¡Hola! Aquí tengo un nuevo capítulo. Primero de todo pedir disculpas por si no les gusta porque lo voy escribiendo sobre la marcha. Jamás tengo un capítulo pensado antes de escribirlo, y puede que deba empezar hacerlo xD Todo depende de si les gusta como lo hago, si les gusta el resultado xD.
Gracias de verdad por sus opiniones, me ayudan muchísimo y siempre intento resolverles las dudas en los capítulos siguientes.
Espero que disfruten.
Cap7:
POV Seth
Ahí estaba de nuevo mi Val. Era de las chicas más bella que jamás había visto. Atravesaba la cafetería mientras hablaba con sus amigas, las cuales después de todos estos meses y siendo amigas de Valeria, no me había fijado demasiado en ellas.
Llevaba unas semanas actuando de una manera diferente, nunca había demostrado demasiado cariño en público, mucho menos en el instituto, pero sentía que cuando estaba conmigo su cabeza a veces estaba en otro lado.
- ¿Qué te pasa?- Otro que a veces parecía debatirse entre dos sentimientos, las expresiones de la cara luchaban por dominar el rostro, había dolor, pasión, tristeza y felicidad. No me parecía raro viniendo de Jake, me había acostumbrado a este nuevo él desde que dejamos a Nessie. A mi también me entristecía toda esta mierda.
- Nada, no me pasa nada.- Mentí. Las cosas entre Jake y yo se habían aclarado, estaba todo bien, pero me seguía sin sentir cómodo del todo hablando con él de mi relación con Valeria.- Bueno es solo que...- Me quedé sin saber cómo continuar, qué le iba a decir, algo ha cambiado, el comportamiento bipolar de Val me recuerda un poco más a ti.
- ¿Qué?.- Cuando hizo la pregunta parecía entre asustado y expectante.
Miré a Valeria y Jacob siguió mi mirada. Lo observé de reojo y vi como sus comisuras luchaban por formar una sonrisa que él no dejó salir. Cerró los ojos, respiró de forma audible y en su rostro apareció ¿culpabilidad?.
Jake y yo habíamos dejado las cosas claras. Recuerdo como se molestó cuando le conté lo que había surgido entre Val y yo. Me cabreó muchísimo que se pusiera como una fiera, ¿de qué iba? No entendía que le podía pasar. Él y ella no parecían llevarse muy bien, y me explicó que simplemente era que ella no le gustaba para mí. Jake es un buen amigo, es mucho más que eso, es mi hermano, y se que teme que me hagan daño. Cuando hablé con él y le expliqué como era ella, lo cariñosa que era y el amor que parecía mostrarme, lo aceptó, aunque no con buena cara.
Supuse que la culpabilidad era por el mismo rollo de siempre. No se permitía ser feliz y estoy seguro que se alegraba por verme feliz con ella pero eso le recordaría su pérdida.
Creí que el comienzo de las clases le estaba haciendo bien, parecía más o menos normal, se relacionaba con la gente del instituto y volvíamos a correr juntos como lobos. Pero de buenas a primeras empecé a notar contradicciones en él, sentimientos que parecía confrontarse, a veces, igual que ahora, lograba atisbar un amago de sonrisa, de felicidad en sus ojos y de repente se cerraba en banda.
- Nada. Mi vieja está un poco insoportable últimamente y me tiene la cabeza como un bombo.- Mentí, no quería añadir más angustia a la que él ya parecía tener.
Me levanté de la mesa y me acerqué a mi chica, la abracé por detrás y noté como ella al notar mi calor sonrió, cerró los ojos y expulsó el aire que parecía haber contenido en sus pulmones. Su sonrisa no desapareció, eso me hizo feliz, volvía a ser ella misma.
POV Jacob
Bah, aunque quería mucho a Seth, su preocupación por su madre me dejaba indiferente. Me relajé al escucharlo, la verdad, no era algo de lo que yo tuviera que preocuparme. Bastantes cosas tenía ya en mi cabeza de melón.
Eso es lo que era, un puto melón, y un cabronazo también. Recuerdo la explicación que le di aquel día a Seth, cuando vi que entre él y Valeria pasaba algo, Valeria, me doy cuenta como envuelvo su nombre en una pasión que por la intensidad que le dí en mi mente los demás podían incluso haberlo notado como si lo hubiese dicho en voz alta. En fin, soy el peor amigo del mundo, le había advertido que ella iba hacerle daño y al final el mundo a girado de tal manera que el que le está jodiendo soy yo.
Vi como Seth la abrazaba por la espalda y ella sonreía, quiero pensar que la sonrisa solo se debía a que el calor que sentía por la temperatura de Seth le recordaba a mi.
Es preciosa. Me siento como el culo cuando soy consciente de que no es Nessie. Mi Nessie. Al principio me irritaba que me recordase a ella, que incluso su olor me recordase a ella, pero evitándola no iba a conseguir nada, intenté convencer mi cerebro que solo era producto de mi imaginación y ahora en vez de irritarme me atrae con locura. De una manera irracional.
A veces me pregunto si la atracción que siento por ella es tan fuerte como si se tratase de mi imprimación, recuerdo lo atado que me sentía a Nessie, pero nunca pude llegar a sentir por ella algo más que amor fraternal, un amor incondicional pero inocente. Lo que siento por Valeria es completamente distinto, su cuerpo, su esencia desata mi deseo sexual por ella de manera bestial. Estaría besándola a todas horas. Además despierta mi lado más salvaje.
Cerré los ojos y su imagen invadió mi mente. Sus labios sobre los míos, sus manos bajo mi camiseta repasando cada músculo de mi cuerpo.
- Jake, a clase.- Uno de mis compañeros llamó mi atención. Como también lo hizo la erección que tenía entre mis piernas.
- Adelántate, yo ahora te doy alcance.- Debería bajarme esta tienda de campaña de alguna manera.
Esperé a que la cafetería estuviera medio vacía y fui directo al baño. El instituto no era un buen lugar para masturbarme pero pensar en Valeria me ponía demasiado y no se bajaba mi erección así como así. Me encerré en un baño y me bajé toda mi ropa hasta los tobillos.
Volví a cerrar los ojos y a pensar en como la boca de esa preciosidad acogía a mi miembro. Nunca lo había hecho pero yo tenía la suficiente imaginación como para pensar en como sería, y en cada detalle. Empecé a subir y bajar mi mano por toda la extensión pensando como los labios de Valeria acariciarían aquello que yo tocaba.
No se cuanto estuve allí dentro, pero a la clase que tenía ahora no llegaría ni de coña. Cuando estaba a punto de terminar tocaron a la puerta del baño en el que yo me encontraba. Estaba tan concentrado que no lo había escuchado entrar.
- Ocupado.- Grité. La gente es tonta macho, había como dos baños más libres y tienen que tocar el que está con la puerta cerrada.
- ¿Jacob?- Mierda. Venga hombre, ¿qué hace en el baño de tíos? No podía verme así, pensaría que soy un puto degenerado.
- ¿Qué quieres Valeria?- Si me decía lo que quería se iría antes.
- Hablar contigo.- Estupendo. Yo pensando en como me la chupaba y ella quería hablar.
- Hablamos después de clase.- Necesitaba terminar esta maldita paja.
- ¿Tan ocupado estás? Termina ya de meneártela y vámonos a hablar.- ¿¡QUÉ! Es imposible que sepa lo que estoy haciendo.
- Estás equivocada. Yo... no. Emm..- Me estaba poniendo nervioso. Que me pusiera a hacerme una paja en el baño del instituto no era normal, que se enterase era lo último que quería.
- OH!- Empezó a carcajearse.- No lo decía de manera literal, pensé que estabas meando pero ya veo que eres todo un semental.- Me costaba entender lo que decía entre tanta risa y la sangre me empezó a hervir.
Abrí la puerta del baño y tiré de ella hacía adentro.
- Pues ya que te has enterado tal vez se te ocurra algo.- El susurro con el que hablé sonó ronco y cargado de lujuria.
- Se me ocurren muchas cosas pero ninguna estaría bien.- El baño era muy pequeño y estábamos cuerpo con cuerpo. Yo seguía empalmado. Agarré sus muñecas y las puse alrededor de mi cuello, yo apoyé mis manos contra la pared, una a cada lado de su cabeza, y me acerqué a ella haciendo notar la presencia de mi amigo.
- O puede que estén demasiado bien.- Añadí cerca de su oreja. Ella se estremeció al notar mi aliento contra ella y vi como la piel se le erizó. Sin evitarlo, como de forma automática, besé el lóbulo de su oreja.
Soltó un leve gemido que me hizo pasar de besar a morder, y mordisqueé su oreja sin compasión. Pase a su cuello de manera salvaje. Notaba como tiraba de mi pelo mientras, como podía, echaba su cabeza hacia atrás dándome mejor acceso a su cuello.
Me volví aún más loco cuando noté que llevó su mano a mi polla y empezó ella a masturbarme. No era lo que yo estaba imaginando, no me la chupaba, pero sinceramente era mucho mejor que las imágenes que yo creaba. Notar el tacto de su piel me sacaba el animal que llevaba dentro.
Me llevó hasta el orgasmo en menos tiempo del que me hubiese gustado, pero lo hacía jodidamente bien como para poder resistirme.
Cuando acabó me sentí como un imbécil, ella me había proporcionado todo el placer a mi sin que yo le diese lo más mínimo a ella.
Nos habíamos dejado de besar y yo me giré dándole la espalda para limpiarme y vestirme. Escuhé como suspiraba, juro que pude escuchar como sus párpados caían cerrando sus ojos y cambiaba su cara en una mueca de malestar.
Cuando dejábamos de besarnos, cuando la pasión se calmaba un poco, parecíamos ser conscientes de nuevo de la realidad. Yo también suspiré.
Hablamos después de clase.- Dijo ella de manera seria. Salió del baño sin mirar atrás y me quedé con cara de idiota viéndola marchar.
¿Me sentía mal por seguir haciéndole esto a mi amigo? O por otra parte, ¿me sentía mal por ver como ella me dejaba así sin mas? No lo tenía muy claro, a lo mejor era un poco de los dos.
Tenía tiempo de sobra hasta que acabasen las clases para poder analizar la situación. Me voy a saltar las clases y le daré vueltas a la sesera.
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Me encontraba tirado en medio del bosque, mirando el cielo entre los árboles. ¿Por qué le hacía esto a Seth? Era un poco egoísta por mi parte. Él había estado a mi lado cuando decidí seguir a Nessie, estuvo a mi lado cuando tuvimos que volver, cuando parecía un muerto en vida y estaba tan insoportable que nadie quería estar conmigo. A pesar de las veces que lo eché de mi lado, que le insulté para que me dejase en paz, aún así estuvo ahí. No se lo estaba agradeciendo como se merecía.
Él estaba feliz al lado de Valeria y yo le estaba jodiendo. Por otra parte... él podía conocer a cualquier tía, podía gustarle cualquier otra y no la única que después de Nessie despertaba algo en mí. Despertaba algo diferente, estaba claro, éramos adultos y habían cierto tipo de cosas que ahora me interesaban y esta chica me lo podía dar. También es verdad que esto nunca se lo había dicho a él.
La culpabilidad ya la aplacaría después. Tenía más cosas en la que pensar.
¿Nessie volvería alguna vez? La sentía tan cerca de mi que a veces me abrumaba esa sensación. Llegué a sentir su olor, pero en realidad jamás dejé hacerlo. Desde que me alejé de ella, cada día de mi miserable vida, la notaba conmigo, la olía, la sentía. Ahora con más intensidad pero básicamente era lo mismo, había aprendido a vivir con ello. Si Bella aún no me había llamado significaría que Nessie ya ha encontrado a alguien, o que le ha hablado de mí y no le intereso, en ambos casos la pierdo. Quizás debería dejar de sentirme culpable por, a veces, sentir atisbo de felicidad.
¿Y si al final iniciaba una relación con otra persona? La llegaría a querer y si Nessie aparece ¿qué?, la abandonaría por ella sin más o no, a lo mejor la imprimación no tendría la fuerza suficiente como para decidirme por esa opción.
Esto es una gran mierda. Además, estoy intentando decidir esto sin saber si Valeria quiere estar conmigo. No parecía muy por la labor de estar conmigo. No. De hecho parecía lo contrario.
Las clases ya estarían a punto de terminar así que fui a buscar a Valeria para hablar. Cuando llegué al instituto la vi salir con sus amigas. Se que me vió pero por alguna razón no vino hasta donde yo estaba, nop, se despidió de sus amigas y apareció Seth a su lado. Quise poner el oído para ver que le decía pero no me pareció muy ético. A buenas horas.
Pensaba darme la vuelta porque no iba a quedarme con este cabreo mirando como me daba plantón pero vi como Valeria le daba un beso a en los labios a Seth y se dirigía a mi, el acto de que le besase me inundó de rabia. Cuando llegó a mi, Seth me saludó con un gesto de cabeza. Yo no estaba entendiendo nada.
- ¿Nos vamos?
- Claro.- Levanté la vista y vi que Seth ni si quiera nos prestaba atención. No sabía nada.- ¿A dónde?- Susurré sabiendo que Seth podía escucharnos a pesar de la distancia.
- Bueno, quiero hablar contigo tranquilamente, sin interrupciones, y después ya se verá.- Intimidad. El lugar en medio del bosque en el que hoy estuve pensando servirá.
- Pues vamos.- Le pasé el casco- Agárrate bien.
Vi como sus ojos se iluminaron de emoción, parecía con ganas de montar en mi pequeña. Cuando estuvo sentada se aferró a mi cintura haciendo que nuestros cuerpos se rozaran y aceleré. Noté como la electricidad circulaba entre nosotros, pasaba de mi cuerpo al suyo y del suyo al mío.
Echaba vistazos de vez en cuando por el retrovisor, el cual lo había girado de forma estratégica para verla a ella, se le veía feliz. Plena. Tal y como ella me hacía sentir. Cerraba los ojos y sonreía. A diferencia de cualquiera, no apoyaba su cabeza en mi espalda para protegerse del fuerte viento, si no que echaba la cabeza hacia atrás para que le diese de lleno. Se llegó a poner de pie en la moto mientras apoyaba sus manos en mis hombros, me pareció una completa locura teniendo en cuenta a la velocidad que íbamos, pero jamás dejaría que le pasase nada. Parecía muy segura, no tenía miedo y eso me gustaba.
Llegados al destino me tumbé en la tierra igual que lo había hecho hace unas horas, ella copió mi gesto.
- Tú dirás.- La animé.
POV Renesmee
No sabía por dónde empezar. Vine aquí para sentirme parte de este mundo, para sentirme viva y una adolescente en todas sus vertientes. Ahora que lo tenía me sentía superada.
La noche anterior había llamado a mi madre, necesitaba su consejo. Le conté como iban las cosas entre Seth y yo, que él era estupendo y me trataba como si fuese lo más valioso que tenía en la vida. A veces mi madre se adelantaba a mis calificaciones y acertaba siempre, como si lo conociese. También le hablé de Jacob, y de lo mal que me sentía por traicionar a Seth con él. Esta vez mi madre no metía baza, así que hice un monólogo intenso de la relación tan extraña que tenía con Jacob. Que mi cabeza sabía que lo estaba haciendo mal, pero el resto de mi cuerpo y mis impulsos no me daban opción a otra cosa, porque con él sentía que había encontrado lo que buscaba. La emoción que quería poner en mi vida.
El consejo de mi madre fue claro y conciso. Sigue a tu corazón. Sonó satisfecha al decirlo, como si llevase mucho tiempo dentro de ella, sin saber la razón sentí que se había quitado un gran peso de encima.
Jacob carraspeó.
- ¿Estás aquí?.- Preguntó sin mirarme.
- No está bien lo que hacemos. Seth no se lo merece.- Yo sin embargo, no podía dejar de mirarlo.
- Lo se. Pero siento que no tengo fuerzas para alejarme de ti. Cuando te tengo cerca apenas puedo resistirme.- Que sintiese lo mismo que yo era un buen paso, para mí.- Pensarás que soy lo peor del mundo por hacerle esto a mi amigo.- Parecía triste al pensarlo y se estrujaba el corazón de verlo así.
- No, la verdad es que no puedo juzgarte. Te recuerdo que con quien engañas a tu amigo es conmigo. Soy tan mala persona como tú.- Cierto.
- A pesar de lo que le haces, de tu comportamiento, puedo notar que no eres mala persona. Me transmites muchas cosas y ninguna, te lo aseguro, es maldad. Siéntete tranquila.
- Hombre... sin ofender pero, por qué me ha de tranquilizar. Es lo que tú sientes, puede que estés equivocado.
- Sólo he podido estar así de seguro con dos personas en mi vida, saber con solo mirarlas la bondad que tienen, y una de ellas eres tú.- ¿Y la otra persona quién sería? Se le notaba nervioso al hablar. No paraba de mover la pierna con nerviosismo y me recordó a alguien en mi vida que no pude evitar sonreír.
- Veo que ya te sientes mejor.- Yo había cerrado los ojos al sonreír y vi la imagen de a quién me recordaba, así que cuando me habló y los abrí vi que me estaba mirando, aunque no a los ojos, pocas veces me miraba a los ojos.
- Verás, me recuerdas a ¿alguien?- La última palabra sonó más a pregunta que afirmación. No era a alguien exactamente.
- Me desconcierta tu respuesta. ¿A quién te recuerdo?.
- A..- No podía decirle a un lobo, mi lobo.- Un perro que tuve de pequeña.- Pensar en Titán me ponía feliz. La velocidad que me hacía sentir cuando corría conmigo en su lomo. Afloró el recuerdo hoy en la moto aunque no entendía la relación. El empezó a carcajearse al escuchar mi respuesta.- ¿Qué te hace tanta gracia?
- Me parece muy acertado el parecido.- Continuó riéndose.
- No lo sabes tú bien.- Dije yo perdiéndome en mis recuerdos. La verdad que Titán, a pesar de ser un lobo, tenía demasiados parecidos con Jacob. Ahora que me fijaba bien, hasta el color de piel y pelaje, en cada caso, era parecido. Su lado salvaje.
- Y, ¿Cómo era tu perro?- Me parecía algo tonto esta tema de conversación teniendo cosas más importantes de las que hablar. Pero respondí a su pregunta. Con él podía ser, casi casi, totalmente sincera.
- Pues...- Miré el cuerpo de Jacob de arriba abajo.- Era un perro muy grande, parecía muy atlético y estaba lleno de vida. Era impulsivo. Salvaje. Le encantaba la velocidad, la adoraba. Se le veía pleno, feliz. Siempre movía su rabo de un lado a otro, con una fuerza increíble, cuando me veía.- No sabía el orden que le estaba dando a las características, pero solo podía hablar de él, y soltar una tras otra según me aparecían en la mente.- Su pelaje era el más bello que he visto jamás, de color rojizo.- Yo ya no miraba a Jacob, el cual estaba muy callado.
- No parece que hables de un perro.- Noté algo detrás de su voz
- Era más que un animal. Era mi mejor amigo, y con él a mi lado siempre era feliz. Entiendo que a ojos de los demás parezca que estoy loca o enferma, pero no pretendo que me comprendas.
- Te entiendo más de lo que crees. A veces pienso que si todos fuésemos animales, guiándonos por los instintos, todo sería mucho más sencillo.
Volví a dirigir mi mirada a la de Jacob y él me la correspondió. Nuestro cuerpos casi se rozaban, y la corriente eléctrica que pasaba de un cuerpo a otro parecía casi mágica. Mágica. Volví a repetir en mi mente como si mi subconsciente quisiera decirme algo.
- Esos ojos...- Susurré mientras lo miraba.
- Valeria, dime una cosa, ¿Cómo se llamaba tu "perro"?- Noté como se refería a la palabra perro, parecía saber de lo que hablaba. Y en mi mente también algo empezó a cobrar sentido.
Nunca. Jamás, había visto un brillo tan intenso en la mirada de alguien. Sentía que el corazón me iba a salir despedido del pecho por la rapidez de sus latidos. Aunque, ahora mismo, mi mente no aceptaba que fuese posible parecía que él era capaz de escucharlos, y que nadie me pregunte cómo pero noté como su corazón se inflaba.
Parecía que le sudaban las manos, el cuerpo entero me atrevo a decir. Parecía un niño pequeño antes de abrir sus regalos en Navidad, envuelto por la magia que cree que existe. Y en este caso, yo se que existe.
- Titán.- Sentencié.
Vi como sus ojos estuvieron a punto de llorar. Como intentaba aguantarse las lágrimas. Al mirarme veía algo distinto en su mirada, ya no había atisbo de tristeza en su interior y su vida parecía cobrar sentido. Sentí, casi físicamente, como algo le ataba a mí. Y a mi como me ataba algo a él. Era un sentimiento indescriptible.
No se cuanto tiempo pudimos estar sin decir nada. Sabía que algo había cambiado, pero aún no entendía del todo el qué. ¿Era Jacob mi lobo amigo? Temía preguntarlo en voz alta. Porque si no lo era podían pasar dos cosas, o que me tomara por loca y desapareciera de mi vida, o que me creyese y desvelase lo que somos mi familia y yo, lo sobrenatural de este mundo. Y eso, estaba completamente prohibido.
POV Jacob
Mi mente no podía funcionar. No podía pensar en nada. Es Nessie, mi Nessie. Y después de esperarla tanto tiempo no se como reaccionar. Yo... no... Mi mente no piensa con claridad.
Ella seguía con Seth. Tal vez vino hablar conmigo para decirme que quería quedarse con él, que lo había elegido a él y que yo me tenía que olvidar de ella. Mataría a Seth por ello, pero lo aceptaría que no es amor lo que siente por mí. Mi corazón se partía ante ese pensamiento.
¿Se supone que le debía decir que yo era su "perro"? Estoy seguro 100% de qué es Nessie pero, ¿recordaría ella la existencia de los hombres lobos? Vino aquí sin saber de nosotros, ¿Por qué Bella no me ha dicho nada? He estado tan sumido en mi puta tristeza que no supe ver que ella estaba aquí, que el destino la había traído para mí. Y como un puto imbécil la apartaba de mí he hice que se acercase a Seth.
No podía dejar de darle vueltas a todo. Mi mente una vez se puso en marcha no podía hacerla parar. Me estaba volviendo loco. Tenía a mi Nessie, la única persona que me ha hecho feliz en su ausencia ha sido ella misma, y ahora se que hacer. ¿Por qué narices no podía besarla y ya está? Decirle que se quedara conmigo, que yo era más adecuada para ella que Seth. Se que sufriría, se que Seth la quiere, no soy tonto, veo como la mira, pero tendría que echarse a un lado, es Mi Nessie joder. Y si no quiere, lucharé. Lucharé por ella. Pero ahora no podía decidir nada, simplemente no podía. Me venía una idea detrás de otra y ninguna me parecía la adecuada para este momento. Joder.
No podía apartar mis ojos de Nessie, es ella. Esta muy cambiada pero, ahora que no siento culpabilidad, puedo ver que es ella, que es la mujer más hermosa, bella, magnífica, que jamás encontraré. Ella también me miraba pero parecía estar volviéndose tan loca como yo. No se me ocurría que decir, pero sí que hacer.
- Sígueme.- Me levanté, le di la mano para ayudarla y la tomó con nerviosismo. Si ella no usó su velocidad para correr es porque no está segura de quién soy. Íbamos en silencio atravesando el bosque hasta que llegamos a donde yo quería ir.
Nessie me soltó de la mano y sentí un vacío ante ese gesto. Aunque sabía que ya no se iría nunca, no lo permitiría. Se acercó al filo del acantilado y miró hacía abajo, el mar estaba en calma.
- ¿Vamos a saltar?.- Preguntó emocionada. Esta mujer era perfecta para mí, no había duda.
- ¿Quieres?.- Pregunté.
- ¡SÍ!.- Enseguida se quitó la ropa sin dejar de mirarme, yo me estaba quedando con cara de idiota por el cuerpazo que había debajo.- ¿Piensas tirarte en vaqueros?- Su sonrisa iluminaba todo a su alrededor, iluminaba mi corazón.
Empecé a desvestirme y me quedé en ropa interior igual que ella. Me tomó de la mano y me acercó al abismo con ella. Ella miraba abajo y yo la miraba a ella.
- ¿Preparado?- Preguntó.
- Más que nunca.- Respondí
Espero, de corazón, que les haya gustado el capítulo. Aún quedan cosas que resolver así que la historia aún tiene cosas por contar.
Puede que no les haya gustado el modo en el que lo he contado, así que espero opiniones sinceras. :)
Un beso grande a todas. Que sean muy felices! Hasta pronto!
