"La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre."
CAPITULO 27
Francis corría a prisa, lejos, muy lejos de aquel recinto, buscando el camino por donde se habían llevado a su amado. Sus piernas daban grandes zancadas, sus brazos se movían de arriba abajo en un vaivén infinito; esquivaba persona tras persona, ignoraba los rostros lindos de las damas y se enfocaba en la cera, buscando con la vista un rastro de donde pudo haberse ido aquella patrulla.
Dentro de él, la incertidumbre hacía estragos, necesitaba saber porqué lo habían separado de los brazos de Kirkland, necesitaba escuchar de la boca de este lo que realmente ocurría, quería saber de que era inculpado, tenía muchas preguntas pero ninguna respuesta. Su cabeza era un caos pero su corazón al menos no y con ello, se alentaba a continuar buscando, caminando y atravesando al mar de personas a su alrededor.
De pronto, un dulce olor a rosas llegó hasta su nariz y embelesado, sus pies empezaron a seguir aquella dulce fragancia. Cerró sus ojos y dejó que su nariz lo guiara hacia el lugar de donde provenía. Al abrir sus ojos, se encontró con los verdes ojos de la señora Kirkland y de inmediato tomó una distancia demasiado prudente, sospechaba que había sido enviada por sus padres para hacerlo desistir de la alocada idea que tenía en mente y regresara a los brazos de la dulce Jeanne.
-No vine a convencerte para que regreses a la iglesia y te cases con la joven Rais- advirtió la noble dama al darse cuenta de la expresión que el chico traía sobre su rostro, esbozó una sonrisa, aquella misma que su hijo poseía.
El francés arqueó una ceja, si que la señora era muy intuitiva -¿entonces que desea?- demandó saber sin perder aquel tono caballeroso en sus palabras, no quería mostrarse como un grosero ante la dama a la que seguramente llamaría "suegra".
La dama se acomodó el rebelde flequillo rubio tras su oreja –más bien seria ¿Qué desea usted Bonnefoy?- le volteó la pregunta, ella ya sabía lo que el chico quería pero no se atrevía a expresarlo no por miedo sino porque aquello no era propio de una noble inglesa.
-la verdad- contestó con gran determinación –quiero saber porque Arthur fue arrestado-
-Bien, en ese caso ¿le gustaría acompañarme? Ahí sabrá la verdad- sonrió la rubia –voy al encuentro con mi esposo y mis dos hijos-
¡Perfecto! ¡Eso era todo! El oji azul asintió y corrió al encuentro con la señora Kirkland, tras ella, un lujoso mercedes blanco yacía estacionado. Caballerosamente le abrió la puerta del y luego que ella se introdujera al vehículo, lo hizo él; de inmediato el auto arrancó y se puso en marcha.
Mientras tanto, en la estación de policías, los tres varones Kirkland esperaban a que el papeleo terminase. Arthur se había animado a platicar con su padre referente a todo lo que recordaba de aquel sujeto y este por su parte, lo ponía al tanto de las investigaciones, escándalos y chismes que se habían producido una vez se dio la noticia al público.
Ian se mantenía al margen, escuchando con atención, evitando decir palabra alguna. El rechinar de una puerta al abrirse cortó la escena, haciendo a los tres prestar atención a la persona que iba entrando.
-mom?- dijeron al unísono los dos hermanos, nunca pensaron ver a su madre en una prisión y más si era por culpa de ellos.
-no tenias que haber venido honey- mencionó el señor Kirkland, rodeándola entre sus brazos, transmitiéndole seguridad con ellos.
La noble dama desvió su mirada, dirigiéndola hacia sus hijos –tenía que hacerlo, no podía quedarme tranquila sin saber algo de mis hijos- argumentó, dejando a relucir su lado materno –además, necesito hablar con Arthur-
El susodicho se auto señaló, pensando que seguramente recibiría una tremenda reprimenda por parte de ella y teníamos que admitirlo, se lo merecía. Aún en los protectores brazos de su esposo, la señora de rubios cabellos miró desafiante a su hijo –estabas seguro en casa del primo Albert ¿Por qué abandonaste esa seguridad y viniste a Francia?-demandó saber.
El de ojos verdes se quedó mudo, no imaginó que su madre se arriesgara a preguntar las razones de estar en dicho país –bueno, yo…- ¿Cómo podía explicarse? ¿Podría decirles que lo hizo por amor? ¿Qué quería a Bonnefoy para él solo? No habían palabras para mentir…
-¿fue por Francis Bonnefoy no es verdad?- intuyó, mostrando una sonrisa un tanto soberbia y dejando ver a través de sus ojos un poco de malicia, después de todo, ella también era una Kirkland (aunque sea de apellido) y una muy astuta.
Las mejillas de Arthur se tiñeron de carmín ante el acierto de su madre, no obstante, hizo lo mejor que pudo escondiendo su rostro tras su despeinado flequillo –y-yes- admitió pese a que sentía morirse de vergüenza.
-¿Y qué tiene que ver el hijo de nuestros amigos aquí?- demandó el señor Kirkland al no entender por completo el rumbo que estaba tomando aquella conversación entre su esposa e hijo menor. La rubia sonrió de manera traviesa, dándole una indirecta a su esposo, advirtiéndole que se preparara para lo que escucharía.
-V-vine a-a inte-interrumpir su boda- tartamudeó inseguro de su respuesta, temiendo la reacción de su padre.
Una de las prominentes cejas de este se alzó en sobre manera -¿y qué ganabas interrumpiéndola?-
-saber que los dos compartimos el mismo sentimiento- irrumpió una voz ajena al oji esmeralda -mis más sinceras disculpas por haber interrumpido, madame Kirkland pero no podía continuar soportando el interrogatorio tan rudo que le hacían a Arthur-
Las mejillas deporsi sonrojadas del interrogado se tiñeron aún mas de rojo al verse "protegido" por la persona que mas amaba y sus ojos, aunque ocultos tras su flequillo, parecieron irradiar más luz de lo que generalmente lo hacen -¿F-Francis?- tartamudeó incrédulo y sin levantar su mirada.
-oui, aquí estoy mon chèr- le contestó dulcemente, acerándose a la celda donde su amor se encontraba cautivo -¿no es tiempo para ser sinceros con la familia?- sugirió con una suave sonrisa, tomándolo de la mano.
Ian quien ya sabía lo que ocurriría empezó a reírse por lo bajo, imaginando la expresión de su padre y de inmediato empezó a prestar atención a lo que acontecía, seguramente lo que pasaría seria épico y difícil de volver a ver. Los esposos miraron un poco desconcertados a ambos jóvenes aunque más bien, la señora Kirkland fingía desconcierto, su intuición femenina y de madre le decía que pronto tendría yerno.
–¡Hablen ya!- ordenó el padre del rubio, tenía grandes ganas de conocer a qué se refería Bonnefoy y porque esas miraditas que se daban los unos a los otros, comenzando por su esposa y terminando con su hijo mayor.
Ambos se tomaron de las manos –padre, madre… Francis y yo estamos enamorados uno del otro, nos amamos- declaró Arthur, sintiendo como los latidos de su corazón se aceleraban y sus manos sudaban debido a los nervios –y el haber corrido el riesgo para descubrir aquello fue lo correcto y no estoy arrepentido porque ahora sé que realmente existe alguien que es el amor de mi vida-
La señora Kirkland dio un suspiro ahogado, se enorgullecía de su hijo y le alegraba saber que su intuición estaba en lo correcto, por su parte, el señor Kirkland guardó silencio y enseguida todos temieron lo peor, sabían que aquel hombre era un poco obstinado en cuestiones del amor.
-dad?- pronunció el rubio, le preocupaba el silencio tan alargado de su padre.
-Creo que no hay remedio- negó con la cabeza, no creyendo ni el mismo lo que decía –bienvenido a la familia Francis, trata bien a mi hijo- mencionó un poco satisfecho, por lo menos había escogido al hijo de los Bonnefoy, sus mejores amigos de toda la vida y no a un desconocido.
Y he ahi el capitulo de esta semana. Lo hubiera publicado mucho antes pero mi computadora tiene problemas de proxy y tuve q esperar turno para usar la de repuesto. Bueno, vamos a los comentarios.
Ai no yoake gracias por los buenos deseos y espero hayas pasado tu final :)
Lino-chan yo tambien amo el sarcasmo que usan esos dos, es delicioso. Ha si, espero que con este capitulo haber resuelto la duda que me planteaste. Ojala hayas quedado satisfecha.
deskdraik si, soy mujer.
Proxima actualizacion: 30 de Diciembre. Hasta entonces nos vemos. Ha y si quieren agregarme a twitter, este es ani_sugilarat. Adieu~
