Notas de autor: Bueno chic s, aquí traigo otro capítulo más, de esta pareja que tanto nos gusta, aunque este me ha salido un poco cursi haber que os parece. Perdón por la demora pero es que entre la poca inspiración, los deberes y exámenes y a esto le sumamos la poca motivación debido al fracaso de este fic, se quitan las ganas de escribir.

Pareja: 5927/ Gokudera y Tsuna

Advertencia: Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi Yaoi

Desclaimer: Katekyo hitman no me pertenece, es propiedad de Akira Amano en la realidad y mia en mis sueños (En mi version Tsuna ya hubiera perdido la virginidad el pobre)

Respuestas Review:

takanashi tsuki: Tu comentario me encanto, me hiciste reír como una loca xD Si ahora odias a Reborn, entonces con lo que tengo planeado puede que le quieras matar xD Jajaja gracias por seguir leyendo.


Jugando a provocar

Tsuna no tenía tiempo que perder para estar peleando con Hibari. Cuando fueron al futuro faltaron todos a clase incluido el, y nunca dijo nada. El castaño observo las posibles escapatorias para evitar una lucha prolongada en la que su mano derecha, todavía inconsciente, saliese herida.

Pensó en la opción de salir corriendo hasta despistarlo, pero sabía que sería un fracaso. ¿Qué debía hacer? "Necesito escapar ya, antes de que Gokudera empeore. Porque en un momento como este tien3çe que pasar esto". No quedaba otra opción tendría que luchar contra el perfecto, lo más rápido posible.

- ¡Qué sea rápido!

- No voy a tardar mucho, ¡te mordere hasta la muerte!

- Hibari nunca cambias eh - Los dos miraron en busca de la persona de las que provenía tales palabras y fueran una posible salvación para Tsuna. Nada más verle una mueca de alivio apareció en la cara del castaño, era su única esperanza. Dino no duraría en ayudar en cuanto supiera la explicación de esta situación. Pero para sorpresa del menor ya lo sabía todo.

- Tsuna date prisa. Reborn me ha contado todo lo sucedido - Esas palabras provocaron que el castaño se ruborizara, no lo podía evitar, era pensar en todo lo ocurrido en la enfermería y que una alegría le inundara el cuerpo - llévatele a casa necesita comer algo, desde que ocurrió todo eso no ha comido nada, no sé ni si quiera si habrá dormido lo suficiente, si sigue así tendrá problema.

-¿Si-sin co-comer?¿Po-por qué?- no podía creer que estuviera pasando eso. Lo que el ms odiaba, era hacer daño a las personas que quería. Ahora que se daba cuenta de que había algo mas, que podía surgir una relación. Tsuna se desplomo en el suelo, sin quitarle la mirada de encima al culpable de su agonía.

- No te preocupes, el esta así porque tiene miedo de que no le vuelvas hablar y le rechaces. Ni si quiera debería haber asistido a clase le costaba tenerse en pie, pero ha ido para protegerte. Llévale a casa, dale algo de comer y hablarlo - Dino le dedico una sonrisa para tranquilizarlo.

- Gracias Dino.

- yo me encargo de todo, no creo que a Hibari le importe pelear conmigo - pero de lo que Tsuna se preocupaba era de lo torpe que era el rubio cuando sus subordinados no estaban con él. Dino se acerco a él y le susurro - Romario esta cerca así que no te preocupes por mi y preocúpate por él.

El castaño solamente asintió y se fue con el peliplata en brazos. Al llegar abrió la puerta de un golpe, prosiguiendo su camino hacia la habitación. Le tumbo cuidadosamente en su cama, con precaución de que no se fuera lastimar de cualquier forma, bástate le había hecho ya.

Se dispuso a salir de la habitación, cuando oyó a su guardián.

- Lo siento decimo, si no quieres volverme a ver lo entenderé- Hablaba casi en susurros, debido la falta de nutrición. El mayor escondió la cabeza debo de la almohada, evitando ser visto. No podía permitir que su jefe le viera llorando.

- Gokudera, no seas tonto. No has odio lo que te he dicho en el pasillo.

El ojos verdes dejo entrar un poco de luz almohada y le miro confundido. De que estaba hablando, el no recordaba nada de eso. Como podría haber olvidado unas palabras dichas por su preciado decimo. Era una deshonra como mano derecha y como guardián de la tormenta.

El castaño al entender que el ojos verdes no pudo oír nada debido a que se desmayo. Por lo que opto por contárselo de una manera mejor que ha voces como antes había hecho debido a los celos y a que el otro le hacía caso omiso .Tsuna se acerco lentamente con timidez, al oído del otro. Sentía una gran vergüenza, pero su cuerpo se movía solo. Sabía que su guardián necesitaba escucharlo. Cuando sintió que podía tocar su piel con los labios le dijo despacito - Solo quiero estar a tu lado - la expresión de el peliplata parecía un regalo del cielo. No podía creer lo que estaba oyendo. No pudo evitar que algunas lágrimas recorrieran su rostro. Sin más le abrazo fuertemente causando que se dibujara un sonrisa en la cara del castaño que estaba temblando debido al nerviosismo, pero no podía, bueno mejor dicho, no quería separarse nunca más de él. Lo que sentía con tan solo rozarle era algo que no sentía con nadie más.

- Tsuna, yo también quiero estar a tu lado, ¿ es una promesa?- le costó decirlo, pero francamente, se quito un peso de encima. No se había dado cuenta desde cuando ni porque sentía más que amistad por el castaño, pero no le desagradaba.

El castaño no podía creerlo. No era tan solo las palabras dichas sino el hecho de que le hubiera llamado por su nombre. Sonaba tan bien dicho por él. Desde cuando su guardián tenía esa personalidad tan dulce. Quizás siempre había sido así pero nadie lo había descubierto, nadie excepto el. Todavía seguían abrazados, pero el estomago del ojos verdes estropeo el momento con unos ruiditos, lo que provoco unas risitas en Tsuna.

- ¡Ruge más fuerte que Natsu!, será mejor que vaya por algo de comer. Espera un poco no tardo nada - Al llegar a la puerta Tsuna de dio la vuelta y con una sonrisa - Es nuestra promesa.

Cuando Gokudera se quedo solo en la habitación, se fijo por primera vez en la habitación del castaño. Estaba igual que siempre, pero la veía de forma diferente. Su mirada se paro en la cama donde se hallaba tumbado y en la que tantas veces había estado a causa de su hermana. Pero nunca había llegado pensar que era en ella en la que cada noche dormía Tsuna, por lo que las sabanas tenían un dulce olor a él. Era una fragancia que le transmitía calidez y tranquilidad al igual que él, lo que le provocaba un millón de sentimientos abrumadores juntos.

En ese instante apareció el culpable de esas emociones con una bandeja llena de comida.

- Lo siento pero no cocino igual de bien que Haru y Kyoko. Pero espero que te guste.

Gokudera no pudo evitarlo y provo un poco, estaba mucho mas bueno de lo que esperaba.

- Decimo, está muy rico.

- Me alegro, estaba asustado por que era la primera vez que cocino pero ya veo que no me ha ido tan mal - el castaño no paraba de mover sus dedos en señal de nerviosismo.

- ¿He sido el primero en probar tu comida?

- Si, oye Gokudera.

- ¿Qué pasa, decimo?

- ¿Por qué has dejado de comer?

El peliplata se quedo en blanco al oír sus palabras. ¿Cómo se había enterado? No sabía que decirle, no quería preocuparle. Pero quería saber cómo era posible que lo supiera.

El castaño al ver la cara de su guardián, decidió contarle como lo sabía y de paso apr0opovechar para hablar sobre la chica con la que había quedado para almorzar, sin que sospechara que estaba celoso.

-¿Quieres que te cuente como lo sé?

- Si, por favor.

- Cuando intente traerte a casa, hubo un pequeño incidente con Hibari. Por estar en horario escolar no me dejaba salir. Cundo íbamos a pelear vino Dino y me conto todo esto, al parecer Reborn te ha estado vigilando. Bueno ahora ya me tienes que contestar.

- De acuerdo. Si te digo la verdad, no es que haya dejado de comer a propósito, si no que no tenía una razón para seguir adelante con mi vida, así que no me preocupaba de comer o dormir. No me importaba seguir viviendo - Gokudera se mantenía con la cabeza baja, evitando la mirada de Tsuna.

Tsuna sin pensarlo dos veces, le abrazo buscando refugio, acomodo la cabeza en el hombro del peliplata, donde no le pudiera ver llorar.

- Eres tonto. Nunca más vuelvas a decir eso. No puedo soportarlo, tan solo pensarlo me hace sentir mal. Todo es por mi culpa.

Cada vez le abrazaba más fuerte, con miedo a que desapareciera de su lado. Tsuna se encontraba sentado encima de Gokudera, abrazándole fuertemente por el cuello y llorando como nunca. Mientras que el peliplata sonrío un poco sin ser visto, mientras bajaba poco a poco las manos hasta llegar a su cintura, acercándole más hacía el.

-Tsuna para de llorar - dijo secándole las lagrimas - ahora soy yo el que no puede soportar verte así. Además con todas esa cosas que me has dicho y lo sugerente que estas - el peliplata se alejo un poco, dejando al descubierto esos preciosos ojos marrones que se escondían en su hombro y tanto quería. Se acerco lentamente hasta tener la nariz junto a la suya, podía sentir el ritmo acelerado de su respiración - no sé si podre aguantarme más. La cama parece estar pidiendo algo mas - como si de un pequeño juego se tratase, Tsuna decidió picarle un poco antes de darse por vencido. Solo un poco como venganza. La última vez fueron interrumpidos por Reborn, pero ahora estaban solos. Acercándose más hasta rozas sus labios y respirar su aire - No te atreverías, lo mismo soy yo el que no puede aguantarse más. Al final y al cabo me has tenido my preocupado necesito una recompensa - una risita se escapo de sus labios. Gokudera no podía dejar que le ganara, al menos no en esto - yo me atrevo, pero no me gusta abusar de los débiles, mira como me has puesto la camiseta. Ahora me la tendré que quitar- Eso era jugar sucio, le estaba provocando, con esos abdominales. Ahora ya si que iba a ganar - El unico débil aquí eres tú, que no te puedes resistir, tienes miedo. Admítelo - Acto seguido, el castaño se separo un poco quitándose la ropa hasta quedarse en ropa interior y volviendo adoptar la postura anterior. Fue acercándose poco a poco haciendo al otro echarse hacía atrás hasta quedarse apoyado sobre sus brazos con el castaño casi encima - ¡A tomar por culo, me rindo! - Sin aguantarlo más Gokudera le beso, pero fue una sorpresa al pedir más y que el castaño no se lo diera - Esto significa que he ganado, a i que quiero un premio - Nunca había visto este lado de Tsuna pero le gustaba, esto se ponia interesante - ¿Que es lo que quieres? – era algo difícil de elegir - ¿harás cualquier cosa?- por ti sí.

*-*-*-* continuara*-*-*-*


Aunque sois pocos los que leéis mi fic, me gustaría que si alguien tiene una idea de un premio para Tsuna que me lo diga. Estoy abierta a cualquier tipo de premio, aunque sea descabellado o una locura ewé si me gusta le utilizare.