Quiero que quede claro, que no copio nada. Los personajes y algunos recuerdos de ellos pertenecen a S.M.
Pido perdón de corazón por la tardanza. Entre unas cosas y otras no he podido dedicarle tiempo, encima he escrito una y otra vez este capítulo porque no me terminaba de convencer. No se que tal habrá quedado pero espero que les guste.
¡Qué disfruten!
Cap 10
POV Renesmee
Llevaba algunas semanas viéndome con Jake después de clase. Él aún no había arreglado las cosas con Seth, y eso me entristecía enormemente, así que intentábamos no hacer la situación entre nosotros muy evidente ante sus ojos. No queríamos que sufriese más, aunque Jake me explicó un día lo que era la imprimación y que entre lobos era su ley más absoluta.
Si Seth tan solo le diese la oportunidad de hablar con él todo debería estar bien
Desde entonces Seth no se había convertido en lobo, así que tampoco Jacob pudo comunicárselo de esa forma. La verdad, ahora que lo pienso, llevaba días bastante desaparecido.
- Hoy Seth ha faltado a las últimas dos horas de clase.
- Daniela también, me dijo que tenía algo importante que hablar conmigo. Seguro que tengo un mensaje suyo en el contestador de casa.
Estábamos en el patio trasero de mi abuelo. Jake y él ya se conocían desde hacía muchos años, y según mi abuelo siempre lo había preferido a él, no tengo ni idea de a que se refería pero por lo menos dejaba que viniese a verme cada vez que quería. Todo con toque de queda, claro.
Estábamos tumbados en el césped, con nuestras piernas entrelazadas. Tenía su brazo debajo de mi cuello dándole un apoyo a mi cabeza, y por qué no, de paso acariciando las partes de mi cuerpo a las que llegaba. Tenerlo tan cerca me ponía como un flan, bueno y lo de como un flan sobraba, me ponía, claramente.
- Sabes que me cuesta mucho resistirme, ¿verdad?- Giré mi rostro hacia su cuello y lo besé. Ya cuando se lo dije noté como su brazo y el resto de su cuerpo se tensó, al besarlo note como aferró mi cuerpo con su mano con mas intensidad.- Se que a ti también te cuesta.- Seguí besándolo.
- Ajam- Me encanta cuando escucho ese gruñido tan masculino y pasional en lo más hondo de su garganta.- Y me lo pones cada vez más difícil.- Atrapó mi boca con la suya y me acercó aún más a su cuerpo. Podía notar como su miembro empezaba a palpitar ansiando crecer
Escuché como mi abuelo carraspeó detrás de nosotros.
- Ups.- Fue todo lo que pude decir, por lo menos fue más de lo que Jacob soltó por su boca. No se como no lo escuchamos acercarse, con el oído que tenemos los dos.
- Sí, ups.- Mi abuelo miró a nuestras piernas entrelazadas.- Jacob, ya es hora de que te vayas a casa. Vamos a cenar.- Parecía algo cabreado. Normal, no era la mejor situación para su nieta.
- A sus órdenes.- Contestó el aludido aguantándose la risa. Se llevó un codazo por mi parte que le dejaría un buen cardenal unos minutos. No era el momento para vacilar a mi abuelo.- Volveré a verte esta noche.- Me lo dijo lo suficientemente bajito para que yo solo lo escuchase.
- Te estaré esperando.- Le sonreí de manera maliciosa. Tenía muchas ganas de hacerlo con Jacob, besarle ya era maravilloso imagino que será sentirlo dentro de mí. Esta noche tantearé el terreno.
Mi abuelo aún no tenía la cena hecha, supuse que se había ido por la tangente más fácil cuando nos vio. Así que pedimos una pizza.
Mientras cenábamos noté que mi estaba distraído, evitándome.
- Suéltalo ya, abuelo. Se que quieres decirme algo.- Levantó la vista y meneó el tenedor nervioso.- Si es por la escenita de antes, no se volverá a repetir.- Delante de tus narices, pensé para mi misma.
- Lo de hoy es algo a parte, algo que deberás hablar con tus padres. En su día mantuve esa conversación con tu madre y espero no tener que encargarme yo de nuevo de esa situación.
- Bueno abuelo, se todo lo que tengo que saber. A parte de papá, el tío Emmet no se corta demasiado en estos temas precisamente. Puedes estar tranquilo.
- Ya... verás. Les he contado a tus padres, bueno, la relación tan íntima que tienes con Jacob. Ya sabes, lo que veo, y no quiero saber lo que no veo. Pero... pues eso, que vienen este fin de semana. Mañana mismo estarán aquí.- Genial, conociéndolos llegarían esta misma noche. Adiós a mis noches con Jake.- Te echan de menos, pequeña.- Debió ver en mi cara que no me gustó como debiera la noticia.
- Yo también a ellos abuelo, es una buena noticia. Es solo que se que a papá no le hace mucha gracia mi historia con Jacob. No se por qué le gusta tan poco. Tú y mamá lo adoran.
- Sí, pero a mi no me metas eh. Bueno, solo quieren verte y pasar tiempo contigo, no les culpes por eso.
- Lo se, abuelo.- Ansiaba por irme a dormir con Jake, bueno y lo que no es dormir.- Me voy a ir a dormir pronto. Ya limpio lo de la cena mañana.- Grité por encima de mi hombro mientras me dirigía a las escaleras.
No esperó ni a que mi abuelo se durmiese. En cuanto salí del cuarto de baño el ya estaba tumbado en mi cama. No había ningún Dios en la historia con más belleza que él.
- Espero que no para todo seas así de rápido.- Vi la intención que tenía de reírse a carcajadas, así que me abalancé lo mas rápido que pude sobre él; atrapando su boca con la mía y silenciarlo antes de que mi abuelo nos escuchase.- Shhh.- Le dije aún entre sus labios.
- Para lo que quiero puedo controlar bastante bien la velocidad.- Jugó conmigo haciendo más y más lento el acto de besarme. Acercaba sus labios a los míos muy lentamente, no llegaba a rozarlos pero yo, sin embargo, ya podía saborearlos. Cerré los ojos para disfrutar el momento, y para no romper su juego. Me quedé todo lo quieta que el momento me lo permitía.
Él pudo resistir menos que yo e introdujo su lengua en mi boca de forma brusca. Notaba la lujuria en cada movimiento que hacía en el interior de mi boca. Su lengua acariciaba la mía, y rozaba todo lo que encontraba a su paso. Tener su exquisito aliento en mi boca me abrumaba, me enloquecía. Era el sabor más excitante que jamás había probado, y que jamás probaré.
Estábamos sentados uno enfrente del otro, sobre la cama, así que tiró de mi camiseta y me empujó sobre la cama para él tirarse sobre mi acto seguido. Sentí como las patas de la cama estuvieron a punto de ceder, no estaba preparadas para tanta acción. Rodeé mis piernas a su cintura para que nuestras intimidades pudieran estar en contacto, aunque las ropas estuvieran de por medio.
Parecíamos haber ensayado esta coreografía durante meses, porque encajábamos a la perfección en cada movimiento. Amaba el lado salvaje de Jake, cada mordisco en los labios, cada lucha de lenguas, la manera brusca de agarrarme el pelo cuando algo le producía placer, lo amaba. Quería cada parte de él más que a mi vida, quería todo de él. Y lo quería ya.
- Estar contigo me hace sentir completa.
- Te quiero, Nessie.- Sonreí al escuchar mi nombre. Por fin encajaba en este mundo siendo yo misma; me llenaba de satisfacción.
Las palabras de Jake me pusieron los pelos de punta, el calor entre nosotros se intensificó. Empecé a quitarle la camiseta mientras dejaba un rastro de besos con mis labios; algo con lo que Jacob disfrutaba. La pasé por encima de su cabeza y la tiré a algún rincón de mi cuarto. Estaba ansiosa y mis manos trabajaban más deprisa que mi cerebro, que ya es difícil, por lo que se veían algo torpes.
Me era imposible quitarle los pantalones en la postura que estábamos, mis manos apenas cabían entre nuestros cuerpo y no estábamos dispuestos a separarnos lo más mínimo. Jake ni si quiera se daba cuenta, yo solo tenía una camiseta y un mini short de deporte, así que mi ropa no estorbaba tanto como sus jeans. Me harté y de un tirón dejé sus pantalones hechos jirones.
Él no hizo comentario alguno, pues la situación le calentaba aún más, pero estoy segura que una parte de su mente pensaba en que más tarde tendría que aparecer en su casa solo en ropa interior. La cuál se la quité con más delicadeza para que por lo menos pudiera cubrirse con algo.
Ahora podía sentir más cerca de mí su erección, la cuál ya me acariciaba a través de la ropa haciéndome humedecer.
Nos quitamos lo que quedaba de ropa sin perder el contacto de nuestras partes íntimas. La punta de su gran amigo rozaba mi clítoris de una manera magnífica, que me excitaba como nunca antes. A él parecía gustarle también.
- Vamos hacerlo.- Yo no me caracterizaba precisamente por ser sutil, así que se lo dije directamente mientras me movía en vaivén encima de él. Las patas de la cama cedieron un poco más he hicieron un poco más de hincapié en nuestro choqué, estuve apunto de llegar al orgasmo, pero me contuve, aún no era el momento.
- No he traído protección.- Me dijo con el aliento entrecortado.- Pensé que no llegaríamos a eso esta noche.- A ninguno de los dos le daba pudor hablar de nada, así que éramos bastante claros.
- Bueno, soy semivampira. Dudo que me haga falt..- Me cortó con un beso y me alejó un poco de él para mirarme a los ojos, aún cargado de lujuria.
- No digas que no hace falta, que por ese motivo estás tú aquí. Ya he pasado por esto antes, y no voy a cometer el mismo error que ellos.
- ¿Error?- Vi en su cara el horror que sentía al haber pronunciado esas palabras. Quería disculparse pero no se lo permití, lo interrumpí con un beso en los labios y puse los ojos en blanco.- Jake, míranos, es evidentes que no piensas que yo fui un error. Te he entendido.
- Eres perfecta para mí.- Bueno, no ha sido difícil convencerlo, pensé.- Pero no lo vamos a hacer sin condones de por medio.- Pero no.
- Está bien.- Dije resignada.
- Pero hay muchas otras cosas que podemos hacer.- Dije él volviéndome a llevar al lugar en el que estábamos.
El sexo oral que me proporcionaba Jake era como estar en el mismísimo cielo, me llevó al orgasmo dos veces seguidas. Era increíble, sabía como y que hacer en cada momento, estábamos más que conectados. Sentía su lengua por el pliegue de mis labios, sus labios atrapando mi clítoris, y su lengua masajeando cada rincón. Pensé que no sería capaz de aguantar tal placer. No creo que haya nada mejor que esto, cada fibra de mi ser lo siente.
No he sentido aún su miembro dentro de mí, pero sí otras partes de su cuerpo; las cuales me llevan al clímax con solo rozarme. Estuvimos durante horas proporcionándonos placer hasta que nos quedamos dormidos.
Me despertó el Sol dándome en el rostro, me deshice del brazo de Jake que me aprisionaba contra el colchón. A él no parecía molestarle lo más mínimo la claridad.
Me inundaba de bienestar despertarme a su lado, desde que lo dejé con Seth había pasado conmigo cada noche.
De repente en mi cerebro sonó un click.
- ¡Jake!, despierta.
- Mmmm.
- Maldita marmota. JACOB DESPIERTA YA, mis padres tienen que estar a punto de llegar.- Sus ojos se abrieron de golpe.
- ¿QUÉ? Como que tus padres viene, y están a punto de llegar.- Aparentaba estar asustado y nervioso, a mi me parecía encantador.
- Sí. Es que anoche se me olvidó comentártelo, entre unas y otras.- No podía evitar pensar en anoche y sonreír.- Pues se me olvidó, pero yo que tú me piraba ya.
Toc Toc. Sonó la puerta de casa.
- Mierda.- Se quejó Jake mientras buscaba su ropa. Tenía la camiseta puesta y aún seguía dando vueltas en la habitación.
Mi abuelo ya había abierto la puerta. Mi corazón se aceleró de golpe. Como mi padre vea aquí a Jake nos mata a los dos.
- Jake, si buscas el resto de tu ropa ya te puedes estar marchando, te recuerdo que está en la basura.- Le susurré.
Su cara de espanto se hizo más visible. Me dio un beso rápido y saltó por la ventana semidesnudo. Me debatía entre salir pitando detrás de él o bajar abajo. Verlo adentrarse en el bosque sin pantalones me llamaba demasiado la atención.
Pum Pum Pum. Ahí está mi padre y su enfado tocando a la puerta de mi habitación.
Al abrir la puerta me tiró a los brazos de los dos, con mis ojitos de cachorro.
- Papá, mamá, os he echado muchísimo de menos. Me alegra que hayan venido a verme.- Empecé a darles besos a los dos por toda la cara como cuando era pequeña, y noté como los músculos de mi padre se relajaban.
- Tienes suerte de que tu madre me viene la cara de psicópata y os protegiese, pero ese chucho se va a enterar en cuanto aparezca.
Pasé el día entero con mis padres. No había demasiadas novedades que contarles ya que los iba manteniendo informados sobre mi vida con bastante frecuencia. La verdad es que los extrañaba demasiado.
- Nosotros también a ti.- Contestó mi padre.
Ya me había acostumbrado a la privacidad de mi mente.
- Lo siento, ojalá no tuviese que ver todo lo que veo. Pero no puedo evitarlo, tu mente no deja de pensar en ello, en él. Me enferma.
- Deberías llamar a Jake, invitarle a cenar. Tengo muchas ganas de verlo, hace demasiados años desde la última vez y extraño a mi amigo.- Mamá parecía quererlo mucho.
- Está bien. Cuando lleguemos a casa lo llamaré.
La cena con Jacob fue extraña. Mi padre le gruñía cada vez que tenía ocasión, aunque en el fondo me parecía apreciar cierto cariño por parte de ambos. Es raro saber que mis padres lo conocían, y es más raro saber que yo lo conocía y no recordarlo. Mi madre estaba encantada con su presencia, y Jake con la suya. Había algo en esta situación que me irritaba y mi padre se dio cuenta, supongo que no por su perspicaz sino por leerme la mente. Pude ver en sus ojos que había algo detrás de esta situación, algo que yo debía saber.
Jake se marchó a su casa, no sin antes tocarnos una charla de sexo seguro. Por lo menos no pasé esto sola, y ver la cara que ponía Jacob no tenía precio. Estoy segura que mi madre nos protegió la mente durante toda la cena, si no estaríamos muertos, o por lo menos él estaría capado.
El resto del fin de semana pasó bastante deprisa, mis padres se iban esta noche y ya se habían despedido de Jake y su padre al medio día. La última tarde que tenían era para mí y aún tenía la curiosidad de saber algo más sobre el pasado, el mío y el de Jake. Había cosas que aún no entendía.
Mi padre me daba más detalles que mi madre, a ella se le notaba algo incómoda cuando se trataba del pasado de Jacob, cuando ella aún no estaba casada con mi padre y era humana.
Comprendí que mi cerebro había guardado parte de mi infancia, muy muy dentro, por el dolor que me causaba la separación con Jacob. Según mi padre me iba contando toda mi historia iba reconstruyéndose en mi cabeza. Mi nacimiento, la primera imagen que de mi madre cuando aún era humana, la primera vez que vi a Jacob y como transformó mi vida, como pasó a ser de mi propiedad por decirlo de algún modo. Iban apareciendo en mi mente gente que ya conocía, Seth, el padre de Jacob, la manada aunque a día de hoy aún no los había vuelto a ver a todos.
También me contaron la pelea de los Vulturi. Cada vez me tenían que ir contando menos cosas porque poco a poco mi mente se fue abriendo y los recuerdos aflorando. Recuerdo cuando nos tuvimos que ir de Forks, el dolor que sentí al saber que me tenía que separar de Jake, podía sentirlo, incluso ahora, extendiéndose en mi interior. Si ahora era insoportable en su día tuvo que ser peor, y a partir de ese momento mi cerebro fue enterrando cada uno de los momentos vividos.
- Papá hay muchas cosas que aún cuelgan del tintero, y no quiero que se vayan sin contarme todo.
- Mi amor, no tenemos prisa. Estaremos aquí hasta que tu quieras. Puedo leer como aún tienes muchas preguntas.
- Pues contéstamelas, por favor.
Me habló sobre la ida de Forks, que Jacob no fue capaz de abandonarme, en principio, y siguió a mi lado a pesar de tener la condición de estar en forma de lobo. Por lo menos se hacen responsables de la marcha de Jake más adelante, lo paso tan mal como yo, y no se si que eso me consuele me convierte en mala persona. Pero me entristecía pensar que no sufriese por mi ausencia, lo siento soy un monstruo pero me alegra.
- Y qué hay de la vida de Jacob antes de que yo naciese. Mamá parece quererle mucho.
Esa historia me gustó menos. De hecho estaba bastante enfadada, molesta. Primero, mi madre jamás me contó nada al respecto y tampoco lo había hecho ahora, alegó que iba a pasar tiempo con el abuelo. Ya.. Y por otro lado Jacob había estado conmigo habiendo estado con mi madre antes, habiéndola besado. Mi padre me aclaró que la atracción que ellos sentían era a causa de la imprimación que Jake sentía por mi, hasta ahí lo entiendo. Pero me molestaba enormemente que me tomasen por tonta y ninguno de los dos me lo contase. Supongo que si mi padre ha podido tolerarlo, yo también podré.
Él mejor que nadie ha sabido siempre lo que ha pasado por la mente de Jacob, y de creer que sus sentimientos por mi no fueran sinceros y puros no aceptaría nuestra relación.
- Aún no estoy seguro de hacerlo, aunque no porque no lo sienta, porque lo siente. No me voy a librar del chucho en la vida.
Sabía que detrás de esos comentarios mi padre no consideraba a nadie mejor que él para estar a mi lado. Quiere a alguien que me pueda proteger, a pesar de que yo sobra me basto, pero en el caso de necesitarlo, como lo hice en su día, el estará ahí. Para mi padre, eso y el amor que Jake siente por mi es suficiente.
Ya era tarde y mis padres se iban a ir. Había hablado con mi madre, sabía que estaba preocupada y no quería se marchase triste. En el fondo no estaba enfadada con ella, no podía; había dado la vida por mi, había luchado. Además era consciente el amor que sentía por mi padre. La idea de imaginarme la situación entre Jake y ella no me agradaba, pero ya no podía hacer nada. Les dije adiós, hasta las vacaciones de verano, para las cuales ya no quedaba mucho.
Estuve esperando a Jacob el resto de la noche, pero no apareció. Al día siguiente no había clase, era festivo por no se que fiestas del pueblo.
Llamé a Jake a su casa, quería una explicación, pero no estaba. Le dejé el mensaje a su padre de que viniese a casa de mi abuelo a verme. Él no sabía lo que había hablado con mis padres, y no se lo vería venir, pero necesitaba decirle cuanto me molestaba que hubiese besado a mi madre. A MI MADRE. Cada vez que lo pensaba se me revolvía un poco el estómago.
Esperé durante horas. Nunca se retrasaba, ansiaba tanto como yo el estar juntos. Nos costaba mucho mantenernos alejados, ya lo habíamos estado durante años.
No se en que momento de la noche me quedé dormida, pero cuando desperté aún no había amanecido. Estaba preocupada.
Tenía pensado levantarme, ponerme las zapatillas y salir pitando por la ventana para ir a buscarlo, reconocería su olor en cualquier lugar. Al incorporarme en la cama olí que sí había estado aquí, así que mis músculos se relajaron un poco.
Había una nota en la mesita de noche con su letra, la leí en voz baja:
- He hablado con Seth, bueno no hemos hablado. Nos hemos convertido en lobo los dos, y hemos arreglado las cosas. A intentado evitarlo, pero al final me ha mostrado algo que no quería ver.
Te has acostado con él. El primer hombre con el que te acuestas, que ya no seré yo, es mi hermano. No se como afrontarlo pero no me apetecía pasar esta noche contigo.
No sabía como reaccionar, no me esperaba esto. Pensé que él lo daba por su puesto, Seth y yo estuvimos juntos, es lo más normal. Pero para mi no tenía importancia, nada que no fuese con respecto a él la tenía. Además, de que va, la que estaba enfadada aquí era yo. Él había besado a mi madre, eso tenía que ser peor que no me joda.
¿Esto iba de notitas? Muy bien, estoy segura de que habrá ido a dormir; tendría él una de mi parte cuando se despierte.
He leído tu nota. Me ha parecido bastante infantil por tu parte, pero si es así como te quieres comunicar conmigo allá tú.
No deberías estar tan enfadado, no se que esperabas, Seth y yo estábamos juntos. Además no parece molestarte mucho que hiciese todo lo que hice contigo sin saber que eras tú. ¿Qué es lo que realmente te molesta, Jacob?
Yo sí tengo un motivo para estar enfadada contigo, con tu carta tengo dos. El principal es que mi padre me ha contado una historia muy interesante de mi madre y tuya. Me pareció muy romántica.
Eres un cabrón.
Pdta: Cuando crezcas y quieras venir hablar conmigo estaré disponible. Hoy pasaré el día en mi casa, búscame allí si quieres.
Al principio no estaba tan enfadada, pero saber que vino y me dejó una carta en vez de afrontar las cosas me enfada muchísimo. Y más, teniendo un pasado como el que tiene él.
Fui a mi casa a leer unos libros que me había traído mi madre. Y no me voy a engañar a mi misma, también lo estaba esperando.
A mitad de la mañana tocaron a la puerta. No le abrí al instante, que volviese a tocar. Ahí estaba.
- Por fin te veo.- Dije con sarcasmo cuando abrí la puerta.
- ¿Qué significa esta nota?- Preguntó tirándola a mis pies.
- Lo mismo que la tuya.- Contraataqué.- Besaste a mi madre.- Quería arreglar las cosas de una vez por todas.- Y más de una vez tengo entendido.
- Tú te acostaste con mi hermano. Y bastantes más veces de las que yo besé a tu madre. Y si te han contado bien la historia, lo que me atraía hacia tu madre, eras tú.
- Para mi eso no es excusa. La besaste queriendo hacerlo, en ese momento era en ella en quién pensabas cada día. Y fue con ella con la que disfrutaste besando. MI MADRE, Jake. Y lo que me molesta realmente es que no me lo contases antes.
- Bueno, tu tampoco me constaste lo de Seth. Me he enterado, y de una peor forma que tú, créeme.
- Sí, porque si llego a verlo, créeme cuando te digo que te habría cortado a tu amiguito al instante.- En un acto reflejo se colocó las manos en el paquete, sabía que no bromeaba.
- No me molesta que hayas estado antes con alguien, de eso se trataba cuando me hicieron separarme de ti. Me molesta que haya sido él, me molesta tener que verte en su mente cada vez que él se siente culpable. Me duele, ¿lo entiendes?- Lo miré a los ojos y vi el dolor del que hablaba.
¿Qué les ha parecido? ¡Sean sinceras!
No tengo muy claro como continuar y darle un final a la historia. No se si alargarla o no. ¡Necesito sus opiniones!
Un beso grande a todas y que sean muy felices.
