Iron Man cruzó el cielo como una flecha: veloz, invisible y mortal. Mientras volaba, le pidió ayuda a su fiel compañero, que lo había acompañado desde el principio.

⎯ JARVIS, ¿qué hora es?
⎯ Las cuatro con tres minutos, señor.
Tony se detuvo en seco, sorprendiendo a Thor, que venía detrás de él.
⎯ ¿Te cansaste? ⎯ le preguntó con voz burlona.
⎯ Si, como no ⎯ contestó sarcásticamente Tony⎯ . Ya es hora, ¿una carrera?
⎯ Es lo único interesante que se puede hacer en este mundo.
Thor, recién llegado de su universo natal, había decidido aparecerse en un mal

momento para los superhéroes: la paz en el mundo era inalterable, tanto que ya ni siquiera encontraban los reporteros cosas que poner en los noticieros. Lo natural había sido pensar que los grandes villanos tramaban algo, pero visitas semanales a las prisiones del mundo, a las cuevas de los terroristas (vaciadas como resultado del pasatiempo favorito de Tony, que consistía en medir cuantos criminales podía meter a la cárcel en una hora), al desierto de Nuevo México, y a otros lugares de importancia criminal había asegurado a Thor y Tony que ninguna amenaza se cernía sobre la humanidad. Ahora lo que hacían era patrullar las grandes ciudades desde el cielo, pero unas reformas a las leyes de penalización habían detenido incluso a los pequeños ladrones.

⎯ No siempre es así ⎯ aseguró Tony, mientras tomaba posición e iniciaba el vuelo con la mayor potencia que tenía el traje.

Thor no tardó en alcanzarle, y pronto estuvieron cabeza a cabeza. Ninguno se dejó ser pasado, pero tampoco pudo rebasar al otro, y sus constantes aumentos en la velocidad hicieron que estuvieran en Malibú antes de lo que habían pensado. Justo cuando Stark pudo ver su gran mansión, se dio cuenta que Thor iba un milímetro frente a él, pero que la medida crecía.

6

Antes de poder acelerar más, Thor ya estaba en su jardín, parado dentro de un pequeñísimo cráter en el mármol de la terraza.

⎯ Tu pagas eso.

⎯ Querrás decir que yo pago eso ⎯ sonó una voz a sus espaldas, donde quedaba la puerta francesa que daba a la sala⎯ . Él todavía no tiene dinero.

Thor se acercó a Jane con una sonrisa, y la abrazó un poco antes de volverse hacia la puerta. Ahí estaba Pepper, con expresión de estar muy molesta.

⎯ Te dije que no te fueras hasta que estuviera listo el discurso para la conferencia de prensa del 14.

⎯ ¡Es dentro de dos semanas! ⎯ se defendió Tony, que ya se había descubierto la cara⎯ . Además, yo ya no soy CEO, no entiendo por que tengo que seguir dando conferencias de prensa.

⎯ Esto no tiene nada que ver con Empresas Stark, esto tiene que ver con el nombramiento de Daia como tu manager de prensa.

Daia Zheancs era una reportera relativamente joven que Pepper había escogido para que se encargara de todo lo que tenía que ver con Iron Man en la prensa, y que tendría su puesto en cuanto terminara su contrato con el periódico con el que trabajaba.

⎯ Por supuesto, Daia ⎯ dijo Tony, finalmente recordando a la chica de veinticinco años, de largo cabello café y ojos grandes. Pepper solo contestó con una mirada asesina, que causó que Tony se caminara a su oficina inmediatamente.

⎯ ¿Me ayu...? ⎯ ni siquiera terminó Tony cuando Pepper lo interrumpió.

⎯ Cállate y trabaja ⎯ lo regañó⎯ . Ya te he ayudado suficientes veces para que lo puedas hacer solo.

Tony entró a la casa, bajó a su taller por unos segundos y regresó con un par de jeans y una camiseta. Cuando vino del piso de arriba el sonido de una puerta cerrándose, Pepper relajó su posición, y con un gesto triste se lamentó:

⎯ Como odio tener que tratarlo así, pero es la única forma en la que logro que no cometa errores que no se puedan reparar.

⎯ Tranquila ⎯ dijo Jane⎯ . Yo creo que ya está acostumbrado.

Entraron a la sala, donde Jane encendió el televisor. Normalmente le gustaba el sonido, aunque no le prestara atención, para servir de fondo a todo lo que hacía: era una vieja costumbre que había obtenido en las largas investigaciones de Nuevo México, donde el frio silencio de la noche desértica podía helar la sangre.

7

Estaba un noticiero con el reportero más odioso de la televisión. Su nombre Leumas Yarb, y le encantaba señalar todas las cosas mal que hacían los superhéroes, en especial los destrozos que hacían cuando salvaban al mundo.

⎯ ...mientras una gran paz nos cubre a todos, nosotros nos preguntamos ante la aparente pasividad de nuestros héroes: ¿que tramarán los grandes villanos? ¿y que estarán haciendo para detenerlos? ¿o estarán "de vacaciones"?

Eso último iba dirigido directamente a Bruce y a Steve, que habían decidido aprovechar el momento para tomarse una semana en Rio de Janeiro, vacación que pagarían al encargarse de la paz mundial solos cuando Thor y Tony se fueran a Cancún la semana siguiente.

⎯ ¡Por supuesto que están de vacaciones! ⎯ explotó Jane, hablando al hombre del televisor como si realmente pudiera oírla⎯ . No es como si tú les dieras un momento libre.

⎯ Además ⎯ contribuyó Pepper⎯ , ya se aseguraron de que nadie planeara nada, y siguen patrullando las calles ¿que más quiere?

⎯ Un motivo para decir que deberíamos estar recogiendo basura en la carretera para pagar las cosas de rompemos ⎯ contestó Thor, tan molesto que chispas parecían salir de sus ojos. Se había necesitado mucho poder de convicción por parte de todos para asegurarse de que ningún rayo "accidental" cayera sobre el pobre hombre, que no sabía con quién se metía.

⎯ Señor Odinson ⎯ dijo JARVIS, interrumpiendo las macabras fantasías del dios nórdico⎯ , el señor Stark ha recibido una llamada del agente Coulson en el piso de arriba, y me pidió que le avisara que se preparara para salir.

Tony bajó las escaleras corriendo, y apenas lo vieron bajar al taller como una flecha y regresar, otra vez como Iron Man.

⎯ Vamos ⎯ le dijo a Thor. Se le veía muy emocionado, y Pepper sabía la razón. No había nada peor para Tony Stark que la inactividad.

⎯ ¿Era Coulson? ⎯ preguntó Pepper, usando su táctica de preguntar lo obvio y esperar que Tony completara la respuesta con la información que ella necesitaba.

⎯ Si, y nos quiere afuera del Palacio de Buckingham en una hora. Dijo que es asunto de vida o muerte para la humanidad.

Después de despedirse rápidamente de sus respectivas chicas, Iron Man y Thor ascendieron con la emoción a flor de piel. Por supuesto, si hubieran sabido lo que pasaría después, hubieran prestado más atención a la despedida.