Capitulo XI
Perfecta
Se quedo boquiabierta. Al recordar algo se puso roja de coraje.
-¡Si es por lo que te dijo Rosalie la reprenderé muy duro en un rato mas!
-¡No! ¡No es eso!- dije frustrada y fruncí el ceño. Después se torno compasiva.
-¿Entonces que ocurre?- susurro.
-No sabes lo que pasa por mi mente cada ve que le veo, tan perfecto…
Toda aquella comprensión se desvaneció cuando le dije eso, volví a enfadarme por su reacción. Rompió a reír.
-¿Jacob?, ¿perfecto? Por favor.- después le lance una mirada envenenada.
-Hablando seriamente otra vez, enserio siento gran tristeza al ver que tanta hermosura no puede ser para mí.
-Humm, creo que ya he escuchado eso. Y eres muy testaruda.
Levante la cabeza y la mire con expresión divertida después nos reímos mucho. Algo resbalo por mi mejilla.
-Ay, lo siento- dije sonriendo mientras me removía la gota de mi mejilla tratando de que no se corriera el delineador negro que me aplico Alice, me abrazo.
-Bien iré a revisar que todo este listo, Edward subirá por ti en un rato.
Asentí con la cabeza. En cuanto salio de la habitación casi colapso, no me había dado cuenta de lo mareada que estaba, solo me sostuve de la puerta intentando no caerme. Hubiera sido una gran decepción que dejara a Jacob ahí parado hasta que se enterara y preocupado me dijera que hoy no.
Respire hondo y me puse de pie nuevamente, escuche que alguien se acercaba y camine lo más rápido que pude al borde de mi cama antes de que entraran a mi cuarto. La puerta se abrió con un ligero rechinido.
-¿Estas lista?- pregunto mi papá esbozando una sonrisa.
-Claro, más que nunca
-Te ves lindisima Renesmee
-Gracias, tu luces bien
-Bueno basta de elogios- extendió su mano y la tome ayudándome a levantarme. Me beso en la frente, se rió en cuanto vio mi cara, estaba llorando de nuevo. Me seque las lágrimas. Que humillante podría ser si me llegara a pasar esto enfrente de todos.
-Solo respira- me dijo.
Bajamos, Emily- mi dama de honor- ya me esperaba en la puerta, ataviada con un hermoso vestido de lentejuelas doradas con un su pelo recogido en un chongo alto. Abrió los ojos como platos.
-¡Wow Te ves preciosa Nessie!
-Gracias no tanto como tu Emily.
Antes de que me pudiera agregar algo Esme asomo la cabeza
-Vamos chicos, ¿piensan dejar casarse a Renesmee hoy?
-Claro- suspire- allá vamos.
Esme abrió de par en par las puertas y las miradas de todos se dirigieron hacia atrás. Mi papá me sujeto fuerte del brazo y comenzamos a danzar ante la marcha nupcial, tocada en el piano por Rose.
Sus dedos revoloteaban como mariposas en las teclas. Mareaba de solo verlas en acción.
Alcé la mirada y allí estaba, de pie, con un traje negro y muy elegante, tragué saliva y comencé a marearme (aparentemente los nervios no eran el único motivo de mis mareos). Cuando por fin estuve a su lado me tomo la mano para nunca soltarla. Cuando tenia que decir o hacer algo lo hacia involuntariamente y estoy segura que dije "si acepto" porque suspiro de alegría y satisfacción.
Cuando el juez dijo "puede besar a la novia" me arroje a sus brazos, tomo mi cara entre sus manos y presiono mis labios contra los suyos. Un largo beso.
Creí escuchar decir a Emmett "échenles agua fría". Me dio igual.
Estallaron los aplausos y comencé a ver borroso- estaba llorando-, voltee y vi a Jasper ejerciendo su poder sobre mi. Al darse cuenta me lanzo una sonrisa burlona pero divertida, como un pintor contemplando su obra de arte. Enrojecí.
Avanzamos con el pasillo mientras una lluvia de arroz nos golpeaba. "Que desperdicio de alimento humano" pensé.
Cuando pase junto a Jasper articule con los labios "Estas muerto" y le hice la seña con mi dedo de un cuchillo que me cortaba la garganta. Se rió poniendo los ojos en blanco.
