Hola todos!
Después de lo que creo fueron 25 días, les traigo el sexto capitulo. En verdad lo siento por no haber actualizado antes pero surgieron varios problemas a la hora escribirlo. Como espero y lo disfruten y perdón de antemano por las faltas de ortografía.
Ya habían pasado cuatro días desde todo el incidente con Finn y solo faltaban dos días para la gran fiesta de la Dulce Princesa. Las cosas eran muy normales en la vida del joven humano y el perro mágico, tal vez demasiado normales según Jake, cada vez que sacaba el tema del desaparecimiento a Finn éste lo evadía cambiando de tema. Jake se preocupaba más y más por su hermanito, ¿pero que podía hacer?, Finn se encontraba bien y eso era lo importante, ¿no?
El día había comenzado de una forma tranquila. Finn se levanto primero que Jake y lo primero que hizo fue meterse a bañar después de entrar al baño, Jake se levanto y se fue directo a la cocina. Cuando entro a la cocina oyó que alguien tocaba la puerta y con toda mala gana, Jake fue a abrir la puerta, en donde encontró a Mentita con una carta.
-Por favor acepte esta carta.- Dijo en mayordomo entregándole la carta a Jake. Antes de darse media vuelta y tomar de nuevo su camino, es detenido por el perro.
-Espera, esta es solo una invitación , ¿y la de Finn?.- Pregunto el perro
-Usted sabe que el humano no es permitido en el dulce reino.-
-Vamos, ¿Por qué la Dulce Princesa no perdona a Finn? –
-No se me permite hablar de ello, así que con su permiso me pequeño mayordomo se alego del perro con un expresión seria en su rostro.
Jake se seguía preguntando las razones de por que la Dulce Princesa desterró a Finn del dulce reino un año atrás, pero esa era otra de las incógnitas que nunca pudo resolver en torno a su hermano. Dio un suspiro y entro a la de nuevo a la casa, vio a Finn quien ya se había cambiado.
-Buenos días Jake.-
-Buenos días hermano.-
-¿Quién era?-
-Nadie jeje.- Dijo el perro escondiendo la invitación para que Finn no la viera y se deprimiera o algo así. – ¿Y que quieres para desayunar?-
-Lo que sea estaría bien.-
-¡TODO BURRITO! –
Marceline se seguía repasando como era que le iba a decir a Finn que la acompañara a la fiesta de la Dulce Princesa, y además como le diría sus sentimientos. Según Jake, Finn respondería de una forma positiva, ¿pero que tal si no?, toda esa confusión la molestaba y no había nada que podría hacer hasta dentro de unas horas, ya que Jake le había dicho que se iría de casa en unas cuantas horas y después podría estar con Finn todo el resto del día. La idea la emocionaba mucho, pero lo malo era que tenía que esperar, suspiro de resignación y fue por su bajo para poder tranquilizarse un poco.
Mary se encantaba dormida así que no tendría que cuidarla en el día y podría estar con Finn el tiempo que quisiera sin interrupción. Miro el reloj que tenia a un lado de su sofá y se dio cuenta que faltaba poco para que Jake se fuera y dejara a Finn solo. Voló hasta su cuarto y busco que ropa ponerse para ver a Finn, escogió unos jeans negros, una camisa negra y enzima se pondría su sudadera rojo con franjas negras. Se metió al baño y comenzó a bañarse.
Finn se encontraba fuera de su casa, recostado en le pasto pensando en todo lo que el Lich le había dicho hace tan solo unos días antes.
-Tú traerás la destrucción y una era de oscuridad en todo Ooo-. Dijo el Lich, que se encontraba en el cuerpo de un pequeño caracol.
Las palabras del Lich lo habían confundido y además, ¿Qué era todo eso de que el destruiría el mundo?, él no podía hacer eso, después de todo era uno de los chicos buenos y ellos no hacen esas cosas. Se sacudió la cabeza tratando de olvidar ese momento. Se levanto del pasto y se dirigió a su casa.
Cuando entro se dio cuenta que Jake no se encontraba, en la sala de estar, así que decidió buscarlo para ver si quería ir a buscar aventuras. Busco por toda la casa, pero no lo encontró, volvió a su sala de estar y se sentó en el sofá. Un pequeño pedazo de papel que se encontraba junto a él en sofá atrajo su atención. Tomo el pedazo de papel y se percato de que tenía escrito algo, así que procedió a leerlo.
Finn:
Fui a visitar a Arcoíris y tal vez regrese en un día.
Te quiere tu hermano. Jake.
PD: NO HAGAS NADA ESTUPIDO.
-Pff, yo, hacer algo estúpido, si como no-. Se dijo a si mismo mientras se recostaba en el sofá.
Pasaron unos minutos y Finn solo miraba el techo. Suspiro al darse cuenta que ese seria un día aburrido. No quería salir ya que tenía algo de miedo de encontrarse con esos seres de nuevo y volver a ser capturado. No podía ir al dulce reino desde que la princesa lo desterró y Jake no estaba para pasar el rato. Volvió a suspirar ya resignado hasta que recordó que podía ir a ver a Marceline. El solo recordarla, hacia sentir raro a Finn, ya había pensado que tal vez le gustaba, pero no estaba muy seguro. Ella ere muy divertida y tal vez la persona más genial que el conocía.
-Tal vez debería ir a verla y aclarar de una vez mis dudas de una vez por todas-
Finn se había decidido a ir a ver a Marceline, así que fue por sus cosas, pero antes debía cambiarse. Fue a su cuarto y empezó a buscar ropa en su armario, después de todo no podía usar por siempre pantalones cortos. Después de buscar como loco, encontró lo que buscaba.
-Perfecto-. Dijo con una sonrisa en su rostro. Tomo la ropa y se comenzó a cambiar. Al cabo de unos minutos ya estaba listo para salir. Decidió no ponerse su viejo gorro por esa ocasión y dejar que todos pudieran ver su pelo de color dorado.
Antes de poder salir de casa, oyó que alguien tocaba la puerta. Se molesto al oír eso, tal vez era alguien que quería que lo ayudara con algún monstro o algo así y tendría que ayudarlo y no podría ir con Marceline. Bajo de mala gana y se dirigió a la puerta, giro la perilla y atrajo la puerta hacia él.
Marceline ya se encontraba cerca de la casa de Finn. Desde que había salido de su casa había pensado que podían hacer Finn y ella durante el día, tal vez ver una película de terror y así podía fingir asustarse y poder abrazar a Finn y luego besarlo. Mientras más se acercaba más se emocionaba, llego hasta la puerta y la golpeo suavemente. Mientras esperaba a que alguien la abriera, recordó el día en que ellas se había metido a en esa casa y había dormido junto a Finn. Ese recuerdo le encantaba, el simple hecho de haber dormido junto a Finn y la paz y tranquilidad que sintió esa noche la hacían feliz, pero aun había un pequeño problema, la princesita. Finn estuvo enamorada de ella por mucho tiempo y tal vez seguía siendo así, pero ella no se daría por vencida tan fácilmente, si Finn no la amaba, le demostraría que ella era mejor que esa pelo de chicle. La puerta por fin se había abierto. Marceline dirigió su mirada a quien había abierto la puerta.
-Hola Marceline, que grata sorpresa-. Dijo Finn con una gran sonrisa al ver que no era alguna persona con problemas y se alegró más de que fuera Marceline. Miro detenidamente a la chica y noto que no devolví el saludo, parecía que estaba en shock.
Ella no podía creer lo que veía. Frente a ella había un Finn totalmente diferente al que había visto hace tan solo unos días. Traía un nuevo atuendo que le favorecía según ella y con su pelo descubierto se veía… guapo. Vestía unos Jeans de color azul y traía puesta una sudadera de un color azul más clara que sus jeans. Volvió a darle una repasada con la vista al cuerpo del héroe. Se dio cuenta que Finn la miraba algo preocupado y esto la sonrojo.
-ahaa, hola F-Finn-. Saludo algo nerviosa y sonrojada.
-¿Estas bien?-. Pregunto el héroe con algo de preocupación.
-Si, estoy bien-. Recuperando la compostura y volviendo a ser la misma de antes
-Ok, y ¿a que se debe esta agradable sorpresa?-
-Bueno, estaba muy aburrida en mi casa y decidí visitar a mi humano preferido-. Dijo tomado a Finn por el cuello y empezando a revolverle el cabello. Esto hizo sonrojar al héroe. El tener así de cerca a Marceline lo ponía nervioso y un poco feliz.
Jake seguía caminado con rumbo al dulce reino. Tenía que ver a la princesa, ella era la persona más lista que conocía y tal vez tendría una forma para ayudarlo con su problema con Finn. Al llegar a la entrada del dulce reino, Jake noto que había más guardias de lo común y eso lo ponía nervioso. Mientras más se adentraba en el reino veía más seguridad, había atalayas con arqueros por todos lados e incluso algunos de los soldados que patrullaban las calles no parecían ser del reino. Esto creo gran confusión en el perro, ya que nunca había visto tantos guerreros listos para la batallas.
Después de lo que parecieron horas, logro llegar el castillo, pero alrededor de la puerta principal había, por lo menos, una docena de solados con lanza y uno de ellos detuvo a Jake.
-Identifíquese-. Le ordeno en guardia con cara de pocos amigos mientras lo detenía con la palma de su mano.
-glup… soy Jake, soy amigo de la princesa-. No quería admitir pero estaba asustado por el aspecto del guardia. Después de unos segundos de silencio apareció una persona detrás de los guardias.
-Déjenlo pasar-. Ordeno la Princesa
El guardia alejo su mano del perro y los otros se alejaron de la puerta para poder dejar pasar al invitado. Jake siguió a las princesas por un largo pasillo hasta que llegaron al salón principal. La princesa tomo asiento en su trono y dirigió su mirada hacia el pobre perro que estaba hecho un manojo de nervios. Lo miro detenida mente y lego le sonrío alegremente.
-Hola Jake, cuanto tiempo sin verte-.
-Hola princesa-. Dijo un poco más tranquilo. – Oye, ¿Por qué hay tantos guardias?-.
- A eso-. La princesa cambio su mirada a una más seria. – Veras Jake, este y los otros reinos nos estamos preparando para una guerra-. Jake abrió los ojos como si fueran dos grandes platos.
-¿Guerra?, ¿contara quien?-. Dijo aun sorprendido y preocupado.
-Contra…
Finn y Marceline se encontraban paseando por la pradera. Finn le había dicho a Marceline que fueran a una pequeña feria que se encontraba a unos kilómetros de la casa de Finn. Amos se encontraban en silencio, un silencio tan profundo que hasta los molestaba, pero ninguno se atrevía a decir algo. Marceline miraba de reojo a Finn, seguía impresionada por el aspecto que tenia el humano. El silencio la molestaba, quería decirle a Finn todo lo que sentía, pero creía que ese no era un buen momento, suspiro resignada y seguir su camino junto a Finn.
El humano estaba planeando como iba a ser su "cita" con Marceline, ya que no quería arruinar una perfecta oportunidad de conocer sus sentimientos por ella. Al poco tiempo llegaron a su destino. Todo era iluminado por las luces de colores y las risas se oían por todos lados, la alegría y felicidad casi se podía palpar. Ya había oscurecido así que Marceline no tendría que usar su sombrilla más tiempo, así que cerro la sombrilla y la metió en el pequeño bolso que traía consigo.
Ambos se adentraron más y más a la feria. Marceline veía todo asombrada ya que hacia siglos que no veía una tan grande y hermosa. Finn la veía mientras ella estaba distraída observando todo a su alrededor, como si se tratara de un niño en una juguetería, la observo más detenida mente y se dio cuenta de que se veía realmente hermosa con esa sonrisa en su cara.
Ambos se subieron a las atracciones por lo menos 3 veces, primero a los carritos chocones donde Marceline acribillaba al pobre que se colocara frente a ella, varios salieron traumatizados de allí. Luego entraron a la casa de los sustos, en donde Finn estaba muerto del miedo y cada vez que algo saltaba para asustarlos, abrazaba a Marceline. Se montaron en la montaña rusa que fácilmente media unos 50 metros de altura y así entraron a cada atracción que se encontraban.
La noche había sido genial, ambos se habían divertido como nunca, después de salir de la feria fueron a una pequeña colina que se encontraba cerca. En lo alto de ella se encontraba un árbol decentemente grande con una gran cantidad de hojas. Ambos se recargaron en el tronco del árbol mientras aun se reían de la cara de las pobres personas de los carritos chocones. Cuando se sentaron, por accidente se tocaron las manos y esto ocasiono que ambos se sonrojaran y se ahogaran sus risas. Ambos apartaron la vista del otro.
Finn ya se encontraba seguro sobre sus sentimientos. Tras lo que había sido, tal vez el mejor día de su vida, se dio cuenta de lo genial que era Marceline y que le gustaría estar para siempre con ella. Trato de formular una oración para poder decirla algo a Marceline. Dirigió su mirada a Marceline para poder decirle algo, pero quedo perplejo al ver la cara de Marceline siendo abrazada por las luz de la luna, su piel sobresaltaba con es luz y la hacia verla tan hermosa y delicada que Finn no pudo decir nada y solo la contemplo por unos segundos. Marceline lo miro algo extrañada, ya que parecía como si hubieran congelado al pobre muchacho.
Finn no podía hacer más que contemplar a la chica. De pronto sintió una presión en sus labios, sus ojos se abrieron al ver que se trataban de los labios de Marceline. Su cerebro era un desastre, no podía asimilar lo que sucedía, ¿en realidad Marceline lo estaba besando?, lo único que podía hacer era disfrutar el momento, cerró sus ojos y correspondió el beso. Parecía escena de película, dos enamorados besándose bajo un árbol a la luz de la luna. Amos disfrutaban del momento, esperando que nunca acabara.
Ok, no pude actualizarlo por que habia entrado a la escuela y eso me consume mucho tiempo, ademas de que me dio un bloqueo de escritor. Fácil escribí este capitulo unas 3 veces, ya que había cosas que no me gustaron y estuve eliminado.
Y bueno, aquí viene una de las partes que más me gusta.
Los agradecimientos por lo reviews. :D
dickory5: Pues, si resulto ser el lich. Me agrada que te este gustando mi humilde fic y espero que cada vez se ponga mejor para ti y todos o que lo leen. Saludos :D
Fuutachmaru: Que bueno que te gusto el capitulo anterior y espero que te allá gustado lo del beso. Lo siento de si no te gusto ya que soy medio malo para escribir escenas románticas. Saludos y un abrazo :D
sabrinabrief: Calo que no me voy a olvidar de mis lectores, te prometo que no dejare este fic a medias. Me hace feliz el saber que te esta gustando mi fic y espero que continué así. Saludos :D
gaths10: Que bueno que te parezca interesante y espera que ya te des una idea de por que Finn esta actuando raro y que ya sepas quien fue su secuestrador. Saludos :D
rustjacque12: Gracias por el review, ellos también es mi pareja favorita de la serie y me gusta que te este pareciendo interesante a ti también y también espero poder mantener mi fic interesante para todos ustedes. Saludos :D
Bueno, en resumen, gracias a todos por sus reviews, ya que así me dan más ganas de continuar mi fic y no dejar que pasen 25 días (por lo cual me siento muy mal, enserio) pero la escuela jode mucho.
Espero y les allá gustado
Saludos.
