Capitulo XV
El mejor amigo
Caminamos por la orilla y la marea mojaba mis pies. En al gun momento de nuestra caminata una ola rompio estrepitosamente, empapando mi pescador de mezclilla. El rio pero en seguida otra ola mojo sus shorts cortos ( los de siempre). Me rei y nos comenzamos a lanzar agua como niños malcriados.
-¿Quieres comer pescado al mojo de ajo?-pregunto en tono burlon dando credito a las leyendas de los vampiros y el ajo. Contraataque con las mismas historias.
-Claro! lo serviremos en la vajilla de plata!- dije lanzando le otro chorro.
Me acunclille lista para saltar, fue mas rapido y me atrapo antes de caer sobre el.
-Mmm... el mas rapido ¿no?- pregunte enarcando una ceja.
-Lo siento hermosa pero asi es.
Torci los labios pensativa.
-Te reto- dije desafiante. El nunca dejaba pasar una oportunidad para competir conmigo.
-Adelante, pero sabes que ganare como siempre
Sonrei para mi misma.
-¿Y quien dijo que hibamos a correr?
Me miro con duda y frucio el ceño.
-¿Entonces?
-Nadaremos- respondi sin ocultar la sonrisa de satisfaccion- De aqui hasta el muelle, del otro lada de la isla.
-De acuerdo- y se lanzo al agua; fui detras de el e hizo una barrera con sus manos para evitar que los salpicara. Nos colocamos en posicion.
-Bien a las tres- grite como si quisiera atraer la atencion de toda una audiencia- Una, dos... ¡tres!- cuando salio mantuve su velocidad aunque eso me fastidiara. Ocho metros mas adelante decidi alardear ( un poco).
-¡Jake! ¿conoces mi espalda?- se le hizo interesante mi pregunta.
-No, anoche estaba muy oscuro- dijo sonriendo.
-Entonces, aqui esta- aumente la velocidad sacandole varios metros de ventaja. Se esforzo pero nunca logro igualarme. Obviamente toque el muelle primero.
-Ha!- dije acostada en el agua y con las manos en la nuca cuando lo escuche llegar.
-Ok, puedo ser el mounstro mas rapido en tierra, pero tu eres el mounstro mas rapido en agua.
Tenia que ver algo de mi sobrenombre con mi habilidad en el agua. Jake no se equivoco en eso y no me molestaba como a mi mamà.
Acto seguido me dio un dulce beso en la mejilla.
-No quiero que te resfries, entremos.
Salimos del agua y una sonrisa cegadora se ilumino en su rostro. Esa sonrisa me hicia sentirme en casa. solo nesecitaba sonreir para caerle bien a cualquiera, y fue facil darme cuenta porque mi mamà lo adoraba y fue su cura en "la epoca del abandono". No le gustaba hablar de eso.
Nos cambiamos de ropas, bueno yo me cambie de ropas mientras el esperaba a que se secaran sus shorts con semejante temperatura corporal. Yo apenas era un cerillo.
Cuando baje, lo atrape comiendo una bolsa de papas de marca comercial. Me pare frente a el y alze la vista para mirarle con el ceño fruncido, pues me sacaba dos cabezas.
-Deja eso te haras daño- reproche.
-Genial eres la madre que nunca tuve- refunfuño. Volvi a mirarle con el ceño fruncido.
-Ok- las solto y alzo los brazos como si lo fuera a arrestar- Aun tengo hambre- se quejo.
-Toma- le alcanze una naranja del cesto en la barra y se la .
-No me referia a eso- y diciendo esto la lanzo, se oyo un golpe y me beso.
