¿Qué tal hija? ¿Cómo te fue hoy? –al parecer no había visto todavía a Jake, el chico seguramente ya había entrado a mirar la televisión con su padre

-Bien, ¿y a ti? Veo que todavía no te diste cuenta que tenemos visitas… Billy Black esta en la sala esperándote junto con su hijo Jacob.

Sin más, me dejó sola como un potus en el medio de la entrada para salir corriendo al encuentro de su viejo amigo.

-Seguramente te fue mejor que a mi, yo también te quiero papá –dije al aire frustrada porque mi "querido" padre me dejo hablando sola en la puerta.

-Adentro hay una "gran" reunión de viejos amigos, ¿te importa si me siento aquí contigo un rato? Mientras esperamos la pizza podemos hablar –esa sonrisa de nuevo. Aunque me encantara, no me hacia sentir en las nubes ni hiperventilaba. Ese seria un tema con el que pensar con la almohada esa noche.

-Claro, sin problemas. ¿Qué te pareció el instituto? –siempre yo y mis temas de conversación. Realmente no estaba acostumbrada a hablar con un chico, y si era de la escuela el primer tema que salía era el instituto. Por eso los chicos salían espantados de mí a los cinco minutos de conocerme.

-Bastante bueno. Los compañeros son interesantes y los profesores parecen normales…

-¿Eso solo?

-¿Tendría que decir algo más? –en sus ojos había algo escondido. Jake seguramente ocultaba algo.

-¡Pues claro! Es normal que todos digan: realmente quede hipnotizado por Alice/Ángela –no pude evitar reírme ante su cara. Era puro desconcierto, pero al verme, su risa se unió a la mía por unos cuantos minutos. Sinceramente había olvidado el motivo de la risa, pero me sentía bien al tener a un viejo y querido amigo al lado para hablar.

-No, realmente no. La verdad es que tengo una novia en la reserva – ¡que tierna la forma en que lo dijo! Ahora sus ojos brillaban con luz propia. Y lo mejor es que no me sentí celosa, definitivamente no era atracción lo que sentía por él.

-¿Y como se llama? –la verdad era que me interesaba saber de su vida. Tantos años habían pasado sin saber mucho de él que ahora quería saberlo todo.

-Leah. Es un año menor que yo. Además es la hermana de Seth.

-Interesante, ¿y como lo tomó su hermano al enterarse de que su mejor amigo sale con su hermana?

-¿Esto es una especie de entrevista? –pregunto gracioso.

-Podría ser… si eso es lo que quieres. Hace años que no te veo, y quiero saber lo que te pasó en el último tiempo.

-Ya somos dos. Dejemos el tema de mi noviazgo de lado, un día te la presentaré. ¿Y el asunto de los chicos? ¿Por casa como andamos?

-¿Y a ti que te parece? –pregunte sarcástica

-Que tienes a varios atrás –contesto seriamente

-No hagas ese tipo de bromas, que con amigas como las que tengo, no tengo a nadie atrás. No digas estupideces.

-Bells, ¡no es broma! Tú sabes que te aprecio, y he notado como te miraban algunos chicos hoy en el curso. Tienes que admitir que haz crecido, de mente y cuerpo. Ya no eres la simple Bella Swan, ahora eres una mujer. Acéptalo.

-Esas palabras me llegaron al corazón Jake –hice como que me sacaba una lagrima inexistente del ojo- pero no hay esperanzas.

-No las pierdas, por ellas nos mantenemos vivos Bells –en su mirada podía ver la seriedad con la que me decía esas palabras.

-Ok, supongamos que te creo. ¿Pero quien podría estar "atrás" de mi? –la conversación se había vuelto de lo más profunda. Nunca había hablado tanto de esto con nadie, ni con Alice o Ángela.

-Yo creo que hay uno en especial… -dijo haciéndose el misterioso.

-Pfff… dime quien que me muero de la curiosidad –no podía evitar ser irónica en ese momento

-Edward Masen –y no estaba bromeando.

Eso me dejó en shock. ¿Como era posible que ya dos personas me lo decían? ¿Estoy ciega entonces? Mi mente era un torbellino de pensamientos. No podía creer lo que me estaba diciendo Jacob. En ese momento imágenes se me vinieron a la mente. Edward mirándome en clase de reojo. Edward, con sus ojos verdes que me derretían. ¿Yo pensé eso? Algo esta mal. ¡Y necesita solución de inmediato!

-¿Estas seguro Jake? –en mi interior me debatía si contarle lo que sentía a Jacob o no.

-¡Pizza! –esa voz no me gustaba en lo más mínimo- ¡Bella! Que alegría verte. ¿Cómo haz estado?

-Bien Mike –respondí cortésmente, este chico me ponía de los nervios (de los malos) sin hacer nada- ¿Qué haces repartiendo pizza? Tú trabajabas en el negocio de tu familia.

-Si, pero mi padre no quería darme un aumento por mi duro trabajo –seguro, si como no- y busque otro empleo. Pienso comprarme un auto nuevo.

-Que bueno, lastima lo de tener que trabajar más –y yo no lo sentía en lo más mínimo.

-No, esta bien. Cuando compre el auto podríamos salir, ¿Qué te parece?

Lo mire a Jake esperando que en mis ojos se notase que necesitaba ayuda. Él como buen amigo me comprendió. Pasó uno de sus grandes ojos por mis hombros y lo miro a Mike.

-Creo que Bella estará ocupada para salir contigo. La próxima será. ¿Qué te parece?

La cara de Mike se descompuso. Tuve que morderme el labio para no reírme. Jake no había dado signos de estar conmigo de novios, pero el retardado de Mike seguro lo entendió de esa forma. Y que Jacob le hubiera hecho la misma pregunta lo perturbo.

Después de esa escena, Mike cobró su dinero y salió corriendo por la calle. Solo esperaba que esa "indirecta" le alcanzara para dejar de molestar. Entramos a la casa riéndonos a más no poder.

-¿De que se ríen tanto? También queremos reírnos chicos –no sabia que decir

-Nada importante, solo de algo que pasó hoy en el instituto.

Tuvimos una cena bastante agradable. Charlie y Billy en el salón mirando la televisión. Jake y yo en la cocina hablando de cosas sin importancia. Se fueron a las once de la noche, bastante tarde, teniendo en cuenta que al otro día tendríamos clase.

Cuando me levanté en la mañana caía una pequeña llovizna. Desayune lo más rápido que pude. Quería llegar antes así les contaba lo sucedido a Alice y Ángela. Tomé mi mochila, las llaves de mi "súper" camioneta y salí bajo la lluvia feliz. No sabia porque el sentimiento, pero se sentía bien. Como si algo bueno fuera a pasar.

Llegue al instituto al mismo tiempo que Jacob. Este llegaba con una gran moto. Me pareció que iba con su personalidad. Era enorme y negra, con mucho estilo debería decir.

-¿Qué tal enana? –dicho esto me dejó sin aire con un gran abrazo.

-Enana no, tu eres un gigante.

-¿Cómo están chicos? –Alice había llegado con su gran sonrisa. Detrás de la pequeña pude ver a su primo de cabellos cobrizos que dirigía su mirada más fría a Jacob.

-Muy bien Al, ¿se puede saber porque la gran sonrisa? Sé que planeas algo -eso me daba miedo, ¿y si quería salir de compras en la tarde? Moriría.

-¡Siii! Fiesta el sábado en mi casa. Será algo formal. Esta no quiero que sea como las demás –su sonrisa se ensancho muchísimo más. ¿Cómo era posible que una persona tan pequeña de tamaño sea tan hiperactiva? Cuanto más pequeños peor, pero Alice era la excepción a toda regla

-Y eso significa…

-¡COMPRAS!

-Jacob, ¿tienes algo que hacer esta tarde? No quiero morir sola, alguien tendrá que cargar mis restos por el Shopping. –lo miré con mi mejor cara de perrito mojado

-Lo siento Bells, pero quedé con Leah para la tarde, otro día será.

-No hay de que preocuparse Bella, llevaré a alguien para que nos acompañe –se giro con una sonrisa maligna, o eso pensé que era, la cambió lo más rápido que pudo.

Cuando sonó el timbre ya estábamos todos en nuestros bancos y la clase comenzaba. Debo admitir que no era común que me aburriera, pero esta clase me estaba matando, y parecía que a Ángela también. Me pasó un papel con algo escrito. Por lo general acostumbrábamos a hacer una especie de chat escrito en casos de aburrimiento absoluto.

¿Qué harás en la tarde?

Iré a que me torturen, ¿quieres acompañarme?

Lo siento, pero saldré con Ben

Salida de enamorados, demasiado cursi para mi xD

No sobrevivirías tampoco, te empalagarías

Paso de tu plan, es mejor que tengan privacidad

Gracias por la consideración. ¿Cómo te fue ayer en la tarde con Jake?

Muy bien. ¿a que no sabes lo que pasó?

Billy había pedido la pizza y Jacob y yo nos quedamos fuera mientras esperábamos. No sabia que Mike las repartía, y cuando llegó prácticamente me invitó a salir. Pero Jake se dio cuenta de que eso no estaba en mis intenciones y me abrazó por los hombros. Imagina la cara que puso Mike al vernos.

Me muero. Espero que eso te ayude y no al revés.

Jake tiene novia y eso solo lo hizo para ayudar a una vieja amiga

¿Por qué no le sacaste foto a su cara? Me hubiera encantado verlo

¡Fue para morirse!

Sabes cual será la primera consecuencia?

Me asustas… ¿Cuál?

Pensaran que sales con Jake. Y eso no esta bien, solo espero que la novia del chico no sea celosa.

Yo también :S

Para salvarnos sonó el timbre de cambio de hora. Y así pasó toda la mañana. Al llegar la hora de la salida casi me da un infarto al ver a Alice. En el trascurso del día me imagine que Alice llevaría a Jasper, pero no. Edward estaba parado a su lado junto a mi camioneta.

-¿Qué tal Bells? Conseguí a alguien para que cargue nuestras bolsas.

-Espero que no tardemos mucho Ali, sabes que necesito llegar temprano hoy para ayudar a Esme –Edward parecía tranquilo. Estaba mucho más calmo de lo que estaba en la mañana.

-Yo también Al. No quiero quedarme sin padre por una intoxicación. Sabes que Charlie no sabe cocinar.

-Bueno, tranquilos los dos. Haremos todo lo más rápido que se pueda.

Dejamos mi camioneta en la entrada de mi hogar. Tomé mi cartera con dinero, el celular y el mp3. Edward manejó hasta Port Angels sin problemas. Seria una larga tarde.