Capítulo 7:

Pasaron varios meses desde la fiesta de Alice. Parece ser que fue la fiesta más recordada. Al principio se hablo de ello un par de semanas seguidas y con el tiempo salía a flote algún comentario al respecto.

Mi relación con Edward era diferente, por describirlo en una palabra. Él se había vuelto más callado, no molestaba en clase y en raras ocasiones contestaba a un directivo, sea familiar o no. Ahora solo hablaba con unos poco chicos, muy diferentes a él pero distinguidos de la clase. A veces, sus nuevos amigos, lo trataban de emo, porque en los almuerzos se sentaba solo y fijaba su mirada en el vacío. No era cercana ni mucho menos, pero sentía algo de lástima por él. De un momento a otro paso de ser el chico popular del curso a estar solo. Tal vez era un lado de él que nunca me había detenido a pensar.

Al principio pensé que solo era una etapa y que volvería a ser el mismo pronto. Pero la situación no cambió. Podían pasar semanas y no me dirigía la palabra en lo más mínimo. Nunca lo veía en casa de Alice. Ella tampoco tenia respuestas claras, mejor dicho, me daba algo de vergüenza preguntar. ¿Quién sabe que pensaría de mí? No quería ser obvia, algo me interesaba para estar observándolo en el almuerzo, ¿no?

Ángela dejo a su novio al poco tiempo de comenzar las clases. La razón fue que la perseguía mucho y era celoso al extremo. Razón que acepte por completo porque yo misma lo había corroborado una noche que Ángela se quedo a dormir en mi casa y su novio no dejo de mandar mensajes a su celular en toda la madrugada. Alice seguía con Jasper, era una pareja inseparable pero muy tierna.

Una mañana, el profesor de Historia mandó un trabajo grupal a hacer en clase y con intercambio de respuestas. Rápidamente formé grupo con Alice, Ángela y Ben. No estaba de humor para hacer nada, no había podido dormir bien y estaba irritable. Alice se encargó de copiar las preguntas de la pizarra y los demás a ir buscando las respuestas en un libro que retiró el profesor de la biblioteca para nosotros. Cuando íbamos por la mitad del trabajo hecho uno tenia que pasar a otro grupo para intercambiar respuestas, para el cambio se ofreció Alice. Dejando el lugar a mi lado vacío para nuestro visitante.

Para mi sorpresa el primero en acercarse fue Edward. Juro que intente hacer todo lo posible para que las respuestas se las diera Ángela, pero parece que hoy no estaba de mi lado y dijo que ella junto a Ben iban a seguir buscando las respuestas que faltaban.

-Disculpa, ¿tienes la número tres? En el libro que nos dio el profesor Jessica no la encontró.-Dijo tranquilamente Edward sentándose a mi lado.

-Si, toma -respondí pasándole la hoja con mis respuestas- copia las que necesites. -No estaba de humor para debatir qué poner y que no en una respuesta, pero intenté poner mi mejor cara y no responderle con un gruñido. Él terminó de copiar mientras yo miraba como Ángela y Ben hablaban de trivialidades. Claro, yo teniendo que pasarle las respuestas a Edward mientras ellos no hacen lo que deberían. En realidad era un secreto a voces que mis amigos se atraían pero hasta el momento no han demostrado importantes muestras de afecto ni han tenido una cita. No me sentía cómoda mirándolos, era recordar que estaba sola y sin vida sentimental.

-¿Cómo haces para soportar a Jessica? –no sabia de donde había salido eso, pero no pude evitar dirigirme a Edward para hablar de algo y tener un incomodo silencio entre ambos.

-En realidad no la soporto. Solo se acerca para decir lo primero que se le cruza por la mente, que por lo general son cosas estúpidas.-Respondió riéndose.- ¿Y tú la soportas?

-No, por eso te pregunto. Ciertamente pienso que nadie la soporta. Solo la aceptan porque es popular y tiene carisma para hacer lo que se le de la gana. Pero todos saben que nadie la quiere.-le respondí seria.

-Eso es cierto… ¿No vas a pegarme? -Preguntó medio serio y medio en broma.

-¿Y porque lo haría? –conteste con una pequeña sonrisa revoloteando en mis labios.

-¡Porque es lo que le haces a todos!

-¿A quien? Quiero un buen ejemplo por esa acusación –ya no podía evitar reírme despacio.

-No lo sé… Tu sabrás -dijo guiñándome un ojo. -Además me odias. -Comento como algo natural.

-No te odio. En realidad no odio a nadie.-respondí con una sonrisa gentil.

Y con eso se alejó al próximo grupo y su lugar a mi lado fue ocupado por Mike. Lo que me molestaba era que la gente tuviera ese pensamiento sobre mí. Nunca odie a nadie. Si eso es lo que les hice pensar, estaban equivocados. En algunas situaciones algunas personas, ejemplo Masen, habían tenido muchas razones para que las odiara. Pero nunca lo hice. Tal vez me enojara por un tiempo, pero al terminar el año hacía borrón y cuenta nueva. Era simple, si me trataban con respeto yo las trataba con respeto. Si lo hacían de la forma más correcta posible, yo lo hacía de la misma manera. Una persona normal dudo que trate bien a la otra persona que la esta tratando mal.

Había pasado una semana desde lo acontecido con Edward en la clase de Historia. No voy a negar que no lo pensara ni que dio mil vueltas en mi cabeza. El recuerdo estaba aun fresco en mi mente.

Esa mañana de viernes me encontraba sola en una mesa apartada del comedor. Ángela había faltado con la excusa de que tenía un casamiento al día siguiente en el otro extremo del país, Nueva York para ser más exactos. Alice decidió saltarse el almuerzo porque había visto unas rebajas en el centro comercial más cercano y quería aprovechar junto con Rosalie.

Recién acababa de sentarme con mi almuerzo en la cafetería con ninguna intención de terminarlo rápido. Tenía casi una hora hasta la próxima clase ya que se había suspendido la clase geografía porque la profesora había enfermando ese día y no consiguieron remplazo. Comí el sándwich y la ensalada lo más lento que pude pero solo tarde veinte minutos en terminar de almorzar. No había llevado el mp3, había quedado olvidado sobre el escritorio de mi cuarto, ni tampoco algún libro. Solo tenía el cuaderno de Historia con tarea atrasada de la última clase del día. Saqué el libro necesario y un lápiz para marcar las respuestas.

-¿Estás ocupada? –susurró la voz de Edward muy cerca de mi oído. Giré la cabeza para encontrarme con sus profundos ojos verdes observándome con atención.

-Estaba por hacer lo de historia. ¿Qué haces aquí? Creí que era la única en la cafetería. –me sorprendió de grata manera. Quizás podría tener una charla con Edward sin interrupciones y saber que le ocurría.

-Los chicos iban a acompañar a Alice y Rosalie al shopping y no tenía ganas de acompañarlos y ser el que sobra del grupo. Van más en plan cita doble que salida de amigos. Y en casa estaría solo, Esme esta haciendo un curso de decoración en Seattle y Carlisle aquí atendiendo los asuntos de los viajes de fin de curso. Preferí quedarme y ver si alguien también lo hacía. Y aquí estamos –dijo sonriendo. Hacia mucho que no lo veía así, parecía mucho más alegre de lo que lo había visto en meses y eso me alegraba también.

-Se lo que es salir con los cuatro, ser la quinta en discordia. No, muchas gracias. ¿Cómo haz estado? Hace mucho que no haces bromas en clase. ¡No me digas nada! ¿Vendiste tu alma al diablo con tal de que te vaya bien este año? –pregunte de forma exagerada pero con tono de broma. Una carcajada limpia salió de su boca.

-¿Cómo puedes pensar eso? Todo lo que te han contado es mentira. No soy un vampiro –siguió sonriendo mientras lo decía. Había olvidado lo mucho que me gustaba esa sonrisa. -¿Extrañas mis bromas?

-¿Si te digo que si volverás a molestarme tanto como antes? –respondí intentando parecer seria.

-Mmm… quizás no tanto –meditó.

-Entonces te diré que algo se extrañan pero un poquitito nomás, no te emociones –hice señas con mis dedos como si tuviera algo muy pequeño entre mis manos.

No sabía de dónde había salido esa actitud tan infantil de mi parte pero la estaba pasando bien y, a juzgar por la brillante mirada de Edward, él pensaba lo mismo.

-La verdad es que me di cuenta que no podía seguir así. Necesitaba centrarme. Me llevó muchas charlas con Carlisle y Esme entender. Es como si fuera un nuevo Edward. Fue un cambio bueno. Los profesores ya no me tienen entre ceja y ceja y mi tío no tiene que lidiar con las quejas. Sigo haciendo las mismas cosas, teniendo los mismos gustos pero sin darle tantos disgustos a Esme, no se los merecía. Mucho menos después de haber criado a dos chicos y otro más que se le sumó al paquete después. No tengo quejas con mis padres, pero como siempre están con viajes de negocios y solo hablamos por skype, no son los indicados para darme un lugar estable donde vivir. Los quiero mucho y valoro sus esfuerzos. Perdón, no creo que quieras escuchar mis problemas personales.

-Me parece muy tierno lo que hiciste por Esme, fue muy maduro de tu parte. Y aunque no conozco a tus padres, estoy segura que son grandes personas. ¿Sigues tocando el piano?

-Si, he estado componiendo algunas cosas. Si te interesa te podría mostrar algo cuando puedas –dijo agachando la cabeza.

-Me encantaría –respondí con una sincera sonrisa. –Hazme saber cuando estés libre.

-El sábado puedo. Carlisle y Esme se van a Seattle y las parejitas planearon ir al cine y cenar en Port Angels. ¿Quieres venir? –preguntó mirándome a los ojos. Sentía que su mirada transmitía confianza. Por alguna razón no sentí que fuera raro o temor a estar sola con Edward en su casa.

-Claro, no tengo problema. Te parece a las seis que este por allí.

-Esta perfecto por mi. Espero que vayas Bella. –dijo mientras se levantaba- Lo siento, debo ir al despacho de Carlisle. Viaje de fin de curso. Nos vemos el sábado.

Estábamos a miércoles y no podía esperar a que sea sábado para verlo. ¿Qué me pasaba? ¿Desde cuando Bella Swan arreglaba para ir a casa de Edward Masen cuando este se encontrara solo? ¿En qué me había metido? Estúpido cerebro. ¿Por qué le había dicho que si? Eso no era una cita, ¿no? Estaba segura que mi cerebro no me dejaría dormir esa noche.


Como verán, después de mucho mucho MUCHISIMO tiempo les traje un capítulo nuevo de este fic. Pasaron unos cuantos años no? Bueno, me imagino que muchos crecieron tanto como yo lo hice. Reescribí todos los capítulos y los ordene de otra manera, les recomiendo leer todo desde el principio. Los errores de tipeo y parentescos fueron arreglados. Ahora no se van a encontrar con problemas para entender el hilo de la historia.

Pase tanto tiempo fuera de FanFiction desde la última vez que me encontré con unos cuantos cambios agradables en la página. Ahora se les puede poner imágenes a los fics y es mucho más cómodo el proceso de subir un review.

Bueno, el siguiente capítulo ya está en proceso (o si, tanto tiempo me dio nuevas experiencias para escribir).

No espero tener una lluvia de reviews después de todo este tiempo, solo espero que les guste el capitulo.

Y están invitados a pasar por Facebook: www . facebook MasenEmily (todo junto).

Es bueno volver con nuevos aires, saludos (: