"Hijo menos mal que alguien ha querido cargar contigo... No seas impuntual no vaya a ser que se arrepienta"


CAPITULO 23

Francis abandonó la habitación vistiendo un reluciente y blanco traje nupcial –me siento bobo- se quejó por lo bajo mientras caminaba hacia el recibidor donde su futura esposa lo esperaba.

-mon amour, date prisa- ordenó desde lo lejos la chica Rais con su melodiosa voz –¿o quieres que nos deje el auto?- .

-ojala y eso no fuera lo único que nos dejara- respondió entre dientes mientras alentaba aún mas sus pasos, intentando prologar lo inevitable.

Una vez llegó al recibidor, sus ojos se encontraron con la definida figura de Jeanne en un sencillo traje blanco con piedras swarovski colocadas estratégicamente en el escote, de inmediato no pudo luchar contra su impulso de admirarla, estaba completamente cautivado tal y como aquella primera vez que la conoció –incluso las arpías lucen hermosas el día de su boda- mencionó para sí, rompiendo el encanto mágico que se había creado en la escena; ignorando lo que había ocurrido, extendió su brazo como gesto de caballerosidad, intentando mantener la apariencia frente a sus padres quienes lo observaban cual águila a su presa.

-nos vemos en la recepción hijo- mencionaron al unisonó los señores Bonnefoy mientras veían partir a su amado hijo.

Una vez la adorable pareja entro al vehículo, todo rastro de simpatía desapareció. Francis inmediatamente dirigió su mirada hacia el paisaje de la ciudad donde nació y pasó la mayoría de su infancia y adolescencia, intentando así distraer sus pensamientos homicidas. Por su parte, Jeanne pensaba las maneras en cómo aprovechar a su favor las debilidades de su futuro esposo.

En la estación de Lille, los hermanos Kirkland recién descendían del tren luego de varios transbordares y ahora, siendo las ocho con cuarenta y cinco de la mañana, se dirigían hacia el tren que los dejaría cerca del lugar donde seria la recepción para la boda de Bonnefoy.

Siendo lo más precavidos posible, ambos chicos pasaron entre los guardias, mostrando cada quien su pasaporte, identificándose por los nombres que marcaban estos. Uno de los guardias miro fijamente a Arthur, buscando alguna disidencia entre los datos del pasaporte y este.

-con que americano eh- dijo aquel sujeto fornido -¿de qué parte?- preguntó.

Arthur se tensó, ¿de donde era su primo?, lo había olvidado por completo –New York- mintió, era la única ciudad que conocía.

-interesante, ¿Qué lo trae a Europa?- volvió a interrogar.

-una boda- mencionó –vine a la boda de un pariente-

-ohh una boda, ¿y en donde, Paris?-

-yes-

-¿y qué haces en esta estación?-

-me perdí-

-¿te perdiste?-

-yes-

El guardia cerró sus ojos, intentando asimilar la respuesta –estos americanos, ¡despistados a más no poder!- se quejó, dando a entender que se había creído la mentira del ingles –anda, vete y disfruta la boda- dijo sin malas intenciones.

Una vez los dos hermanos se encontraron dentro del tren, dieron un gran suspiro y posteriormente empezaron a reírse producto de la adrenalina acumulada por el incidente de hacia unos minutos atrás. Ahora solo les faltaban menos de cuatro horas para la boda de Bonnefoy y Arthur sentía como su corazón se contraía debido a la ansiedad.

Mientras el de ojos color bosque se encontraba sumergido en sus pensamientos, Ian aprovechó a llamar a su padre para saber la localización de este así como también para informarle como se encontraban.

-estamos a unos kilómetros de Paris, ¿ustedes ya llegaron?- preguntó.

-Sí, acabamos de descender del avión, esperamos nuestro equipaje- contestó –tu hermano ¿está contigo?- pregunto interesado -¿puedo hablar con él?-

-lo harás cuando nos encontremos donde acordamos- respondió de manera educada y cordial.

-entendido, cuídalo hasta entonces- ordenó.

Sin necesidad de contestar, el pelirrojo colgó y se recostó, exhalando fuertemente, sacando las preocupaciones que lo habían estado atormentando –despiértame cuando estemos por llegar- ordenó mientras cerraba lentamente sus ojos.

Casi una hora más tarde y a tan solo una estación de su destino, Arthur decidió dar un paseo por el tren, recorriéndolo, intentando así tranquilizarse. Mientras atravesaba el penúltimo vagón antes de darse la vuelta y regresar a su asiento, se encontró rodeado por media doce de oficiales franceses y de inmediato intuyó que el disfraz no había funcionado del todo; con miedo, cerró sus ojos y puso sus manos sobre la cabeza a modo de defenderse.

-chico, estamos buscando a este sujeto- dijo uno de los oficiales al tiempo que le mostraba su propia foto –¿lo ha visto?- preguntó.

Aliviado de que no había sido descubierto, bajo sus brazos y negó enérgicamente con la cabeza posteriormente abandono rápidamente el lugar, corriendo a prisa hacia su asiento para avisar a su hermano. En cuanto llegó, empezó a hablarle –Ian, levántate, Ian- insistía, manteniendo un sonido bajo de voz –la policía está en el vagón, despierta- insistía.

El pelirrojo abrió lentamente los ojos, encontrándose con el rostro lleno de angustia de su hermano –ngh ¿q-que shushede? Ngh- preguntó algo aturdido.

-la policía me está buscando-

-shclaro que thesh tan bushcando, eresh un criminal- murmuró con su voz adormilada al tiempo que frotaba sus ojos con su mano derecha.

-es que no entiendes, están en el tren, casi me descubren- insistió

Terminando por ponerse de pie y acomodarse en el asiento, el mayor pensó en una solución rápida –bajemos en esta estación- anunció. El rubio asintió y regresó a su asiento, aguardando el momento indicado para salir corriendo junto a su hermano de aquel tren.

Una vez el tren se detuvo y anuncio de qué lado podían salir, los dos se pusieron de pie y empezaron a avanzar, mezclándose entre la multitud, evitando ser vistos por la policía. Con paso firme y veloz atravesaron los andenes, transbordando a una ruta que los dejaría varias cuadras lejos de su destino.

Respirando agitadamente pero sintiéndose más seguros, dejaron caer sus cabezas hacia atrás; Ian miró la hora en su celular, eran las diez con cincuenta, tan solo a una hora con diez minutos de la boda de Bonnefoy y por lo que podía calcular, a tiempo para que su hermano actuara.

Mientras tanto, Francis y Jeanne eran recibidos por sus padres – hija, tus pajecitos ya llegaron- mencionó la señora Rais, señalando a dos chicas que distaban de ser unas adorables niñas –son deskdraik y Chiyo-sann.n-

Jeanne las miró acusadoramente –tienen unos nombres muy extraños madre- comentó con desdén –además ya están muy grandes para ser pajecitos-

La noble señora sonrió apenada –pero hija, son las únicas que aceptaron ser tus pajecitos-

La futura esposa se masajeó las sienes y suspiró, al parecer no le quedaba otra opción –está bien madre, solo porque ya no hay tiempo para buscar a otras más, ahora llévalas lejos de mi vista antes que cambie de opinión- sentenció.

Las dos chicas escucharon como se refería a ellas de manera tan maleducada y comiéndose su orgullo, sonrieron dulcemente aunque por dentro le deseaban lo peor. Ellas junto con la madre de la novia se dieron media vuelta, dispuestas a abandonar el lugar e irse hacia una de las habitaciones cuando fueron detenidas por Bonnefoy quien pidió hablar un momento a solas con ambas.

-estoy apenado por lo que paso, ella tiende a ser una perra malparida, es su naturaleza… si me entienden- dijo en tono solemne y con una sonrisa en los labios, sin arrepentimiento alguno de haberse referido a su futura esposa de aquella forma.

Las chicas asintieron, sintiendo lastima por el francés y sin haber más por decir, se retiraron junto a la señora Rais –ojala venga a salvarte tu príncipe encantador- dijeron al unisonó y en voz baja, no querían que ese lobo vestido de oveja lo escuchara.


Y lo prometido es deuda, ¡he ahi la aparicion de los pajecitos! (les recuerdo que ganaron un concurso y ese era su premio). Yume-no-Himeko gracias por el tip de los guiones largos, ¡lo intente! pero al parecer mi laptop no jala comandos u_u, busque opciones en word pero me transformaban los guiones en viñetas :S. Por cierto, ¿ya leyeron las actualizaciones de Hetahalloween?, solo dire que por alguna extraña razon Francia me recordo a Michael Jackson... Ha si, prpxima actualizacion hasta el 18 de Noviembre. Hasta entonces ~