Hola! sé que me he demorado en actualizar el nuevo capítulo, pero la verdad es que tengo tantas cosas en la cabeza. Hay veces no sé como plasmarlas. En fin, las dejo con este capítulo que cuenta como fue la relación antes de todo el embrollo de ahora. Realmente era linda... no olviden dejar su comentario si les gustó o sino, o dejarme amenaza de muerte (que en parte me ayuda a publicar + rápido)


Capítulo 5 – Mis días junto a él… Maravillosos.

Cinco de septiembre del dos mil diez, hace dos años.

Respiró hondo. Parecía que en algún momento se derrumbaría. La gripa que le había pegado su hermano no era del todo agradable, no era nada agradable. Sentía sus ojos calientes y cansados, hinchados, como si hubiera llorado toda la noche como aquella vez que vio esa película junto a Sully. Y "aquella vez" no sería tomado como si el acontecimiento fuera lejano, porque en verdad sólo hace tan solo cuatro días que había ocurrido.

Aún no podía imaginar cuántas chicas del colegio no habrían de estar celosas de que Sully, semejante muchacho, habría decidido tener una cita con alguien como ella. Era cierto que era bella, pero no era la única "belleza" en ese lugar, aún más en el propio salón de él habían chicas aún más bellas que ella y, por decirlo así, mejores.

Sólo podía imaginar, en esa absurda clase, su bello rostro, sus tonificados músculos, su sonrisa que la hacía llegar al cielo. Era todo un príncipe azul, sobretodo SU príncipe azul. Había estado esperando el momento de la primera cita desde que había ingresado en ese colegio y desde la primera vez que lo había visto. Aunque realmente nunca pensó que se haría realidad, así como ninguna chica de quince años pensaría que sus fantasías románticas algún día se cumplieran.

Pero lo que más en sus sueños estaba, era lo sucedido el día siguiente a su primera cita. Un beso. Tan simple y maravilloso como eso. Inicialmente no estaba planeado por ninguno de los dos, ella sólo quería darle las gracias por la cita tan agradable para ella – en verdad pensaba que había sido una cita estupenda, pero no lo quería asustar – que habían tenido el día anterior, y éste de súbito se acercó y la besó. Ella estaba perpleja al principio, pero al dejarse llevar, siguió el beso y sólo los dos se separaron para recuperar el oxígeno perdido. Sus mejillas se habían coloreado de un tono rojizo y él también estaba sin reacción. Pero para ambos ese era lo que tal vez, sería el primero de muchos más besos en sus vidas.

Después de eso, la segunda cita vino por excusa del segundo beso, y así siguió sucesivamente hasta que todos se dieron cuenta de que Temperance Brennan era con la única que Timothy Sullivan salía y así decidieron que ya eran novios.

Todo se dio fluidamente, pero nunca se dejó de notar el enamoramiento en los ojos de ambos. Ángela estaba segura de que su amiga se derretía completamente por Sullivan. Siempre que ella y Hodgins los invitaban a salir en citas dobles nunca dejaban de por fuera las caricias ni los abrazos.

Un recuerdo que nunca saldría de la mente de Brennan era el día en que supuestamente iba a salir con su novio Tim – como ella le decía – a un partido de baloncesto en la mañana al cual tenían entradas, pero antes de salir a ella le dio por enfermarse y entonces él propuso que no debían salir. Cuando atardeció ese mismo día, Sully salió a ver el atardecer, estaba realmente hermoso ese día, pues el sol no calentaba mucho y el cielo se veía rojo con los arreboles naranjas. Ella después de un rato extrañó su ausencia y cuando lo encontró, en el jardín atrás de la casa, se sentó ella también sobre el césped a su lado y éste la rodeo pasando su brazo por sobre el cuello de ella y no se movieron en un largo rato. Se quedaron los dos ahí contemplando el firmamento calladamente.

De regreso a la realidad, Temperance no se había percatado de que la campana del almuerzo había sonado, cuanto ansiaba ver a Tim con su polo blanco reluciente esperándola en la entrada del salón. Y ahí estaba. Como todos los días, con su sonrisa seductora y su mirada más tierna. A pesar de que realmente la gripe la estaba azotando trataba de no molestarse en pensar que su amiga Ángela le había dicho que todo lo que hacían los hombres era una señal, todo debía tener algún significado oculto. Así como cuando un chico finge que bosteza pero en verdad luego te abraza, o como cuando hace un elogio de tu lápiz labial es porque quiere que lo beses. O cuando te invita a cine pero él escoge una película de miedo, todo apuntará a que lo estaba premeditando para que lo abrases en las escenas más fuertes o terroríficas de la película. "Todo lo que los hombres hacen es porque hay una segunda intención. Créeme Bren, te lo digo porque nunca sabes qué es lo quieren de ti"…

Y aunque últimamente – si es que Ángela tenía razón – estaba pendiente de lo más mínimo que le decía o hacía su novio nunca encontraba las supuestas segundas intenciones. Trataba de descifrarlo, pero se le hacía tarea imposible.

"Créeme Bren, te lo digo porque nunca sabes qué es lo quieren de ti… Pero al fin y al cabo, todo lo que quieren es sex…

Tim la abrazó de súbito. Y ella reconoció el cuerpo de él cálido como siempre. Entre todos sus pensamientos Brennan no se había dado cuenta de que estaban en la casa del árbol a la que siempre iban cuando querían alejarse de Ángela, Jack, y todos los demás sin vida propia que se la pasaban pendientes de lo que la pareja hiciera o dejara de hacer.

Tim le dio un beso, tan tierno como apasionado. Ella de igual manera le correspondió. Él empezó a mover su mano, sigilosamente, ella no se dio cuenta hasta que sintió la mano de él en su cintura. Debían parar, pero la sensación le gustaba. Brennan corrió su mano hacia el polo de él buscando la frontera entre ésa y el pantalón. Cuando la encontró, estaba por meter su mano dentro de la camisa de él. Pero algo la detuvo.

Tim se separó, y ella no entendía el porqué.

-¿qué pasa?

-aquí no.

Ella sonrió. ÉL tenía razón, no podían arriesgarse allí. ¡Por dios! Estaban en el colegio, sería una locura.

Los dos dejaron la casa del árbol y se reunieron de nuevo con Ángela y Hodgins en la cafetería.

En otra ocasión, los dos también estaban solos, en la casa de él, estudiando para una previa. Y de nuevo los besos que pedían mucho más que eso. Pero él la detuvo, otra vez.

-es mi casa… - había dicho él. Ella hizo una mueca de disgusto, pero él la convenció de concentrarse en el estudio.

Y así pasaron los días, estos días se volvieron semanas, y las semanas meses…

Llegaron a un punto sin retorno. Siempre que tenían una oportunidad él lo arruinaba todo. ¿Qué rayos le pasaba? Si la misma Ángela le había dicho que eso era lo que ellos querían ¿no? ¿Entonces? No había razón para dudar, ella estaba segura, pero él nunca iba más allá de besarla.

Y esto sí que la ponía insegura. A partir de ese momento empezó a dudar si en verdad él la amaba, seguramente que no y sólo la quería como fachada social por alguna extraña razón. Tal vez tenía a otra, secretamente, que lo satisfacía en ese sentido y por eso nada de nada con ella. Tal vez pensaba que ella era todavía una niña, y la verdad es que si pensaba esto, estaba muy equivocado.

No importaba lo que ella hiciera o dijera, nunca pasaba nada. Tal vez lo que necesitaba era a alguien que si pudiera satisfacerla…


Espero que les haya gustado, traté de inspirarme... más o menos. ah! en el próximo cap tendrán a ByB conociéndose mejor.

Gracias por estos 28 reviews que lleva el fic apenas con 4 capítulos

bye!

BerryFlower