De altos y bajos

Por DarkCryonic

14.

John se quedó quieto en su sitio. No fue muy conciente de lo que había pasado hasta que notó a Lestrade en el suelo apretando su hombro con una mano, a Sherlock a un metro, con una rodilla en el suelo y un arma entre las manos apuntando hacia la puerta abierta frente a ellos. Notó su propia arma en su mano derecha y su respiración agitada y al compás de sus latidos, mientras su cuerpo estaba listo para actuar en menor atisbo de peligro.

-¡Lestrade! ¿Estás bien?—Escuchó preguntar a Sherlock que hacia un esfuerzo por ponerse de pie sin volverse un blanco demasiado evidente.

-Lo estoy. Me dio en el hombro.

-¿John?—Preguntó mirándole. Al instante se puso de pie y sin dejar de revisar el lugar se acercó al Inspector y asintió al detective corroborando el bienestar del policía.

-¿Qué mierda ha sido todo eso?—Preguntó Donovan apareciendo por otra puerta junto a tres policías más.

-Han tratado de matarnos.—Dijo Lestrade sentándose en su sitio ayudado por John, que trataba de controlar la entrada y salida del tiro.

-Estamos demasiado cerca. —Murmuró Sherlock revisando el lugar y observando rápidamente por las ventanas del cuarto hacia la calle. —Se sorprendió de que diéramos tan pronto con él. Nos ha estado subestimando todo este tiempo. Ahora cometerá errores…

-Sherlock, no es el momento…-Murmuró John que trataba de acercársele para revisarle también.

-¿Por qué?—Preguntó sorprendiendo al médico.

-Sólo hazme caso… -Dijo volviendo a poner atención.—Y deja de sonreír.—Agregó bajando la voz.

…..

DarkCryonic 02 de noviembre de 2012

PD:

La posible escena de un crimen siempre le pone el cerebro a mil. Se centra tanto en captar todos los detalles, que a veces olvida que su vida podría terminarse en menos de un segundo si se expone demasiado. Peor aún. La vida de John podría perderse sin que pueda impedirlo si quiera.

Pero esta vez, le ha empujado y lo ha sacado de la trayectoria de la primera bala. No ha podido hacer lo mismo con Lestrade. Sólo puede disparar hacia la puerta y mirar a su alrededor en busca de más peligro.

Todo se detiene cuando el silencio invade su cerebro y escucha desde lejos la respiración entrecortada de Lestrade y -podría jurar- los latidos del corazón de John.

Donovan lo saca de su posición en guardia, se dedica a absorber todo lo que pueda obtener del lugar. De soslayo ve a John atender a Lestrade, para luego voltearse hacia él dándole una de las típicas miradas de médico. Siempre parece ser igual. Todos están demasiado nerviosos para entender que ya están en la pista correcta y que pronto darán con el asesino. Es tan emocionante. A duras penas aguanta la tentación de ponerse a saltar por el lugar.

John le pide que deje de sonreír. Lo hace sin entender muy bien aquella manía de ponerse graves cuando las cosas se ponen más divertidas.

Aburridos….