De altos y bajos
Por DarkCryonic
13.
Las revisiones de los brazos y manos del detective siempre le volvían arisco. John trataba de aguantarse las ganas de asfixiarlo con sus propias manos, cuando medio huía de los controles con el kinesiólogo. Sabía de primera fuente que las terapias eran un fastidio y, muchas veces, eran más dolorosas que la misma afección, pero no permitiría que las secuelas de los tres años lejos terminaran por dejar en silencio a Sherlock.
A veces creía que estaba siendo demasiado egoísta, pero qué iba a hacer. El violín era el corazón del detective. Lo había entendido después del episodio con "la mujer". Y si Sherlock no volvía a tocarlo, él no volvería a tener la oportunidad de entenderlo, como cuando trataba de interpretar su estado de ánimo por medio de los ritmos y melodías en las madrugadas.
-John… Ya no quiero ir.—Había dicho Sherlock dejándose caer en una de las sillas fuera de la oficina de Lestrade.
-Hemos hablado eso ya muchas veces, y sabes cual es mi respuesta.—Sentenció mirando hacia todos lados.
Notó que los policías no parecían prestarles demasiada atención. Para bien o mal, ya deberían haber aceptado que Sherlock estaba fuera del alcance de sus cerebros, y que por mucho que los pusiera nerviosos, era el mejor en lo que hacia.
-No me estás prestando atención.—Se quejó Sherlock mientras peleaba con una de las vendas de sus manos.
-Pareces un niño.—Dijo John sabiendo que gran parte del día el detective no parecía tener más de 14 años de edad.
-Ya pueden entrar.—Dijo Donovan sin mirarles desde la puerta de la oficina. Supuso que incluso después de estar enterada de todos los pormenores de los tres años de muerte de Sherlock, aun no podía aceptar que había estado tan equivocada desde el principio. John no podía evitar mirarla con algo de desprecio, desde la vuelta del detective. Sherlock no había mencionado palabra. Supuso que para él el único importante en Yard era Lestrade.
-Que bueno que vinieron.—Saludó el Inspector lanzándole una carpeta a Sherlock que él interceptó en el aire antes.
-John…!
Se la pasó antes de que empezara con sus reclamos de estar sobreprotegiéndole.
-Lo siento.—Dijo el pelicano mirándole.—Se me olvida que está lesionado.—Dijo mientras les daba señas para que tomaran asiento.
Sherlock dejó de prestarles atención para hundirse en su lectura. Sonrió levemente al notar la mirada de Lestrade en el detective, parecía aliviado y hasta tranquilo. Como si Sherlock le trajera algo de paz, aunque fuera una cosa difícil de imaginar conociendo al detective, que a grandes luces era un caos por donde le vieras. Un caos.
…
DC 01 de noviembre de 2012
…
PD:
Sherlock había salido de la consulta del kinesiólogo más adolorido de lo normal. No podía creer como ese hombre podía hacerle todo eso sin que John pusiera una queja por nada, cuando siempre que parecía en problemas saltaba por lo más mínimo.
Caminaron en silencio rumbo a Yard. John parecía tranquilo, lo que era positivo. Quizás era un buen momento para decirle que ya no quería ir más a las terapias. Que se apañaría con descansar. OK. Habían tenido esa conversación unas 7 veces en el pasado, y siempre había recibido un NO y una amenaza de usar secuaces de Mycroft para convencerle. Como si eso fuera a mermar sus impulsos. Pero lo intentaría de nuevo. No perdía nada.
