ADVERTENCIA: ESTE FIC PERTENECE AL TIPO ALTERNATIVE UNIVERSE (AU). LOS PERSONAJES AQUÍ EXPUESTOS PERTENECEN A MASAMI KURUMADA Y TOEI ANIMATION.

NO RESULTA UN CAPÍTULO TAN EMOCIONANTE. DE ANTEMANO ME DISCULPO, PERO SI NO LO HACÍA DE ESTA FORMA HUBIESE RESULTADO UN CAPÍTULO KILOMÉTRICO

CAPÍTULO 15

GRACIAS AMIGOS

Todo había cobrado sentido. Seiya comprendió que Saori había enviado a su investigador, Saga, porque quería encontrarlo e informarle que él era el heredero del viejo Kido; además era probable que esos constantes viajes a Grecia, en lo que conoció a Julián Solo, sólo eran un pretexto para encontrarse con él en un golpe de suerte o quizá para saber sobre sus propios orígenes; también se dio cuenta que había intentado mantener a sus amigos (Shiryu, Hyoga y Shun) cerca para que le sirvieran en determinado momento como anzuelo, pero que con el tiempo ella se encariñó con esos jóvenes hasta el punto de que entre ellos surgiera una amistad; finalmente, descubrió que el bello sentimiento que había surgido entre ellos sí había sido honesto. Saori realmente lo quiso en algún momento.

Seiya se refería a ese sentimiento en pasado porque era obvio que Saori ya no podía sentir algo por él. El joven se sintió como el rey de los estúpidos, porque con su necedad se encargó de matar toda relación que pudo haber entre ellos. Sin embargo, él no podía negar que seguía enamorado de esa mujer; ni siquiera los besos y las intrigas de Shaina pudieron borrar ese amor.

El joven sonrió irónicamente. Ya no importaba lo que él sintiera por Saori, ahora ella se casaría con Solo. Pasado mañana, ella se convertiría en la mujer de ese joven que, aunque le pesara a Seiya, le daría a Saori todo lo que alguna vez creyó tener: un legítimo buen nombre. Al pensar en eso siguió sin poder creer que esa niña engreída que se creía superior a los niños del orfanato, finalmente fuera la más desafortunada de todos.

Después de que Jabu prácticamente lo corriera del orfanato, él (Seiya) estuvo pensando durante largas horas en toda esa situación. Deseando con todas su fuerzas poder estar con Saori, consolarla y decirle que no importaban sus orígenes, ni todas las groserías que se hicieron cuando niños; lo que realmente importaba es que ella supo enmendar todo, que durante años mantuvo en funcionamiento al orfanato, que tuvo la noble intención de ayudar a los niños desamparados, que quiso cumplir la última voluntad de su abuelo, que ayudó a sus amigos… que logró sembrar en él el sentimiento más grande, puro y hermoso que jamás sintió ni volvería a sentir. Pero no podía hacer nada al respecto, ella no quería verlo; Seiya sabía que era un terco y que jamás se daba por vencido, pero al mismo tiempo deseaba que ella fuera feliz y si su sola presencia representaba su desgracia (tal como ella se lo había dicho), él estaba dispuesto a hacerse a un lado para siempre.

Precisamente con la intención de completar la felicidad de Saori es que estaba ahí, sentado en la oficina de Aldebarán para hacerle saber lo que había decidido hacer con la fortuna Kido.

-Ah joven Seiya- le dijo éste cuando entró- lamento la tardanza.

-No se preocupe…-respondió Seiya.

-Bien, supongo que vienes a firmar los papeles que te acrediten como dueño legítimo de todo en cuanto poseía el señor Kido…

-En realidad, no es precisamente ese el motivo de mi visita… Bueno, en el testamento se estipulaba que podía hacer uso de esa herencia en el momento y forma que creyera conveniente ¿cierto?

-Sí… así es- respondió un poco confundido Aldebarán.

-Bueno, he decidido que TODO pase a manos de la señorita Saori Kido- sentenció.

-¿Qué?

-Sí, creo que no habrá nadie mejor que pueda manejar ese dinero- Seiya creía aquello fervientemente; si bien deseaba que el orfanato siguiera funcionando, estaba seguro que Saori se haría cargo. Entre las cosas que había pensado era que si Saori hubiese querido, no se hubiese molestado en buscarlo, quizá lo hubiese dado por muerto y así poder quedarse con todo; sin embargo, ella no hizo tal cosa.

-Ya veo… Bueno, no creo que haya problemas… Me encargaré personalmente de hablar con la señorita Kido para ponerla al tanto de la situación.

-Se lo agradezco mucho- finalizó Seiya.

El resto de ese día y el siguiente, Seiya permaneció en casa. No tenía ánimo de nada. De vez en cuando le daba una mirada al periódico para ver si decían algo de la boda Solo/Kido. No había nada al repecto.

De pronto el teléfono sonó. Aioros contestó y le dijo- Oye Seiya es para ti…

-¿Para mí?-preguntó y su interlocutor asintió, tomó el teléfono y se alegró un poco al escuchar quien respondió del otro lado de la línea- Hola Shun…

-Seiya, qué bueno que te encuentro.

-¿Sucede algo?- preguntó deseando interiormente que le dijera algo así como que Saori ya no se casaría.

-Tranquilo, ninguna novedad-aclaró como si le leyera la mente- Te llamaba para invitarte esta noche a mi departamento; mi hermano, Hyoga y Shiryu también vendrán, tú sabes, desde hace años no nos reunimos los 5 y queríamos que vinieras a una noche de amigos.

Seiya sabía que en realidad era un intento de sus amigos de levantarle el ánimo. Saori se casaría mañana y querían estar con él en ese momento que le resultaba tan difícil. –Ah no lo sé…

-Vamos Seiya. Hyoga y Shiryu ya tenían una cena planeada y decidieron hacerla más cumplir ese compromiso rápidamente para poder acompañarnos.

Aioros seguía atento la coversación y le sonrió como si lo alentara- Ah… está bien, llegaré ahí cuando se ponga el sol.

-Excelente… y no me quedes mal.

Se despidieron y Seiya colgó. Realmente no tenía ánimo de nada.

-Los verdaderos amigos se ven en las buenas y en las malas- le dijo Aioros dándole una palmada en el hombro.

-Sí eso parece, aunque a ellos los quiero como si fueran mis hermanos.

-Tienes suerte de tenerlos a tu lado- agregó.

En ese momento Marín y Aioria llegaron tomados de la mano con una expresión un tanto seria.

-¿Qué pasa?-les preguntó Seiya.

Se miraron y Aioria le asintió a su prometida- Seiya…- le dijo su hermana- queremos hablar contigo.

-¿De qué se trata?

-Bueno es que, como sabes, pronto nos casaremos y todo eso… Así que Aioria y yo pensamos que ya es momento de que regresemos a Grecia… Allá hemos hecho nuestra vida…

-No es mi intención arrebatarte a tu hermana-intervino Aioria- De hecho… hemos pensado mucho y dadas las circunstancias, queríamos saber si querías irte con nosotros.

-Hermano- dijo Marín acercándose a él- Creemos que quizá la distancia te haga olvidarla, además tú viviste años allá mientras me buscabas.

-¿Qué dices?- preguntó Aioria.

-No lo sé… tengo que pensarlo bien- respondió, aunque no había mucho qué pensar. Si bien ni millones de kilómetros de distancia le harían olvidar a Saori, tal vez lléndose se le quitaría esa tentación de ir a buscarla.

Mientras tanto, en un hotel de la ciudad, Saga, quien aún no se regresaba a Grecia, recibía una particular visita.

-Dime ¿cuál es la urgencia de verme?- le preguntó a su interlocutor, y bebió un trago de whisky y tomaba asiento- Pensé que después de tantos años seguirías sin querer hablar conmigo Kanon.

-Eres mi hermano gemelo- respondió éste- Inevitablemente, siempre habrá algo que nos una… Pero no vine a hablar de nuestras diferencias; en realidad, es lo opuesto- Saga lo miró intrigado- Tenías razón, siempre la tuviste… el señor Solo no tiene las mejores formas de proceder.

-Vaya… ¿y qué hizo que te dieras cuenta?

-Creo que siempre lo supe, pero quise mantenerme como su empleado para estar cerca de una persona muy importante para mí.

-Ya veo…-bebió otro trago- se trata de una mujer.

-Se llama Thetis, siempre la he querido y estuve a punto de lograr algo con ella; pero cometí la estupidez de presentársela al señor Solo…-hizo una pausa- Él me la quitó y la convirtió en su amante, una mujer que se tiene que conformar con vivir entre las sombras, sin ningún derecho a llamarse realmente "su mujer".

-Espera un momento… quieres decir que Solo está engañando a la señorita Kido.

-Es peor de lo que te imaginas. Él quiere casarse con ella para tomar su dinero y salvar el nombre de su familia…

-¿Y qué quieres que haga, que le diga a la señorita Kido?…

- En realidad no me importa tu patrona, lo que me molesta de todo esto es que esté llevando las cosas a un nivel donde está lastimando a Thetis… Por ahora yo tengo que ocultarme del señor Solo, porque no pude cumplir con la tarea que me asignó: eliminar al tal Seiya… Por eso vengo a pedir tu auxilio, necesito que me ayudes a regresar a Grecia, pienso ir a buscar a Thetis para escapar juntos y empezar una nueva vida con su hijo.

-Espera, espera… ¿Julián Solo quiso eliminar a Seiya? ¿y esa mujer, Thetis, tiene un hijo de Solo?

-Sí y por eso quiero que me ayudes… Tengo que ir con ella, de verdad la quiero y por eso no puedo permitir de Solo se burle de ella y de su hijo… Sabes que entre tú y yo ha habido muchos problemas, y por eso creerías que serías al último a quien le pediría ayuda, pero realmente deseo hacer esto.

-Está bien, te ayudaré… pero primero quiero que me acompañes a contarle todo lo que sabes a la señorita Saori ¿entiendes?...

-Pero Saga…

-Escucha Kanon, hay más en juego aquí que tus sentimientos por esa chica… Si se casa Solo con la señorita Saori, habrá un doble desastre- su hermano lo miró extrañado- Solo no obtendrá lo que quiere de ella porque Saori Kido está al borde de la quiebra (después de gastar tanto dinero en contratar mis servicios, buscar a Seiya y a su hermana, ayudar a sus amigos y sostener su fundación, incluyendo al orfanato)… en realidad la fortuna de su familia le pertenece al hijo de Mitsumasa Kido: Seiya.

Aquella misma noche Seiya arribaba al departamento de su amigo Shun. Seguía sin ánimo de nada, pero comprendía que sus amigos querían apoyarlo y acompañarlo en su duelo.

-Seiya- le dijo Shun- Qué bueno que viniste. Adelante pasa.

-Hola- saludó cuando entró y vio sentados a Ikki, Shiryu y Hyoga.

Shiryu, con quien siempre había guardado un lazo especial, fue el primero en acercarse a él- ¿Cómo estás?

-Podría estar mejor- se asinceró pero ahora un poco más contento porque sentía el cariño de sus amigos.

-Debe ser difícil para ti - terció Hyoga dándole una palmada en el hombro.

-No tienen una idea- respondió Seiya.

-Para eso estamos aquí- agregó Shun.

-Bueno, nosotros nos tenemos que ir un rato- aclaró Shiryu- Hyoga y yo vendremos más tarde. Lo que sucede es que desde hace unas semanas reservamos una mesa en un excelente restaurante para cenar con nuestras respectivas esposas. Espero que no te moleste…

-No se preocupen…- dijo Seiya.

-Sí además cuando regresemos podremos pasarla bien; ya sabes, hace mucho que no estamos los 5 juntos y recuerda cómo nos la pasábamos hace años- dijo Hyoga en un tono alegre.

-Con que no se te ocurra la "brillante" idea de traer mujeres…- intervino Shun- Estoy seguro que Shaka se escandalizaría si se entera de ello y que por esa razón le pedí que esta noche no se quedara aquí.

Seiya, quien pasó unos días sin saber de sus amigos, comentó:- Osea que ya vive aquí, contigo…- Ikki, quien estaba callado, carraspeó y Seiya pensó que era un tema incómodo para él, pero aún así preguntó-¿Acaso no estás de acuerdo con que Shun…

-Te equivocas Seiya…- lo interrumpió antes de que pudiera terminar la idea- Cada quien es libre de hacer lo que quiera con su vida privada y, aunque no lo parezca, me alegra que mi hermano esté feliz con alguien a su lado…Lo que me revienta es que Shaka es un abusivo, no le importó que Shun fuera bastante menor que él… es un pervertidor y "asalta cunas".

Shun rió- Tranquilo son sólo 7 años…

-Como sea…- respondió Ikki con la misma seriedad; todos los presentes sabían que aunque Shaka fuera 2 minutos mayor que Shun, Ikki le encontraría cualquier otro defecto- Y respecto a que Hyoga tenga "esa brillante idea", será mejor que ni lo piense, no quiero problemas…

-Lo dicen como si fuera un vicioso. Además, yo sí tendría problemas si me aventuro a mirar a otra mujer que no sea Erii… Pero tú ¿qué problema podrías tener?

-Teme que, ahora que vive con Pandora, ella se moleste- dijo Shun. Ikki, por su parte permaneció serio pero sus orejas se pusieron rojas.

-¿Vives con ella? –preguntó Seiya.

-Bien, según sé, es una chica muy linda- comentó Shiryu.

-Vaya me alegra que por fin te decidieras…- agregó Hyoga con una sonrisa.

-No es lo que piensan- respondió Ikki- Me mudé con ella porque Shun y yo decidimos que el terreno donde estaba la casa de Esmeralda (donde yo vivía), es ideal para construir el hospital que tanto anhela mi hermano. Pandora es una dama y no les permito que duden de ella… Además sólo es una buena amiga.

-Bueno hermano, si te da por besarte con tus "amigas" de la manera que lo hiciste con Pandora antes de que vinieramos para acá, me imagino que las chicas se mueren por ser tus amigas.

A Ikki de nuevo se le encendieron las orejas- Shun, en primer lugar fue sólo un inocente besó- le respondió a su hermano-… además, no les des más cuerda a estos pervertidos.

Shun, Hyoga y Shiryu rieron al unísono; incluso Seiya rió, no cabía duda que sus amigos lo hacían sentir un poco más alegre. Se preguntó si se lograría distraer lo suficiente como para olvidar que en cuestión de horas Saori Kido se convetiría en Saori Solo.

Mientras Seiya se quedaba con Shun e Ikki, Shiryu y Hyoga estaban en una cena para celebrar su nueva sociedad. Y es que apartir de ese momento, ambos combinarían sus habilidades para emprender un negocio de construcción y remodelación de casas. Para tan especial ocasión habían decidido ir a cenar con Shunrei, el pequeño Ryuho y Erii.

-Gracias por compartir con nosotras esto tan importante- dijo Shunrei.

-Bueno finalmente lo estamos haciendo por y para ustedes- le respondió Shiryu- Qusiera darte lo suficiente para que dejes de trabajar y te quedes en casa a cuidar a nuestro hijo, pero sé que aunque te dé todo el oro del mundo no lo harás.

-Ni modo, soy una mujer moderna; además sé que quieres eso sólo porque eres un celoso.

Ante esa aseveración, Ryuho se rió- Vaya apoyo que eres hijo.- expresó Shiryu y todos rieron.

-Tú no vayas a ser así- agregó Hyoga hablándole al vientre de Eríi.- Como mi hijo siempre tienes que estar de mi parte.

-Hyoga ya te dije que no te emociones, no asumas que será un niño, sabes que hay 50% de probabilidad que sea una niña- le reprendió Erii.

-De ninguna manera, será un varón como su padre- dijo orgulloso pero en un tono de broma; aunque se moría de ganas de tener un hijo, lo más importante es que él o ella naciera bien.

-Qué el cielo nos libre de que sea como tú- dijo Shiryu y los cuatro rieron.

Después de unos segundos de reír, Hyoga por fin habló después de un suspiro- Parece tan extraño que estemos aquí tan contentos mientras Seiya esté tan mal por la boda de la señorita Kido.

-¿De verdad la quiere mucho?-preguntó Shunrei.

-Sí... y ella también lo quiere- dijo Shiryu- lo que pasa es que los dos son unos tercos y orgullosos. Ninguno quiere aceptar que se está equivocando al casarse con otra persona.

Hyoga suspiró de nuevo- Pero qué se le va a hacer, sólo nos resta esperar que entren en razón en el último momento.

De pronto sintió que Erii le apretó la mano y volteó a verla; ella tenía una expresión de sorpresa y la mirada fija en la barra del bar de aquel restaurante- Hyoga...

-¿Qué pasa cariño?-le preguntó preocupado.

- Es... es él- dijo- Tú amigo, Isaac.

En realidad, ella era la única persona que lo conocía. Isaac representaba una parte importante de su vida en su tierra natal; le había hablado de él y le había mostrado varias fotografías cuando fueron a Siberia durante su luna de miel (que resultaba un lugar poco romántico pero que le permitió presentarle a su ahora esposa una faceta de él desconocida para la mayoría de las personas, incluso sus amigos); además era a la única a la que le había comentado su preocupación porque en el grupo que golpeó a Seiya, reconoció a su viejo amigo.

Volteó al lugar donde su mujer miraba y notó que efectivamente estaba Isaac, acompañado de su grupo de amigos.

-¿Qué sucede Hyoga?- preguntó Shiryu e intentó voltear.

-No, no mires… podrían darse cuenta que los estamos observando… - dijo viendo de reojo-Es un viejo amigo, él estaba con los tipos que golpearon a Seiya aquella noche…-dudó un poco en agregar- Shiryu lleva a Erii, Shunrei y Ryuho a casa… yo te veré más tarde con el resto de los chicos.

-¿Qué intentas hacer?- le cuestionó su amigo.

-Isaac me debe una explicación…

-Hyoga es muy peligroso, no lo hagas por favor…-le pidió Erii.

Hyoga la besó- No te preocupes estaré bien…Shiryu, por favor llévatelos, yo seguiré a Isaac hasta que podamos hablar a solas.

Shiryu vaciló unos instantes pero esaba consciente que era de mejor ayuda llevando a las chicas a casa. Más tarde se reencontraría con Hyoga, así tuviera que ayudarle a enfrentar a su viejo amigo.

Una vez que se fueron de ahí, Hyoga se quedó observando lo que Isaac hacía, aún no podía creer que su viejo amigo, aquel que apreció tanto durante los años que vivió en Siberia, en Rusia oriental; fuera capaz de golpear a alguien sólo porque sí.

Estaba pensando en ello, cuando vio que por fin se ponían en marcha. Siguió al grupo, sin que se percataran de su presencia y sin poder escuchar algo de lo que decían entre ellos, hasta que llegaron a un hotel, era obvio que sólo estaban de visita en la ciudad. Isaac se fue directo a su habitación.

Hyoga vio la oportunidad de hablar a solas con él. Llamó a la puerta y tapó la mirilla de la puerta para que no pudiera verlo. Cuando Isaac abrió la puerta, no tuvo tiempo de reaccionar, Hyoga lo empujó y lo derribó, cerró la puerta tras sí y se puso sobre su viejo amigo para cubrirle la boca.

-¡Escúchame bien Isaac!- le dijo- ¡Ahora sí me vas a explicar por qué rayos golpeaste con tus amigotes a Seiya! ¡Escúchame, tú eres mi amigo pero él es como mi hermano!

Poco a poco lo soltó- Hyoga…-dijo con voz entrecortada- Hyoga no es lo que crees.

-¡Entonces de qué se trata! ¡Dímelo!- le dijo mientras aun lo sujetaba.

-Yo… yo sólo seguí… órdenes

-¡¿De quién?!

Isaac dudó unos segundos. Realmente apreciaba a Hyoga, y por esa amistad que los unía, decidió contarle. Además no perdía nada, de todos modos su jefe ya tenía lo que deseaba, se casaría con Saori Kido. Finalmente, Hyoga no era nadie y no importaba si sabía cierta información, al menos Isaac creía eso.

-Julián Solo- le confesó sin pensar que él lo conocía- Trabajo para él, es un empresario muy importante de Grecia,

-¿Y porqué les ordenó tal cosa?- dijo soltándolo.

Isaac se incorporó un poco- El tal Seiya estaba cortejando a su prometida… Me imagino que tú tampoco permitirías que alguien se acercara a tu mujer.

Tenía razón, pero aún no justificaba del todo- Es cierto- le dijo- pero llegó muy lejos; ni en el nombre del amor se podría hacer algo así. Si realmente la quiere, debe dejarla ir con quien la hace feliz.

Isaac soltó una leve risa- ¿Amor?... No, mi estimado Hyoga. Bueno, por lo menos no hacia Saori Kido.

-¿A qué te refieres?- preguntó intrigado e intentando no mstrar tanto interés como el que sentía.

-El señor Solo, tiene otra mujer…- dijo despreocupado pensando que hablar con Hyoga no afectaría en nada- La verdad no sabemos mucho de ella, sólo que mi señor le regaló una casa en las costas del Mediterráneo… en últimas fechas uno de nosotros, Sorrento, la vigila personalmente, pero no sé por qué ni para qué.

En ese momento, Hyoga comprendió que ya había escuchado suficiente; definitivamente Seiya tenía que saber esa información. Sin decir más salió corriendo de ahí. Isaac, por su parte, no entendió el comportamiento tan extraño y sólo deseó que su indiscreción no causara contratiempos.

CONTINUARÁ…

MI INTENCIÓN NO ES CANSARLOS CON ESTA HISTORIA, POR ESO YA ESTAMOS ENTRANDO EN LA RECTA FINAL