Bueno, aquí el séptimo capítulo. Espero y les agrade.
Una disculpa de antemano por las faltas de ortografía.
-Disclaimer: Ni Hora de aventura ni sus personajes me pertenecen.
-…el Lich-. Dijo la princesa con cierto temor en su voz.
Jake no lo podía creer, el Lich, el ser más temido en todo Ooo, estaba de vuelta y de seguro muy molesto por lo que Finn le había hecho. El terror lo consumía, ¿Cómo era posible que hubiera vuelto?, y más importante aun ¿que podrían hacer para detenerlo?, ya que había sido una gran batalla la que habían librado y casi por pura suerte lo habían derrotado.
-¿Esta segura princesa?-.
-Muy segura-. Dijo lo princesa mientras trataba de recordar aquel día. –Veras Jake, te contare lo que sucedió.
Flashback
La gran asamblea de la realeza de Ooo se llevaba acabo como todos los años con el fin de tratar asuntos importantes para todos los reinos. Cada represéntate de cada uno de los reinos se encontraba ahí, con excepción de la reina de los vampiros, la cual nunca asistía.
Nada más empezó la reunión, Bubblegum ya se estaba aburriendo. Ninguno de los temas captaba su atención, pero algo que si atrajo su atención o más bien alguien. Un hombre de ropajes negros y cubierta su cara con una capucha del mismo color, se encontraba en el otro extremo de la mesa y parecía prestarle poco atención a lo que los otros decían.
Bubblegum lo miro fijamente mientras la duda la consumía por dentro y además que otra cosa podía hacer, la reunión era aburrida. Siguió observando al misterioso individuo por un poco más de tiempo, hasta que él se levanto y empezó a hablar.
-Disculpen honorable realeza de Ooo, tengo un anuncio importante que darles-. Dijo el extraño sujeto con mucha cortesía y serenidad. –Mi jefe planea conquistar sus reinos y les pide amablemente que se rindan.-
Todos en la sala centraron su atención en el sujeto. Pasaron unos minutos en silencio hasta que la el silencio fue roto por las risas de un ser morado y grumoso.
la princesa grumosa.
Todos los demás empezaron a reírse del sujeto por las palabras que había dicho, todos menos Bubblegum. Ella sabia que no estaba jugando y que lo que dijo era enserio, pero como pretendía dominar todo Ooo.
-¿Y podrías decirnos quien es tu jefe?- Pregunto Bubblegum
Una pequeña sonrisa se formo en la cara del extraño individuo. – Mi jefe es aquel al que ustedes conocen como Lich-.
Todos se quedaron sorprendidos por las palabras de extraño, ninguno daba crédito a lo que decía, pero aun así el miedo de que sus palabras fueran verdad los consumía por dentro.
-Pero eso es imposible-. Dijo el Duque de la nuez. – Finn y Jake acabaron con el Lich hace tiempo-. Añadió el duque
-No, el esta vivo y acabara con sus reinos si no se el sujeto mientras se sentaba de nuevo en su lugar. – El nunca murió, solo pasaba su esencia a otros seres, en estos momentos el esta tratando de reconstruir su cuerpo.
-No te creo-. Dijo la princesa Grumosa.
El sujeto la miro unos segundo, todo mundo estaba callado y miraron con incredulidad a Grumosa, ¿Cómo era posible que retara al individuo? Era lo que todos pensaban El misterioso sujeto volteo a ver a Grumosa y después comenzó a hablar.
-No me crean, si eso es lo que quieren-. Dijo mientras se levantaba de su lugar y se dirigía a la salida.- Pero no digan que no se les ofreció una oportunidad de vivir-. Termino su oración mientras salía de la habitación dejando a todos los presentes perplejos y asustados.
Jake no podía creerle a la princesa lo que le había contado, el Lich estaba de vuelta y eso era muy malo. La princesa miro al perro y se dio cuenta de lo preocupado que estabas. ¿Quién no lo estaría?, el Lich era poderoso y tendían que prepararse.
El sol empezaba a asomarse en la lejanía. Algunos rayos de solo lograron pasar entre las cortinas de la pequeña habitación de la casa del árbol y rozar la cara del joven héroe, quien dormía plácidamente. Esto hizo que despertar, se sentó en el borde de la cama, se froto los ojos y bostezo. Volteo su cabeza para poder ver a quien se encontraba dormida justo del otro extremo de la cama.
Sonrió al ver la cara de su amada. Debía admitir que le había encantado dormir junto a ella, pero por alguna razón la sensación le parecía familiar. Se levanto de la cama y se dirigió a la cocina para poder hacer el desayuno para ambos.
Al llegar a la cocina lo primero que hiso fue tapar todas las ventanas para que no dañaran a Marceline. Busco en su refrigerador algo para poder hacer. Saco un tazón de fresas para Marceline y unos huevos y jamón para el.
Mientras preparaba su desayuno, no pudo evitar el recordar su conversación con el Lich.
Flashback
-¿De que hablas?, ¿Cómo que yo destruiré el mundo?-. Finn no podía creer lo que el Lich le había dicho, debía estar mintiendo.
-Así es Finn, tú serás la perdición de este mundo-. El Lich parecía estar hablando enserio y eso asustaba a Finn.-
-Eso es imposible, yo nunca dañaría a mis amigos y los habitantes de Ooo-. Dijo Finn con un tono de seguridad muy marcado en su voz.
-¿Pero por qué insistes en proteger a aquellos que no confían en ti?- Pregunto el Lich haciendo a Finn confundirse, lo que el Lich aprovecho para segur hablando. –Veras Finn, todos los habitantes de Ooo desconfían de ti.
Finn no podía darle crédito a lo que el Lich le estaba diciendo, el confiaba en sus amigos y no podía creerse la mentira que estaba oyendo. Miro al Lich con una expresión de "no te creo". El Lich solo sonrío y prosiguió contándole a Finn.
-Mira, ellos no creen que seas apto para ser un héroe, por lo que sucedió hace un año y desde entonces te han estado espiando porque creen que eres uno de los chicos malos-.
-Eso es ridículo-. Finn ya se estaba hartando de oír al Lich y además que le recordara lo que había pasado hace un año. -
-Es enserio niño idiota, ellos han mandado a un espía para poder tenerte vigilado-. Dijo el Lich ya arto por la actitud del joven héroe. – Finn, te daré la oportunidad de que te unas a mí y así te podrá vengar de aquellos que no confían en ti.
Finn miro al Lich y ya cansado de estar oyendo todas esas estupideces le dijo.
-No me importa si ellos no confían en mí, yo los protegerá ya que eso hacen los héroes de verdad-. Finn dijo muy seguro de si mismo. Esto molesto un poco al Lich pero pronto retomo la sonrisa en su pequeña cara de caracol.
-Ok Finn, pero no digas que no te lo advertí, veras que el los próximos días tu vida cambiara de una forma que no podrás imaginar, jajajajajaja Lich rio de forma maléfica.
Finn se estaba preparando para atacar al pequeño caracol, pero antes de poder siquiera mover un dedo, sintió un fuerte golpe en la cabeza y todo se volvió negro. Cuando se despertó se dio cuenta que se encontraba en su casa y que Jake no estaba.
Mary se encontraba caminado con rumbo al dulce reino. Tardo unas horas en llegar a su destino. Al llegar vio a los guardias, se acercó a ellos y le mostro un pequeño medallón que traía consigo. Los guardias se retiraron y la dejaron entra al castillo del dulce reino. Atravesó el largo corredor que conectaba la entrada con la sala principal. Al legar a la sala principal pudo ver que ahí se encontraba la Dulce princesa sentada en su trono. Se acercó a ellos y se arrodillo.
-Honorable Dulce princesa-.
-Tu debes ser le espía que mandaron los vampiros, ¿me equivoco?-. Dijo la Dulce princesa con seriedad.
-Así es princesa-. Dijo aun arrodillada.
-¿Tienes algo que informar?-.
-Si-. Dijo mientras sacaba una cámara y se la entregaba a la princesa.
Bubblegum miro la cámara y empezó a ver las fotos que se habían tomado con ella. En todas las fotos se encontraba Finn. Esto no le sorprendía ya que ella misma había pedido que Finn el humano fuera vigilado.
-Vera creo tener información importante para la causa-Dijo muy seria – Parece ser que el humano Finn, pudo tener contacto con el enemigo-. Esto no pareció sorprender a la princesa, lo único que hizo fue seguir viendo las fotos, en donde el Lich se encontraba hablando con Finn. –Al parecer el Lich le conto al humano sobre la desconfianza de la realeza de Ooo ante el y de que esta siendo vigilado-.
-Ya veo, puedes retirarte- Ordeno la dulce princesa.
Mary se había retirado de la sala. La dulce princesa se encontraba pensativa, meditando que era lo que podía hacer ahora que Finn podría descubrirlos. Se acomodó en su trono y empezó a generar un plan para poder apaciguar las dudas que el joven humano podría tener. Tomo su pluma y en una hoja de papel empezó a escribir. Al terminar, coloco el pedazo de papel en un sobre y lo sello con el sello real. Llamo a su mayordomo Mentita, en cuanto el llego le entrego la carta.
-Entréguele esta carta a Finn el Humano-. Ordeno la princesa.
-Como ordene princesa-. El mayordomo tomo la carta y se retiro a toda prisa del castillo con dirección a la casa de Finn.
-No puedo permitir que Finn se alié con el Lich, hare todo lo posible para que esto no pase…incluso matarlo si es necesario.- Dijo para si misma con una expresión seria en su rostro.
Marceline se había despertado, pero no quería salir de la cama ya que sentía muy cómoda. Volteo para todos lados en busca de Finn, pero no lo encontró, luego oyó ruidos provenientes de abajo y se imagino que era Finn quien estaba haciendo esos ruidos.
Se sentó en el borde de la cama y empezó a recordar todo lo que había pasado el día anterior, como se había divertido en la feria con Finn y como por fin se había atrevido a robarle un beso al muchacho. Se sonrojo de solo recordar el beso.
Bajo las escaleras y fue hacia la cocina, en donde encontró a Finn, pero no parecía estar ahí, se acercó mi vio como tenia la mirada perdida.
-Finn, Finn-. Le hablaba la chica, pero no parecía recibir respuesta, así que decidió sacudirlo. De repente el joven se percato de la presencia de ella.
-Lo siento Marceline-. Dijo Finn mientras se sacudía la cabeza tratando de olvidar lo que estaba pensando.
-¿Te encuentras bien?-. Pregunto algo preocupada.
-Si- Respondió Finn con una sonrisa.
Marceline quería creerle pero ella sabía que Finn le estaba mintiendo, pero aun así no quería molestarlo. Miro preocupada a Finn pero trato de olvidarlo y tratar de seguir su mañana sin preocupaciones.
Ambos se sentaron a desayunar. Durante todo el tiempo que pasaron desayunando, se la pasaron en silencio, solo volteándose a ver en algunas ocasiones, pero desviando su mirada rápidamente.
Finn se encontraba lavando los platos. Mientras lo hacia se estaba preguntando que pasaría entre Marceline y él. Desde que terminaron sus respectivos desayunos no se habían dirigido muchas palabras y eso ponía confuso al joven héroe. Ella lo había besado la noche anterior, ¿pero que significaba el beso?, tal vez lo hizo para molestarlo cosa que hacía muy seguido o tal vez lo hizo por que lo quería. Toda la situación confundía a Finn y eso le estaba empezando a hartar. Tenia que saber que era lo que ella sentía por el y lo tenia que saber ya, así que, después de lavar los platos se dirigió a la sala de estar, que era el lugar en donde se encontraba Marceline. Cuando llego lo primero que hizo fue sentarse junto a Marceline en el sofá. Volteo a verla a los ojos y con todo el valor que pudo conseguir, le hizo la pregunta.
-M-marceline-. Dijo su nombre con algo de nerviosismo.
-¿Qué pasa Finn?-
Finn trago algo de saliva, sus manos temblaban y estaba empezando a sudar. -¿Tú me quieres?-. Por fin pudo hacer la pregunta, pero ahora estaba preocupado por las posibles respuestas que podía darle la reina de los vampiros.
Marceline se mantuvo callada unos segundos pensando en la respuesta que podía darle al Joven humano. El silencio mataba a Finn, él quería oír la respuesta ya. Después de lo que parecieron horas para Finn, Marceline finalmente respondió.
-Claro Finn-. Respondió la chica vampiro-. Como mi mejor amigo, yo siempre te querré-. Dijo mientras abrazaba a Finn.
Finn sentía como si le hubieran sacado todo el aire de sus pulmones. "Como mi mejor amigo ", era lo único que Finn oía en su cabeza, eso significaba que ella solo lo quería como a un amigo. Sus ánimos se encontraban por los suelos, la persona que amaba solo lo quería como un "amigo".
-¿Por qué no tengo suerte con las mujeres?-. Era lo único que él pensaba. –Primero Bubblegun, luego la Princesa Flama y ahora Marceline-. Recordó Finn mientras Marceline seguía abrazándolo.
Finn quería desaparecer. Su vida amorosa realmente apestaba. De pronto oyó que alguien tocaba la puerta, se separo de Marceline y con sus ánimos por los suelos, se dirigió a la puerta. Al abrirla se dio cuenta que Mentita era quien tocaba la puerta. La presencia de la menta le resultaba algo extraño, ya que desde que había sido desterrado del dulce reino, nadie de ese reino le dirigía la palabra. La pequeña menta extendió la mano para poder darle una carta. El tomo la carta y la menta se retiro. Cero la puerta y arrojo la carta. Regreso a la sala de estar, él no quería, ya que ahí se encontraba Marceline y no quería verla a la cara, pero al llegar se dio cuenta que ella no se encontraba, volteo por todos lados buscándola, pero no la encontró, lo único que encontró fue una nota que decía:
Lo siento, pero Mary me necesita.
-Marceline
Finn se tiro en el sofá y se recostó. Empezó a llorar.
Espero y les halla gustado. Espero también que den su opinión ya que es interesante ver que piensan de mi Fic.
Les agradezco rustjacque12, dickory5, Riux y Fuutachimaru por sus reviews. Eso me ayuda mucho para seguir el fic y espero que los entretenga aun más.
Sin más que escribir, les mando un saludo a todos.
