David in the sky with diamonds
-Llevo cinco horas aquí-se lamento David observando cómo le ponían mas y mas apliques de algún material gomoso en la cara.
-Por Dios, pobrecillo-se lamento la chica, Watson ¿era Emily?
Lo había ido a conocer, al parecer le había gustado su trabajo en alguna película y lo había ido a ver. Parecía alguien muy amable, no era la niña malcriada que él esperaba encontrarse. Iba a tener que admitir que era bastante agradable.
-Esto no es nada-le contesto riendo mientras recordaba cómo había sido rodar "Total Eclipse" con la barba, el bigote, las arrugas que aun no eran propias y todas esas cosas. Fue horrible, las seis horas y treinta minutos más largas de su vida
-¿Esto no es nada?
La chica le sonrió de forma muy simpática.
La puerta sonó y una de las personas que estaba alrededor corrió a abrirla. Cuarón estaba en la puerta sosteniendo el hombro de un adolescente delgado y de mediana estatura, no debía tener más de catorce años. Sonreía a David y parecía muy emocionado por estar allí.
-David, este es…-comenzó el director.
-Daniel Radcliffe-se presento el chico extendiendo la mano con entusiasmo-. Es un placer.
-Igualmente, Daniel-respondio dándole una sonrisa sincera.
-Emma-saludo Daniel observando a su amiga- ¿Qué haces aquí?
-Solo quería conocerlo-dijo con sencillez.
-Nosotros ya hemos terminado-anuncio una de las mujeres encargadas de transformar a David en un hombre lleno de cicatrices.
Las personas se fueron retirando dejando a el director solo con sus actores.
-Creo, que lo mejor sería que tú te fueras a buscar a Jules para que termine con tu prueba de vestuario-le pidió Alfonso a Emma.
-Bien-acepto dando un salto para irse de la habitación.
David no recordaba la última vez que había visto a alguien tan enérgico, no sabía si era la forma de ser de ella (Emma, ahora sabia su nombre) o era la juventud que gozaba.
-Bueno, David creo que había algo que querías decirle a Daniel-comento Cuarón mirándose al espejo que David tenía enfrente.
-Si-confirmo-. En el guion especifica que la relación entre Remus y Harry es muy buena, así que me gustaría que nos conociéramos un poco para poder plasmar esa relación en la pantalla.
El chico parecía algo mareado ¿Nunca le habían hablado así?
-Eh, claro.
Eso le dejo muy claro que si bien Daniel tenía conocimiento técnico sobre cómo se manejan las cosas en el cine, no tenía ni idea de cómo ser tratado como un actor.
-¿No hay nada que quieras decir, Daniel?
-Supongo que…-miro fijamente a Cuarón y le sonrió como si acabara de entender algo-. Quiero aprender.
Alfonso sonrió. Era claro que las cosas iban a cambiar, ya no les iban a servir las cosas. No iba a haber alguien detrás de cámara gesticulando y diciéndoles que debían de mostrarse mas sorprendidos, tristes, alegres, entusiasmados o asustados. Ese hombre los iba a hacer trabajar.
-Tengo que ir a hablar con Heyman, los productores son unos bastar… oh, no puedo decir eso-dijo lamentándose-. No puedo creer que me hayan hecho firmar eso.
Parecía realmente indignado y se retiro con el ceño fruncido.
-¿Firmar qué?-David no entendía el porqué de todo aquello.
-Un contrato-contesto Daniel-. Le prohibieron decir groserías por medio de un contrato, tienen miedo de cómo nos pueda afectar eso.
-¿Eso los afecta?
-No particularmente-contesto encogiéndose de hombros-. De hecho me gustaría conocer unas cuantas groserías en español. Sería una nueva perspectiva y ampliaría mis conocimientos.
-Me imagino-contesto riendo.
Daniel soltó una risa breve. No dejaba de mirar a todos lados como si buscara un tema de conversación.
-¿Nervioso?-pregunto David.
-Algo-confeso sonriéndole-. Es la primera vez que hago algo así.
-¿Te refieres a…?
-A que nunca nos pidieron algo así-respondio suspirando y apoyándose en la pared-. Es la primera vez que empezamos a trabajar con tanta anticipación y Alfonso… por dios, nunca parece estar conforme. Hemos llegado a grabar la misma escena unas veinte veces. Es tan raro, en el primer día nos pidió que hiciéramos un ensayo ¡un ensayo! Desde la perspectiva de los personajes contando nuestras vida.
-¿Y todo eso te molesta?-intento no sonar exasperado o rodar los ojos. Había elegido una mala profesión si le molestaba todo eso.
-¿Bromeas?-le pregunto sorprendido-. Me gusta, pero no sé hasta qué punto soy capaz de… sobrellevar la situación.
-¡Pero si esta no es tu primer película!-le dijo sorprendido.
Todos eran gente muy buena y todo eso. Pero se sentía tan raro. No podía evitar pensar que de un momento a otro Tim Burton saltaría detrás de una cortina con un cuchillo en la mano. Así de ezxtraño lo sentía todo.
-Esta es la primera vez que voy a actuar-aclaro con un estremecimiento-. Alfonso ha dejado claro que no me va a servir todo en una bandeja.
-¿Esa idea te gusta tanto como te aterra?
-Creo que me gusta un poco mas de lo que me asusta realmente.
-Entonces te ira bien-sentencio encogiéndose de hombros y observo fijamente su reflejo-. No me gusta llevar estas cosas en la cara.
Daniel parecía absorto con algo mas y no le prestaba atención.
-¿Sabes cómo es él?-pregunto Daniel finalmente con un dejo de ansiedad-. Tú ya lo conociste o eso dijo David.
-¿David? Yo soy David.
Si, estaban todos locos.
-Me refiero a Heyman, el productor-le respondio con una sonrisa indulgente.
-Ya-dijo comprendiendo. Tal vez no esta tan loco-. Asumo que hablabas de Gary.
El chico asintió enérgicamente y una enorme sonrisa se dibujo en su rostro.
-¿Cómo es?
Bueno esa era una pregunta algo complicada. Es decir: era muchas cosas. No sabía a que ese refería Daniel. Oldman era de mediana estatura, moreno, de piel pálida y contextura física delgada. También podía decir que era actor, pero eso el chico ya lo sabía, o que era algo extremista con darle vida a un personaje. Era un imbécil y era un genio. Es una de esas personas que David podía encasillar en el sitio de "quienes nacieron para ser estrellas", pero solo encajaba perfectamente en el de "voy a hacer que te avergüences de pensar que sabes actuar"
-Es un actor muy profesional y muy bueno-respondio mirando a Daniel.
-Eso creí-admitió suspirando, en ese momento parecía incluso más amedrentado.
David rio con sorna sin poder evitarlo y se levanto para palmearle el hombro al muchacho. Era bastante simpático.
-No es tan malo como crees, es muy amable-le dijo guiñándole un ojo-. Solo cálmate un poco.
-Es fácil decirlo.
David rio y abrió la boca para decir algo mas pero fue interrumpido por un joven muchacho que con su lista de papeles.
-¿El maquillaje ya esta?-pregunto interrumpiéndolos.
-Eh, si.
-Genial, porque hay un ensayo en diez minutos.
David suspiro y camino a la puerta seguido de Daniel, quien casi le pisaba los talones.
-¿Viste la película de Gary? Esa que hace con Anthony Hopkins-le pregunto mientras el asistente tocaba una puerta tras la cual debía estar Emma.
-Creo que no, no estoy seguro-le contesto confundido.
-Bueno ahí estuvo genial, usaba como una máscara ¿sabes?
-¿Si?
-Sí y aun así podía… actuar-parecía alucinado con la simple idea-. Es decir… lo notabas. Como algo visceral, si él tenía miedo tu también. Y todo eso con una máscara cubriéndole el rostro. La máscara era horrible-le aseguro.
-No es horrible en realidad-le aseguro.
Un minuto, ¿Por qué he dicho eso?
-¿No?
-No asusta, para nada.
-Supongo que eso es porque tú también eres un actor-dijo mostrándose impaciente-. Quiero decir… te prohibieron la entrada a la jodida china. Oh, no se supone que deba maldecir aquí.
Miro alrededor para ver si alguien lo había escuchado.
Un poco de orgullo egocéntrico cubrió a David y no pudo oír lo último que Daniel decía. Ese orgullo que había sentido cuando se graduó de la universidad. No era algo similar pero le producía la misma sensación. Daniel tenía razón, su actuación le había vedado la entrada a la jodida China. Y no podría estar más feliz por ello.
-Muy bien-lo despertó Cuarón.
No sabía cuando había pasado aquello, pero estaba en un set con veinte o tal vez treinta personas alrededor.
-Momento crucial, se van a conocer-dijo Cuarón-. Abandonen todas expectativas.
Radcliffe rio y al parecer fue uno de los pocos que entendió aquella broma.
-Cuando tienes expectativas las cosas no funcionan-les recito Daniel, tal como Cuarón lo había hecho con él unos días atrás.
Daniel, Emma y el chico pelirrojo, que David juraría que se su nombre empezaba con "r" estaban ansiosos por empezar. Y solo era un ensayo.
-Muy bien, aun no quiero que sea así…-comenzo Cuarón sonriéndoles-. Pero Remus, porque olvídense de David, el es Remus, este hombre aquí será como su tío favorito y así quiero que lo miren en cada toma después de esta. Hoy no es un ensayo normal, es el principio ¿de acuerdo?
-¿Ahora es solo un extraño en el tren?-pregunto Emma.
-Emma no me hables, yo ya no existo-le indico el director.
-Podemos hablar a un tono normal aunque parezca que no queremos despertarlo.
-Rupert, solo deja que pase, no lo intentes.
Rupert, eso era. Bueno al menos sabía que era con "R"
David tomo asiento en uno de los asiento del set del compartimiento de tren. Se acurruco contra la ventana y se quedo allí.
Escucho voces hablar y supo que habían empezado. Que no era solo el ensayo, tal y como Cuarón lo había dicho era el inicio.
Cuando el ensayo de esa toma estaba por finalizar noto, en los ojos de Daniel, después de haber recibido un trozo de chocolate imaginario, que Remus Lupin había nacido.
Daniel miraba a Gary como si fuera una ilusión. De esas que si volteas a ver algo mas desaparecen. Se lo comía con los ojos y parecía asustado por su presencia.
El muy desgraciado de Oldman parecía bastante satisfecho por eso.
-Podrías dejar de hacerlo-le sugirió David tomando la varita que le ofrecía un hombre de cabello crespo.
-¿Hacer qué?-pregunto inocentemente mientras una mujer le daba los últimos toques al tatuaje de su pecho.
-Intimidar al chico.
Gary rio y a la chica le tembló la mano. El tatuaje se corrió lo que retraso las tomas unos minutos.
-Pero si ni siquiera he hablado con él-le dijo a David aun riendo-. Además es divertido.
-Puedes ser gentil-respondio ignorando su risa-. Digo, solo tiene catorce años. No es que se lo hagas mas fácil ignorando a la pequeña estrella de la película.
Gary freno en seco y su expresión se puso seria.
-Si tu crees…
-Ah, olvida lo que yo creo.
Gary espero pacientemente a que terminaran con su retoque y se dirigió a Daniel y Rupert. Emma desde una esquina con Cuarón miraba la escena sonriendo. Cuarón solo miraba con recelo.
-Hola-los saludo Gary con decisión.
-Hola, es un placer-Daniel se paro con entusiasmo y agito su mano varias veces. Eso le costo tres semanas de burlas de mano de Rupert y Alfonso, quienes no paraban de saludarlo como si se tratara de la reina.
Gary carraspeo para no reírse.
-Estem… bueno, supongo que deberías quererme mucho.
-¿Qué?-pregunto Rupert confundido.
-Me refiero a la escena-dijo señalando el lugar. La pantalla verde en el fondo, junto con vegetación, pasto y tierra marcaban la escena de la transformación del lobo y la huida de la rata-. Aquí ya nos queremos. Bastante raro ¿no? Es decir, hace unos minutos me odiabas y ahora sabes la verdad. Es increíble que a Harry nunca le diera un derrame cerebral.
Rupert estallo en carajadas y no era fácil pararlo una vez que empezaba.
Cuando Timothy Spall llego con su rostro maquillado y sus gestos de roedor el set estaba listo. Incluso Rupert intento serenarse.
Se metieron el hoyo en el suelo que les habían marcado y el rodaje empezó. La misma escena doce veces y la adrenalina no bajaba un ápice, era genial.
-Dejémoslo así-los corto el director contrariado-. Mañana veremos si… mañana lo intentaremos otra vez. De todos modos no podemos terminar sin Alan. Y me gustaría mas una escena continuada.
Eso significaba que nada de lo rodado durante ese día servía. Nada.
En fin. A veces sucedía y nadie parecía molesto.
Las cosas comenzaron a revolucionarse y entre diez personas ayudaron a todos a volver a sus estados normales sin tatuajes, cicatrices o rostro de roedor. Fue muy rápido, más que cualquier otro día. Al parecer todos querían llegar pronto a casa.
-¿David?-lo llamo Cuarón.
-¿Si?-noto a Gary junto a él y como este lo miraba con una expresión culpable.
-Lo que no funciono fue el abrazo-le anuncio casi disculpándose por tener que decirlo-. Es algo raro pero le falta algo.
-Pero yo no puedo devolverle el abrazo-se excuso el como si fuera su mama a que le estuviera regañando por ser travieso-. Yo debo retorcerme de dolor.
-Lo se, pero Gary debe… Sirius debe querer calmarte-lo dijo con tranquilidad fingida, había un huracán en sus ojos-. Debes permitirle llegar hondo y luego atacarlo.
-Vaya, si que te tomabas en serio eso de ser gay-dijo sorprendido.
La cara de Gary era perfecta para una foto. Era Lucifer en su versión humana.
-Creo que… creo que tu, es decir Remus, le gusta a Sirius-admitió sonriendo-. O alguna vez así fue.
-¿Con que si?
-Bueno…-dijo encogiéndose de hombros.
-Yo también lo creo-agrego Cuarón por lo bajo. Era obvio que nadie debía oír ese secreto.
Perfecto, Oldman había convencido al director. Y ahora parecía el favorito del maestro, no de esos que le regalan una manzana lustrosa. Sino de esos que hacen bromas y aun así se los perdona.
-¿Y qué quieren que yo haga con eso?-pregunto desafiante.
-Solo quería que lo sepas-dijo Gary dándose la vuelta y hablando si girar-. Por cierto fui amable, como habrás notado puedo serlo.
-Ya, el mundo se pregunta porque aun no te han dado un Oscar.
Se alejo riendo. Eso lo iba a pagar. No le dolia no tener un Oscar o una nominación, pero era una buena excusa para comenzar una guerra.
¿Querían a un Sirius enamorado de Remus? Oh, pues claro que lo iban a tener. Obviamente esa situación incomodaba mucho a Thewlis.
Lo hubiera pensado antes de hablar pensó con sorna.
Recordó la mirada de David decia "Eres un, bastardo". Ojos azules que lo hacían reír cuando le esquivaban la mirada.
Busco sus cosas para volver a casa. Tomo todo, incluyendo su abrigo negro, ese que su mujer tanto había odiado.
En el camino un cartel enorme en la carreta llama su atención, un anuncio de joyas alto casi tocando el cielo en donde el azul de fondo del cartel y la oscuridad de la noche que llegaba se confundían en el cielo. Y un diamante azul en el anuncio, del mismo color que…
-Ya basta, idiota-se dijo mirando al frente.
Segundo Capitulo… no tengan miedo a seguir leyendo les prometo que mejora.
Bueno un saludo a todos y gracias por leerlo, en verdad.
A los que comentaron les agradezco de todo corazón
Tiny: qué bueno que mis sospechas no eran solo mías… me refiero a lo de detrás de cámara.
Ese abrazo… el día que alguien me abrace así… no si no es de Gary no cuenta. Bueno muchas gracias por el apoyo =)
Verne: Las tardes ociosas en donde yo debería estar estudiando es en donde nacen mis fics, no sé si sea algo bueno pero es lindo compartirlo con alguien.
Cuarón es un genio, que dijo a David lo justo para interpretar al personaje de la mejor forma posible ¿no crees?
Abbey: Concuerdo con vos, yo debería a haber nacido en los 60 también, tal vez 70 pero más por el Punk… Y no mí importa quién se ofenda: Los Beatles son más grandes que Jesús.
Marijo: mentes macabras como las nuestras hacen que el mundo gire =)
La película por la que David no puede ir a China se llama "Siete años en el Tibet" y en la que Gary trabaja con Anthony Hopkins es "El silencio de los inocentes"
Saludos, Neru.
