Por más que tuviera practica, Iron Man era incapaz de montar guardia sin aburrirse. Intentaba hacer lo que haría en su oficina o taller, como diseñar con hologramas que solo él podía ver, revisar correos, redactar reportes o simplemente saludar a viejos amigos, pero la idea de estar de guardia siempre le ponía incomodo e incapaz de hacer de cualquier actividad algo interesante. Había incluso instalado un Solitario y un rompecabezas de un millón de piezas en la interface del traje, pero nada era interesante estado sentado en el umbral de un edificio vacío esperando a un enemigo que probablemente no llegaría.

Tony decidió que sería mejor revisar el edificio por cualquier cosa importante, así que rompió la puerta y comenzó a caminar por el pasillo oscuro y polvoriento. El aire entraba y formaba remolinos que por segundo parecían fantasmas, pero que luego se disolvían en pequeñas partículas flotantes. En medio de uno de estas formaciones, a Tony le pareció ver un destello de luz, que buscó hasta encontrar el origen: era un anillo delicado con una gran piedra roja rodeada por pequeños diamantes y cuatro esmeraldas, que se encontraba medio enterrado entre la mugre que se había juntado inexplicablemente rápido. Tony llamó a Anthony, usando el teléfono por el que lo había contactado antes.

⎯ ¿Los vampiros tienen anillos de compromiso?

⎯ ¿Tiene un rubí, doce diamantes y cuatro esmeraldas apuntando a los puntos cardinales? ⎯ preguntó Anthony, asumiendo con felicidad que uno había sido encontrado. Estaban salvados.

⎯ Si.

⎯ Eso es muy importante. Las vampiras normalmente dejan los anillos de compromiso en lugares peligrosos para ver si su novio realmente las ama lo suficiente como para ir a buscarlo. Cuidado, va a aparecer, y pronto.

Ese cálculo no fue enteramente correcto, pues el vampiro solo vino la tercera vez que estaba Johnie de guardia. Para ese momento, ya todos estaban instalados en casa de Anthony, que había discutido un momento con Tony para lograr que no pasaran el tiempo en la mansión. Necesitaban estar juntos y Emili tenía que estar más concentrada en el trabajo que en las voces que salían de las paredes. Para Tony no fue nada fácil, pues el lugar era como un castillo medieval: la luz provenía de lámparas de aceite, pues era el único tipo que no lastimaba mucho a los vampiros, además de que las ventanas se cerraban con puertitas de madera sólida y pesada creando una atmosfera oscura y sofocante.

Por otro lado, los jardines eran todo lo contrario. Plagados de cabañas y chozas, era como si a una parte del castillo le habían permitido crecer pasto y le habían quitado el techo, pero había conservado los cuartos. Ahí si habían computadoras, celulares y otros aparatos, pero nada que pudiera satisfacer las necesidades de Tony, a quien le habían explicado que la mitad del castillo estaba dedicado a vampiros y la otra a hombres lobo.

Johnie entró por el bosque, donde fue recibido por todos sus súbditos. Le quitaron al vampiro inconsciente de encima, llamaron a Emili y Anthony, y después se retiraron para que pudiera volverse humano, pues como el tiempo de la conversión era el más vulnerable, era de mala educación presenciar el de un superior. Thor y Tony bajaron junto a ellos.

⎯ Traigan al vampiro al cuarto Aarón G. Natrass ⎯ ordenó Anthony, y Thor pudo ver unas cuantas caras de susto disimuladas⎯ . Y a Johnie que lo atiendan, por favor.

El hombre apenas se podía parar. Emili estaba junto a él, como cuidando que no se cayera, y mirando con curiosidad el ojo negro que adornaba su cara de una forma muy grotesca, que a pesar de estar muy grande, parecía tener ya días. También tenía cortes cicatrizados en los brazos, y no apoyaba el pie izquierdo, pero aún así, tenía la misma expresión determinada de siempre.

A pesar de cojear, nadie hizo por ayudar a Johnie a caminar, y el tampoco pidió ayuda. Entró por su propio pie a la mansión y dio vuelta en un cuarto con la puerta escondida en el tapiz. Anthony y Emili entraron, e hicieron señas para que Thor y Tony también.

⎯ Que tengan cuidado con el vampiro ⎯ advirtió Johnie⎯ . En cualquier momento se despierta.

⎯ Pero, Johnie ⎯ dijo Emili insegura, temerosa de alguna contusión que le causara a su esposo alucinaciones o estupidez⎯ , acabas de regresar, y los polvos duran tres horas.

⎯ Caminé muy lento, tenía la pierna fracturada en cinco partes diferentes.

⎯ ¡¿Caminaste seis kilómetros cargando con un vampiro, con una pierna fracturada?! ¡¿EN QUE ESTABAS PENSANDO?! ¿Y si te quedaba mal la pierna?

⎯ No me pasó nada. Además, ya no me quedaban polvos, y no me podía arriesgar a esperar y que despertara.

Emili parecía no saber que decir después de eso, pero aún así se le veía enojada. De malos modos, se sacó una ampolleta de la bolsa, sacó los dichosos polvos y comenzó a aplicarlos en la cara de Johnie, donde el morete se veía menos oscuro. Entonces, Thor entendió: en el poco tiempo que llevaba en compañía de los hermanos, había visto ese polvillo delgado y pegadizo color verde brillante arreglar, curar, alimentar plantas, e incluso poner cosas en su lugar de todas las maneras posibles.

⎯ No me digan que esos son polvos de hada.

⎯ Hechos por mi hermana ⎯ contestó Johnie, orgulloso⎯ . Deberían ver lo que puede hacer ella: puede construir catedrales de metal en menos de quince minutos.

⎯ Y si son de piedra, las puede hacer sin los polvos ⎯ contribuyó Emili.

⎯ Nos dio diez kilos la última vez que... ⎯ Anthony no parecía querer decir el resto⎯ , bueno, el punto es que han pasado tres años y nos quedan cuatro.

⎯ Y la van a volver a ver en dos años ⎯ recordó Tony.

⎯ ¿Quién lo hubiera dicho? ⎯ dijo Emili sarcásticamente, puesto que todavía no le caía muy bien Tony⎯ , no necesita una computadora para recordar las cosas.

⎯ Solo te aviso que fui un⎯

⎯ Niño prodigio ⎯ interrumpió Emili⎯ . No me gustará la tecnología, pero investigar a la gente es necesario, en especial cuando se puede hacer en pocos segundos. Gracias por hacerlo tan fácil, y solo te aviso que yo también fui muy inteligente de niña.

⎯ Pelearnos así no va ayudarnos a salvar a Isa ⎯ interrumpió Johnie, poniendo una mano en la de su esposa para calmarla. Después de darse cuenta de su error, añadió⎯ . Y a Pepper y a Jane.

⎯ Si ⎯ Anthony tenía un tono de voz muy frio, y Thor sabía por que. Cuando se extraña a un amor, oír su nombre en boca de alguien más puede ser doloroso y traer malos recuerdos de una forma que se siente irritación y odio por la persona que había hablado.

⎯ Señores ⎯ dijo una voz desde la puerta, y todos vieron a un hombre con el cabello en una trenza que le llegaba al piso⎯ . Su prisionero está a punto de despertar.

Emili y Anthony desaparecieron en el acto, sin causar ya ningún problema de parte de los demás, que estaban bastante acostumbrados a esa velocidad. Para cuando llegaron arriba, el prisionero vociferaba y se debatía contra las cadenas que lo mantenían en la silla como un poseído.

⎯ Tranquilo ⎯ dijo Anthony en una voz firme⎯ . Saldrás de aquí si me dan ganas, rebelde. Yo que tú me portaba bien.

El vampiro siguió igual, quizá aumentando el volumen de sus gritos de rabia.

⎯ ¡QUIETO! ⎯ gritó Thor, y el brillo del relámpago cruzó por sus ojos un segundo.