-Italia, viernes 7:10 am-

Era día normal como cualquier otro, los pajaritos cantaban, salía un arcoíris y muchos unicornios rosas, hasta que un bip, saco de su ensoñación a tres chicas (que conste eso de los pajaritos y lo demás lo soñaba Lia).

Kya!, se me hace tarde.-gritaron tres chicas levantándose de su cama y vistiéndose, para luego bajar a desayunar rápido y salir de sus respectivos hogares rumbo a la escuela.

Una vez llegado a la escuela su rutina de siempre empezó, en la clase de matemáticas se podía apreciar a una pelinegra llamada Fanny dormida sobre su pupitre mientras que una castaña llamada Lia jugaba con un pequeño conejo de peluche y a su lado otra castaña llamada Harriet sentada sobre su pupitre hablaba por teléfono, algo tomado con normalidad por los presentes que seguían con su clase como si nada, después de la aburrida clase de matemáticas (de la cual entendían muy poco o de plano nada) seguía su clase de español en la cual la única que prestaba más atención de las tres era Lia, bueno no por nada ella quería ser escritora de grande, la siguiente clase era una de las preferidas para las tres, bueno más para Harriet y Fanny que para Lia, era la única clase en la cual ponían un tanto de atención se trataba de su clase de informática, y digo casi porque lo que su querido profesor le enseñaba ellas ya lo sabían y se ponían a hacer otra cosa, y así siguieron con "normalidad" sus clases dando de esa forma por terminada el día escolar.

Por fin viernes.-chillo alegre Lia mientras sacaba una paleta de vainilla y se la metía a la boca.

Lo sé, podremos salir a comprar cosas, jugar videojuegos y comer pastel.-dijo alegre Harriet haciendo que a todas les brillaran los ojitos.

Pero,-habló Fanny saliendo de la ensoñación.- recuerden que hoy tenemos que vigilar la ciudad.- dijo haciendo que Lia se deprimiera.

Ah, vamos Fanny por un día que no vigilemos no pasara nada.-le respondió Harriet a su amiga mientras la tomaba del hombro.

Pero,

Nada de peros, tenemos derecho de divertirnos aunque sea una vez, dime acaso no quieres jugar videojuegos o ver anime.-dijo Harriet logrando convencer a su querida amiga.

Está bien, entonces nos vemos luego en mi casa, ahora tengo que ir a mi club.-dijo finalmente la azabache,

Yo también tengo que ir al mío.-hablo Lia que ya había salido de su depresión

Yo también.-siguió Harriet,-entonces…

Nos vemos,-exclamaron las tres mientras se dirigían a sus respectivos clubs, Harriet al club de kendo (ese le tocaba hoy), Fanny al club de tiro al arco (si también le tocaba ese hoy) y Lia al club de modas.

-ese mismo día en Namimori Japón-

Ese Reborn, ¿Qué planeara hacer ahora?- decía un castaño en su habitación, hacía ya varios días que su ahora adulto tutor se había marchado a Italia, hubiera seguido pensando en que era lo que su querido tutor planeaba de no ser porque su madre le llamo.-ya voy ka-san .- respondió el chico mientras bajaba las escaleras.

Jyundaime,-le saludo un joven peli plateado

Yo, tsuna.- secundo el saludo un joven pelinegro

Gokudera-kun, Yamamoto ¿Qué hacen aquí?-les pregunto un tanto confundido el chico, haciendo que Yamamoto riera un poco.

Ey friki del beisbol no te burles del jyundaime, no es su culpa el olvidarse de cosas como estas después de todo tiene cosas más importantes que hacer.-reclamo enojado gokudera

Ya, ya gokudera solo me pareció un tanto gracioso.-se disculpó el joven pelinegro.

Eh?, olvidarme de qué?- pregunto un tanto confundido el castaño.

Realmente Sawada, cómo pudiste olvidarte del día de campo de hoy,- dijo un tanto enojada una castaña que salía de la cocina.

Kurokawa-chan, ¿Qué haces en mi casa?, espera ¿día de campo?-pregunto aún más sorprendido el décimo al mando.

Hana-chan no molestes a tsu-kun después de todo es normal que se le haya pasado ya que tiene que atender sus otros asuntos.-dijo una peli naranja saliendo del mismo sitio del cual anteriormente había salido su amiga acompañada de otras dos chicas, una de pelo morado y otra de pelo castaño atado en una coleta.

Pero kyoko, has preparado esta fiesta desde hace semanas.-siguió insistiendo la castaña a su amiga.

No,-negó la peli naranja con la cabeza- entiendo que tsu-kun lo haya olvidado,- las dos amigas hubieran seguido discutiendo de no ser porque una voz les interrumpió.

Kyoko-chan, Hana-san creo que el bossu se convirtió en piedra.-dijo preocupada la peli morada señalando a un "tsuna-estatua" y a un par de chicos preocupados por dicha persona.

Tsu-kun.-grito preocupada kyoko por su ahora novio

Jyundaime, resista.-gritaba igual de preocupado el peli plateado.

Tsuna-san...

Y-yo…,-empezó a hablar el castaño haciendo que los demás dejaran de preocuparse un poco.- yo, olvide algo que kyoko-chan preparo.-grito jalando sus cabellos en señal de desesperación

No te preocupes por eso tsu-kun, tienes más cosas en la cabeza.-le contesto kyoko para así tranquilizarlo.

Gracias kyoko-chan, pero…. Que celebramos.-pregunto un tanto confuso haciendo que Yamamoto, Chrome y Kyoko rieran un poco.

Tch, en verdad Sawada mira que olvidar tu propio cumpleaños.-dijo fastidiada Hana haciendo que el mencionado se volviera de piedra de nuevo. Pero bueno quien lo culpaba después de todo no es nada sencillo ser el décimo Vongola, si después de un tiempo tsuna por fin acepto ser el décimo, además de intentar llevar una vida más o menos normal.

Hahi, tsuna-san se volvió de piedra de nuevo, que haremos gokudera-kun.-exclamo preocupada la castaña.

Jyundaime!, tu estúpida mujer todo esto es tu culpa.-reclamo un tanto enojado a Hana

Hey, cabeza de pulpo muestra respeto.-exclamo Ryohei que acababa de llegar.

No me digas cabeza de pulpo, tú cabeza de césped.- le contesto cabreado sacando un cartucho de dinamita listo para encenderlo y arrojárselo

Ma, ma tranquilícense gokudera-kun, sempai, si tsuna los viera no estaría contento.-los tranquilizo Yamamoto, haciendo que esos dos se detuvieran después de lo de tsuna no estaría contento, por su bien era mejor no hacer enojar a su querido jefe.

Tch, Herbivoros.-se escuchó desde la puerta de la entrada.

Hibari-san,-habló Tsuna saliendo de su trance y dirigiendo su vista a su guardián de la nube.- ¿Qué sucede?-pregunto, ya sabiendo de antemano que la nube no se presentaría en un lugar lleno de gente a no ser porque algo sucedía o para entregar sus informes.

El pelinegro iba a hablar pero una varonil voz le interrumpió.

Oya,Oya Tsunayoshi no pensaras empezar la fiesta sin mi presente ¿verdad?-Hablo un joven peli índigo y de ojos bicolor.

Mukuro-sama.-saludo Chrome a su maestro y actual novio.

Tu herbívoro cabeza de piña ¿Quién te dejo interrumpirme?-soltó cabreado Hibari mientras sacaba sus tonfas listo para morder hasta la muerte a ese herbívoro.

Mi dulce Chrome.-siguió mukuro ignorando a un sádico hibari, haciendo que este se enojara más y se abalanzara a golpearlo, pero, algo le detuvo.

Hibari, es suficiente.-ordeno Tsuna entrando en su modo jefe

Hn,-se limitó a contestar el pelinegro.

Muy bien hibari-san, ¿Qué necesitabas?-volvió a preguntar el castaño esta vez más sereno.

Tsu-kun, esa no es forma de tratar a tus invitados.-le reprendió nana saliendo de la cocina.- muy bien chicas está todo listo para irnos.-volvió a decir la madre del castaño esta vez dirigiéndose a las 4 chicas ahí presentes.

Sawada Tsunayoshi, tengo un mensaje para ti.-hablo el guardián de la nube.

Are, ¿Cuál es hibari-san?-pregunto el chico.

El bebe…., mejor dicho ex-bebe dice que pasado mañana un avión estará esperando a ti y a esos herbívoros en el aeropuerto para ir a Italia.-Contesto serio.

Ah, tan pronto…. Espera ¿y porque ellos también?-Respondió un tanto molesto

Pregúntale al beb… ex–bebe.-contesto hibari el cual aún no se acostumbraba a no llamar bebe al asesino.

Ahh, muy bien…¿eso es todo?-pregunto el castaño, recibiendo una afirmativa.

Me marcho,-dijo el ex-prefecto dispuesto a irse, y deteniéndose a unos cuantos pasos.- lo olvidaba,-dio la vuelta y le entrego dos pequeños regalos.-esto es parte del estúpido caballo (entiéndase Dino)

Ah, gracias… pero y el otro.-pregunto haciendo que se formara un silencio incomodo entre ambos.-ah,em, gracias.-dijo finalmente ya imaginándose de quien era el otro regalo, y sin más la nube se marchó, y el pequeño décimo decidió pasar bien su cumpleaños sin imaginarse lo que su sádico tutor planeaba.


Ok, otro capítulo más y bueno de una vez preguntare… ¿lo sigo? Y si lo sigo…. ¿quieren que haya romance entre Occ´s y personajes de KHR?

A y solo para aclarar, hibari no siente amor y hacia tsuna solo lo respeta, un poco.