"Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte"
CAPITULO 11
Y luego de aquel día, los dos rubios evitaban verse a toda costa, incluso alguna que otra vez se colocaron revistas o periódicos en el rostro para evitar ser reconocidos por el otro. Hubo una ocasión donde Bonnefoy al querer huir de Kirkland, se metió al carrito de la lavandería mientras que Kirkland al ver a Bonnefoy, se metió a una habitación donde una feliz pareja se encontraba celebrando su luna de miel y desde ahí salto al piso que le seguía y claro está, esa acción desencadeno otras más arriesgadas y llenas de reprimendas por parte del personal y manager del lugar.
Finalmente, luego de no verse por dos días o en su caso, de estarse evitando a toda costa, los dos disfrutaban de su rato de soledad y libre de problemas amorosos. El ingles, recostado en una silla bajo la hermosa sombra que proporcionaba una palmera, veía a las chicas correr con sus diminutos bañadores y de solo imaginarse a él corriendo con ellas se le hacía agua la boca pero rápido recapacito –nada de coquetear- se dijo, sorbiendo el contenido de su coco.
Por otro lado, el francés quien se encontraba "buceando" aunque realmente lo que hacía era fingir ser un cangrejo atrevido que le picaba el trasero a cuanta persona se le atravesase y cuando se dice "a cuanta persona" era literal porque incluso ancianas y niños no se salvaron de la furia del "cangrejo atrevido". Luego de aburrirse de hacer travesuras, salió del mar y se sentó bajo una sombrilla para ver a los y las bañistas –ohh que hermosa vista- comento sonriendo ampliamente, definitivamente las playas griegas habían sido su mejor opción.
Al caer la tarde, ambos con reservación previa, se dirigieron al restaurant del hotel, ninguno sabia que el otro se encontraría ahí. El de ojos jade llego primero, haciendo alarde de la puntualidad inglesa y siendo rápidamente llevado a su mesa, pidió una cena ligera mientras que, en la recepción, el francés apenas iba llegado.
Un joven mesero llevo a Bonnefoy hacia su mesa ubicada tan solo a tres de distancia del ingles pero afortunadamente, con vista a espaldas de este y sin percatarse, los dos cenaron de lo más tranquilo. Al final de la noche y con la mente un poco mas despejada del recuerdo del otro, abandonaron el restaurant con rumbo a su habitación, ignorando la presencia del otro.
La mañana siguiente, con los primeros rayos de sol, el francés se puso de pie y se arreglo, hoy era día de conquista, día de pasear por la ciudad costera, día para disfrutar. Habitaciones adelante, el ingles no tenía ni ganas de salir, se sentía agotado y sabía que si salía, sus ganas de conquistar a alguien se intensificarían y era lo que menos deseaba.
El playboy a tiempo completo salió con una gran sonrisa y lentes de sol sobre su cabeza rubia, algo le decía que hoy sería un perfecto día y con aquella mentalidad abandono el hotel. Inmediatamente al salir, un grupo de chicas italianas se le acercaron, implorando que se les uniera a un tour donde necesitaban de seis y solo eran cinco; con una sonrisa coqueta acepto y se unió ellas, las cuales se peleaban por tomar el brazo de este.
Por su parte, Arthur se quedo en cama, viendo retransmisiones griegas de Dr. Who y Mr. Bean al tiempo que comía chocolates que había mandado a pedir gracias al servicio a la habitación. Mientras se encontraba en comerciales, se miro a su mismo, compadeciéndose casi al instante de estar postrado en cama en vez de disfrutar de sus días libres en un lugar paradisiaco como lo era ese sitio –bien Arthur, tienes que salir y disfrutar de la vida- se dijo, apartando la caja de chocolates que yacía en su estomago y poniéndose de pie.
Luego de unos minutos, abandono el hotel vistiendo unos jeans, lentes de sol y una playera blanca junto a una chaqueta de piel con la bandera del reino unido en la espalda. En cuanto salió del hotel, una brisa lo recibió y caminado hacia el muelle, observo a cientos y cientos de parejas, sintiendo envidia de ellas casi al instante, no obstante, agitando de un lado al otro su cabeza, aparto el sentimiento, recalcando que solo estaba ahí para despejarse y olvidarse un rato de los coqueteos.
Cuando llego a la zona del muelle, se encontró que estaban arreglándolo para lo que sería la fiesta anual del pueblo, una tradición implementada por y para turistas y por lo que estaba viendo, sería una fiesta demasiado salvaje e inolvidable para muchos que como él, eran su primera vez en ese lugar.
Asombrado por la cantidad de puestos que se estaban armando, intuyo que no sería bien atendido en dicho lugar, así que decidió abandonarlo y regresar hasta la noche cuando seguramente estaría en auge –espero con ansias a que caiga el sol- murmuro antes de dirigirse hacia el acuario de la ciudad.
Mientras hacía fila en la taquilla del acuario, unas chicas tras el platicaban sobre la gran fiesta y las leyendas que circulaban alrededor de esta y prestando atención a lo que decían porque claro, el tenia mucha curiosidad, escucho la detallada narración.
-esto me lo conto la amiga de una amiga a la que le paso- susurro la chica, intentando sonar más misteriosa –si bailas con la persona que te gusta durante el vals de cierre a la meda noche, esa persona se convertirá en el amor de tu vida- finalizo con un suspiro. Por su parte, las otras dos también suspiraron y anhelaron bailar con alguien apuesto y adinerado esa noche.
Arthur quien no estaba interesado por el momento en eso, recapacito, era la oportunidad de oro la que se le estaba presentando y solo tenía que bailar con una linda dama para poder olvidarse para siempre de sus infortunios amorosos y poder sentar cabeza, hacer una familia y ser feliz para siempre con el amor de su vida, claro está, solo si bailaba con esa persona a la media noche; una sonrisa engreída surco sus labios y pagando su boleto de entrada, se dedico a "pescar" a su próxima mujer ideal –fuck you abstinencia- murmuro.
En otro lado, Francis se encontraba celebrando de lo lindo con el grupo de chicas que lo habían adoptado, a todas por igual les susurraba hermosas palabras en francés y ellas por su parte, palabras en italiano, haciéndolo sentir como un rey en un harem; oh si, el estaba disfrutando de sus vacaciones al máximo aunque lástima que ninguna de esas chicas eran las ideales para él, después de todo, son italianas y de lo poca experiencia que tenia con las de esa nacionalidad es que eran románticas, ofrecidas y que no buscaban nada formal.
-¿y qué piensan hacer esta noche mes petites?- pregunto, ronroneando como gato mimado.
-iremos a la fiesta anual, la estamos esperando con ansias desde hace semanas- respondieron al unísono al tiempo que le daban de comer uvas y demás frutas a su auto proclamado rey –queremos que un rico apuesto nos saque a bailar- volvieron a decir.
El francés callo y continuo comiendo, escuchando los comentarios de sus alimentadoras –¿sabías que si bailas el vals a la media noche con la persona que más estimes, se harán más unidos?- le pregunto una de las chicas y rápidamente este negó, no obstante, la idea de ser mas unido a alguien que él estimara le provocaba cierto interés y pensándolo mejor, podía sacarle provecho a aquello, después de todo, había una o dos personas que quería que estuvieran atadas a el por el resto de su vida, no tanto por un ideal amoroso, sino mas bien, porque las consideraba importantes en su vida y no quería no volverlos a ver.
-non, no lo sabia ma chèrie, pero merci~- tarareo, volviendo a ronronear como gato mimado y dejándose alimentar por las chicas.
Y este es el preludio al inicio del fin pero no se alarmen, el camino al final es largo. Intenten adivinar que pasara en el proximo capitulo, la o el que acierte se ganara... unas felicitaciones jejeje. Ha si, mil disculpas por no haber subido el capitulo sino hasta ahorita en la noche. Bueno, hoy es 11 de marzo, un triste dia para papi Toño y ahora tambien lo sera para Kiku. Es una gran pena lo que le paso a ese gran pais pero tengamos fe que se repondran :). Finalmente, gracias por sus comentarios y la proxima actualizacion sera para el 25 de marzo, hasta entonces nos vemos.
Ha si, dejo un adelanto del siguiente capitulo: "Cerrando sus ojos, medito por un segundo la decisión que planeaba tomar y arrojando todo formalismo a la basura, se puso de pie y atravesó la línea invisible que lo separaba del otro...".
