Capitulo 8: La verdad
Cuando Ryoushi regresó con Ryouko en brazos, todos corrieron preocupados a ellos, ya que se habían percatado de la ausencia de Ryouko. Ryoushi fue al cuarto de Ryouko y la dejó en la cama. El doctor la revisó y luego salió de la habitación para informarles a todos los que esperaban atrás de la puerta (los miembros del banco Otogi, Yukina y Ryoushi). Él dijo:
- A parte del tobillo, está bien. No hay nada de que preocuparse. Solo está un poco cansada, así que solo uno podrá entrar hasta que despierte.
- Ese seré yo. – dijo Ryoushi. Al no haber reclamaciones, cada quien se retiró y Aria se movió para darle campo para que pasara. Luego dijo:
- Avísame cuando se despierte. – Tras ver a Ryoushi asentir se fue detrás de los otros.
Ryoushi entró a la habitación y cerró la puerta tras de él. Se sentó en una silla junto a la cama donde yacía Ryouko. Admiró por un momento la cara de la persona que ama y no pudo evitar sonreír. Acercó lentamente sus dedos para luego remover algunos cabellos que estorbaban su vista. Al ver su rostro, lo indefensa que estaba, recordó de nuevo la razón de haberse enamorado de ella.
POV Ryouko
Lo primero que vi al abrir los ojos fue al sonriente rostro de Ryoushi.
- Parece que ya despertaste. – Me dijo él tiernamente.
- ¿Cuánto tiempo he estado durmiendo?
- No mucho, unas 3 horas. Ni siquiera ha amanecido aun. – dijo dirigiendo su vista a la ventana para comprobar lo que acababa de decir. – Por cierto, ¿Por qué has salido corriendo de esa forma? Eso fue muy peligroso. Si no te hubiera visto quien sabe si seguirías aquí.
- Pero me viste. Me viste y me seguiste.
- Aún no respondes a mi pregunta.
- Olvídalo, fue solo una tontería.
- Dímelo, quiero saber la razón. – dudé un momento pero luego respondí:
- Escuche una parte de la conversación que estabas teniendo con Gato. Cuando él dijo "Si no se asustara por todo". Creí que se refería a mí. Tenía miedo de que ya no me quisieras y salí corriendo. Antes de poder darme cuenta, estaba en medio del bosque y no sabía por donde regresar. Fue entonces cuando aparecieron los lobos pero tú llegaste y me salvaste.
- En ese momento, Gato no te estaba criticando a ti, me estaba criticando a mí.
- Pero tú eres muy valiente, me protegiste aun con 3 lobos enfrente.
- Tal vez lo sea ahora pero Gato me conoce desde que nací y te puedo asegurar que antes era un miedoso. – ambos nos reímos ante el comentario. Había un ambiente perfecto entre nosotros. Sin temor, sin confusiones, sin preocupaciones. Volví a ver una vez más por la ventana para encontrarme con la tumba de los padres de Ryoushi. Dejándome llevar por el ambiente, dije:
- Hace rato que te quería preguntar, ¿Cómo murieron tus padres? – no fue hasta que terminé de decir la frase que me di cuenta de lo que acababa de decir y al ver la cara de preocupación de Ryoushi agregué rápidamente. – Si no quieres contestar, no tienes porque hacerlo.
-No. Desde que accedí a que vinieran aquí durante esta semana, sabía que tarde o temprano alguno me lo preguntaría.
- Entonces… - luego de suspirar dijo:
- Te lo contaré.
Flashback (Ryoushi está narrando)
Hace seis años, fue la primera vez que entré al concurso de caza. Como es fácil suponer, no pase ni las eliminatorias pero normalmente hubiera salido antes de que acabara la semana pero yo me había perdido y aunque ya se había cumplido la semana yo no salí. Mis padres me esperaban en la entrada del bosque pero al ver que todos los concursantes ya habían llegado y solo faltaba yo, ambos entraron corriendo al bosque. Yo ya me había rendido desde el primer día y deambulé por todo el bosque el resto de la semana. Llegué a memorizar todo el bosque pero seguía sin encontrar la salida. Había logrado evitar los lobos escondiéndome y prendiendo fogatas pero el 8° día, cuando bajé la guardia, un lobo me atacó y no cualquier lobo, el líder. Justo en ese momento, un pachinko alcanzó al animal por poco. Era mi papá que había llegado. Luego llegó mi mamá y me abrazó, esa fue la última vez que sentí la calidez de mi madre. Mi papá le dijo a mi mamá que huyera con migo pero yo insistí en que quería quedarme a luchar con papá pero él no podía protegernos a mi mamá, a mí y a él mismo al mismo tiempo del líder y cuando mi papá bajo la guardia, el lobo me atacó. Acto reflejo, mi madre me protegió con su cuerpo cayendo muerta en el acto. Mi padre perdió la calma haciendo que sus movimientos se hicieran predecibles y el lobo lo alcanzó. Yo estaba arrodillado frente al cadáver de mi madre y el cuerpo herido de mi padre. El lobo me iba a atacar a mí. En ese momento no me importaba morir, así al menos podría ir con mis padres y disculparme por no haberles obedecido. Pero entonces llegó mi abuelo y atacó al líder llevándoselo lejos de nosotros. Aún recuerdo con claridad cuales fueron las últimas palabras de mi padre:
- No llores, todo va a salir bien
- Papi, no hables, estas sangrando mucho.
- T-toma mi resortera, te la regalo. Ahora es tuya, cuídala mucho. – Entonces tosió sangre.
- Papi, no mueras, no me dejes. Por favor. – dije yo en un mar de lágrimas.
- Es una p-pena que no pudieras p-pasar las eliminatorias. – cada vez tosía más sangre y el volumen de su voz bajaba poco a poco. – Pero no te preocupes, estoy seguro que algún día serás un excelente cazador… - Entonces cerró sus ojos y su corazón dejo de latir.
Ese día lloré como nunca antes. Luego mi abuelo asesinó al líder y se dio por finalizada la competencia de ese año. Él dice que no salí de mi cuarto por una semana. Pero luego de haber llorado, me levanté, tome la resortera de mi padre y empecé a practicar la caza. No pensé en nada que fuera cazar. Nunca me importó nada que no fuera cazar. Participé el próximo año y aunque no logré pasar las eliminatorias, seguí practicando y lo intente de nuevo el próximo año. De esa forma, con la ayuda de Gato, mi abuelo y todos en la ciudad logré superar la muerte de mis padres.
Fin del Flashback
POV normal
- Cazar dejó de ser un intento de disculparme con mis difuntos padres y pasó a ser algo que realmente me entretenía y se volvió algo divertido, por eso práctico el arte de la caza hasta hoy en día.
Ryouko quedó impactada. Suponía que los padres de Ryoushi no habían muerto de una forma muy agradable pero nunca hubiera imaginado que fuera tan triste.
- Lo siento, no debí preguntar. – dijo arrepentida Ryouko con la mirada al suelo.
- No te preocupes, era inevitable. – respondió con una sonrisa medio forzada (N/A: quien sonreiría luego de recordar algo así) – deberías dormir un poco más, aun es muy temprano. Yo ya me voy para que puedas dormir tranquila.
-¡Espera! – lo tomó de la mano para que se detuviese. – Hay algo más que te quiero preguntar. – Ryoushi dirigió su mirada los ojos de Ryouko. Notó entonces que escuchar su pasado la había afectado bastante. – Aquel momento, en el bosque, ¿Por qué me protegiste? ¿No temías terminar como tus padres?
- Por supuesto que sí. – Ryoushi se acercó y se sentó en el borde de la cama de Ryouko.
-¿¡Entonces por que me protegiste!? – Repentinamente, Ryoushi acercó su rostro al de Ryouko, cerró sus ojos y sin darle tiempo para pensar, la beso. Se sorprendió al principio pero en vez de pensar todo lo que pensó aquella noche, se dijo a si misma: "No pasará nada. Será solo por esta vez" y, sonrojada, Ryouko correspondió el beso. Segundos después Ryoushi se alejó y respondió casi susurrando:
- Por que te amo. – Luego de decir esas palabras se levantó, se dirigió a la puerta y luego de decir un pequeño "descansa bien", se fue dejando a Ryouko absorta en sus pensamientos.
