Finn corrió rápidamente hasta la casa y llamó a Flame Princess. Como no escuchó respuesta alguna empezó a registrar toda la casa hasta que oyó un golpe que provenía del armario. Al abrirlo se encontró con Flame Princess y Flambo.
- Flame Princess! Estás bien? Te hizo daño? - preguntó el chico preocupado.
- No, estoy bien. Solo me encerró aquí...tú estás bien? - preguntaba inocente la princesa.
- Si, pero Marceline escapó. - contestó defraudado el héroe.
- No sé ustedes, pero yo me largo de aquí. - dijo Flambo.
- Ups! Se nos olvidó liberarlo antes, lo siento Flambo. - dijo avergonzado Finn.
- Si, si. No hay problema, ya estoy acostumbrado. - dijo la llama mientras se iba.
- Qué haremos ahora? - preguntó la princesa al héroe.
- Nada, creo que no volverá...al menos me pidió perdón, de una manera extraña eso si. - dijo el chico recordando el beso en la frente.
- No era eso todo lo que pedíamos? - dijo Flame Princess.
- Si, supongo que si. - dijo Finn un poco decepcionado. - Aun así siento que no ha sido suficiente, no sé. O todo ha sido demasiado rápido. - confesó.
- Bueno hay que considerar que conseguimos que pidiera perdón y el hecho de que casi la matamos con la luz. Creo que ha sido más que suficiente. - comentó la chica de fuego.
- Tienes razón, volvamos a casa! Quiero que pruebes los espaguetis que hace Jake para cenar. - dijo Finn recuperando su típica alegría.
La princesa del Reino del Fuego respiraba aliviada, su plan para alejar a Marceline había resultado. Pero no solo lo hizo para evitarle una mala pasada a la vampiresa, sino también esperaba no verla un tiempo y así poder evitar encontrarse con ella.
- El tiempo lo cura todo. - pensaba la chica mientras comía con sus amigos.
- Han sabido algo de la Dulce Princesa? Hace tiempo que no la vemos. - preguntó Jake con la boca llena.
- La última vez dijo que estaba ocupada con sus experimentos y esa clase de cosas, verdad cariño? - dijo Finn mirando a Flame Princess porque Jake ignoraba que habían terminado, pero fingían continuar estando juntos para evitar todo el problema de explicar el suceso.
- Q-Qué? Ah si! Experimentos y creo que un gato se comió a su estúpida rata. Eso me dijo Marc...emm María Harinosa, la de la limpieza. - respondió con dificultad FP.
- Miren la hora que es! Jake, deberías ir a dormir. Recuerda que debes estar temprano en casa de Lady. - dijo Finn sonriendo.
- Hey! Aaah, ya entiendo! Quieren estar solos, verdad? De acuerdo, nos vemos mañana, chicos. - dijo Jake dejando la habitación.
Ambos chicos subieron hasta el techo de la casa del árbol para evitar que Jake pudiese escuchar la conversación:
- No puedes evitar ir a ver a Bubblegum, tarde o temprano Jake te obligará a visitarla. - dijo Flame Princess.
- Si, lo sé. Es solo que no quiero encontrarme con...ella - dijo Finn serio.
- Crees que yo si? Ni pensarlo, menos después de todo lo que ha pasado. - dijo FP algo pensativa. Realmente no quería volver a encontrarse con Marceline, sobretodo si ambas no se habían despedido formalmente, de seguro la vampiresa intentaría algo con ella.
- Gracias por ayudarme con Jake. No podría contarle todo esto, ya sabes. - dijo Finn suspirando.
La joven se limitó a sonreír, es lo menos que podía hacer por el chico después de haberle causado tanto mal. No solo le rompió el corazón sino que en parte permitió que la vampiresa lo masacrara sin piedad. Y todo eso es un mismo día podía haber sido traumático para cualquiera, aún si se tratase de un héroe.
Una semana después, Finn y Jake fueron al Palacio del Dulce Reino para ayudarla con un par de delincuentes menores que merodeaban cerca.
- Queremos ver a la Princesa. - dijo el perro amarillo.
- Lo siento, es muy temprano para que los reciba. - dijo Mentita.
- Claro que no, son las 11 de la mañana y ella acostumbra a levantarse muy temprano. - dijo Finn casi gritando por lo sorprendido que estaba.
- Ya no, no desde que está viviendo con la Reina Vampiro. - dijo el mayordomo en voz baja. - Ni siquiera permite que le dejemos el desayuno en su habitación, sino que ella misma lo hace. Nadie puede entrar. - insistió.
- Que genial que PB haya invitado a Marceline vivir en el Palacio. - dijo Jake ignorando el hecho de que la Dulce Princesa y la vampira estuviesen saliendo.
- Hum! Vivir? Si usted supiera... - dijo burlón Mentita.
- Emm si, si...cuando podremos verla? - dijo Finn intentando desviar la conversación.
- Iré a ver si está "disponible" - respondió riendo Mentita remarcando la última palabra mientras se perdía en el pasillo.
- Qué extraño es ese tipo. - dijo Jake.
- Si, si, es muy aterrador. - mencionó Finn temiendo que el mayordomo siguiera hablando del tema.
Mentita tocó 2 veces la puerta y no oyó respuesta.
- Madame? Alteza? Finn y Jake quieren verla. - dijo el servidor. - Vienen por los ladrones que acechan al Reino. - agregó. Siguió tocando la puerta, como no obtuvo respuesta decidió abrir.
- Princesa? - preguntó el voz baja Mentita. Se encontraba a oscuras en la habitación, a pesar de casi ser las 12 del día el cuarto lucía tenebroso porque ningún rayo de sol de filtraba por las cortinas. La Princesa había ordenado poner cortinas oscuras en su habitación y evitar abrir las ventanas durante el día, todo para evitar que su querida vampira pasara un mal rato.
- Hola redondín, qué haces aquí? - preguntó Marceline detrás de él, asustando al caramelo que evitó pegar un grito tapándose la boca.
- Y-Yo solo venía a ver...a hablar con la Princesa, su Majestad - dijo el mayordomo pálido.
- Ah si? Bueno ella está durmiendo ahora así que no creo que sería bueno que la molestes, está muy agotada...no sé si me entiendes. - dijo Marceline riendo.
- S-Si, lo que pasa es que Finn y Jake están pid...- intentó decir el caramelo.
- Finn? Y Jake? Pero que quieren esos 2? - preguntó sin esperar respuesta. - Esto va a ser interesante! - dijo la Reina apartando a Mentita para ir hasta el pasillo a encontrarse con los héroes.
- Hey, qué tal, chicos?! - exclamó al verlos - Finn! Que alegría verte por aquí! - dijo cínicamente la vampiresa mientras reía.
- Marceline! Lo mismo digo - replicó seriamente el chico.
- Vinimos porque escuchamos que la Princesa necesita atrapar a unos tipos que llevan robando 2 noches seguidas en distintas casas del Reino y queríamos sab... - intentó decir el perro, pero la vampiresa no lo dejó terminar.
- Ajá, si miren, por qué no se van a capturar esos tipos por su cuenta? - les preguntó. - De seguro Bubblegum estará muy feliz cuando sepa que hicieron el trabajo, así que vayan por esos malhechores! - dijo empujando a los chicos hasta la salida del Palacio.
- Un momento! Ella nos tiene que ordenar por sí misma. - dijo Finn desafiante.
- Lo que yo diga es ley aquí, si yo lo digo es como si lo dijese ella. Acostúmbrate, Finn el humano! - dijo Marceline en tono burlesco.
- Pero, desde cuando...- dijo Finn.
- Auf wiedersehen! - dijo Marcie cerrando las puertas del Palacio.
- increíble! Pensé que solo la Dulce Princesa sabía alemán, creo que nosotros también deberíamos pedirle a PB que nos enseñe, no? - dijo Jake sentándose en un peldaño de las escaleras de piedra.
- Vamos a casa. - dijo Finn alejándose de la entrada.
- Qué? Pero hermanito, ya oíste a Marceline. Vayamos a buscar pistas mejor. - dijo el perro.
- No! No obedezco órdenes de alguien que no sea PB. - gritó Finn alterado.
Caía la noche y a Marceline se le ocurrió merodear por los sectores cercanos al Dulce Reino o mejor dicho ir a visitar a alguien:
- Hola Flamita! - dijo Marceline saludando a la chica que se encontraba en el bosque. La vampiresa sabía que podía encontrarla allí porque era su lugar favorito.
- H-Hola! No que te estás escondiendo? - dijo FP sin prestarle mucha atención.
- Esconderme yo? No, eso es para cobardes. - respondió la Reina riendo.
- Finn me contó que se encontró contigo y que te burlaste de él. Está furioso, sabes? - expresó la joven.
- Se le pasará y...por qué te cuenta ese tipo de cosas? Han decidido volver a estar juntos? Me parece justo. - dijo Marceline sentándose a su lado.
- Justo?! Le arruinaste la existencia! - gritó FP un poco histérica.
- Arruinaste? Querrás decir arruinamos! Te informo, pequeña vela, que las relaciones son entre dos personas. - dijo algo fastidiada la vampiresa.
- Ni me lo recuerdes. - dijo Flame Princess esquivando la mirada de la vampiresa.
- Supongo que ya no podremos...- quiso decir Marceline.
- No! Por ningún motivo, no te basta pasar todo el tiempo con esa sabelotodo? - dijo asqueada la chica de fuego.
- Hey! Solo bromeaba - dijo la vampiresa. - De todas maneras, no se si te acuerdas, pero aquí nos dimos nuestro primer beso. - dijo riendo malvadamente.
- No empieces con esas cosas. - dijo la princesa.
- Solo decía, nada más. No tienes por qué ponerte histérica. - alegó la vampira. - Supongo que este es el adiós, no? - dijo Marceline apenada.
- Si, pero antes quisiera... - quiso decir FP pero en su lugar agarró a la vampiresa y le dio un beso en la boca. No duró mucho porque la vampiresa tuvo que apartarse por el dolor que le estaba provocando en los labios
- Justo lo que quería. - dijo Marceline relamiéndose los labios. - Pero ya es hora de irme con Bubblegum, quedamos en ver películas de terror a las diez - dijo la Reina levantándose para emprender vuelo.
- Suerte con eso, espero que PB no te aburra con sus estúpidos comentarios a mitad de la peli porque Finn me dijo que no deja de interrumpir cuando ven películas. - dijo divertida la chica de fuego.
- Jajajaa, no lo hará. Creo que podré vivir con ello...espero que tú y Finn se reconcilien de una vez. - dijo la vampiresa guiñándole un ojo mientras empezaba a levitar.
- Todo a su tiempo porque se supone que las relaciones se basan en confianza, no?- dijo la princesa alegremente.
- Exacto! Vaya que has aprendido muchas cosas de mí, me honras! - hizo una reverencia. - Espero que nos veamos luego, chica ardiente! - dijo Marceline ya volando.
- Hey, Marceline! Si juegas con fuego, terminarás quemándote! - dijo finalmente la joven princesa.
- Créeme que ya lo sé. - dijo riendo la Reina mientras se perdía de vista en la oscura noche.
Fin
Muchas gracias a todos por leer el q fue mi primer fic, espero que les haya gustado! :)
