Declaro los personajes son totalmente de Stephenie Meyer yo solo quise jugar un poco con ellos.

Este fic tiene palabras malas y Rated M


Cap Dos Conociendo a Edward y Tanya..

POV. Edward

Sentía que me jalaban mis pies, y ya se me estaba subiendo la sangre a la cabeza, tenía mucho sueño. –Despiértate imbécil-. Me decía Emmett.

-Idiota que haces en mi cuarto, sabes que no me gusta-. Él sabía que yo odiaba que se metieran a mi cuarto, aunque lo hacia todos los días.

-Y tú sabes que a mí me gusta despertarte hermanito-. Se carcajeaba. –Sabes que soy tu alarma hay que ir al instituto-. Emmett y yo somos muy unidos, él aparte de ser mi hermano es mi mejor amigo, mi confidente.

-Jodete-. Le decía mientras salía de la cama, él lo único que sabía era morirse de la risa por su gran acto, algo que hacía todas las mañanas incluso los fines de semana, aunque cada día el modo de despertarme era diferente, pero de todas maneras nunca le hacía falta hacerlo.

-Bueno acuérdate estar 15 min abajo sabes que no me gusta llegar tarde-. Me decía mientras se reía y salía de mi cuarto.

-Seguro a mi sí-.

Tome una ducha, me puse mi ropa, me arregle el cabello aunque nunca tenía solución, y bajé.

-Buenos días hijo cómo amaneciste hoy?-. Me decía mi madre Esme.

-Evitando que el idiota de Emmett me despertó de nuevo, bien, y tu mamá?, papá no ha llegado de su trabajo?-. Mi padre Carlisle trabaja en el hospital de Forks y está de turno.

-Bien hijo, amanecí bien gracias, y tú padre llegará al medio día tiene que hacer medio turno extra-. Se acerco a mí y me dio un beso en la mejilla, como todos los días.

-Mamá que hiciste de desayuno tengo mucha hambre-. Decía Emmett mientras se sobaba la barriga, y cómo comía poco.

-Hice magdalenas, hay fruta, jugo de naranja y chocolate, ustedes escogen mientras vayan a sentarse a la mesa-.

Ya desayunados y con todo listo salimos al instituto en mi hermoso volvo, papá me lo había regalado para mi cumpleaños diecisiete.

-Emmett hoy le pediré a Tanya que sea mi novia-. Emmett volteo a verme con mala cara.

-Estás loco, con esa golfa sabes que se ha llevado a todos los del instituto-. Según lo que decían por ahí, Tanya se había acostado con todos los del instituto, pero yo sabía que eso no era cierto, pues hablábamos mucho, ella me gusta..

-No, no estoy loco, ella no se ha acostado con todos los del instituto, yo la conozco bien y además me gusta, y pertenece al grupo de porristas es popular yo también, compactamos-. Le decía yo con una triunfante sonrisa.

-Haz lo que se te dé la gana, pero eso sí a mi no me vendrás llorando, el hecho de que los dos sean populares no dice nada, y uno nunca conoce a las personas como son, tu eres buena persona, y para mí ella no lo es, pero como te digo es tu problema-.

-Gracias-. Le dije enojado, ya que me había cortado mis buenos ánimos, podían decir lo que quisieran de Tanya pero yo le creía a ella, fuimos amigos desde que llegue al instituto sabía que la conocía, el hecho de que digan cosas de ella no constataba nada.

Llegamos al instituto, aparque y apenas apague el auto Emmett salió sin decir nada, en verdad no le gustaba que le fuera a decir a Tanya que sea mi novia, pero no me importa.

Precisamente, me baje del coche y Tanya me esperaba, yo sé que le gustó a ella, y estaba decidido a pedírselo. –Hola Tanya-. Le dije con mi mejor sonrisa. –Cómo estas, podemos hablar ahora?-.

-Claro dime que necesitas de mi? Y estoy bien gracias -. Me dijo devolviéndome la sonrisa.

-Iré directo al grano, deseas ser mi novia?-. Esta pregunta la tomo por sorpresa, se le agrandaron los ojos casi se le salen de las cuencas, luego se puso ¿nerviosa?, nunca la había visto nerviosa.

-Esto es enserio?, Waoo claro siempre lo he deseado pero, no te importa los rumores que hay de mí por ahí?-. Frunció el ceño.

-Acaso son verdad?-. Al yo decir eso de nuevo se le agrandaron sus ojos azules e inmediatamente me decía que no con el movimiento de su cara. –Entonces que importa lo que diga la gente yo creo en ti es lo que importa-. Le dije con mi mejor sonrisa y ella inmediatamente se lanzo a besarme, yo gustoso le respondí.

Luego de separarnos de nuestro beso decidimos irnos a clase, todos nos miraban igual, ya se había corrido el rumor de que Tanya y yo teníamos una relación, cómo tardaban las noticias, ja, nadie se notaba sorprendido al parecer todos se lo esperaban incluso hubieron mucho que nos felicitaron, bueno con las personas que nos hablábamos los populares, pues no nos relacionábamos con los ordinarios.

Pues el instituto se dividía en dos, los populares y los ordinarios nadie se pasaba palabra con nadie inclusive no se relacionaban si al caso hacían bromas, obviamente los populares contras los ordinarios, a mí nunca me gusto ese trato, a ninguno lo discriminaba, nunca me burle nunca de ellos ni lo hare, solo que no pertenecen a nuestro mundo, nunca me relacionaría con ellos.

El día pasó sin percances, bueno una que otra mirada mal de Emmett, no me cruzo palabra en todo el día en el instituto.

Antes de irme a casa le propuse a Tanya ir a dar un paseo a Port Ángeles, ella gustosa acepto y según como quedamos la recogería en dos horas. Mientras me subía Emmett también lo hacía yo, en todo el camino a casa no me dirigió la palabra, me sentía mal por ello, nosotros que hablábamos de cualquier cosa y ahora que ni una mirada era capaz de darme, bueno una mirada sin que tuviera nada de ira, aparque el coche en el garaje y antes de Emmett bajarse crucé unas palabras con él.

-Emmett el hecho de que me haya hecho novio de Tanya no significa que me dejes de hablar, sabes que somos muy unidos y me afecta esta situación-. Le decía con cara de tristeza, le hablaba con el corazón.

-Edward, lo que pasa es que no me gusta que te rebajes de esta manera, Tanya por Dios Tanya?, no pudo haber sido cualquier otra, Jane, Victoria, Jessica, también me afecta esto pero es que en serio que no soporto esto-. Me decía viendo también con cara de tristeza pero envuelta con ira.

-Bueno no dejare a Tanya, ella solo es cómo una novia más no veo el problema, ella no es el amor de mi vida, me gusta más no estoy enamorado, y me gustaría volver a hablar contigo ser los que éramos esta mañana, olvídate de la existencia de que Tanya y yo tenemos una relación, no tienes la necesidad de hablarle ni nada por el estilo solo haz de cuenta que solo existo yo-. Tenía la esperanza que aceptara.

-Ok hermano está bien, solo espero que algún día recapacites, que así solo sea por tener a alguien a tu lado, ella no debería ser-. Me decía mientras me daba un abrazo y yo con gusto se lo correspondía, ya Tanya solo era una más, no sé porque le veía e problema además lo que dicen de ella es mentira.

-Bueno ya basta de niñerías y vamos a dentro-.

Mamá y papá veían una película en la sala, los salude y me fui para mi habitación, nuestra casa es de tres plantas, mi habitación queda en la última, igual que la habitación de Emmett, en la planta dos está la habitación de mis padres y en la primera esta la cocina, las salas una donde esta mi piano pues yo compongo música en el, me encanta aunque solo mi familia lo sabe, y el baño para los visitantes, y en las habitaciones de nosotros cada cual tiene su baño privado, es una casa grande, una de sus cuatro paredes los remplaza un gran cristal de ahí se puede ver el bosque de maravilla más en mi habitación.

Mientras ponía Debussy en mi reproductor de música, me alistaba para la cita que tenía con Tanya, me di una ducha rápida, me puse unos jeans desgastados, una remera blanca y mi sudadera, pues hacia frio, rara novedad en Forks.

Luego de despedirme de mis padres y de Emmett tome rumbo a casa de Tanya, cuando llegue Tanya me recibió con un abrazo y un corto beso en los labios, cuando le dije que si nos íbamos, ella dijo que quería presentarme ante sus padres... Presentarme a sus padres no me lo esperaba. Entramos a la casa, es de dos plantas pero pequeña, muy acogedora, con colores de distintos azules, todo lo que podía ver era una sala de estar, la cocina y dos puertas a los lados, suponía que una daba a un baño la otra ni idea tenia. En uno de los sofás que habían en la sala estaban sentados el señor y la señora Denali, la señora Denali no es muy alta y es delgada, su cabello color rubio igual que Tanya e igual que sus ojos azules, y el señor Denali que es más alto que la señora, también con sus ojos azules e igual su pelo rubio, es musculoso, no mucho pero sí.

-Buenas tardes Señor y Señora Denali-. Los salude dándoles la mano.

-Que tal hijo, nos alegra mucho que estés aquí, hace tiempo que no has venido a visitarnos-. Me decía la señora Denali correspondiendo a mi saludo.

-Si lo siento señora Denali, los trabajos, mi juego de futbol, muchas cosas que me han tenido ocupado, bueno en sí el instituto-. De cierta manera estaba nervioso, ya había venido varias veces a esta casa pero a presentarme como novio de Tanya era algo distinto. El señor y la señora me sonreían, eso me ponía más nervioso y molestó.

No sé ni que hacia aquí, algo como esto es muy serio, el día que yo presentase a una novia delante de mis padres seria porque con ella querría pasar el resto de mi vida, pero esto me tomo por sorpresa ni modo de decirle que no, pero no me gusta en nada. Mis planes no son estos…

Pov. Tanya

Por fin el día había llegado … El día en que le chico más guapo y más popular del instituto me pedía a mí, las más hermosa, talentosa, inteligente, inocente, cariñosa, comprensiva, respetuosa, confiable chica que fuera su novia, que felicidad esperando esto por años, bueno desde que Edward había llegado al instituto me había impactado, pero simplemente me hice pasar como su amiga, no presionar sabia que llegaría y eso era hoy, por fin pude besar eso perfectos y carnosos labios, por fin Edward sería mío, es que es el chico que cualquiera puede desear, buen cuerpo, el capitán del equipo, el más popular, inteligente, mejor dicho todas las cualidades en el mundo, es perfecto, y ahora mío.

Me había invitado a Port Ángeles, que con gusto acepte, ahora nos encontrábamos en mi casa, y obvio que se lo iba a presentar a mis padres él tenía que saber que esto iba en serio, se le notaba un poco nervioso y en su cara se notaba un poco de disgusto pero no me importaba.

Después de saludarse con mis padres, tomar asiento y traer que tomar para todos, decidí que daría mi paso. –Papas Edward y yo queremos decirle algo importante, algo que me hice muy feliz-. Dije con mi mejor sonrisa, Edward medio se reía.

-No me digan, se hicieron novios-. Dijo mamá entusiasta.

-Si mamá Edward y yo por fin somos novios, verdad Edward-. Le decía mientras lo miraba por el rabillo del ojo, seguía con su media sonrisa.

-Si señora Denali, espero no les moleste y me acepten-.

-No claro que no muchacho antes me da una gran alegría inmensa, esto que esperábamos por tanto tiempo, sabíamos que ustedes iban ser el uno para el otro ven denme un abrazo, y por favor llámame Carmen-. Decía mamá, Edward y yo nos paramos, mamá también igual que papá.

-Claro señora Denali, perdón Carmen-. Decía Edward con su sonrisa

-Os los felicito-. Dijo papá aunque estaba serio, nos dio el abrazo y salió de la habitación.

-No se preocupen por él yo se que está feliz-. Decía mamá.

-Bueno mami ya que le dimos esta gran noticia Edward y yo daremos un paseo en Port Ángeles, nos vemos más tarde-.

-Claro hija, chicos cuídense, no regresen tarde-. Decía mamá que aun seguía feliz.

-Si señora amm Carmen, temprano estaremos aquí-. Dijo Edward, olvidando que solo debería decirle por su nombre a mamá.

Después de salir de mi casa nos subimos al coche de Edward olía tan a él, tan delicioso, y nos pusimos rumbo a Port Ángeles, en todo el camino hablamos de sus muchos gustos, quería saber todo de él, en gran parte sabía pero quería explorar más, el solo me respondía pues yo no dejaba de atacarle con preguntas, después sería su turno de preguntarme lo que quisiera él a mí, ahora era mi momento.

Llegamos y decidimos dar un paseo por la zona marítima de Port Ángeles, perfecta para nosotros, después de robarle unos cuantos besos y caminar por toda la zona, le propuse ir al cine, él acepto así que nos dirigimos hacia allí, vinos una película de terror para tener la excusa de abrazarme con él en todo momento, nunca me habían dado miedo esas cosas que solo era ficción nada real, pero por abrazar a Edward inventaba que sí, sobaba su pecho con discreción, no aguantaba las ganas de tenerlo en mi cama, también le robaba uno que otro beso, él me correspondía a todos y de ahí fuimos a comer a un puesto de comidas rápidas que quedaba en el centro comercial, para después salir de nuevo a casa.

Cuando íbamos en el coche, me llego un mensaje de mamá avisándome que no estaría en casa si no hasta media noche, esto es muy interesante.

Edward puso la radio así, que no hablamos durante todo el viaje, cuando llegamos a casa lo hice pasar a charlar…

-Eddie, en serio me haces tan feliz-. Mi gran sonrisa salía a relucir así como en toda la tarde.

-Yo también lo estoy Tanya-. Me decía también con su perfecta sonrisa, aunque no le llegaba a sus ojos.

Me acerque a él besándolo lentamente, luego fui subiendo el beso de tono, jugamos con nuestras lenguas, me aferre a su cuello para luego comenzar a acariciar su espalda, luego su pecho mi mano iba bajando lentamente por el y cuando estaba en su ombligo Edward la tomo y detuvo el beso.

-Tanya que haces?-. Me pregunto con su cara molesta.

-Yo no he hecho nada, solo besaba a mi novio-. Le dije con mi tono más sensual.

-Tanya hablamos mañana debo ir a casa-. Se levanto y salía a la puerta.

-Espera lo siento no era mi intención-. Mi cara mostraba arrepentimiento.

-Debo irme, cuídate-. Y salió con su cara más molesta.

Me llene de ira, Edward me había dejado aquí y con un calentón, así que llamé a Jaymes para que viniera a mi casa, no me iba a quedar con ello.

Marque a su celular a los tres tonos contesto. –Hola Tanya, hace tiempos no me llamabas-.

-Hola guapote, lo siento he estado muy ocupada-. Mi tono era de disculpa.

-Bueno y a que debo el honor de tu llamada?-. Me pregunto Jaymes.

-Quería pedirte que vinieras a mi casa e hiciéramos cosas, claro si te parece-. Mi voz sonaba sensual.

-Claro hermosura te veo en 10 min-.

Colgué la llamada, Jaymes era un amigo, aunque teníamos sexo cada vez que queríamos, bueno solo lo tenía por eso y hoy lo quería gracias a Edward.

Llego a los diez minutos como prometió. –Hola chica mala aquí me tienes haz lo que desees-. Dijo con una sonrisa torcida, sabía a qué venía solo sexo y adiós.

-Claro como siempre-.

Se abalanzó a mis labios con brusquedad, pasión, lujuria, yo le respondí con la misma intensidad, comenzó a acariciarme los pechos por encima de mi blusa, se sentía tan bien, me quito la blusa con rapidez y empezó a besarme la mandíbula el cuello mientras yo le quitaba su playera, en susurros me decía que le había hecho mucha falta, sobaba su grande y delicioso pecho, luego él siguió con mi sostén para después lamerme los senos salvajemente, disfrutaba tanto esto, subió buscando mis labios mientras que yo iba soltando su cinturón de su pantalón, baje su cremallera y por encima de su bóxer sobaba su gran pene, mientras el subía mi falda y quitaba mis bragas, y se bajaba su pantalón hasta los tobillos yo mordía el lóbulo de su oreja, su pecho, me levanto y me llevo hasta el sofá y de un solo empujón me penetro, salía y entraba de mi salvajemente me devoraba los labios mis pechos, seguía saliendo y entrando de mi, con un movimiento rápido lo senté en el sofá y comencé a subir y bajar rápidamente por su pene hasta después de unas estocadas mas los dos acabamos en un gran orgasmo, después de que los espasmos del orgasmo pasaron nos levantamos del sofá él se puso su ropa y sin más le dije que se fuera porque mis padres llegaban en menos de nada después de quejarse y decirme que solo lo quería para polvos se fue sin mas .

Que culpa tenía yo, desde un principio sabía que era mi juguete sexual como mucho otros no se podía quejar.

Subí a mi cuarto me di una gran ducha, y sin más me acosté pensando en mi Edward, mañana de nuevo lo vería y pronto lo tendría en mi cama…


Bueno aquí les dejo mi siguiente cap. se que no hubo encuentro de Edward y Bella pero prometido que el el proximo si ese es mi pequeño adelanto jeje espero les guste, y pues Tanya sacando sus uñas al pobre Edward no lo dejo ni respirar u.u

Agradecer a las chicas por su Review montego 24, By. Law también a los que leyeron mi fic silenciosamente, a sus favoritos, alertas, y por seguir mi historia..

Espero no los decepcione con esto trato de hacer lo mejor posible..

Espero sus Reviews es un impulso de animo cada dia mas, sus criticas que piensas, que debo cambiar para guiarme mejor

De nuevo Gracias nos vemos el miércoles lindo fin de semana :D