Epílogo

Carlisle envió una carta a Volterra después de lo ocurrido, explicándole a Aro el porqué de nuestros actos y una sutil advertencia de no meterse con nuestra familia, menos con Nessie y los niños, ya que eran parte de la manada Quileute también.

Claro, Aro debió haber hecho su coraje entripado.

Jacob está orgulloso de sus hijos. Mitad vampiro, mitad lobo.

¿Cuándo se acabarán las mezclas de especies?

En cuanto a Lila y Beck, están creciendo bastante felices en la reserva y visitándonos constantemente a nosotros.

Hoy visité la tumba de mi padre. Le llevé un ramo de rosas y me senté a platicar con él. Le conté de sus bisnietos, como eran y que Lila había heredado su afición al postre tarta de fresas.

Le conté que soy feliz. Que nunca había imaginado tener una familia tan grande como aquella y que probablemente aumentaría al cabo de unos cuantos años, algo que no tardó en pasar más que en 14 años (esa cantidad ya no es una mortificación para mí) ya que Beck se imprimó de una niña de su escuela, llamada Suzie. Jacob y yo nos sorprendimos bastante ya que dudaba de que siendo un lobo y un vampiro, lograra imprimarse.

Aún nos queda saber de Lila (como Leah nunca tuvo esa posibilidad seguimos con la duda), pero a Jacob le gustaría que su hija se enamorara de alguien por elección, no por imposición.

Beck es feliz con Suzie. Le encanta llevarla a la reserva y jugar en la playa.

En cuanto yo…¿Qué más puedo pedir?

Edward es todo lo que necesito.