"A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco"
CAPITULO 16
Cuatro días habían pasado desde que se había establecido el compromiso entre Bonnefoy y Rais y los padres de estos continuaban planeando lo que para ellos era la boda del año donde dos jóvenes prominentes con futuro prometedor y línea sucesoria casi inmediata a la corona francesa (la cual por cierto ya no tiene validez alguna en la actualidad), unirían su vida para siempre o hasta que alguno de ellos enloqueciera y asesinara al otro, lo que era poco probable.
Francis desde ese día, marcaba incesantemente al celular de Kirkland, a los dos que este tenía en su poder pero en ninguno le contestaba, al parecer los tenía apagado o de plano no quería ni dirigirle la palabra. Desde que se comprometió, una gran culpa empezó a invadirlo, carcomiéndole la conciencia, haciéndolo sentir de una manera inexplicable además que no quería casarse sin siquiera haber arreglado sus asuntos con él y mucho menos, quería hacerlo no sin antes haber explicado porque había hecho lo que hizo aquel día en la fiesta del pueblo; su necesidad de comunicarse con este era enorme así como las ganas de huir de aquella gran mansión donde se encontraba cautivo por decirle menos a la acción de quedarse contra su voluntad en dicho lugar –por favor Artie, contesta- suplicó por milésima vez antes de escuchar la odiosa contestadora, abatido y molesto, arrojo el celular a la cama y rechinó los dientes.
Jeanne quien acababa de entrar a la habitación, noto la irritación de su prometido -¿te encuentras bien?- preguntó.
El francés la ignoró y sentándose en la cama, tomó nuevamente el celular entre sus manos, viendo la pantalla de LCD con un fondo que marcaba únicamente el día y la hora, esperando esperanzado una llamada de su amigo. La chica, al ser ignorada, corrió a tomar asiento junto a este, tomándolo de la mano, acariciándola, intentando hacerlo bajar la guardia para contentarlo –a quien quiera que marques, si no te contesta es porque no le has de importar- dijo suave y dulcemente, disfrazando sus palabras crueles y malintencionadas en aquella melosidad y cariño tan característico en ella.
El francés cerró sus ojos y apartó su mano de la chica –déjame solo por favor- pidió, no teniendo ganas de seguirla aguantando.
Indignada, la joven hizo un pequeño puchero no obstante, sabía que lo mejor era mantener a su prometido feliz así que levantándose elegantemente, abandonó la habitación, sabiendo que había perdido la batalla contra aquella persona a la que el chico de cabellos semi ondulados marcaba insistentemente pero claro, no había perdido aún la guerra y contenta con aquello, rió tal cual villana de telenovela, retirándose del lugar, ideando como lograr enamorar al buen partido que dejó en la habitación.
En Hungría, Kirkland se había adaptado por completo a su vida como indigente y a decir verdad, no era tan mala, tenía tres comidas al día, donde dormir, la gente a veces le daba monedas e inclusive tenía amigos sin embargo, en su mente repasaba una y otra vez aquello que dijo la tendera de castaños claros –amigo- suspiró, la idea de ser amigos antes que pareja rondaba por su cabeza desde ese día y si lo pensaba bien, se sentía estúpido al recordar todas sus citas –vil carnalidad- comentó, sabiendo que aquellos chicos y chicas eran eso, no hubo sentimientos, solo las ganas de entablar una relación sin siquiera preocuparse por lo demás.
Todo el tiempo él y Bonnefoy habían sido unos completos estúpidos y ya no había vuelta de hoja ni vuelta atrás, lo hecho, hecho estaba y ya nada podía arreglarse, solo intentar que su nueva relación funcionara, aunque pensándolo, ¿con quién tendrían una nueva relación?, no tenían a nadie a quien considerar amigos reales, salvo ellos respectivamente. Al darse cuenta de sus pensamientos, Arthur sacudió su cabeza –estas idiota Kirkland, ¡no puedes se pareja de Bonnefoy!- se recrimino fuertemente -¡de él no!- insistió, no concebía ni se permitía concebirlo siquiera.
Al final, con sus sentimientos revueltos al igual que sus ideas, regresó al pequeño local, era casi el anochecer y se había apuntado para ayudar en la cocina. En el camino, observó a las parejas pasar a su lado, chicos con chicas, chicas con chicas, chicos con chicos, todo diverso pero hermoso y pensar que él no podía disfrutarlo por ser un desafortunado en el amor –me pregunto cómo estarás- suspiró por enésima vez al admitir que había sido rudo con su amigo, realmente había sobre actuado, exagerado en sus reacciones –solo fue un beso- se dijo –nada del otro mundo- añadió, rozando sus labios con la yema de sus dedos.
Luego de ayudar en la cocina, el de ojos jade se retiro a la pequeña habitación que compartía con otros tres hombres más, era un lugar pequeño con dos literas y un televisión casi agonizante pero para él era perfecto. Dejándose caer en la cama, colocó su cabeza sobre su mochila y cerró sus ojos, intentando aclarar las ideas y ordenar los pensamientos y sentimientos que había dejado revueltos pero en vez de hacer eso, lo empeoraba, apareciendo incesantemente la escena del beso en su cabeza.
-¡basta!- exclamó para sí y avocándose a otras cosas, vio el calendario que se encontraba en la pared, había pasado mucho tiempo desde que llego a Hungría y pensándolo mejor, era hora de ir a otro lugar diferente, uno que lo ayudase pero la pregunta era ¿A dónde?. Por unos segundos se quedó pensando en aquella pregunta, ¿A dónde podía ir para aclarar sus ideas y poner en orden sus sentimientos?, necesitaba una persona seria y clara pero las únicas que conocía eran sus padres y dudaba que estos aceptarían ayudarle, pronto, otra persona diferente vino a su cabeza –my cousin- susurró, recordando que el siempre había sido serio en ese aspecto.
Decidido, se levantó de la cama y corriendo a informarle a la joven tendera y a sus amigos de su partida. La mañana siguiente, con gran emoción y tristeza por dejar atrás aquella bella ciudad, dijo adiós, deseándoles a todos felicidad y prometiendo regresar en cuanto todo se arregle. El autobús que esperando estaba se marcho con el joven dentro, dejando atrás el lugar donde aprendió cosas importantes.
Luego de algunas horas de viaje, el autobús llegó a la capital alemana, lugar donde su primo Albert residía actualmente. Aún recordaba la última vez que lo vio, fue en el funeral del hermano mayor de este, Terrance; fue un día triste que jamás olvidaría, apenas contaba con trece años en su haber y su primo quince. La familia de su primo quedó en la banca rota después de aquello, habían invertido la mayoría de su fortuna en curar la enfermedad de su primogénito pero esta ya estaba demasiado avanzada para poderlo salvar, lo único que lograron hacer fue alargar su vida por unos meses más, antes de su fallecimiento.
Con su mochila sobre el hombro, caminó entre las casas de un barrio de clase media, ninguna había cambiado desde esa vez en el funeral; continúo avanzando hasta llegar a la última casa, una color café con beige. Feliz de volver a su primo, caminó apresuradamente y se paro frente a la puerta, tocando el timbre, esperando a que su primo le recibiera. Tras algunos segundos insistió, Albert siempre contestaba al primer timbrado pero aquello era raro y preocupado, giró la manija de la puerta, notando que se encontraba abierta.
Disculpándose por la intromisión, se adentró a la casa, siendo recibido por la voz de su primo y la de otra persona a quien inmediatamente reconoció como la voz Pietro, el mejor amigo de la infancia de su primo; apresuro sus pasos, intuyendo se encontraban discutiendo para variar. Feliz de prever una hermosa reunión, se adentró a la sala con ambos brazos alzados –hi!- exclamó con una gran sonrisa la cual rápidamente se desvaneció, cambiándose por un gran sonrojo y miles de disculpas.
Había atrapado a su primo y al mejor amigo de este teniendo sexo y estos al percatarse de haber sido descubiertos solo pudieron detener lo que hacían, separándose y fingir que el otro no había visto nada. La habitación se quedo en completo silencio, esperando a que cualquiera de los tres dijera algo pero ¿Quién iniciaría?, estaban suficientemente apenados como para articular algo.
¿Ustedes que dirian en esa situación? Anden, ¡comenten!, la persona que tenga la mejor respuesta la hare pajecita de la hermosa pareja proxima a contraer nupcias jijijiji. Pasando al tema principal, como siempre gracias por leer y comentar, adoro sus comentarios y si tienen algo que no les guste pueden decirlo, las criticas constructivas son bien recibidas, asi uno mejora sus historias.
Ahhhh y tengo buena noticia para mi, mala para ustedes. Fui aceptada para algo llamado "Verano Cientifico" y me ire dos hermosos meses a Jalisco (si alguien es de por alla, recomiendenme lugares para visitar en mis dias libres) y posiblemente, mas bien, es muy probable que deje de subir capitulos en todo ese tiempo, por lo tanto, el ultimo capitulo que subire sera el 17 y adivinen, sera el dia 17 de Junio jajajaja. Mis sinceras disculpas, espero comprendan.
Para terminar, DEDICO ESTE CAPITLO A MI AMADA GENERACION 2006-2011... WE DID IT! YEAH! LANGUAGE DEGREE ~! ...
