La fantástica aventura.
Vamos a buscar las esferas del dragón, es el secreto mas estremecedor, vamos a atrapar las esferas del dragón, un milagro increíble se esconde ahí, la fantástica aventura va empezar, este mundo es una gran isla del tesoro…
-La verdad que no te entiendo Vegeta.
-¡No necesitas entenderme solo déjame solo!
-¿Por que eres así? ¿Que te hice?
-Ese es el problema, no me hiciste nada, la cosa no es que me hiciste sino que NO me hiciste.
-¿Qué "no" te hice? Vegeta explícate.
-YA, OLVIDALO… Y DEJAME SOLO.
Después de esto salió volando, dejando a una Bulma confundida y dolida.
-¡PUES BIEN, VETE, PERO NUNCA ME DIRIJAS LA PALBRA DE NUEVO!
Ya iba demasiado alto y lejos, sabia que él no la había escuchado, y eso le alegraba, esas palabras no salían de su corazón, salían de su cerebro, Vegeta llevaba comportándose raro desde la noche posterior al incidente en la mansión, tal vez lo que ella dijo del collar fue lo que echo la poca relación que tenían por la borda.
Flash Back
En cuanto llego a su dormitorio, se echo a llorar en la puerta, no lloraba de tristeza, de echo, esa posibilidad la llenaba de alegría, lloraba de coraje, de impotencia, en su recuerdo, el hombre no se mostraba muy cariñoso con ella, y eso era lo que estaba buscando, cariño, pero no le importaba con tal de estar con Vegeta, pero tenia miedo, ¿que tal si Vegeta estaba solo siendo amable con ella?, ¿que tal si no la amaba coma ella comenzaba a hacerlo con él?
Después de un rato escucho como la puerta de la sala se abría y Goku comenzaba a platicar con alguien, no cavia la menor duda de que era Vegeta, ¿Quién mas si no?
Después de una discreta –gritos- discusión, Vegeta dejo a Goku hablando solo y se subió a la habitación, que era la contigua de Bulma, la escucho llorar y se sintió tentado a entrar y ver que le ocurría, pero se detuvo cuando su mano toco el pomo de la puerta, recordó como ella se había puesto al haber la posibilidad de ser esposa de él, se deshizo de toda intención de entrar y siguió paso derecho hasta su propia habitación, pero cuando de disponía a entrar la puerta de Bulma se abrió y ella salió, sus ojos estaban hinchados y pequeñas marcas de ríos de lagrimas se denotaban en sus mejillas, claros signos de haber estado llorando, se le notaba asustada como si lo que fuera a decir fuera de vida o muerte.
-Hola Vegeta, ¿Cómo te fue en el entrenamiento?
-Bien, supongo.
-¿Ya cenaste?
-No tengo hambre.
-Ah, y… ¿Vegeta tu-
-Estoy cansado y tu lo único que haces es farfullar, mejor y metete a tu cuarto y déjame entrar al mío y poder descansar.
Vegeta inmediatamente se metió a su cuarto y lo cerro de un portazo, dejando a una Bulma demás confundida con mas lagrimas que las anteriores, sus sospechas eran ciertas, Vegeta solo había sido amable con ella, nada mas fuera de eso, tenia una mínima esperanza y por eso se había animado a salir, lo haría como debe de ser, se lo preguntaría directamente, pero él le contesto antes de hacer la pregunta, no podía soportar mas por ese día, entro corriendo a su habitación, la cerro con seguro y se tiro a la cama a llorar hasta que se quedo dormida.
Mientras tanto Vegeta por su lado, se quedo en la entrada de su habitación, en cuanto cerro la puerta se arrepintió de haber dicho tales cosas, iba a salir a disculparse, pero la escucho romper en llanto y correr hacia su curto donde lloro un largo rato hasta quedarse dormida. Vegeta, se dio un baño y salió al balcón a despejar su mente, pero no salía de su cabeza la imagen de Bulma con ojos hinchados y lagrimas cecas en su rostro, esos finos ojos de laguna, parecían lagunas reales con tanta agua en ellos, y ¿que hiso él? La insulto y dejo como si ella no valiera nada.
Necesitaba despejar su mente, las estrellas siempre lo habían echo, según su madre, ella y su tatarabuelo Vegeta siempre las veían cuando tenían un problema, era una costumbre de él, según ella, Vegeta solo veía dos pequeñas estrellas en todo el firmamento, el que una vez fue Nameku-sei, y el que una vez fue conocido como Vegeta-sei, el planeta namek era especial para Vegeta, por que en el conoció a Bulma, y Vegeta-sei obviamente por ser su planeta natal, Bura, claramente le señalo que estrella era Namek-sei, y Vegeta Jr. Seguido la veía también, una estrella que según su madre se había extinto y por tal razón nunca dijo su ubicación fue la de el planeta Vegeta, pero en un pequeño giro de su cuello, Vegeta, pudo distinguir un minúsculo punto brillante en el cielo, inmediatamente vinieron a su mente imágenes de un cielo rojizo cubierto de roca con grandes cuarteles de entrenamiento saiyan.
"Vegeta-sei, ¡ja! Mi madre se equivoco, aun no se extingue… espera, ¿co-como se que ese es el planeta Vegeta?"
Recordó la propuesta que había echo su primo sobre lo de la vida pasada, ¿puede ser que vegeta y Bulma realmente hubieran reencarnado? Era una posibilidad, una estúpida posibilidad que había salido de la estúpida boca de su estúpido primo, por lo tanto: Imposible.
"Ja, como pudimos Bulma y yo creer semejante estupidez"
Y con este pensamiento se fue a dormir.
Flash Back End
Desde esa noche, Vegeta había dejado de hablarle, y si le hablaba era para pedir comida o exigir que siguieran la búsqueda, Bulma le decía que ellos tenían que recuperar fuerza y que en especial él se cuidara por que su brazo aun no sanaba pero el era lo terco suficiente como para no hacerle caso e irse a entrenar.
Bulma tampoco trataba de hablar mucho con Vegeta, pues ella lo quería demasiado como para arriesgarse a que la insultara de nuevo, estaba decidida mas que nunca a revivir a su padre y alejarse de Vegeta para siempre, ahora que eran tres, era un deseo para cada quien y san se acabo, pero no seria tan fácil después de todo lo que habían echo.
Goku había salido por agua, mientras, Bulma estaba preparando la comida cuando Vegeta entro a la casa, fue directo al refrigerador y empezó a hurgar en él como digno saiyajin.
-No comas nada, la comida estará lista en unos minutos.
-¿Te pregunte?- Le dijo el sin voltear a verla.
-No, no me preguntaste, pero no quiero que a la hora de la comida digas que no tienes hambre por que te llenaste de chucherías.-Contesto poniendo las manos en jarra.
-No me importa- Dijo tomando una manzana y saliendo de la cocina.
-YA ESTOY HARTA, ¿QUE TE HICE? O MAS BIEN ¿QUE 'NO' TE HICE PARA QUE ME TRATARAS ASÍ?
-Olvídalo.
-NO LO VOY A OLVIDAR…- Unas pequeñas lagrimas bajaron por su mejilla llamando la atención de Vegeta.- Fuiste tan bueno conmigo cuando nadie, ni mi madre lo fueron, y ahora, me tratas así, y sin explicación, ¿tu crees que es justo Vegeta?
-No.
-Entonces ¿Me dirás que te pasa?
-No.
-¿No? Entonces ¿no te importo?- Termino rompiendo en llanto.
-Me importas Bulma, y mucho.-Dijo tomándola de los hombros y levantando su barbilla para que lo viera a los ojos.
-¿Entonces?
-Bueno, yo…
Estaba apunto de confesarle el por que de su actitud, cuando una figura de ojos naranja y pelo largo entro en la habitación, separo a Vegeta y Bulma interponiéndose entre ellos y poniendo a la peli azul detrás de él, Vegeta inmediatamente lo reconoció como la figura oscura de la mansión, en esta ocasión ya pudo distinguir sus ropas, que consistían en una simple camisa verde con el símbolo de música, demás unos pantalones naranjas con tenis de bota.
Nuevamente le mostro los dientes a vegeta, cosa que no hiso mas que enfurecerlo, trato de golpearlo, pero la figura en lugar de enfrentar a su oponente, de la manera mas cobarde que existe, solo se limitaba a esquivarlos, después de varios minutos, se separaron y quedaron frente a frente, al verlo contra la luz, Vegeta pudo identificar que era un niño como ellos, doce años cuando mucho.
-¿Qué quieres?
-Este es el segundo strike vegeta, no dejare que llegues al tercero, tal vez Bulma no esta en peligro, pero la has hecho llorar, cosa que tampoco puedo dejar pasar por alto, y cuando ella te ha pedido una explicación, no has hecho mas que insultarla.
-¿Y eso en que te afecta?
-¡Me afecta y mucho! ¡No dejare que nada ni nadie le haga daño a mi chibi-aioro!
En esta ocasión, fue él el que se abalanzo contra Vegeta, la pelea de solo unos cuantos golpes, comenzaba a ponerse seria, y Bulma solo los miraba con ojos desorbitados llenándose cada vez mas de lagrimas.
-VEGETA PARA, YAMCHA DETENTE.
Ambos se detuvieron con puños cerca de la cara de el otro y solo voltearon a ver a Bulma, Yamcha solo se enderezo y puso una sonrisa victoriosa, mientras que vegeta la miraba confundido.
-¿Yamcha? ¿Lo conoses?
Vamos a buscar las esferas del dragón, es el secreto mas estremecedor, vamos a atrapar las esferas del dragón, un milagro increíble se esconde ahí, la fantástica aventura va empezar, este mundo es una gran isla del tesoro…
¿Qué tal? Creo que desde que describí sus ropas ya sabían de quien se trataba, vale, vale, se que Yamcha no tiene ojos naranjas, pero ya no son las mismas familias que en la serie, a pesar de ser reencarnaciones, tienen que salir con las características de su familia, hasta ahora no sabemos como son los padres de Yamcha aquí, así que para darle el efecto de malo, pues, le puse ojos naranjas, espero no me maten hehehe. Besos Bulma.
