Perdónenme por no haber hecho el capítulo más largo, pero me pareció lógico cortarlo ahí.

Espero que disfruten.


Cap2: Destino: Forks

POV Renesmee

Mis padres accedieron dejarme marchar a Forks. Claro que tuve que suplicar un poco, poner unos cuantos pucheros y mis ojitos al mas estilo Tía Alice pero, funcionó. Funcionó y ahora me voy a Forks.

Dudo si estar contenta y orgullosa por haber consigo mi objetivo o, por el contrario, nerviosa y asustada por no saber si todo esto saldrá bien. Estoy entre ambas cosas, pero creo que, por los movimientos en mi estómagos, es más lo segundo. Nerviosa y asustada, definitivamente.

Intento no hacer notar mi estado. No me gustaría que se arrepintiesen de su decisión pensando en que no seré capaz de hacerlo. Los dos estarían encantados de que me quedara a su lado. Papá, mamá, es hora de abrir mis alas y volar. Pensé para mi misma.

Me gustaba la idea, volar.

En mi mente no había casi ningún recuerdo de Forks. Era muy pequeña cuando me marché de allí, y se, por las historias que me cuenta mi abuelo de la batalla que todos tuvieron que luchar por mi. Yo no la recuerdo, supongo que mi memoria ha suprimido y guardado bajo llave esos momentos, momentos en los que estuve a punto de perder a mi familia y ser criada por un lobo. Mi lobo, Titán. O eso me cuenta mi abuelo. Mis padres no hablan de esa etapa de nuestra vida, yo he pensado que es porque les duele recordarlo, he preferido no preguntar.

Me imagino como hubiese sido mi vida sin ellos. Solitaria, desastrosa. Horrible. No me quedaría nada si ellos se marchan de mi lado de forma definitiva. Además, ¿criada por un lobo? A lo Rómulo y Remo. Hubiese tenido su gracia.

En parte, me gusta pensar que al igual que tiempo atrás también lucharon por mi madre, en su momento dieron la vida por mi. Cuando a veces me siento alejada de ellos, por un motivo u otro, imagino y pienso en esos momentos que mi mente no recuerda, pero que saben que están ahí, y encuentro la unión con mi familia de nuevo.

Sigo sentada en la cocina. Enfoco mi vista en mis padres. Mi padre tiene la mirada perdida, bueno, tenía, en este momento me está mirando por haberle nombrado. Estoy segura que ha estado pendiente todo este tiempo de todo lo que pasaba por mi cabeza. Me acostumbré a ello. Mi madre por el contrario, no puede apartar la vista de mi padre. Sonrío de manera triste, porque se que los echaré de menos. Mucho.

Ahora me encuentro con la mirada de mi madre. De verdad creo que también puede leerme la mente. A mi y a mi padre. Me acaricia la mejilla.

Nosotros también te echaremos de menos, cielo.- Pocas veces hacían falta palabras entre nosotros, nuestra forma de comunicarnos casi siempre era en silencio. Con miradas o gestos nos bastaba. Esta conexión no la encontraré con nadie.

Mis padres van a ir a cazar. Serán ellos mismo los que me lleven a casa de mi abuelo. Creo que no se fían del todo, no se a dónde se piensan que voy a ir.

- ¿Conociéndote? A cualquier lugar del mundo.- Notó detrás de la sonrisa de mi padre, al pronunciar esas palabras, un poco de temor.

No puedo evitar rodar los ojos. Es ridículo y exagerado. No tengo dinero para ir muy lejos.

- Eso ha tenido mucha gracia.- Dice con sarcasmo.

La mirada de mi madre va y viene de uno a otro como si estuviera viendo un partido de tenis o ping-pong. Ya parece que no le molesta las conversaciones mentales entre mi padre y yo. Sigo insistiendo en que es porque ella también se entera de todo. Mi padre me hizo un gesto casi imperceptible como confirmando mi resolución, a lo que mi madre correspondió con una golpe en la nuca de éste.

- Ei! En estos momentos es cuando echo de menos que seas una frágil humana.- Se soba la parte golpeada y mi madre y yo nos ponemos a reír.

- Cariño, vete a preparar todo lo que creas necesario. Esta noche te despedirás del resto de la familia y partiremos para Forks. Nosotros nos vamos a cazar, volveremos en un rato.- Era mi madre quien hablaba. Pero por como sonreía mi padre, mientras la miraba , tardaría mas de un rato. Genial, ahora viendo como le sonreía mi madre se que tardarán cuatro ratos en vez de uno.

Se marcharon de casa como dos adolescentes dejando a su paso una leve brisa.

Subí a mi habitación con paso lento, a pesar de que por dentro no podía parar de correr. No se porque últimamente mi cuerpo nunca reaccionaba ni actuaba como mi interior, tal vez debería mirármelo.

Parada en la puerta de mi cuarto me entró el pánico. ¿Qué narices iba a llevarme? ¿Qué se supone que necesitaría? Ropa estaba claro, toda la que me fuese posible meter en 3 maletas. Era lo máximo que llevaría con ropa. Mi querida tía optaba por 15. Esta como una puta cabra.

Con parsimonia fui metiendo, de forma cuidadosa, toda mi ropa. Esto era un tetris. Elegí mi ropa interior con cabeza. Conjuntos sexy, de color negro en su mayoría, rojo, verde oscuro,... Un sin fin de ropa íntima. Nunca se sabe lo que puede pasar y lo que voy a necesitar. Pensaba ir preparada, tenía intención de ligar con algún chico. Ya que no conseguiría el amor que tienen mis padres, por lo menos me divertiría.

Ya iba a cerrar mi quinta y última maleta. Unas cuantas fotos con mi familia, por su puesto la foto que tenía con mis lobitos, con mis 9 años de edad, era la última foto que me había sacado con ellos. Unos cuantos libros, la bolsa de aseo. Listo. Ya estaba preparada.

Me preocupaba un poco el hecho de empezar el último curso, donde todo el mundo ya se conocería y tendrán sus grupos de amigos. Se trata de hacer amigos, pero eso no quita que este cagada de miedo. Por lo menos no entraría a mitad del año, como le pasó a mi madre. Aún así, ya me advirtieron que, todos notarían que era la cara nueva del lugar.

Tenía una "cena" de despedida con mi familia, así que me dirigí con ellos. Pasamos entre risas toda la velada. Y, como no, no se olvidaron de repetirme una y otra vez nuestra historia de cara a los humanos. ¿Lo malo de hacer amigos? Tener que mentirles. Viviría con ello.

Mis padres ya estaban de vueltas y nos encontrábamos todos en casa de mis abuelos. La despedida iba a ser dura, pero el cosquilleo en mi barriga me daba fuerzas de sobra para partir hacia mi destino.

- Es la hora, mi pequeña. Vamos.- Y con estas palabras de mi padre dejé atrás a mi familia y a mi vida allí. La única que conocía para mi, hasta este momento.

.

.

.

.

POV Jacob

Hacía 8 años que no veía a mi Nessie. No había día en mi vida que no pensase en ella. Al dormirme cada noche, cuando caía rendido de puro agotamiento, no había otro modo de que pudiese dormir tan lejos de ella, y cada mañana cuando despertaba, bueno vale, no siempre eran mañanas. Pero ya que estaba, dormía todas las horas posibles.

Desde que Edward y Bella la separaron de mi no he conseguido ser feliz, y nunca les perdonaré por ello. Me da igual las estúpidas razones de padres a las que se agarran, esas escusas no son válidas para mi.

Ya era duro, desde que se fueron de Forks, estar con ella solo en mi forma de lobo. No poder rodearla con mis brazos, acunándola, hasta que se durmiese. No poder darle un beso cada vez que la veía. Aún estando en mi forma de lobo sentía esa conexión, conexión que en todo este tiempo no he podido sentir con nadie más.

Sigo sin entender el motivo de todo esta mierda. Supuestamente era un modo de proteger a Nessie. Siempre la misma cantinela, siempre el rollo de que ella tiene derecho a elegir bla bla bla. Yo solo quería protegerla, igual que ellos hacían. No tenían motivos para protegerla de mi.

Primero se fueron de Forks porque, como es evidente, no podían permanecer mas tiempo aqui, sin envejecer. Segundo, eligieron para el irse al puñetero culo del mundo, y encima me pusieron como condición que si quería ir con ellos debía ser en forma de lobo. Para que Nessie no me recordara como humano, para que no se enamorara de mi por ser su única opción. Me llevé a Seth conmigo. Bueno, realmente no me dio opción.

Cuando vieron como, después de los años, aún siendo yo lobo, Nessie creaba dependencia de mi, tuvieron la absurda idea de que me tenía que marchar. Que algún día, si el destino así lo quería, la volvería a ver. Idiotas.

Sigo esperando.

Pero, como la vida me ha demostrado una y otra vez, el destino no está nunca a mi favor. Es frustrante ver como juega todo a tu contra.

Volví a Forks hecho una mierda. Un muerto en vida. Aún no me he recuperado, pero por lo menos he asumido que nunca lo haré y he aprendido a convivir con ello. ¿Que tengo peor humor? Sí. Pero que se jodan, ellos no han perdido la razón de su existencia.

Dejé de estudiar poco después, faltándome solo el último curso de instituto, y me puse a trabajar. Total, ya no tenía que subir mi nivel intelectual para estar a la altura de nadie. Pero después de tantos años y ver que así no llegaré más lejos, y que si algún día ella vuelve...Tenía que hacerlo. Hay algo bueno y algo malo.

Lo bueno era que no envejecía, así que no se notaría mucho, demasiado mejor dicho, la diferencia de edad en el instituto. ¿Lo malo? El instituto de la reserva ya no me admitía. Un pequeño mal entendido con uno de los profesores, a la vuelta de dejar a Nessie no estaba muy receptivo. Así que la única opción: ir a estudiar al instituto de Fork, con los rostros pálidos. Fantástico. Por lo menos Seth estaría en mi curso, siempre fue un apoyo para mi y decidió dejar de estudiar conmigo. No puedes estar solo, esa fue la escusa que su madre no se tragó y por la que me odia.

Ahora no le queda mas remedio que venirse conmigo. Su madre me lo agradece a regañadientes.

Mañana era el primer día. Las ganas eran increíbles. Nótese la ironía.


¿Qué les ha parecido? ¿Ha gustado? ¿No? Espero opiniones, ya lo saben.

¿Ha sido más aburrido que el anterior? ¿Va enganchando la historia?

Reviews con opiniones! Las animo a leer siempre fuiste tú.

Una vez más, de corazón, les deseo que sean felices. Un abrazo!