Gracias a las pocas personas que lo han leído y a las que han escrito un review.

KatheThompson: Gracias jaja tus palabras han hecho que me entren otra vez ganas de escribir, espero tus comentarios de nuevo

Takanashi tsuki: Oooh me alegro mucho de que te haya gustado, gracias por enviarme un review , puesto que no estoy teniendo mucho éxito me estas animando mucho. Thank ^_^

La tormenta enloquece el cielo

El castaño se abalanzo impulsivamente, recostándose sobre el peliplata. Estaban totalmente pegados el uno al otro, durante unos segundos mantuvieron una mirada llena de complicidad, en la que el castaño recibió la aprobación de seguir. Era la primera vez que estaban tan cerca el uno del otro. Gokudera empezó a fijarse en el cuerpo del castaño "¿Cómo se puede ser tan perfecto?" Pensó los ojos verdes. Estaba tan concentrado que no vio venir el beso apasionado que el castaño le regalaba, aun así estaba claro que le iba a continuar no podía desaprovechar una oportunidad así.

Tsuna precipitadamente empezó a quitarle la ropa al otro, total el ya estaba casi desnudo y necesitaba más, no sabían que pasaba pero no podían parar. Pero en ese momento se oyó algo - ya veo, por fin os habéis atrevido - no era otro que el arcobaleno que tantos problemas daba a Tsuna.

- !Re-reborn¡¿Qué haces aquí?

- Tsuna inútil, no estás en condiciones para preguntarme eso.

El castaño miro para abajo dándose cuenta de la situación ¿que había sucedido para que llegaran a ese punto? Si la gente se enteraba seria su fin. Los dos se levantaron de inmediato sonrojados.

- Lo-lo siento decimo, no tenía derecho, no merezco se tu mano derecha - Gokudera se marcho corriendo, en dirección a la azotea.

- ! Espera Gokudera ¡- fue lo último que Tsuna le pudo decir.

- Tsuna inútil, si no quieres que nadie lo sepa tendrás que sacar 100 puntos en un examen.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- No puedes distraerte solo porque te hayas enamorado.

- Yo no me he enamora... - en ese instante el castaño pensó en la posibilidad de que el tuviera razón, después de todo si no fuera así porque había pasado todo esto. ¿Sentía algo por su guardián?

De camino a casa el castaño no podía parar de pensar en lo ocurrido, "¿se acabara aquí nuestra amistad? No sé qué hacer, seguro que el también está preocupado pero en cierto modo hay que admitir que me ha gustado" pensó tocándose los labios con una gran sonrisa. Era su primer beso, él pensaba que sería con Kyoko, pero lo importante era como iban a ser ahora las cosas. No paraba de revolverse el pelo pensando una solución.- ¿Qué pensara él de todo esto?, quizás mañana debería hablar mañana con él. Aahh ¿pero que le digo?- se pregunto así mismo.

Nada más llegar a casa, se fue directamente a la cama, tenía muchas cosas que pensar.

- Pero ¿qué he hecho?- se repitió una y otra vez dando golpes contra la pared- ¿siento algo hacia el decimo? El peliplata estaba confuso, después de todo lo que había pasado en la vida no podía perderle a el también, ya había perdido a su madre no quería sufrir otra vez. El castaño era demasiado importante para él.

El guardián de la tormenta decidió darse una ducha para despejarse. Mientras el agua recorría cada centímetro de su cuerpo, empezó a pensar el castaño - idiota, ¿cómo puedes pensar en el de esa forma? - se dijo, mientras se volvía a dar un cabezazo contra la pared.

- El nunca me correspondería solo tiene ojos para la estúpida de Kyoko, pero si es así ¿por qué me beso? - una nueva duda recorrió el cuerpo denudo del ojos verdes, ¿Qué haría mañana al verle? ¿Debería ignorar lo ocurrido?

Al salir de la ducha se tumbo en la cama, con una toalla como única ropa - ¿una ducha juntos? eso es un sueño inalcanzable para mí. Se quedo dormido con lagrimas en los ojos - quizás es que le quiero - fue lo último que dijo antes de acabar rendido contra el sueño.

Ya habían pasado dos días después de que se besaran, y ninguno había tenido el valor de hablar con el otro. Todos estaban empezando a sospechar que algo les pasaba.

. Oye chicos os pasa algo.

- Que va, no pasa nada - dijo el castaño fingiendo una sonrisa que por supuesto que nadie se creía.

- Es que es muy raro no oír a Gokudera defendiéndote y a ti avergonzarte, estas muy distantes.

- Estúpido friki del beisbol, no nos pasa nada lo que pasa que es que no hace falta que le defienda ya - esas palabras le dolieron al castaño, pero también le costó mucho decir esas palabras.

Se encontraban en clase cuando una chica se acerco a Gokudera.

-Perdo-dona, Gokudera-kun necesito hablar contigo luego podemos almorzar juntos.

Gokudera no estaba de ánimo para discutir y menos para aguantar a una muchacha llorando como de costumbre a sí que había decidido decirla que sí, pero luego no ir.

- Claro

Lo que el castaño estaba escuchando le dejo impresionado, no podía creer lo que acababa de ver. Después de todo lo vivido hace unos días. Aunque habían sido solo unos besos, por culpa de la interrupción de el arcobaleno, para él había sido importante. Estaba empezando a sentir algo por su mejor amigo, echaba de menos que le defendiera, echaba de menos que la gente saliera volando por culpa de ese sexy ojos verdes y sobretodo echaba de menos tener que escuchar cada día sus elogios y poder hablar con el de camino a la escuela. Ya estaba todo decidido iba hablar con él, tenía que aclarar las cosas. Gokudera se disponía a subir a la azotea por lo que corrió detrás suya, dejando unos metros de distancia.

- Gokudera, espera por favor necesito hablar contigo - el guardián seguía andando haciéndole caso omiso.

- Después de todo, ahora vas a pasar de mí no me puedes hacer esto. So-lo qui-uiero estar a tu lado - en ese momento Gokudera se desmayo. El castaño fue corriendo a ver que le había pasado, le cogió en brazo y coloco su cabeza en sus brazos.

- Eeeh Gokudera, despierta por favor, que te pasa. !Gokudera¡ - el castaño no puedo aguantarlo más, unas lagrimas empezaron a recorrer su cara.

"Tengo que llevarle a casa hasta que se encuentre mejor y en caso de que empeore al hospital. Pero no tengo fuerza suficiente, tendré que usar las pastillas de última voluntad. Por favor aguanta un poco Gokudera"

Lo que Tsuna no se esperaba era que Hibari estuviera en la azotea. Cuando el castaño salió del colegio, el guardián de la nube los miro con una sonrisa malévola. "Parece que hoy es mi día de suerte, voy a tener un poco de diversión ". Hibari se dirigió hacia ellos con la intención de interceptar su paso.

- Herbívoro, no te dejare salir de la escuela en horario escolar. Estas perturbando la paz de Namimori.

- Hibari no tengo tiempo para andar jugando contigo ahora. Quítate de mi camino.

- No vas a pasar de aquí y lo sabes. !Te mordere hasta la muerte!

- Entonces tendré que acabar contigo rápido.

Tsuna coloco a Gokudera contra la pared para que no sufriera daños y se preparo para pelear.

Continuara...

Esto se pone interesante no? Si queréis que siga ya sabéis lo que toca xD

Siento que sean tan cortos el próximo capitulo tengo pensado que se por lo menos 1500 palabras, ya veremos ^_^