Al llegar a su país y hablar con su jefe, a Escocia todavía le quedaban cosas por hacer. Cosas que debía hablar. Hablar con sus hermanos menores. Excepto con Gales. Pero el último nombrado no tardó en telefonearlo una vez que se enteró de que el pelirrojo estaba de nuevo en territorio británico.
-Ya me enteré de las noticias-le dijo, con un casi imperceptible tono de malicia en su voz.
-¿De qué?-preguntó Scott, haciéndose el que no sabía de qué le estaban hablando.
-Que pasaste la noche con Canadá. Parece que alguien es un travieso~ –respondió Deian, con un tono algo burlón.
-¿Pero qué mierda estás diciendo? –
-Hombre, anoche no estuviste en casa.
-Eso no significa que estuviera con Canadá.
-Bueno, yo le conté a Estados Unidos que estabas enamorado de Canadá. Entonces el yankee habló con Arthur, y Artie confirmó que era cierto. Luego América fue a la casa de su hermanito y te vio con él-terminó de explicar Gales, con una sonrisa de suficiencia que el otro no podía ver.
-Te felicito por tu explicación, pero sigues sin justificar por qué lo sabes.
-Ah sí, United States le contó a England, Artie a Francia para sacárselo de encima, el francés se lo dijo a Irlanda en una cita que tuvieron mientras tú no estabas, y Cian me puso al tanto a mí.
-Con que es eso… ¡ESPERA UN MOMENTO!
-¿Qué?
-Repíteme eso de "el francés se lo dijo a Irlanda en una cita".
-Eh… -desde el otro lado de la línea, Deian se palmeó la mejilla por haber metido la pata -¡Arréglatelas con Cian!-y cortó.
-Maldito francés pervertido, acosador de hermanos menores. Imbécil. Y lo mismo para el fucking America. Y ahora resulta que es mi cuñado desde dos puntos de vista distintos-y así, Escocia comenzó a maldecir, mientras se dirigía a hacerle una "visita" a su hermano Irlanda.
La casa del pelirrojo menor no estaba muy lejos. Aunque por el camino se cruzó con Inglaterra, que se encontraba en North Ireland.
-Arthur Kirkland-escupió Scott algo enojado. También debía hablar con en inglés, aunque planeaba hacerlo después. Pero si se le presentaba así por casualidad, no iba a desperdiciar esa oportunidad.
-¿Qué te pasa, you bastard?
-Adivina, Iggy.
Inglaterra apartó la vista, algo sonrojado. Estúpido Estados Unidos, se le había ido la lengua cuando se encontró con Escocia. ¡Si le había dicho que lo llamara Iggy sólo cuando los dos estaban a solas!
-Mira-le dijo Inglaterra-No es nada de lo que debas preocuparte. Además el es menor que yo, no es como que yo no sepa poner orden en mis asuntos.
-Eso es lo peor. No puedo dejarte en manos de ese proyecto barato de héroe hollywoodense.
-Sólo es un poco infantil –Scott lo miró acusadoramente-Bueno, es bastante infantil.
-¡Es un pendejo! Me preocupa que estés en manos de eso.
-Con que te preocupa…-le dijo maliciosamente Inglaterra. Escocia se sonrojó al verse descubierto.
-Mira. Hagamos como que esta conversación nunca sucedió, y acompáñame a hablar con Cian.
-¿Por qué?-preguntó extrañado Arthur.
-¡Por su cita con el francés pervertido!-
-¿Una cita? ¿Irlanda… estuvo en una cita… con Francia? ¿Con el wine bastard?-Inglaterra comenzó a mostrarse enojado a medida que asimilaba la información. Escocia se percató de que metió la pata. Debía hacer que Inglaterra desistiera. Si él se había puesto un poco histérico al enterarse de eso, no quería saber lo que podría llegar a hacer el rubio, teniendo en cuenta lo mucho que el inglés odiaba a Francis. Iba a decir algo para persuadir a Inglaterra de no ir, pero el menor lo tomó por el brazo y lo arrastró con paso decidido hasta la casa de Irlanda.
No muy lejos de allí, Gales corría a toda velocidad hacia el mismo destino que los dos mayores. Intentó llamar a Irlanda, pero no contestaba. Debía estar escuchando (como siempre) la música de U2 a todo volumen. Cuando llegó, pateó la puerta. El irlandés, que se encontraba en su silla favorita se sobresaltó y casi soltó un grito no muy masculino.
-¿Deian?
-¡Cian!-exclamó alterado Gales -¡Rápido! ¡Estás en apuros!
-¿Eh?- dijo perezoso el irlandés, quitándose los auriculares – ¿Porqué tan alterado? Tómate una cerveza y cuéntame tus dramas amorosos ~
-¡No hay tiempo para eso! ¡Escocia viene a toda velocidad! ¡Sabe de lo tuyo con Fran…!
-Déjate de de decir tonterías. Tú sólo quieres cambiar de tema, pero no te dejaré.
-¡Pero Scott…!
-Deja de hablar de Scotland, ni que él fuera tu interés amoroso. ¿O acaso eres incestuoso?-Irlanda preguntó esto último un poco alarmado.
-¡Qué no, hombre! ¡Te digo que Scott viene hacia aquí…!
-Siempre cambiando de tema cuando te conviene. Mira, si no me cuentas, haré que me pagues la cerveza durante todo el mes, y eso que recién empieza noviembre~
-¡No! ¡Préstame atención, idiota, nuestro hermano mayor sabe que tú andas con el francés…!
-Si sigues así será durante dos meses. Uh, diciembre es el mes que sigue, y mira que ahí están todas las fiestas. Y no te perdonaré año nuevo sólo porque sea el último día del año~
-Cian, ponte serio-seguía insistiendo Gales.
-Bueno, si hablamos de ponernos serios, entonces no tengo problema en seguir aumentando el castigo por no contarme, eh. Entonces quedamos en que le pagarás también el whisky a Scott. Y mira que el whisky es caro. Y mira que el whisky que le gusta a Scott es el caro de los más caros.
-¡Cian!
-Aunque podrías repartirte los gastos con Arthur~
-¡No metas a Arthur! ¡Estoy hablando de Scott…!
-Oh sí, hablando de eso, los veo por la ventana. Vienen casi corriendo. Qué lindo, una reunión familiar en mi casa~
-¡Oh no!
-Oh sí. Pero me pregunto, ¿porqué traen esas caras enojadas?
-Irlanda…
-¿Sí?
-Corre por tu vida…-
El de cabello naranja no tuvo tiempo de reaccionar, dado que Inglaterra pateó la puerta en ese mismo instante.
-¡Cian Kirkland! ¡Exijo una explicación!-gritó.
-¿Eh? ¿Me hablas a mí?-Arthur lo miró enojado, era obvio que le hablaba a él -¿Todavía resentido por la broma telefónica que te hice el último día de los inocentes? Man, supéralo.
-¿Fuiste tú el de la broma del año pasado?
-Oh no, creí que ya lo sabías. Eso explica porque no estabas tan enojado.
-¡Te voy a matar!
-Oye, oye, ¿no venías por otra cosa?-se defendió el irlandés, intentando cambiar de tema -¿Quieres una cerveza?
-¡Mejor invita con una cerveza a la rana!
-¿Rana?
-¡A Francia!
-¿Y qué tiene que ver Francia con todo esto?-preguntó Cian, aparentando indiferencia.
-Que andas por ahí saliendo con el wine bastard…
-¡Gales!-reprochó Irlanda enojado, ya que Deian era el único de sus hermanos al que le había contado sobre eso.
-¡Lo siento!-se disculpó el castaño -¡Les conté sólo lo de la cita! ¡Se me escapó! ¡Y se lo conté a Escocia! ¡No tengo idea de lo que Inglaterra hace aquí! ¡Lo juro!
La alarma de hermano mayor celoso se activó en Scott.
-"Sólo lo de la cita"-citó-¿Acaso hay algo más que debamos saber, Little brother?
Irlanda enrojeció. Gales se tapó la boca con las manos, prometiéndose a sí mismo no volver a abrir la boca jamás (aunque sería imposible cumplirlo). A Inglaterra le costó un poco reaccionar, pero luego una profunda mirada de horror cruzó su rostro.
-¿Qué has hecho, Cian?-volvió a preguntar Scott, aunque a diferencia de Inglaterra, estaba algo más tranquilo. Ya se había desahogado con el inglés, antes.
-¿Yo? Nada… -dijo con falsa inocencia-Por cierto, ¿cómo te fue con Canadá ayer? A ti sí que debería preguntarte que hiciste ayer.
-No te incumbe-gruñó el escocés.
-Podría decirte lo mismo. Pero no me dejarás tranquilo.
-Sólo dime qué hiciste con él y te dejaré en paz.
-¿Lo prometes?
-Sí.
-Está bien-dijo Irlanda, y luego confesó-Francia habló conmigo en la reunión. Me invitó a una cita. No era la primera vez que salíamos, de hecho, hace mucho tiempo que venimos saliendo-Inglaterra y Escocia fruncieron el ceño ante esa confesión. Gales no, ya que él lo sabía- Y bueno, en esta última cita… fuimos a su casa y luego…-Irlanda se sonrojó y bajó la mirada antes de seguir –Hicimos el amor… y… eso fue lo que pasó.
Se hizo un súbito silencio ante eso último. Gales miraba nervioso a sus dos hermanos mayores, mientras que Irlanda se encontraba completamente rojo. Inglaterra y Escocia estaban completamente inexpresivos.
-Bien-concluyó Scott, sorprendentemente calmado –Vamos a castrar a Francia.
Arthur le dio la razón con un asentimiento de cabeza, y ambos se dirigieron a casa de su cuñado. Cian comenzó a protestar.
-Fucking Scotland! Dijiste que me dejarías en paz.
-A ti. No a él-le recordó el escocés.
Los dos mayores fueron hacia casa de Francis. Los menores se quedaron en casa del irlandés.
-Esto…-comenzó Deian.
-¡Todo es tu culpa! ¡Te juro que si Francia no sale vivo de esta, me financiarás todos los festejos del día de Saint Patrick de aquí hasta que la Poblacht na hÉireann (*) deje de existir!
Gales tragó saliva. Esta vez, el de cabello naranja estaba completamente enojado.
Un poco lejos de allí, cierto rubio francés estaba cómodamente sentado en su jardín, admirando sus rosales, con una copa de vino tinto en sus manos. Nada podía ser más perfecto. Bueno, sí, tener al precioso irlandés con él para poder darle su amour, sería perfecto.
-France, you bastard!-gritó de lejos cierto rubio inglés enojado.
Francis suspiró. Iba a contestarle algo, pero al ver a cierto escocés pelirrojo con cara enojada, su rostro se puso blanco. Y recibió un mensaje a su celular de parte de Cian.
"Corre por tu vida".
No tardó en obedecerlo.
Al otro día, Escocia se despertó con su humor de siempre. Es decir, de muy malas pulgas. Fue hasta el baño y se lavó la cara. Que es una forma educada de decir que se echó agua en cantidades masivas en la cara para tratar de despertarse. Un moretón en su brazo lo hizo arrugar la nariz. Se lo había hecho el estúpido francés para defenderse, aunque no podía quejarse: Su hermano Arthur y él habían ido nada más que con puras intenciones asesinas. No lo mataron claro, fueron a intimidar y amenazar de muerte como los buenos hermanos mayores que eran. Pero el francés al parecer se lo había tomado muy a pecho y creyó que lo iban a golpear, por lo que "atacó" primero, para luego huir. Aunque lo alcanzaron y le devolvieron el golpe. Así como buenos machos que eran. De todas formas, Francis no tenía de que quejarse, dado que Cian acudió a toda velocidad a casa del francés para comprobar que el país del amour se encontraba vivo. Y bueno, después de eso nadie sabe lo que fue del par de tortolitos.
Después de terminar con sus necesidades básicas en el inodoro, fue escaleras abajo para prepararse el desayuno. Mientras bebía su amado café, recibió un mensaje a su celular. Maldiciendo por adelantado a su jefe, se dispuso a leer. Pero no era de parte de su jefe. Era Canadá.
Y decía que iría de visita unos días ese fin de semana.
(*) Significa "República de Irlanda" en irlandés.
¿Les gustó? Sé que esto fue puro diálogo D: Pero es que debía escribir esto, no podía dejarlo de lado. Amo a esos cuatro juntos TwT. Muchas gracias por sus comentarios, aunque siempre respondo reviews (Siempre y cuando escriban desde cuentas de Fanfiction). Hasta el próximo capítulo :3.
