hola! actualizé rápidito gracias a todos sus comentarios que me animan a seguir escribiendo el fic... hablando sobre este capítulo les digo que intenté plasmar en él como me imaginé que sería. Gracias x todos sus reviews y aquí les dejo el capítulo 3...
CAPÍTULO 3 - Un curioso chico llamado Seeley Booth
Lo dejaron impactado, no sabía qué hacer, de repente ella lo estaba mirando y él se había quedado mudo. No sabía que decir, pero tenía que decir algo pronto, si no ella iba a pensar que él era un idiota.
-Ho… hola.
Ella lo miró confundida.
-¿Quién eres tú? – preguntó él.
-¿Quién eres tú?- dijo Brennan.
-yo pregunté primero.
-¡Eras tú quien me estaba mirando!- dijo aún más confundida.
-oh, tienes razón. Soy Seeley Booth.
Ella empezó a reír.
-¿Es enserio?
-¿Por qué preguntas eso?
-¿Seeley Booth? Ese nombre no parece real.
-claro que es real ¡es mi nombre!
-¿Enserio?-
-sí – ella paró de reír, se mordió el labio.
-lo siento, pensé que era por jugar.
-está bien, no importa.
-¿Qué hacías?
-leer. Es un libro de mecánica.
-¿Es mecánica física?
-no, mecánica normal.
-para imbéciles… - completó ella.
-¿disculpa?
-para imbéciles. El libro se llama mecánica para imbéciles.
-es…- Booth volteó el libro para ver la carátula, quería saber si lo que ella decía era cierto o era sólo por bromear. Cuando leyó el título del libro se llevó una gran sorpresa "mecánica para imbéciles" Tenía razón, el libro era para imbéciles, o al menos eso decía en la portada - ¡vaya! Creo que tienes razón… parece que soy un imbécil.
Ella empezó a reír de nuevo.
-parece que sí.
-¡vaya! Apenas te conozco y ya me llamaste imbécil y que mi nombre era inventado.
La chica sonrió.
-lo siento, pero eres tú quien está leyendo un libro para imbéciles.
-es verdad – dijo Booth sonriendo también.
El silenció tomó lugar en la biblioteca.
-¿Trabajas es un taller?
-no, quiero aprender para ayudar a mi abuelo a arreglar su bañera.
-ah… es eso.
Booth pensó un poco.
-oye… - él hizo un gesto como para decirle a ella que se acercara. Ella lo hizo. Él empezó a susurrar - ¿Puedo pedirte un favor?
-¿Cuál?
-pero es que es secreto.
-depende.
-¿podría sentarme contigo en la cafetería? – dijo él.
-¿Por qué?
-porque soy nuevo aquí y me gustaría no sentarme solo.
-¿Eres nuevo?
-sí, pero seguro que tú no lo eres.
-¿Cómo lo sabes?
-porque estás en la biblioteca leyendo, apuesto a que es un libro que no terminaste de leer el año pasado.
Booth había dado justo en el clavo.
-¿y no conoces a nadie aquí?
-no, a nadie excepto tú.
-¡vaya! ¿En qué grado estás?
-en décimo.
-¿En serio?
-¡ya deja de decir eso!
-lo siento, es que yo también estoy en décimo – dijo emocionada.
-¿En serio? – ahora fue Booth quien lo dijo. Se dijo para sí mismo que era un chico con suerte.
-¿Pero, en el A o en el B?
-en el A.
-ahhhhh… yo estoy en décimo B.
-¡qué mal!
Brennan miró su reloj, faltaban tres minutos para empezar las clases, iba a llegar tarde.
-oh, lo siento, ya me tengo que ir, faltan tres minutos para que suene la campana.
-pues vamos, te acompaño hasta tu salón y luego me voy al mío.
-está bien.
Ella regresó el libro a la estantería de la biblioteca y él también hizo lo mismo. Los dos marcharon hacia el salón de ella. Mientras hacían el recorrido no hablaron, pero a ella se le coló una duda en la cabeza.
-oye Seeley, ¿Por qué me estabas mirando?
-¿De qué estás hablando?
-en la biblioteca, ¿Por qué me mirabas?
-ahhhhh… ¿no sabes por qué?
-no.
Ellos hablaban mientras caminaban.
-¿Quieres que te lo diga?
-por supuesto, sino no te estaría preguntando.
-bien, pues porque eres preciosa – dijo él naturalmente, como si fuera obvia la razón, pero sonriendo coquetamente.
Los ojos de ella se abrieron, estaba sorprendida y perpleja. Nunca se imaginó que alguien le dijera algo así, menos alguien a quien acababa de conocer. Nunca se le pasó por la mente que ésta fuera la razón por la cual él la estaba mirando. Se quedó paralizada y no caminó más, estaba estática. Él iba caminando, pero cuando notó que ella paró, la miró un poco a distancia, estaba sorprendida, por la forma en que ella lo miraba, vio como en las mejillas de ella empezó a sobresalir un tono rojizo que le declaraban a él cuán avergonzada estaba.
-Lo siento, te hice sonrojar, es que pensé que estabas acostumbrada a que te lo dijeran – dijo Booth. Él pensaba esto, pero para Brennan era totalmente lo contrario.
-e…e… gracias… - respondió ella en un hilo de voz, y es que estaba sorprendida porque nunca había escuchado estas palabras de la boca de un hombre que no fuera su papá, ni siquiera de su novio. Muchas veces Sully le había dicho que era hermosa, o muy linda, hasta que se veía espectacular, pero nunca le dijo preciosa y menos de la forma en que este extraño alias Booth lo había hecho. Brennan trató de hacerlo de la mejor manera que podía a pesar de lo incómoda que estaba.
Él sonrió, había logrado verla aún más hermosa así, sonrojada, aunque creyó que esto no fuera posible.
-de nada.
Ella por fin empezó a moverse de nuevo, al mismo ritmo que antes de que él dijera eso. El recorrido hacia el salón décimo B se hizo silencioso por parte de los dos.
Cuando se detuvieron ya habían llegado y estaban cerca a la puerta abierta del salón.
-¡espera!- le dijo Booth al ver que ésta estaba por entrar – aún no me has dicho tu nombre.
Ella sonrió.
-soy Temperance Brennan.
Él se sorprendió, nunca había escuchado tal nombre como ese, y pensar que era ella quien decía que el nombre de él parecía inventado cuando el nombre de ella era aún más irreal. Sin embargo no le reprochó, era un caballero, nunca se burlaría del nombre de una chica, y menos del de una tan linda como ella.
-hasta luego Seeley Booth.
-hasta luego – fue lo último que dijo Booth porque ella entró de inmediato al salón.
Al verla entrar él se marchó de allí, lamentaba mucho que no compartiera salón con ella. Ahora haber ido a la biblioteca le pareció la mejor idea que se le pudo ocurrir en mucho tiempo, pero no más como la idea de haberse cambiado de colegio ni de sentarse en la misma mesa que ella. Por lo menos sabía ya su nombre, y que le gustaba la biología o algo por el estilo por su forma tan concentrada de leer un libro de esos. También sabía que se sonrojaba y así se veía más hermosa y que los chicos de ese colegio debían de ser todos una manada de idiotas por nunca haberle dicho preciosa a una chica como Temperance. Lo que sí no sabía de ella era cuántos años tenía. Tampoco si tenía novio…
Jjejeje... espero que les haya gustado, planeo colocar en el fic a Booth como un mejor prospecto para Brennan porque parece que su novio la está aburriendo mucho jejeje yo tan mala con Sully! pobre! ni siquiera se imagina el contrincante que tiene... ups! creo que ya he revelado bastante...
gracias a Lesly Azeneth(que lee "mis" fics), Saray (a veces me da la inspiración para caps. largos, pero otras veces no me salen palabras), Sukatao(que ya se pilló el problema jejeje), Marifer26637(en definitiva Booth es MUCHO más lindo que Sully), YessiEv(la chica que odia a Sully... yo nunca lo llegué a odiar, me gustaba como ponía de celoso a Booth), AnSaMo (quien deja el coment en los dos fics!), marie (:D ya publiqué rapidito! jajaja), Deschanel-Cherry ( a mi también me encantan ese tipo de historias =D), TheExtraordinaryScientist (me gustó tu review y también que te haya gustado mi fic!), Lau Bones (yip! gracias x comentar, y decirme lo de Sully)...
Bien, creo que no me ha faltado ninguna! trataré de ecribir algo pronto! a ver si el aburrimiento no me coge primero! gracias a todas las que me dieron el dato de Sully...realmente no me acordaba de su nombre, timothy? que nombre tan raro!
bye! besos!
