Los días siguientes estuvieron muy tranquilos aunque la gente del Reino se preguntaba por qué la princesa se la pasaba con esa antipática Reina del Mal, iban a la mayoría de los eventos juntas, hablaban con algunos habitantes y Marceline iba aprendiendo un par de cosas acerca de la forma de gobernar un Reino y como lidiar con ese tipo de cosas:
- La gente del Dulce Reino es muy especial. Necesitan mucho cariño y cuidados. - dijo Bubblegum mientras miraba a su pueblo por la ventana.
- Vaya, será una excelente madre. - pensó la vampiresa para sí misma. - Son un montón de tontos, ni que fueran niños que no pueden cuidarse solos. - dijo Marceline tomándola de la cintura.
- No digas eso, cada ciudadano es parte importante del Reino. - dijo la Dulce Princesa orgullosa.
- Pero si ni conoces a todos, cómo puedes decir eso? - dijo Reina curiosa.
- Una princesa necesita de su pueblo para gobernar porque sin este no es nada. He aprendido muchas cosas y todo de lo debo a ellos. - respondió gustosa la chica.
Eso explicaba porque Marceline ignoraba todos estos conceptos, nunca había tenido gente que dominar, pero no quería gobernar la Nocheósfera porque allí todo era un caos total y con solo pensarlo ya la estresaba.
- Cuando serás reina? Porque ser princesa no es gran cosa. - dijo la vampiresa.
- Cuando me case, supongo. - contestó la Dulce Princesa.
- Ósea que dentro de poco. - afirmó Marcie sonriente.
La princesa se sonrojó. Hablaba enserio o esta estaba bromeando una vez más? Era indirectamente una propuesta de matrimonio? Lo ignoraba porque siempre que hablaban sobre eso Marceline cambiaba inmediatamente de tema, por lo que la princesa pensaba que era una suerte que estuviesen saliendo. Definitivamente su novia no era amiga de los compromisos, había tenido muchas relaciones poco serias, pero la más duradera fue con el odioso de Ash.
- Qué pasa Bonnie? Te comió la lengua tu rata Ciencia? Jajajaja. - se burló Marceline volviendo a ser la misma de siempre.
- De seguro era otra de sus bromas. - pensó defraudada la chica de 18. - No he visto a Finn hace mucho, has sabido algo de él? - preguntó interesada.
- No, la verdad es que no. De seguro debe estar muy ocupado golpeando ogros y esas cosas raras que hace. - dijo Marceline haciéndose la indiferente, pero también se preguntaba como se encontraba el chico luego de lo sucedido.
Finn estaba en la casa del árbol y llevaba días sin hablar. Ni siquiera Jake pudo sacarle algo de información, pero si se extrañó al ver a su hermano tan afectado cuando se le ocurrió mencionar que debía visitar a Flame Princess para que se sienta mejor. El chico rompió en llanto silenciosamente y Jake supuso que terminaron o algo.
- Hey, hermanito! Qué pasó con tu chica? Te dijo algo malo? - preguntó Jake, pero Finn no le respondía.
- Está en peligro? Dime algo! - dijo su hermano, pero el chico no hacía caso a las preguntas. No estaba de humor para responder nada y se sentía demasiado humillado para contarle. Si hablaba de seguro Jake intentaría cobrar venganza contra Marceline, pero Finn no quería ningún otro alboroto al respecto. Cuando llegó a casa lleno de moretones y cortes, Jake se preocupó bastante por él, pero nada dijo el héroe. Hasta Beemo intentó hacerlo hablar sin obtener resultado alguno.
- Quieres que vayamos a ver a Bubblegum? Eso puede animarte, vamos! - dijo muy animado el perro amarillo.
Pero el chico que estaba recostado sobre el sofá se dio la vuelta y siguió sin decir nada. Sabría que Bubblegum estaría con Marceline y si no lo estaba, ella lo haría hablar. No quería arriesgarse a nada.
- Maldita sea, si no consigo que Jake salga de la casa no podré hablar con él. - pensó Flame Princess que permanecía oculta mientras miraba por la ventana. Pero se le ocurrió algo crucial que le daría algo de tiempo: entró silenciosamente a la casa, tomó a Beemo que dormía profundamente, lo lanzó fuera de la casa y lo incendió.
Jake sintió un grito desgarrador y al observar por la ventana vio al pequeño incendiándose y corriendo en círculos:
-BEEMO! Resiste, pequeñín! - gritó Jake mientras salía de la casa. Inmediatamente Flame Princess se presentó ante el héroe.
- F-Finn, tenemos que hablar yo solo...- intentó decir la princesa.
-Lárgate, no quiero verte. - dijo finalmente el chico.
- Es enserio, necesito explicarte muchas cosas y quiero disculparme. - dijo Flame Princess afectada.
- Vete con Marceline si tanto te gusta.
FP vio por la ventana que Jake camina con dirección a la casa con Beemo chamuscado entre sus brazos.
- Por favor,necesito que hablemos...veámonos en mi casa en 1 hora más, te lo ruego - dijo Flame Princess saliendo de la habitación. Al minuto después apareció Jake:
- Beemo, te dije que no es necesario que hornearas un pastel de manzana. - dijo Jake mientras lo limpiaba.
- Pero si yo no... - intentó explicar Beemo.
-Tranquilo, ya pasó. - dijo Jake abrazando a la consola. Finn rió al ver a Beemo con los brazos cruzados.
- Quizás tuvo un cortocircuito, quién sabe? - dijo Finn sabiendo quien fue.
- Hermanito, estás hablando! - gritó Jake de alegría.
- No tuve un cortocircuito! - protestó. - Me hubiera salido humo, no llamas. - mencionó la consola de videojuegos.
- En fin, qué tal si nos vamos a dormir? Estoy muy cansado ya. - dijo Jake mientras bostezaba.
Finn esperó a que su hermano y todos en la casa se durmiesen, no tomó mucho tiempo así que fue inmediatamente a ver a Flame Princess:
- H-Hola princesa - dijo Finn inseguro de haber venido.
- Finn, pensé que no ibas a...- intentó decir la princesa, pero el chico la interrumpió.
- Solo quiero las explicaciones, nada más que eso. - dijo Finn un poco serio. - Necesito preguntarte algunas cosas y quiero que respondas todo. - dijo el chico sentándose en el césped.
- S-Seguro, dime qué quieres saber. - afirmó la chica.
- Hace cuanto comenzó todo? - interrogó Finn.
- Veamos, creo que seis o siete meses atrás. - dijo FP avergonzada.
- Todo ese tiempo y nunca me dí cuenta? Me siento como un estúpido. - dijo el héroe. - Ustedes llegaron a...?.- dijo Finn sin querer terminar la frase.
- S-Si - dijo Flame Princess incómoda.
- Okay, eso fue todo. Me largo de aquí...no veo motivo para seguir preguntando. - explicó Finn mientras se levantaba.
- N-No te vayas, si vamos a solucionar esto es necesario que sepas todo. No quiero más secretos entre nosotros - respondió la princesita al joven.
- Nosotros? Eso se acabó el día en que descubrí todo esto. - dijo Finn dolido.
- Lo sé, pero solo quiero solucionar esto. Quieras o no igualmente nos vamos a encontrar en eventos o en lugares, quién sabe? - dijo FP apenada.
- Bubblegumm sabía de esto? - preguntó interesado el chico que prácticamente se esperaba cualquier cosa.
- N-No, pero no puedes decírselo! - imploró la chica.
- Por qué no? Después de todo Marceline arruinó mi vida y PB se enojará bastante. - dijo molesto. - Oh, espera! No puedo hacer eso, va contra lo que dice el Enchiridion...por eso odiabas tanto a Bubblegum? Porque sabías que estaba saliendo con Marceline oficialmente y tú solo eres la otra? - dijo Finn.
- No es cierto, me enteré hace poco que estaban saliendo esas dos. - confesó la chica de fuego.
- Marceline no te ha confiado muchas cosas, cierto? - dijo Finn sintiendo pena por su ex.
- Así parece. - murmuró la chica traicionada.
Se sintió engañada, el chico tenía razón y pensar que la Reina cínicamente remarcaba lo perfecto que era en una relación la confianza mutua.
Finn por su parte aún amaba a la princesa, pero no podía ser un tonto y perdonarle de manera inmediata por todo lo pasado. Se dio cuenta de lo ingenua y confiada que había sido la chica, se dejó manipular por la vampiresa de manera increíble y probablemente ella se estuviese riendo ahora mismo de los dos porque salió completamente ilesa de todo este lío.
- Enserio lo único que se te ocurrió fue quemar a Beemo? - preguntó Finn riendo.
- S-Si, lo siento mucho por eso también es que necesitaba algo de tiempo. - respondió la princesa soltando una risa.
- Bien, creo que es hora de darle una lección a Marceline. - declaró el joven héroe.
- Pero cómo? La ultima vez te dejó hecho puré, además yo soy la culpable...yo soy quién debería recibir la lección. - dijo FP mientras se sentaba al lado del chico y miraba hacia el horizonte.
- No creo que la hayas tenido, bueno eso no quita que me engañaste, pero creo que no sabías lo que hacías y considero el hecho de que hayas querido detener a Marceline cuando me golpeó. - dijo Finn recordando la penosa batalla.
- M-Me estas p-perdonando? - preguntó sorprendida la princesa.
- En parte si, claro que tomará un tiempo volver a salir, pero no evita que podamos ser amigos de nuevo, o si? - dijo Finn tranquilo.
La caballerosidad y la confianza eran virtudes que solo un héroe de la categoría de Finn podía tener. No era rencoroso y quizás le llamasen un tonto por volver a confiar en la chica, pero no hay que olvidar que Flame Princess fue su primera novia y quizás su primer amor serio. Al fin y al cabo, ambos algo estaban aprendiendo de todo esto. Pero si ambos querían oír a Marceline pidiendo perdón, debían pensar en algo rápido.
