Continué mi camino, con la cabeza baja, aún sin saber que alguien nos había observado.

Quizás era yo la paranoica que aún no olvidaba lo ocurrido, tal vez Arnold no le tomó tanta importancia como yo, tenía que relajarme y olvidar totalmente lo ocurrido pero ¿podría hacerlo? Es decir… ¿Cómo podrias olvidar algo que para ti tiene demasiada importancia? ¿alguna vez han amado a alguien de una forma tan inmensa, loca y enferma pero nunca han tenido el valor de decirlo?

Esa, desgraciadamente, era mi situación y el valor que tuve fue solo algo de lo que luego me arrepentí y "solucioné"

De tantas cosas que tenia en mente, no me había dado cuenta que ya estaba a una calle de llegar a la escuela. Justo en la entrada, como era costumbre, estaban la mayoría de nuestros compañeros: Rhonda, Sid, Harold, la irritable señorita perfecta Lila, Gerald y Phoebe.

- lo que importa es que al fin salvamos el vecindario – dijo Phoebe mientras me saludaba con la mano

- Si, pero hay algo que no entiendo – contestó Gerald

- ¿Qué cosa Gerald? – añadió Lila con su vocecita dulce irritable

- lo que no entiendo es… ¿Quién era voz ronca?

Mi corazón comenzó a latir a mil por hora como lo había hecho la noche anterior, ¿sospecharán de mí?

- Oigan, hablando de otra cosa… ¿Dónde está Arnold? – Rhonda se añadió a la conversación

- No lo se, no quiso que fuera a su casa – contestó vanamente Gerald – sigo pensando en eso, no se por qué…pero creo que Arnold si sabe quien es voz ronca…

- Yo se quien es voz ronca – dije con mi natural tono de voz

- ¿Quién? – dijeron todos al unísono

- Un viejo y solitario tipo desocupado que no tenia nada mas interesante que hacer

- ¡Que graciosa Helga! – dijo el pelo de cepillo con sarcasmo – esto es enserio…

- Yo lo digo enserio zopenco! - miré a phoebe – vámonos Phoebs, aquí solo hay zopencos – comencé a subir las gradas para entrar a la primaria 118

- Tranquilos – contestó Gerald al resto – seguro Arnold nos dirá la identidad del misterioso sujeto

Sigo con la duda de… ¿PARA QUE LOS ZOPENCOS QUIEREN SABER QUIEN ES VOZ RONCA?... ¿no les vasta con saber que salvó el vecindario?... no tenia ni idea de para que era necesario, lo que si sabía era que no tenía por qué haber razón para ponerme nerviosa, de todas formas…nadie sabia mi identidad solo Arnold…¿diría lo que pasó esa noche?

- Helga….¡Helga! – Phoebe me sacó de mis pensamientos

- ¿Qué pasa Phoebe? – dije algo molesta

- ¿Qué te pasa a ti Helga? He venido hablándote todo el camino y parece que no me has escuchado

- Lo siento Phoebs, estoy algo perdida en mi mente por lo que sucedió ayer - ¿yo dije eso?...no puede ser…

- ¿Qué sucedió?

- Nada! – mis ojos se abrieron como platos – eem digo, con todo esto del vecindario…en eso pensaba

- Creo que todos estamos igual – continuamos caminando - ¿Quién crees que será voz ronca?

- mmmm – fui al bebedero para tomar un poco de agua, tratando de no parecer que pensaba demasiado en la respuesta – como ya dije Phoebe, un sujeto cualquiera… ¿acaso importa?

- Claro que importa Helga – ahí viene de nuevo la filósofa Phoebe – él o ella, como sea, es un héroe para Hillwood y lo menos que podríamos hacer es darle un reconocimiento por eso, pero…desgraciadamente, no sabemos quién es…

- Ha de ser un llanero solitario, no quiere que descubran su identidad

Phoebe calló, creo que mis ingeniosas palabras le dieron en que pensar, a la larga, era mejor que hiciera sus suposiciones en su mente, en lugar de hacérmelas saber, así no me pondría nerviosa ni diría algo torpe que pusiera mi identidad en riesgo. De pronto me miró, con ojos iluminados como un arqueólogo que había descubierto la octava maravilla del mundo, estaba a punto de hablar pero…

RRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIINGGGGG GGGGGGGGG – el sonar de la campana interrumpió su deducción estilo Sherlock Holmes…

Todos entramos al salón, poco a poco, cada alumno se hacía presente, Rhonda modelando sus nuevos zapatos traídos desde Europa, ¡vaya intento mal logrado de princesa!, Harold, como siempre entró comiéndose una bolsa de botanas grasosas, Sid junto con Stinky hablando y Eugene, luego de caerse por tercera vez de su asiento y decir repetidas veces: "Estoy bien" ¿a quien le importa?!

Todos estaban, menos…Arnold.

Un suspiro de alivio invadió todo mi ser, quizás no seria un tan mal dia después de todo…si el cabeza de balón no aparecía no me sentiría tan…¿apenada?

Mis plegarias no fueron escuchadas, antes de que apareciera el Sr. Simmons se asomó por el marco de la puerta un rubio cabezón con esa estúpida gorrita azul y esa faldita ¿estamos en Escocia?... ¿Cómo es posible que me halla enamorado de ese idiota?...

Caminó directamente hacia Gerald como siempre, pero hoy….fue algo diferente, ocurrió algo, inesperado…extraño…dulce… no se como explicarlo, él antes de llegar donde su mejor amigo me miró! Y no cualquier mirada, fue una mirada sincera…no se, como…amistosa... mis piernas comenzaron a temblar y mi corazón, mas parecido a un vibrador de reloj despertador, estaba a punto de salir por mi boca, y si, asi de exagerado es lo que sentía.

- Hola viejo – dijo Gerald saludándolo como siempre lo hacía

El señor Simmons entró rápidamente

- Buenos días a todos – dijo mientras revisaba entre sus papeles – hoy tendremos un dia agitado, tenemos que avanzar mucho con la clase

- aaaaaaaiihhhh – dijeron todos decepcionados

- Pero tranquilos, yo se que hoy será un día "especial" – comillas con los dedos – como siempre.

Vaya! Tener tantos días "especiales" cansa, aun no entiendo que tienen de especiales los días, pero bueno, eso es lo de menos, el tipo esta agitado, quizás tendremos que hacer mucho trabajo hoy, ojala no tengamos que buscarle la inmortalidad al cangrejo!

- Ya que tenemos mucho que hacer hoy – dijo luego de sacar un pequeño papel – haremos grupos, aca los traigo ya hechos para que trabajemos rápidamente en un proyecto escolar – comenzó a leer el papel – he formado los grupos así: Rhonda, Nadine, Sid y Harold son un grupo, luego van Stinky, Eugene, Lila y Curly, también para formar el tercer grupo están Phoebe, Helga, Gerald y Arnold….

¿Arnold? … tanto tiempo que quise trabajar en grupo con el cabeza de balón y hoy que es lo ultimo que querría en este planeta pasa? Esa si es una contradicción de la vida…

- ¿Vamos Helga? – me dijo Phoebe indicándome que moviera mi escritorio

- Va…vamos - contesté nerviosa

Ambas nos ubicamos en la zona que teníamos asignada para trabajar con el pelo de cepillo y el camarón con pelos. Arnold y Gerald ya estaban ubicados esperando que llegáramos nosotras.

- Hola – dijo Phoebe al llegar mientras yo prefería guardar silencio

- Hola Phoebe – contestó Arnold, luego me brindó una mirada a mí – hola Helga

- Ah… hola camarón con pelos, vaya dicha! Tener que trabajar contigo y el otro zopenco – dije sarcásticamente

- Tambien me alegra verte Helga – me contestó molesto

Pasó largo rato en el que solo nos dedicamos a trabajar en nuestro proyecto, teníamos que hacer un sistema solar… cada uno, trabajando con un planeta no decíamos ni una tan sola palabra para asi no perder la concentración y no pelear tanto.

- Necesito que dos integrantes de cada equipo vengan para que les dé mucho material – dijo el Sr. Simmons sacando una enorme caja que se encontraba debajo de su escritorio

- Iremos Phoebe y yo – dijo Gerald poniéndose de pié

Ambos se fueron, dejándonos a Arnold y a mí…completamente solos.

Para serles sincera esta es una situación penosa y peligrosa, no sabia ni que decir, ni que hacer…mucho menos como actuar, y el silencio frío e incómodo no ayudaba en nada la horrible escena que estábamos viviendo.

La fila que habían hecho para pedir el material era larga y…para desgracia mia, Gerald y Phoebe eran los últimos a los que les darían lo necesario para trabajar, era obvio que la espera sería mas o menos larga.

Me encontraba presa de mis pensamientos, hasta que una mirada me sacó completamente de mi mundo. Arnold me estaba mirando, como con intenciones de decir algo sin saber como hacerlo.

- Helga – el cabeza de balón rompió el silencio

- ¿Qué pasa cabeza de balón? – dije tratando de parecer ruda

- Gracias – con una sonrisa sincera

- ¿Gracias por qué melenudo? ¿se te safó un tornillo ya?

- Gracias por ayudarnos a salvar el vecindario

- Tienen suerte de tenerme Arnoldo, sin mi nunca hubieran podido hacerlo – contesté evitando la mirada de Arnold

- Si, la verdad si tenemos suerte de tenerte Helga… sabes, quisiera hablar mas contigo sobre…ya sabes – parecía nervioso

- ¿Sobre? – indiferente

- lo de ayer….

****Continuará****

Gracias por seguir al tanto de este fic..! espero poder actualizarlo pronto… les advierto que será corto, quizás unos 10 capitulos, pero bueno, ojala les guste como termina…

Con cariño: R. Monzón

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