Konochiwa, espero que les haya gustado el primer capítulo, espero que el segundo también sea de vuestro agrado aunque la verdad yo creo que es mas cortito.
Katekyo hitman reborn no me pertenece es de Amano Kira
Chapter 2: Reconciliación y algo más
Después de notar el sonrojo del castaño, el peliplata no sabía qué hacer. Nunca se había sentido de esa forma. Se sentía mal porque sabía que su amigo seguía enfadado, debía disculparse.
- De-decimo si-siento haberlo hecho otra vez- el guardián de la tormenta estaba verdaderamente angustiado. ¿Que haría si el castaño no le volvía hablar? Siendo su mano derecha, no podía permitir que eso pasara - de verdad perdón.
- Perdóname tu - el ojos verdes no podía creer lo que estaba oyendo. Su corazón latía más fuerte de lo normal. Eso significaba que le perdonaba - se que lo haces por mi bien, si yo no fuera un inútil tu no tendrías que cuidar de mi.
- Decimo no digas eso, a mi me gusta cuidarte y además un inútil no sería el decimo de los Vongola y tampoco hubiera ganado la batalla por el anillo del cielo. No eres un inútil, todos vamos a estar apoyándote siempre, recuerda eso siempre.
- Gokudera-kun, gracias - la sonrisa que el decimo le dedico le hizo perder la razón.
Llegaron a la enfermería, pero Shamal no se encontraba en ese momento. Por lo que el peliplata tuvo que curar a Tsuna.
- Decimo, puede que esto escueza un poco - dijo Gokudera acercándose un poco a su cara, para curarle los arañazos.
Tsuna se encontraba tumbado en la camilla, mientras que su guardián se encontraba encima suyo casi rozándole con las piernas. Al darse cuenta los dos de la situación se sonrojaron. Tsuna se puso muy nervioso moviendo así la pierna del peliplata y haciendo que este cayera encima quedándose cara a cara el uno del otro. Tsuna nunca se había dado cuenta de los ojos tan bonitos de su guardián. Como por inercia Gokudera se fue acercando a sus labios no sabía porque pero necesitaba hacerlo. Tsuna sabiendo lo que estaba pasando no se aparto. De cierta manera estaba feliz porque iba a pasar. En ese instante ocurrió , quien iba a pensar que se iban a besar. Gokudera era el que llevaba el beso, los dos unieron sus bocas durante bastante tiempo, parecía una danza en la que Tsuna era la lengua inexperta, Gokudera le dio un pequeño mordisco y se separo. En ese momento Tsuna se abalanzo sobre el pidiendo más.
Continuara...
