DE ALTOS Y BAJOS

POR

DarkCryonic

CHILE 2012

2.

Eran casi las 10 PM cuando escuchó los pasos cansados de Sherlock subir por la escalera. Cuando supuso que ya podía verlo, levantó la vista de su computadora sin esperar la imagen que vería. Sherlock Holmes estaba empapado en totalidad, con el cabello escurriendo y con la piel tan pálida que se asustó.

-¿Qué?—Preguntó Sherlock dedicándole una mirada al notar el gesto serio de John.

-Ni se te ocurra caminar hasta aquí. Vete a tu cuarto a cambiar.—Dijo el médico caminando hacia él y empujándole hacia el pasillo.—No quiero tener que aguantarte enfermo de nuevo.

-Yo no me enfermo, John.

-Sí, y yo soy el rey de Inglaterra. Ya, ¡vete!—Dijo dándole el último empujón volviendo hacia la cocina para hacer té. Estaba claro que Sherlock nunca entendería el concepto de autoprotección.

A los diez minutos, el detective consultor pasó el umbral hasta su sillón favorito con una toalla en la cabeza y vestido con su pijama azul con su bata a juego. Caminaba descalzo. John gruñó al notarlo, pero prefirió no emitir comentario. Sabía que el otro estaba tentando su suerte para molestarlo.

Caminó hacia el salón dejando un té junto a Sherlock, y volviéndose a sentar frente a la computadora acariciando la idea de escribir una nueva entrada en su blog detallando lo infantil de su compañero de piso.

-Yo no me enfermó.—Murmuró Sherlock a sus espaldas. John trató de concentrarse en la pantalla.

-Eso espero… O ésta vez, llamaré a tu hermano para que te cuide. Además, ¿Qué se supone que hacías en la calle bajo este clima?—Preguntó volteando y notando que Sherlock seguía con la toalla sobre la cabeza y que aún había agua bajando por su rostro. Respiró profundamente y se puso de pie deteniéndose frente al otro y agarrando con algo de fuerza la toalla, la frotó contra la cabeza del detective sin permitir que le detuviera.

-John…

Cuando quitó la toalla, el cabello de Sherlock estaba desordenado de forma bastante divertida, cosa que el detective debió notar al verlo sonreír mientras trataba de mirar hacia otro lado.

-¿Ya terminaste?—Preguntó el pelinegro con un todo molesto.

John rió abiertamente cosa que hizo que el pelinegro se pusiera de pie y se tirara al sofá, dándole la espalda. John cogió una manta y se la puso encima, más para ver la reacción del otro. Sherlock le miró por sobre el hombro por un par de segundo, para volver a su posición y acurrucarse bajo la manta cerrando los ojos.

Y se hizo el silencio. John se quedó un minuto junto a él esperando alguna rabieta, pero no pasó. Así que volvió a su posición frente a su computadora con una idea para continuar con su bitácora de aventuras.

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DarkCryonic

01/07/2012 12:40:35 a.m.

PD:

Sherlock sonrió. Había notado el dejo de humor en los ojos del otro, pero también había reconocido su manía de guardián. El doctor John Watson se tomaba demasiado en serio mantenerlo vivo y sano, o por lo menos, normal, dentro de lo que se podía.

Cerró los ojos y dejó que su mente se alejara con la mayor seguridad del mundo, de esa que solo podía gozar sabiendo que el exsoldado estaba a menos de 5 metros, cerca de su arma de fuego y listo para disparar a cualquiera que quisiera entrar allí para dañarlos.

Mycroft tenía razón cuando decía que se había ganado la lotería. Un amigo así no se encontraba tan fácilmente.

Su nariz le picó y no pudo evitarlo. Su cuerpo se tensó y estornudó.

-Te voy a matar, Sherlock.—Escuchó decir al médico.—Mycroft te cuidará esta vez.