Gracias por los comentarios. Y antes de generar más enredos, aclaro: Olga NO está casada con Arnie, ¡Dios, tengo imaginación, pero no tanto!. En fin. Phillipe Bob (el tierno y manipulador hijo de Helga y Arnold…tendrá historia propia en algún momento, sólo para mostrar lo manipulador que es) está de visita donde su tío Arnie y tía Lila. Pero esa visita es más bien un castigo encubierto. ¿Por qué? Bueno, tanto Helga como Arnold saben que Phillipe no es fan de sus tíos del campo (ni ellos lo son), así que simplemente acordaron que Phillipe aceptara la edulcorada invitación de tía Lila. El castigo encubierto fue porque el niño descubrió asombrado que tía Olga era tan perfecta, que se propuso el desafío de hacerla enojar. Sólo puedo decir que lo logró. Y claro, es tan manipulador que cuando lo retaron, señaló que era un favor el ayudar a tía Olga a reconocer y aceptar su enojo. Así que lo enviaron a ayudar al campo. Jejejeje.
Bueno, prosigo con la historia. Otra idea extraña.
Y lo diré aquí y ahora. No soy propietaria de "Hey, Arnold!". ¡Crimeny!
Oxoxoxoxoxoxo
Arnold se sobresaltó cuando la música de apertura comenzó. Había ido a la cocina (después de lo que vio, era mejor estar preparado) y había arreglado un poco el dormitorio (si iba a estallar, él no deseaba ser el que aportara la gota que rebalsara el vaso). Aún maldiciendo a Gerald, corrió al sofá, alcanzando a sentarse justo después que su amigo había anunciado el regreso del programa.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Gerald ahogó su suspiro de cansancio. Esta vez el receso no había sido tan malo. Helga lo había amenazado con matarlo, pero justo Phoebe lo salvó llamándola desde su turno de noche para decirle que estaba causando furor en el hospital. Después, Lila la llamó para mencionarle lo bien que se veía y contarle que su hijo estaba bien y dormido y que Arnie le mandaba saludos. Por si fuera poco, Brainy le envió un texto diciendo que era lo único bueno en la noche de Hillwood, e incluso Curly logró –quién sabe cómo- llamar a producción para contactarse con ella y comentarle que siempre adoraría hacer negocios con ella…y bueno, Rhonda mandaba saludos desde Tombuctú, donde buscaba inspiración y retiro espiritual.
Gerald sólo se había quedado en la postura de ser arrinconado (en ese estudio de televisión, era difícil encontrar paredes firmes para ser acorralado efectivamente), mientras Helga contestaba todas las llamadas, daba cortos agradecimientos, escupía instrucciones precaviendo una posible huida de su único hijo, y rechazaba ofrecimientos del modo más cortante posible, maldiciendo cuando finalmente apagó el aparato. Gerald sólo se preguntó porque Arnold no la había llamado. Entonces, Helga lo miró con cara de "¿Qué estaba haciendo?". Gerald pensó rápidamente:
-"Bueno, siempre puedes venir a nuestra casa, ¿sabes? Con Phoebe amamos sus visitas"
-"Sí, claro. Tal vez debería escribir otro libro relacionado a los poetas malditos"- dijo Helga irónica.
Gerald sonrió. Phoebe tenía razón, Helga era inteligente y divertida en sus rabietas. Quizás desde cuando Arnold lo sabía y por eso nunca le preocupaba realmente.
(Gerald ignoraba que su oreja ligeramente enrojecida, podía tener relación con las maldiciones que una persona con cabeza de balón había estado formulando durante los comerciales).
Unos retoques de maquillaje y una pequeña taza de café más tarde, estaban sentados nuevamente en los sillones del set y al aire. Gerald miró a Helga sentada relajadamente en el sillón y luego a las cámaras.
-"Bien, nos acercamos al fin de la entrevista …"
-"¿En serio? Pero si aún no me has hecho llorar"- Helga lo interrumpió con una sonrisa irónica. Gerald, una vez más, evitó elevar los ojos.
-"Lamento decepcionarte, pero la crisis económica nos tiene sin presupuesto para pagar hipotecas"- dijo Gerald, aludiendo sarcásticamente a otros programas de televisión.
-"¡Oh, no! ¿Entonces todo esto no me trae ningún beneficio?"
-"¿Muajajaja?"- respondió Gerald, en tono de pregunta. Helga y el público se rieron.
-"Bueno, como sabe la mayoría del público, entramos a la parte del a entrevista que es más personal"- continuó Gerald.
-"Pensé que todo el programa estaba siendo sobre mi persona"- se quejó Helga falsamente. Gerald adivinó una posible advertencia sobre adentrarse en su intimidad.
-"Sí, lo era. Pero esta es sobre lo que nadie conoce de H. P. Geraldine. "
-"Si nadie lo conoce, ¿cómo vas a formular preguntas sobre eso?"- preguntó Helga sarcásticamente.
-"Para que veas el gran trabajo del periodismo"- respondió Gerald con seguridad.
-"Hablaron con mi madre. Siempre las madres derraman incómodas verdades sobre uno. O las hermanas mayores. ¿Lo han notado?"- Helga preguntó al público, quienes asintieron intrigados.
-"No, no hablamos ni con tu madre ni con tu hermana"- Helga lo miró confundida. Gerald decidió hablar con un toque de suspenso en su voz.
-"Hablamos con algo más importante y serio"- añadió Gerald con voz un poco más profunda.
-"¿Algo?"
-"Hablamos con el banco"- remató Gerald. Helga elevó sus ojos y sus manos al cielo dramáticamente.
-"Oh, no. Tómame ahora, ¡haré lo que sea, responderé cualquier cosa! Pero no, el banco, no. ¡Aahh!"- el público se reía de la dramatización de Helga. Gerald también tuvo que reír.
-"Lo siento, pero ya es tarde. Tuvimos acceso a información confidencial."
-"Si vas a preguntar por las cuentas de islas caimán, no sé cómo llegaron ahí".
-"No…"
-"¡Oh, yo sólo soy una joven ingenua e inocente!"- Helga lo interrumpió nuevamente. Su tono de voz le recordó vagamente a Lila.
-"¿Ingenua e inocente?"- no pudo evitar preguntar Gerald, enarcando una ceja. Helga lo miró aparentando molestia.
-"Y joven. No te olvides de joven. Una damisela en apuros"- Helga le contestó secamente, enfatizando con su dedo índice.
-"Sí, claro"- dijo Gerald, con más ironía que la conveniente en su rol de anfitrión.
-"Bueno, si no me crees… sr. Johansenn, tal vez podamos hablar de negocios"- dijo Helga imitando la voz de "El Padrino". De pronto, la música de esa película comenzó a sonar.
-"¡Hey! Yo siempre quise probar eso. ¿Nadie tiene un gato blanco?"- Helga preguntó claramente animada. –"Besa mi anillo, mio figlio"- Helga añadió con la voz del padrino, extendiendo su mano hacia Gerald.
-"No voy a hacer eso"- advirtió Gerald. La música se detuvo de golpe.
-"¡Oh, qué aguafiestas!"- se quejó Helga, luego lo miró interrogadora -"por casualidad, ¿te gustan los caballos pura sangre?"
-"No, y sinceramente agradeceré no despertar con la cabeza de mi mascota en mi dormitorio. Gracias"- Gerald no había podido evitar reír ante eso.
-"Humm, eso me obligará recurrir a lamentables accidentes"- Helga se cruzó de brazos en el sillón.
-"Bueno, mientras piensas en un accidente, ¿podemos seguir con la entrevista?"
-"Sí, seguro. ¿Qué deseas saber?"- Helga se incorporó un poco en su asiento.
-"Existe una fundación. Una fundación a la cual H. P. Geraldine aparece ligada desde hace varios años…"- Helga abrió los ojos al escucharlo, sorprendida.
-"¿De verdad quieres preguntar sobre eso?"
-"Sí. Es una faceta que pocos conocen. Pero que parece ser realmente importante. Todos los meses, según tus cuentas bancarias, parte de tu sueldo va a ella. Es más, una parte importante de tus derechos de autor aparecen ligados a dicha fundación. Según los registros obtenidos, también le dedicas bastante tiempo. Así que, cuéntanos, ¿cuál es esa fundación?"
-"Ok. Sí, es cierto. Manejo una fundación. Es muy importante para mí, le dedico todos mis esfuerzos. No tienes idea la de veces que me he desvelado por ella…"- el tono falso de Helga advirtió a Gerald que no le respondería.
-"…es que le da sentido a mi vida. ¡Diablos!, es lo que me permite vivir. Sin esa fundación, no sé qué sería de mí. Me refiero a la Fundación… Mi Bolsillo"- Helga terminó su declaración.
-"¿Mi Bolsillo?"- Gerald no pudo evitar preguntar.
-"Sí, tú sabes, Mi Bolsillo, Mi Persona, distintos nombres para la misma asociación. Te aseguro que sin ella, no sé cómo viviría."
-"Claro, pero yo me refería a otra fundación."
-"¿Mis Deudas? He tratado de desafiliarme, pero no puedo"- Helga intentó ocultar una sonrisa.
-"No. "- Gerald suspiró; esto sería difícil –"Muchas personas saben que H.P. Geraldine ha creado un fenómeno en poesía; como dije, tu nombre es sinónimo de literatura. Si uno busca en internet, lo primero que saltan son los distintos libros, los comentarios y ensayos, y alguna que otra biografía mencionando estudios y fechas de publicaciones. Pero curiosamente, no hay grandes menciones a tu lado más altruista. Claro, aparecen las campañas donde has realizado firmas de libros para fondos benéficos, sin embargo, tu puesto como socia y asesora en una fundación para difusión del arte no es conocido."
-"No vas a dejarlo ir, ¿cierto?"- Gerald sonrió a su pregunta.
-"No hay un motivo para ocultarlo, ¿cierto?"
-"Además del respeto a mi intimidad; claro, ninguno."
-"Entonces, ¿la fundación?"
-"Niños especiales. Y antes que preguntes, el nombre es por un profesor de cuarto grado, quien continuamente nos recordaba los especiales que éramos."
-"¿De qué trata la fundación? ¿cómo nació?"
-"Bien, como muchas cosas, del ocio. De esas conversaciones de trasnoche con amigos, dónde no falta la duda existencial y el comentario Deberíamos hacer algo por el que ser recordados, plantar un árbol, tener un hijo, algo como eso"- Gerald podía imaginar a Eugene diciendo "estoy bien" al final de esas palabras.
-"¿Quiénes estaban en esa conversación?"
-"Maldita sea. Fue después de una convención en el Municipio para promover la cultura. Estaba el genio de Gammelthorpe, Redmond y su máquina de fotos, y Horowitz."
-"¿Él director de baile y coreógrafo del ballet…?"
-"Sí, y muchas personas más que no pienso recordar"- Gerald sonrió. Él también había estado allí, pero pensó que sólo sería otra charla de borrachos.
-"¿Cómo empezó la fundación?"
-"Con una llamada telefónica, muchos e-mails, y otra reunión en torno a una mesa de café. No daré detalles."
-"Fundación Niños Especiales. Sus directores Alan Redmon y Eugene Horowitz, y sus socios H. P. Geraldine y Thadeus Gammelthorpe. La lista de colaboradores y patrocinadores es mucho más larga."
-"Sí, bien, ¿soy buena en los negocios? Pero es Eugene, digo, Horowitz, quien se lleva todo el trabajo pesado. No sé cómo lo hace"- confesó Helga.
-"Bueno, en una entrevista que casualmente tengo aquí…"
-"¿Casualmente?"- Gerald no prestó atención a su pregunta.
-"Él menciona el importante apoyo que son sus socios. Sobre ti, dice explícitamente Helga es maravillosa. Sin ella, jamás podrían haberse realizado los días de Libertad a los Animales ni los programas de Salvemos Al Barrio. Alan Redmond, quien ganó el premio de la mejor fotografía de este año, también menciona el aporte que realizas, a través de contactos, el tiempo que dedicas a talleres gratuitos y voluntarios y las donaciones que has hecho."
-"Sí, supongo que eso ayudó a que fundación Mi Bolsillo esté rondando la quiebra…"-Helga respondió, aunque tímidamente.
-"¿Qué es lo que haces en Niños Especiales?"- Gerald vio a Helga suspirar.
-"Bueno, la fundación se enfoca en niños que viven en situaciones de vulnerabilidad y colegios insertos en zonas de riesgo social. La idea es que a través de las distintas expresiones artísticas, logren expresarse a sí mismos, generen vínculos y redes sanas, y que sepan que ellos son más de lo que continuamente escuchan que son. Expandir sus horizontes."
-"Parece un trabajo enorme"
-"Sí, grandioso."
-"¿No podrías explayarte más?"
-"¿Sobre la fundación? Deberías haber traído a Eugene…"
-"No, sobre tu rol en ella"- la interrumpió Gerald.
-"Buff… es aburrido, ¿sabes?"
-"No lo creo, lo siento"- Gerald recordó las innumerables veces que había ido a su casa, para encontrarla atareada, buscando recortes de periódicos, inventando dinámicas y otras cosas.
-"Bueno, hay ocasiones en que sólo tengo que escribir mi firma…"
-"¿Y con los niños?"
-"Dirijo talleres de escritura creativa, pero son ellos los que hacen todo el trabajo. Es impresionante. Sólo deseo que publiquen un libro porque hay grandes talentos"- Gerald sonrió ante el entusiasmo de la escritora.
-"¿No te da temor que pueda salir una futura poetisa que te haga sombra?"- preguntó sonriendo.
-"¿Bromeas? A uno de los grupos les pedí si podían revisar mi último libro antes de enviarlo a mi editora. Hay niños que han pateado mi orgullo como escritora de aquí a la luna y de regreso, y sólo puedo aplaudirlos. En cuanto estén listos los libros, empapelaré la ciudad y demandaré que los entrevistes como autores"- respondió Helga enérgica.
-"Será un real placer…"- Gerald no alcanzó a terminar su oración, cuando Helga lo interrumpió.
-"Tendrás suerte si tienes la primicia. Son unos genios. Es impactante; los talleres eran para sacar lo mejor de ellos, pero ¡rayos! Yo estoy aprendiendo de ellos. Hay mucho talento que sólo esperaba una oportunidad para expresarse, y no sólo en escritura."
-"¿Aquí tengo que insertar el nombre de la Fundación y la cuenta corriente?"- Preguntó Gerald con su tono más amble. Helga lo miró desafiante.
-"No, no es necesario. Aunque supongo que siempre podría invitarte a dar unos talleres. Tú sabes, para mostrar tus capacidades artísticas"- Gerald no pudo evitar hacer una mueca ante la respuesta de Helga.
-"Por supuesto, sería a las ocho de la mañana los días sábado. Tú sabes, para dejarle fin de semana a los chicos."- Gerald sintió la venganza de Helga. Ocho de la mañana, sábado. -"Hay varias colegios fuera de la ciudad que estarían encantadas de recibirte."
Estaba listo. Helga lo iba obligar a despedirse de dormir hasta tarde los sábados. Si eran escuelas fuera de la ciudad, implicaba levantarse por lo menos dos horas antes. Por interno, discutían si eso podía servir como material para un programa. Reportajes sobre voluntariados desde dentro.
-"Ehm, bien, suena interesante, pero es mejor definir los detalles después. Regresando a la entrevista… "
-"¿No estás evadiendo el tema porque no deseas apoyar a una buena causa?"- le espetó Helga.
-"No, tenemos que regresar a la entrevista."- Gerald se defendió usando un tono de voz calmada.
-"Ah, porque después que citaste a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sería un poco extraño que no te preocuparas por promover el progreso social y elevar el nivel de vida, sólo porque no deseas levantarte temprano un sábado."- Helga seguía tomando venganza.
-"Como dije, hay que volver a la entrevista. Aún queda una última gran pregunta antes de nuestro ya conocido cuestionario y las preguntas del público."- Gerald indicó, en un intento de distraer al público, y a Helga.
-"¿Y cuál sería?"- Helga fingió desinterés.
-"En pocas palabras, ¿existe alguna diferencia entre H. P. Geraldine y Helga Pataki? Y ¿cómo se definirían la una a la otra?"- Gerald apostó por esta pregunta. Sonaba como el tipo de preguntas que a Helga podrían interesarle.
-"Esas son dos preguntas. ¿Deseas que como Helga me describa como escritora? ¿Y que como escritora me describa como persona?"- Helga preguntó genuinamente.
-"Sí, algo así"- Gerald sonrió tímidamente. Esa pregunta no era de él. Ni siquiera había comprendido bien lo que se supone estaba preguntando. Helga dudó.
-"Está bien, lo intentaré."- Helga parecía pensar cómo comenzar a responder.
-"Helga es mi nombre de nacimiento. Soy yo en todas mis facetas, escritora, madre, esposa, ciudadana, conductora…no, peatona, mi auto está con licencia mecánica"- sonrió Helga. Luego continuó.
-"Como sea, Helga es mi nombre. Como me llamo. H. P. Geraldine es un seudónimo, un nombre que uso para firmar. No debería haber diferencia, porque es sólo una extensión de mi misma."
-"¿No debería haber diferencia?"- Gerald intentaba seguir su hilo de pensamiento. Helga sonrió.
-"No. O sea, la única diferencia es que H. P. Geraldine no es el nombre que uso todo el tiempo; es sólo para firmar lo que escribo, presentarme en el mundo de la literatura, específicamente, de las presentaciones literarias. No existe una diferencia entre yo, Helga, y yo escritor. O sea, no voy a ir al supermercado y declamar poesía; y tampoco voy a contar aspectos de mi vida personal en encuentros de poetas, y en ese sentido podrías decir que existe una diferencia…pero es la clásica diferencia que existe en todas las personas entre su trabajo y los otros ámbitos de su vida; es simplemente mi trabajo. Es como el obrero que tiene que usar un overol; bien, yo uso mi seudónimo."
-"¿Y cómo te definirías?"
-"Oh, eso se lo dejo a otras personas. Me gusta pensar que no tengo definición, que simplemente soy, pero cada quien tiene su propia opinión."
Una vez más, una pantalla brilló.
-"Muy bien. Una vez más, hemos sido alcanzados por el tiempo. Como ya saben, hemos llegado al final de la entrevista. Sólo resta el célebre cuestionario de Bernard Pivot y las preguntas del público. Vamos a unos comerciales y ya regresamos con la indescriptible poetisa."
Gerald sonrió mientras sonaba la música de la pausa comercial y Helga enarcaba una ceja en su dirección.
.
Oxoxoxoxoxoxo
N/A: Y nos acercamos al final del programa. La próxima parte es de preguntas y respuestas rápidas, e incluye preguntas del público. Así que, para todos quienes han leído esta historia y tienen preguntas a la escritora H. , y tienen la ilusión de que podría responderlas… sí, envíen sus mensajes privados o reviews. Sospecho que me tardaré dos a tres semanas en actualizar, así que tienen dos semanas para realizar sus preguntas (y dejarme una semana para incluirlas en el capítulo como preguntas del público). Intentaré "responder" lo mejor que pueda. ¡Saludos y gracias!
P.S.: Ojo que las preguntas van dirigidas a la escritora H.P. Geraldine. Sólo advierto por qué si alguien desea preguntar algo más privado (ejemplo, primera cita con Arnold), no responderá muy bien porque eso es de su vida personal. Al menos, así imagino al personaje.
P.S.P.S.: No sé cuán universal es, pero en mi país es común decir que si te pica una oreja y está roja, es porque alguien está hablando de ti… y no de buena manera. Jejeje. Por eso el paréntesis donde Gerald tiene enrojecida su oreja y la mención al malestar de Arnold.
P.S.P.S.P.S: Ok, esto acaba de terminar de ser escrito, y no tengo tiempo para hacer una revisión final…así que lo siento mucho, pero lo estoy subiendo como está. Una vez más, pido perdón por cualquier error de tipeo, gramatical, ortográfico u otros. En verdad, lo siento…lo juro por el diccionario de bolsillo Sopena aprobado por la rae (mi diccionario escolar; la rae es la real academia de la lengua española).
¡Saludos!
