Capitulo 2: Un visitante

A Ryoushi aún le quedaban un par de moretones de la paliza que recibió hace unos días cuando Ryouko despertó a su lado. Ambos se ponían nerviosos cuando recordaban aquella noche así es que rara vez se dirigían la palabra. Ni Ookami ni Morino le mencionaron a nadie acerca de lo que pasó, pero más de uno tenía sus sospechas.

Un día normal, cuando Ryoushi estaba saliendo de su casa para dirigirse a la escuela, sintió una extraña presencia atrás de él y se sorprendió al ver de quien se trataba.

Mientras tanto, en la escuela~

La campana ya había sonado y todos estaban en el salón de clases esperando la llegada del profesor. Todos menos una persona.

- ¿Dónde esta Ryoushi? – preguntó Ryouko al notar la ausencia del cazador.

- No lo sé, él nunca ha faltado. ¿Tal vez esté enfermo? – respondió Ringo.

- Ookami, Akai, la clase ya empezó, siéntense. – les dijo el profesor.

- Preguntémosle al presidente luego de clases. – susurró Ringo y Ryouko respondió asintiendo.

Lugo de clases, en la entrada del HQ~

Ringo y Ryouko estaban frente a la puerta del "aula" de su club cuando escucharon a una voz familiar reírse, mientras otra estaba hablando:

- Y entonces, Fujisaki trató de lanzarle su pachinko pero falló y salió corriendo. Debiste verlo, fue genial.

- Ese Fujisaki nunca cambiará. – respondió la voz familiar entre risas.

En ese momento, Ringo abrió la puerta y se encontró con Ryoushi riéndose con un hombre a su lado. El adolecente era pequeño, de pelo rojo. Usaba una camisa blanca, pantalones y botas negras. También usaba un resaltante sombrero negro por fuera y anaranjado por dentro con una pluma pegado a él. Tenía un cinturón y en él un pequeño florete. Ambos dejaron de reírse al ver entrar a las dos chicas. Ryouko le preguntó a Ryoushi:

- ¿Por qué faltaste a clases? ¿Quién es este, un cliente? – Ryoushi se paró y se dirigió hacia ella. Luego dijo:

- Ryouko, te presentó a Nekomiya Saburou. - Nekomiya se levantó y se quitó el sombrero dejando ver un peinado que pareciera que tenía orejas de gato.

- Es un placer conocerlas, Nekomiya es mi nombre pero todos me dicen Gato.

-Ambos éramos vecinos cuando vivía con mi abuelo. Llegó esta mañana a mi casa porque tenía que hablar conmigo.

Flashback

Ryoushi volvió a ver para atrás para encontrarse con Nekomiya.

-¡Gato! ¿Qué haces aquí?- dijo él con una sonrisa.

- ¿Qué ya no soy bienvenido? – preguntó él con tono burlón

- ¡Qué va! Puedes venir cuando quieras pero llámame para la próxima.

- En realidad tengo algo que decirte. ¿Vas a algún lado? – preguntó al ver a su vecino con el bulto.

- Ahora mismo me dirijo a la escuela. Ya voy tarde así es que podemos hablar después de clases.

- La escuela ¿eh?- dijo con tono nostálgico- Si quieres te acompaño.

- No debería de haber ningún problema.

- Oye, sabes lo que le pasó una vez a…

Fin del Flashback

- Empezamos a hablar de camino a la escuela y perdimos el sentido del tiempo. Antes de que me diera cuenta ya habían terminado las clases así que me dirigí para acá y el presidente me dejo traerlo aquí mientras no molestara a posibles clientes.

Ambas adolecentes se presentaron mientras estrechaban respectivamente su mano con Gato

- Gato, verdad. Mi nombre es Ringo, gusto en conocerte.

- Yo soy Ryouko Ookami, un placer.

- ¿Ya lograste superar tu fobia? – preguntó Gato al notar que su amigo no se puso nervioso después de hacer contacto visual por tanto tiempo mientras hablaba con la castaña

- Para nada, pero puedo verlas ellas a los ojos ya que ya llevamos un rato de conocernos.

-¿Juntos? ¿Cuál de estas dos señoritas es tu novia? – Ambos se sonrojaron al escuchar las palabras de Gato.

- Es Ryouko. – respondió tranquilamente Ringo.

-¡Ringo! – dijo Ryouko sonrojada y enfadada con su mejor amiga.

- Bueno, en realidad Ryoushi solo se le declaró. – Gato entendió rápidamente la situación. Y en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa malvada. Se acercó un poco más a Ookami y la empezó a ver de pies a cabeza con una mano en su barbilla.

- Así es que tú eres quien le logró robar el corazón a Ryo…¿Quién diría que en realidad hay alguien que puede descongelar el frío corazón de Ryo?

"¿Frío?" – se preguntó Ookami.

- Gato, ¿Tú no tenías algo que decirme? – preguntó Ryoushi interrumpiéndolo, un poco enojado.

- ¡Ah! Es cierto. Tu abuelo me pidió que te viniera a recoger ya que aún no habías llegado.

- ¿Recoger? ¿A dónde vamos?

- ¿¡Ya lo olvidaste!? ¡La competencia de caza comienza en dos días!

- ¡Lo había olvidado por completo! – dijo él golpeándose la frente con la mano. Luego de lo que sucedió esa noche olvidó la competencia. – Ahora mismo me voy a empacar.

- ¿Ya te vas? – preguntó Ringo.

- No puedo faltar a esa competencia y hay preparaciones que hacer antes de que empiece.

- ¿Cuánto tiempo dura esa competencia?

- Siempre varía pero normalmente son como dos semanas.

- En ese caso tienes suerte de que la próxima semana hayan vacaciones.

- Así es pero aún tengo que hacer la carta al director para explicar porque falto esta semana. ¿Podrías hacerme el favor, presidente? – dijo mientras volvía a ver para atrás mientras todos los otras veían el escondite del presidente.

- ¿Sabías que estaba aquí? Pero yo estaba seguro de haber escondido bien mi presencia.

-Jajaja. Nadie se puede esconder de Ryo. – dijo Gato.

- Bueno, con gusto te hago la carta pero hay una condición.

- Veía esto venir. – dijo Ryouko luego de suspirar.

- Tienes que dejar que te vayamos a ver competir. Tengo algo de curiosidad de saber tus habilidades. – Gato y Ryoushi se volvieron a ver uno al otro y luego de que Gato asintiera Morino le respondió:

- Pueden venir, pero no prometo unas agradables vacaciones.

- De acuerdo. ¡El banco Otogi se va de vacaciones a la montaña!

-¡¿Qué!? – respondieron al unísono Ringo, Ryouko y los otros miembros del banco que veían la situación por la cámara.