Capitulo IV
Ya que hago, no se puede hacer nada

Un poco después escuche unos pasos que se dirigían hacia mi y de pronto sentí una mano sobre mi hombro, era Edward que estaba junto a mi.

-Ahora me odias ¿verdad?-me dijo con un tono de culpabilidad.

-¿Por qué lo dices?- seguía con la cabeza baja, hundida entre mis piernas.

-Por no haberte dejado salvar a Charlie-

Alce la mirada llena de rabia.

-¡¿Qué querías que hiciera? ¡no podía dejarlo morir!- grite alterada y me dolio mucho hablarle asi.

Bella, yo tambien perdi a mi madre y a mi padre, no pude hacer nada y no sabes cuanto hubiera deseado que Carlisle los hubiera salvado-

-Pero... yo si podia hacer algo... si podia- senti que todo esto es una injusticia.

-Recuerda que yo te adverti que al ser eterna perderias a todo el que conoces y amas, tu lo sabias bien-

Ya no supe que decir, es como si de un segundo a otro hubiera olvidado todo el vocabulario, solo recargue la cabeza en su hombro y me la beso.

En cuanto le avise a Renee tuvo la misma reaccion de Sue pero Phil levanto la bocina y me aviso que llegarian lo mas pronto posible.

Toda la noche en casa de mi familia estuvieron llegando personas para el funeral de Charlie. Sue lloraba como Maria Magdalena mientra Alice lo fingia para no levantar sospechas, Renesmee permanecio pegada a Jacob dando suspiros entrecortados, Renee lloraba en el hombro de Phil.

Despues de una larga noche tenia que dejar que lo llevaran a enterrar y mientras estabamos en camino al panteon tuve una vison: vi claramente que yo hiba en la caja y Charlie me esperaba en mi lapida mientras otra yo estaba con Edward y justo cuando me hiban a enterrar se fue la vision.

Carlisle mando a grabar un epitafio en la lapida en letras goticas y cuando terminaron de enterrar la caja lei atentamente:

Aqui yace Charlie Swan
en memoria de su hija
Isabella Swan, su nieta
Renesmee Cullen y familia.

Sentia como si todo fuera una mala pesadilla, pero al tocar la lapida senti un gran vacio, un hueco en mi, como si una parte mia hubiera muerto junto con el, tal como lo vi.

Renesmee, agotada termino dormida en los brazos de Jacob y esa noche durmio en la que fue la habitacion de Edward, pues Jacob venia igual quedo tendido en un sofa de la sala.

Edward y yo llegamos a la cabaña, subi a nuestro cuarto y me sente en la cama, di un gran suspiro.

-Cariño se lo mal que te sientes asi que si te hace sentir mejor te dejare sola para...-

-No, quiero estar contigo y olvidarme de todo y de todos, no quiero saber nada, quiero hacer de cuenta que este dia nunca exist...-

Silencio mi sermon con sus dedos y senti su aliento sobre mis labios, su mano en mi cintura me ceñian bruscamente hacia su cuerpo mientras con la otra luchaba por desprender mi blusa, mi fuerza lo tumbo en la cama y lo bese sin era un frenezi que no podia controlar, su boca era una droga aun mas fuerte que la sangre humana y de ella saciaba mi sed por el.

El pasaba sus manos una y otra vez por mi espalda desnuda y su halito en mi cuello todo el tiempo. Esa noche mi sonciencia repetia una y otra vez: Edward, Edward... y como siempre no podia pensar en otra cosa; el es el remedio para mis males.

Cuando amanecio mire a mi alrededor y me dijo con una sonrisa un poco insegura por mi estado de animo.

-Parece que hoy hubo saldo blanco- rio y de igual manera lo hice. Se escucho un crujido y la cama se inclino, Edward rodo hacia el suelo y yo lo segui cayendo sobre el estampando mis labios en los suyos.