It's a mad mad mad mad mad World
El titulo es por una película ¿qué tiene que ver con el fic? Absolutamente nada =) pero cuando tenía siete era mi película favorita y ni siquiera entendía de que iba, alguien me la recordó esta semana y pensé en David. El porqué yace en mi inconsciente, los reto a venir a buscarlo.
Disclaimer: Ninguna personaje es mío, todo es obra de mami naturaleza y la falta de preservativos en el mundo ¡Que Merlín los bendiga!
Estar en casa sobre un sofá de un marrón lustroso con el periódico en las manos es probablemente uno de los placeres de la vida para David.
Algo extraño sobre él es que era probablemente el único hombre británico que lee el diario aunque odie hacerlo. También es probablemente el único hombre que no hace ningún comentario sobre lo que leyó o se queja de la economía del país, de algún político, la familia real… nada el no comentaba nada.
Su mujer no estaba. Vaya sorpresa, seguro que estaba con alguna de sus amigas viendo alguna película o paseando. En general su mujer le parecía muy inteligente e interesante, pero no podían ir a ver ninguna película juntos, o leer el mismo libro, sin terminar discutiendo por la diferencia de opiniones.
Tenía todo el día para él y ni siquiera sabía que hacer o a donde ir para pasar el rato. Fue a buscar su mochila al cuarto y busco una pequeña y abarrotada agenda repleta de números telefónicos, fechas de cumpleaños y compromisos, solo él era capaz de entenderse entre tantos papelitos suelto y todos de diferentes colores (incluyendo las escrituras en servilletas, los volantes entregados en la calle y pequeños trozos de hojas arrancados con desprolijidad). Busco un número que sabía perfectamente en qué papel lo había anotado, un pedazo arrancado de su copia del guion.
Miro el trozo de papel un rato antes de ir al teléfono y marcar el número. Se decidió con un suspiro. Después de todo, estaba muy aburrido.
-Tal vez ni siquiera este en casa.
Marco las teclas muy despacio con miedo a equivocarse en alguna y espero ante ese tonito tan irritante de espera. Al tercer tono, se escucho como alguien levantaba el teléfono.
-¿Hola?-pregunto una voz algo confusa.
¿Es que nunca recibía llamadas al celular?
-Hola, habla David.
-¿David?-pregunto la voz algo confundida.
-Sí, David Thewlis-contesto rodando los ojos.
No escucho ninguna respuesta por lo cual decidió continuar.
-Ya sabes, Remus Lupin… de la nueva película en la que trabajas-lo dijo pronunciando pausadamente cada silaba-. Harry Potter…
-Sí, si-respondio con rapidez-. Sé quién eres, pero no esperaba que me llamaras.
-Sí, bueno…
-¿Necesitas algo?-aun tenía esa voz de ligera sorpresa.
-Bueno, yo solo me preguntaba si…-comenzó dándose cuenta que realmente no lo sabía.
-¿Si?
-Mi mujer salió y no va a estar en toda la tarde-confeso-. Y Cuarón dijo que deberíamos hablar un poco… no sé, conocernos más. Digo, si es que puedes.
Otro silencio lo hizo esperar unos segundos.
-¿Ahora mismo estas disponible?
-Sí, claro-otra vez tuvo que rodar los ojos ¿Para qué lo habría llamado si no podía salir en ese momento?
-Nos vemos en… No sé donde podemos vernos.
-Bueno ¿Londres?
-¿No es muy público?
-Yo no dije que parte de Londres.
-De acuerdo ¿Qué tal Harley street? hay un bar bastante anónimo por allí-sugirió Gary.
-Claro.
David tomo las llaves del coche, su abrigo y su abrigo gris. Ya estaba listo para salir.
Doblo la ultima esquina con paso seguro y mirando el suelo. Le gustaba mirar el piso mientras caminaba. Mirar al frente significaba ver caras y no sentía ganas de que nadie le dijera lo bueno que era actuando o lo genial que había estado en "tal o cual" película. Por lo general esas cosas no le molestaban, pero ese día prefería estar tranquilo.
Un día de trabajo se dijo con un suspiro interno. Porque si Thewlis lo había llamada era por algo relacionado con el trabajo.
Levanto la vista una sola vez y lo vi allí apoyado contra un la pared de un bar con las manos en los bolsillos y una expresión que, según le pareció a Gary, no estaba completa sin un cigarrillo en la boca.
-¡Hey, tu!-lo llamo cuando estaba a unos metros de él.
-Hola-saludo David con una expresión molesta.
-Oh, sí-recordó disculpándose-. Lamento llegar tarde, es que me gusta caminar y…
-No, está bien.
Gary asintió y le hizo un gesto para que se dirigieran al bar de la esquina.
-Fue una sorpresa que llamaras ¿sabes?
-¿Lo siento?
-¿Qué?-pregunto confundido-. No me molesta. Solo no lo esperaba.
Le abrió la puerta para dejarlo entrar aun sonriendo. A David eso se le antojo muy extraño.
-Solo me pareció oportuno que hagamos esto, dentro de dos semanas volvemos a rodar y me creo que deberíamos prepararnos un poco.
-Pero tu dijiste "mi mujer salió…" eso quiere decir que solo te lo planteaste porque estabas aburrido-se lo dijo como análisis de los hechos, no parecía ni ofendido ni molesto por ello.
-Bueno, si un poco de eso.
Gary sonrió y tomo asiento en la mesa más cercana, lo suficientemente lejos de la ventana.
-Supongo que está bien, también estaba algo aburrido.
David lo imito y se sentó frente a él, apoyo su abrigo en el respaldo de la silla. Un joven con delantal blanco y cabello de un rubio ceniza por los hombros se acerco a tomar su orden. Un tatuaje tribal en el cuello y un aro en la oreja mostraban su pose de "soy adolescente y tienes que lidiar con eso". David espera seriamente no haber sido así a esa edad.
-Un café negro-dijo Gary tamborileando en la mesa con sus dedos y sin mirar al chico.
-Claro, ¿y usted?-le pregunto con aire aburrido a David.
-Té verde.
-¿Les traigo azúcar?
Ambos asintieron y esperaron a que se fuera para volver a hablar. Aunque ninguno de ellos estaba seguro de cómo iniciar la charla.
-¿Así que…?-comenzó Gary sonriendo y levantando ligeramente la vista- ¿Hoy no te pondrás nervioso?
David abrió los ojos como platos. Ese hombre no tenía vergüenza alguna.
-Lejos estabas de ponerme nervioso, solo me sorprendió-se defendió con rapidez.
-¿Sabes? No tendrías que haber hecho ese comentario sobre los Oscar-le dijo distraídamente mientras observaba como el mesero volvía con el café y el té.
-Un café negro y un té verde-anuncio poniéndolos en la mesa y marchándose sin hacer ningún otro comentario.
-Eso es lo que me gusta de aquí-dijo Gary felizmente.
-¿La simpatía del mesero?-pregunto David con sarcasmo.
-No, que sea un hombre-dijo tomando el primer sorbo-. Si fuera una mujer nos habría reconocido.
-¿Por qué crees eso?
-Porque no hay una sola mujer mayor de quince años en Inglaterra que no haya visto Dracula o todas las películas de Brad Pitt o el chico DiCaprio y tú apareces con ellos-dijo rascándose la nariz.
-Sí, pero como ninguno de los dos tiene un Oscar seguro no nos reconocerán-le molesto bastante el hecho de que por lo único por lo cual el podría ser reconocido es por salir en la misma película que Brad Pitt o Leonardo DiCaprio-. Sabes ese "chico DiCaprio" ha sido nominado a un Oscar…
-Oh, ya basta-se quejo frunciendo el seño divertido.
-No sabía que fuera susceptible ante eso.
-Oh, por lo general no me molesta-le aseguro tomando su taza y el azúcar-. Pero tampoco es como si pudiéramos dejar las cosas así.
-¿No?
-No.
David sonrió inconscientemente miro el lugar con detenimiento. Bastante común, paredes color crema con algunos cuadros de fotografías absurdas, como perros fumando o atardeceres anaranjados, en algunos rincones algo rebuscados se veía que, toscamente tallados, estaban los nombres de parejas enamoradas o de equipos de football. El piso de madera algo vieja y no de una forma rustica o pintoresca, sino simplemente como se ve la madera vieja. Las mesas esparcidas alrededor con manteles rojos y la carta de menú color amarillo creando una combinación algo chocante y bizarra. Las sillas si bien eran del mismo diseño, debían contar con unos diez o quince años de antigüedad.
Era un lugar extrañamente acogedor.
-Oye, aun no me creo que te ponga nervioso lo que dijo Alfonso-le recrimino Gary acomodándose los anteojos que poco a poco se habían deslizado por el puente de la nariz.
-No me pone nervioso, para nada-contesto riendo.
-¿No?
-No por los motivos que tú crees-le aseguro
-¿Y cuáles crees que son mis motivos?-le pregunto apoyándose en el respaldo de la silla y abriendo los brazos como invitándolo a hablar.
-Crees que tengo algún tipo de incomodidad con interpretar personajes homosexuales-le respondio con sencillez- ¿Estoy en lo cierto?
-¿No lo estoy yo?
-Claro que no, no me incomoda ningún tipo de actuación-le aseguro-. Yo bese al hombre que muchas personas de ambos géneros desearían poder besar alguna vez. Tuve que parecer enamorado de él y no fue fácil pero lo hice. Y no digo que no fue fácil porque sea un hombre, sino por el simple hecho de que para amar a Leonardo debes estar completamente desquiciado.
Gary hizo un gesto d conformidad con la boca y pensándolo unos segundos volvió a sonreír viendo como la taza de té era dirigida a la boca de su acompañante.
-Si, tal vez-le concedió-. Pero yo no soy él.
David lo miro extrañado sin saber a qué se refería. Y Oldman solo tomo la taza para acabar su café.
-Adoro este lugar, pero el café es un asco-se quejo.
-¿Por qué lo pediste?
-Es un mal habito adquirido en América, allí lo único que te mantiene en pie es el café-le contesto rebuscando en sus bolsillos pero frenando para llamar hablar con el joven en la barra- ¿Puedo fumar?
El chico asintió y Gary saco sus cigarrillos.
-¿Hay algo que creas debemos hablar ahora entre nosotros?
-¿Quieres que nos hagamos íntimos?-pregunto levantando las cejas y encendiendo su cigarrillo.
-No llegaría tan lejos.
-Bueno ¿Qué quieres saber Thewlis?
-Dijiste que tenias hijos ¿Cómo te llevas con ellos?-pregunto intentando recordar que sabia de aquel hombre fuera de su trabajo actoral.
-Son mis hijos-le contesto riendo-. Nos llevamos bien la mayor parte del tiempo. Son buenos chicos, tienen sus cosas pero supongo que yo era bastante peor cuando era niño. Lamento no saber mucho sobre tu vida fuera de escena, de hecho no sé nada de tu vida fuera de escena-se disculpo tirando algunas cenizas sobre una servilleta de papel-, pero ¿tienes hijos?
-No, no los tengo-contesto.
-Cuando hablamos dijiste esposa, así que estás casado…
-No, fue un modo de hablar-lo interrumpió llamando al camarero para pedir otro té-. No estamos casados. Solo en pareja.
-¿Desde hace cuanto?
-Unos tres años-le contesto, el chico que volvió con su té se quedo mirando a Gary detenidamente.
-Disculpe…-comenzó llamándole la atención.
-¿Si?-Gary le sonrió y le dirigió una significativa mirada a David.
-Oh, no es nada yo solo…-dijo finalmente-, se parece a mi profesor de inglés de la primaria.
David estallo en carcajadas dejando al muchacho asombrado y se retiro sin decir nada más. Tomo un rato antes de que pudiera volver a mirar a Oldman sin llorar de la risa.
-No le veo el chiste-murmuro por lo bajo el otro hombre.
-De acuerdo, de acuerdo-dijo calmándose pero hipando cada tanto- ¿Tú estás con alguien?
-Ya no.
-Ya veo.
-¿Y planeas traer una boca que alimentar al mundo?
-Supongo que sí.
-¿Supones?-pregunto apoyando su cigarrillo contra la servilleta varias veces para apagarlo.
-Me gustaría tener un hijo, si-dijo algo evasivo-. Claro que si.
Gary metió las manos en los bolsillos pero no busco nada, solo las dejo allí.
-Sigues diciendo "claro" demasiadas veces-puntualizo como al pasar.
-Supongo que es un mal hábito adquirido en Inglaterra-suspiro haciendo que su acompañante riera.
-¿Quieres hablar sobre algunas películas viejas?
-Claro-asintió enfatizando la palabra con sorna y tomando un poco del nuevo té-. Pero antes dime ¿Tienes algún concejo para mí?
-Emm… no lo sé-respondio pensando- ¿nunca te cases con Uma Thurman?
David rodo los ojos pero sonrió a su pesar.
-No me refería a eso.
-No creo que necesites un consejo mío-dijo encogiéndose de hombros-. No creo que los actores deban aconsejarse entre sí de esa forma. Solo deben mirar y aprender. Si no saben hacer eso… pues no deberían actuar.
-Tú no tuviste ningún problema en aconsejarme la ultima vez-le reprocho cruzándose de brazos-. Porque eso de ir a Cuarón para que me diga…
-¡Hey!-se defendió-. No te aconsejaba a ti, aconsejaba a Remus. Y me refería a que ya tienes tu trayectoria y yo la mía. El pedirle un consejo a un actor solo te saca de tu propio método para meterte en el de él. Tu método no es malo, para nada, solo quería que supieras como emplear ese método. Debías conocer más a Remus para poder empezar a interpretarlo.
-En ese caso, gracias.
-Bien, películas entonces-dijo frotándose las manos- ¿sobre las que nos gustan o sobre las que hemos trabajado?
-Ambas-respondio cruzando las piernas- ¿Hay alguna película que te marco más que ninguna otra?
-Bueno, Sid y Nancy fue realmente la primera en la que destaque-contesto riendo con nostalgia-. No lo sé, podría decirte el nombre de muchas películas ¿Y tú qué me dices?
-¿La que más me marco?
-Sí, dime ¿cuál es ese personaje que aun te cuesta sacarte de encima?
David dio un respingo involuntario y se tenso de golpe. Trago saliva con dificultad y sus ojos se nublaron de pronto.
-Paul Verlaine-contesto con sequedad-. Es…-se aclaro la garganta he intento no sonar como un adolescente en proceso de cambio de voz-. Es difícil sacarte de encima a ese hombre.
-¿No es el poeta homosexual?-le pregunto extrañado por la expresión del otro hombre.
-Sí, pero no es… no es por eso-le dijo finalmente.
-¿A qué te refieres?
-A como era, después de tomar-concluyo recuperando su tono normal-. Era violento, desquiciado, con su mujer y su hijo. Con el hombre que amaba. Les hizo daño a todos.
Gary vio el tormento que debía causar encontrar la capacidad de interpretar a alguien así, buscar lo peor de uno mismo exponerlo al personaje y dejar que lo tome y lo convierta en algo aun mas ruin, alguien que crees nunca serás, pero desde el momento en que lo interpretas y dejas que te llene, sabes que eres capaz de infringir todo ese dolor y esa maldad. Eso es aterrador y él conocía la sensación.
-Sé cómo se siente-le dijo apoyando su mano en la de David.
El la miro detenidamente hasta que Gary lo soltó.
-Si bueno, creo que él sería el más difícil de quitar de encima.
-Es bastante malo ¿sabes?-dijo mirando el techo, casi como si no hablara con el-. Cuando regaño a mis hijos o cuando discutía con mi mujer… me sentía uno de ellos. Porque el enojo sale de la misma forma y me daba asco-lo dijo en un tono de amarga sequedad-. Luego entendí que el poder, el saber que puedes, ser alguien malo no te convierte en un villano. Todos podemos ser unos bastardos, la posibilidad la tienen todos. La diferencia es que nosotros lo sabemos.
David quedo sin nada para decir. Seguramente porque no podía estar más de acuerdo.
-¿Tienes alguna película preferida?-le pregunto Gary volviendo a mirarlo.
-No estoy seguro, me gusta leer-contesto con un encogimiento- ¿Y la tuya?
-The Raging Moon, es de…
-Malcolm McDowell, lo sé-completo sonriendo-. También me gusta.
Gary asintió y saco una de sus manos para mirar la hora en él su reloj.
-¿Debes irte?-pregunto David algo decepcionado.
¿Por qué suenas así? Se pregunto a sí mismo.
-No, pero deberíamos movernos de aquí-le dijo levantándose.
-¿Qué?-pregunto tomando instintivamente su abrigo.
-A esta hora los bares se empiezan a llenar-le explico sacando un billete de cinco libras y dejándolo sobre la mesa.
David confuso saco su billetera y lo imito. Ambos se dirigieron a la puerta.
-¿Y ahora qué?
-Bueno… tenemos suficiente material como para poder trabajar ¿no crees?-pregunto sonriendo. Recordó de pronto que le debía un buen susto a ese hombre… aunque claro, Londres en la tarde no es un buen lugar para hacerlo-. O podríamos hablar con Cuarón a ver si él tiene alguna idea para... ya sabes.
David sonrió. Una sonrisa llena de dientes y arrugas alrededor de los ojos con bolsas. Aun así parecía tan joven.
-Sí, claro.
-Bueno nos vemos, David-dijo poniendo su mano en el brazo del hombre.
-Nos vemos-se despidió.
-Y por cierto… la gente si me reconoce en las calles.
David levanto las cejas y pensó un instante antes de ir hacia su coche con expresión divertida, se volteo para contestar.
-Cierto, seguro fuiste el mejor profesor de inglés de todos los tiempos.
Escucho la risa explosiva hacer temblar los vidrios al pasar.
Era un hombre bastante peculiar y mientras manejaba a casa no se saco el sonido de su risa, que estaba seguro, había ahuyentado a las palomas londinenses que estaban en por la zona.
Tarde un poquito más de lo previsto, pero no me culpen. Culpe a Gary que no quería cooperar conmigo en los diálogos y no sabía bien como hacerlo hablar.
En fin. Si alguien va a Inglaterra (o donde quiera que esté en estos días) háganle saber que me desilusiono su falta de cooperación para con mi persona.
En fin. Si alguien va a Inglaterra (o donde quiera que esté en estos días) háganle saber que me desilusiono su falta de cooperación para con mi persona.
Si, si esta escritora está loca.
Gracias a todos los que comentaron y a los que me pusieron en favoritos.
Bueno aunque siempre contesto a los comentarios, me gustaría dejar mis agradecimientos aquí también.
AbbeyBlack: Los son, sin dudas =) Por cierto eso que me decías sobre que te confundías… es un pequeño problema que tengo con el world así que espero no incomode demasiado…
Tiny: Okey, estoy de acuerdo. La tercera es mi película favorita por lo bien que se destacan los personajes, los hechos y Cuarón… ¡Por Dios, es el mejor! Simplemente es increíble su forma de dirigir y definitivamente es la que mas fanservice tiene sobre Sirius/Remus… yo, personalmente, cuando escribo sobre ellos tengo que correr a ver la película por inspiración.
Sissi Kendall: Si, voy a viajar por las películas, los intervalos y la hija de David… es mejor no decir nada para que no te asustes y sigas leyendo ;)
Aclaracion: no voy a matar a nadie (por ahora) con lo de no asustarte me refiero a que no voy a pasar por alto nada que realmente haya pasado (quiero decir divorsios, nacimientos, separaciones, pelicualas, etc)
Varne Belikov: Bueno, muchas gracias por eso, da un placer que deberia ser un pecado que alguien de elogie la forma de escribir. Simplemente gracias =)
Como ya dije espero que las confusiones se arreglen en este capítulo… (me refiero a quien habla y esas cosas)
Importante: Si los problemas con las separación de lugares o de quien habla no se arreglan aquí voy a dejar de subir este rps en FF para empezar a subirlo al LiveJournal. No lo voy a dejar inconcluso, pero no sería bueno confundir a los lectores con algo mal escrito. Así que ya saben… si no lo termino aquí en otro lado será ¿sí?
Saludos, Neru.
