"Ira de hermano. Ira del diablo"

y

"¿Porqué si somos hermanos nos tratamos como enemigos?"


CAPITULO 20

En cuanto el sol salió, el pelirrojo corrió a la habitación donde su medio hermano se estaba quedando y sin ninguna pizca de amabilidad o educación, le jalo las sabanas y le tiro encima el agua que un florero cercano contenía –wake up inútil- ordenó al tiempo que exhalaba frente a la cara de este el humo del cigarro que estaba por terminar.

Aun en su cama y sintiendo como aquel frio liquido recorría su piel, el rubio gruño y maldijo una que otra vez pero nada de eso importo puesto que su hermano lo arrastró hacia la sala donde ya tenía preparado en uno de los rincones una poco confortable silla de madera y lámpara de escritorio, todo listo para llevar a cabo su interrogatorio.

-Te lo preguntare por enésima vez, ¿Cuándo fue la última vez que la viste y donde?- preguntó, encendiendo un nuevo cigarro.

-N-no recuerdo-

-¿Iba sola o acompañada?-

-A-aco-acompañada-

-¿Estas enamorado de Bonnefoy?-

-¡oye, eso no tiene nada que ver!-

-¡limítate a contestar!-

-paso-

Los dos amantes sentados en uno de los sillones cercanos al área de interrogatorio, veían como poco a poco las preguntas se iban tornando cada vez más y más personales como si Ian intentara a través de ellas sacarle la verdad sobre Francis a su hermano y este renuente a sus sentimientos y cosas por el estilo, contestaba con evasivas poco convencedoras.

-¿Tuvieron sexo y luego te dejo?-

-¡Que! ¡C-claro que no!- exclamó indignado.

-¿claro que no qué?-

-no tuvimos sexo-

-¿y se besaron?-

-¡E-e-eso n-no te incumbe!-

-Lo tomare como un sí- declaro al notar como las mejillas pálidas del rubio se tornaban color carmín.

Arthur bufo y se quejo de la calefacción, de repente sentía mucho calor mientras se preguntaba ¿desde cuándo le interesaba a su hermano lo que hiciera o no con el francés?. Por su parte, el Kirkland mayor se recostó sobre uno de los sillones, el interrogar a su hermano era una tarea muy agotadora –sabes hermanito lelo, creo que deberías tomar fosfatidilserina–

El oji esmeralda dejo de abanicarse con la mano y volteo a ver a su hermano -¿fosfatidilserina?- preguntó curioso, ¿a qué se refería Ian?

-sí, es que los achaques de la edad te están pegando muy duro-

-¡p-pero que dices! ¡Si t-tu eres el mas g-grande de los dos!- le reclamó de manera infantil.

-lo soy- aceptó –pero admite que me veo más joven y que tengo más sex appeal que tu- declaró con un tono engreído y una sonrisa llena de arrogancia, de esas que son marca Kirkland.

-touché- irrumpió Albert, cortando lo que sería una larga sesión de insultos e indirectas – Pietro dice que vayan a la cocina, el desayuno ya está listo- .

Ian y Arthur se miraron con odio por última vez antes de levantarse y seguir a su primo. Al llegar a la cocina, los tres fueron recibidos por un exquisito aroma producto del desayuno que el chico risueño había preparado.

-vamos, tomen asiento y coman- les invito a pasar, haciendo señas con la espátula que cargaba en su mano.

Los dos hermanos fueron los primeros en sentarse, evitando quedar cerca uno del otro, no querían que el magnífico desayuno que el amante de su primo había hecho se arruinara. Los minutos siguientes guardaron silencio, enfocándose solo a comer.

Al finalizar, cada quien se levantó de la mesa, regresando inmediatamente al rincón poco iluminado para continuar la sesión de preguntas y respuestas.

-¿Dónde estuviste la noche del veinticuatro?- preguntó de manera directa el pelirrojo.

La pregunta agarró desprevenido al rubio, haciendo que se tropezara y cayera sobre la silla –e-es-eso n-no te incumbe-

Inmediatamente Ian sospechó de su hermano –no me digas que pasaste la noche con Bonnefoy- mencionó de manera casual y sin interés alguno.

-y-ya te dije que n-no te incumbe-

-Si tanto me lo niegas, significa que así fue- dedujo inmediatamente –vamos, no seas tímido, ¿Por qué negarlo?-

-¿y por qué tanta insistencia en mi vida amorosa?- rebatió.

Ian inmediatamente cerro la boca no sabiendo como contestar a la pregunta de su hermano e intentando serenarse, saco de su bolcillo la cajetilla de cigarros, posteriormente saco uno y se lo coloco en la boca, mascando el filtro con gran interés –porque me preocupas- siseó.

Una de las espesas y gruesas cejas del rubio se alzo de manera antinatural -¿Qué tu qué?- preguntó anonadado, no creyendo lo que había escuchado o pensando que había entendido mal.

-¡porque me preocupas maldita sea!- dijo exaltado, le costaba demasiado expresar sus sentimientos fraternales –desde el momento que te vi con Bonnefoy lo supe, el no era bueno para ti, sabía que te haría sufrir y sin embargo… ¡eres mi hermano Arthur! ¡Tenemos incluso las mismas cejas! deje que te juntaras con él porque te hacia feliz pero fue mi error…-

La incomodidad que provoco aquella respuesta se unió al silencio de la habitación, creando una escena imposible de describir. Los dos hermanos Kirkland evitaron verse a los ojos o siquiera hablarse, se sentían extraños, uno por saber que su hermano realmente se preocupaba por él y el otro por haber sido claro con sus sentimientos. Pietro y Albert quienes escucharon todo desde la cocina sonrieron complacidos, no era lo que esperaban pero había sido un gran paso para la redención de Arthur y si Ian había expresado su sentir, había más probabilidades que su necio hermano menor se aventurara a decir a los cuatro vientos lo que realmente sentía por Francis.

En Paris, Bonnefoy buscaba insistentemente el número telefónico de Kirkland, por alguna extraña razón desde el día que anuncio su compromiso, este había desaparecido de su agenda y al parecer sus sospechas se dirigían hacia Jeanne quien desde ayer se comportaba más extraña de lo usual.

-Jeanne, ¿no has hurgado en mi celular o sí?-

-Oh claro que no mon chéri, ¿Por qué lo preguntas?-

-mmm por nada que te incumba-

Jeanne apretó sus puños, escondiéndolos detrás de su espalda, la respuesta tan cortante y poco educada de su prometido la hacía hervir del enojo no obstante, no daría su brazo a torcer, no teniendo la fecha de la boda a tan solo días de distancia.

Ya en la privacidad de su habitación, el francés suspiró, realmente era una verdadera mala suerte el ya no tener el numero de Kirkland en su poder, mas ahora que necesitaba aclarar las cosas con el rubio y consigo mismo además que, en el fondo de su corazón algo le decía que este había visto la rueda de prensa y no estaba muy feliz de saber que el había roto la promesa que le hizo tiempo atrás –pardon mon chèri Arthur…-.


Y lo prometido es deuda, aqui el capitulo numero 20 de esta maravillosa historia. Como siempre, gracias a los comentarios, me hacen sentir feliz y aliviada al saber que aun tengo personas que me leen y les agrada la tematica a como se esta desarrollando. AliceIggyKirkland si digo que subire tal fecha es porque lo hare y te agradezco mucho la preocupacion que denotas hacia las actualizaciones y realmente me siento muy pero muy alagada, se lo que se siente seguir una pareja a la cual no eres tan fan (en serio, lo se, inicie igual que tu). Lino-chan me alegra que te agrade la personalidad de Ian, a mi tambien me gusta 3. Chiyo-san n.n y deskdraik, gracias por sus comentarios. El proximo capitulo lo subire el 7 de Octubre. Saludoooos.